Presente y futuro de Envigado: Raul Cardona

Bogotá – martes 21 de febrero de 2017
Ponencia en el panel de Colombia Líder “Panorama del país y los municipios desde la perspectiva de un alcalde”.
Muy buenos días. Primero que todo, quiero darles las gracias por invitarme a este prestigioso foro a hablar de Envigado, un municipio que se ha destacado a nivel local, regional y nacional por llevar la delantera en proyectos de toda índole, enfocados en que todos los ciudadanos puedan vivir mejor.
Para quienes no conocen Envigado, les cuento que es el municipio número 10 del Área Metropolitana del Valle de Aburrá; se trata de una ciudad que el 10 de julio de 2016 protagonizó la primera consulta popular realizada en la historia de Colombia para decidir sobre la anexión de un municipio a una entidad de este tipo, hecho trascendental para la gestión del territorio que adelanta mi Administración Municipal.
Nos conocen con el gentilicio de envigadeños y estamos orgullosos de ser el municipio más transparente de Colombia, al obtener en 2016 el mejor desempeño promedio durante 6 años evaluados por la Procuraduría General de la Nación, en el Índice de Gobierno Abierto –IGA–, que mide la transparencia y la gestión pública territorial con respecto al cumplimiento de las disposiciones legales diseñadas para prevenir actos de corrupción.
El primero de enero de 2016 empecé mi gestión al frente de la Alcaldía y desde ese día comencé un trabajo arduo en compañía de mi gabinete, con el objetivo de sacar adelante importantes proyectos sociales y de planeación territorial que me permitan cumplir mi compromiso de lograr que en Envigado podamos vivir mejor.
Justamente, el primer reto que materializamos fue la construcción del Plan de Desarrollo 2016 – 2019 “Vivir mejor: UN COMPROMISO CON ENVIGADO”, un documento participativo que fue construido de la mano de la comunidad.
El primer gran logro que como mandatario de Envigado tuve el privilegio de concretar fue el ingreso al Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Fueron 24.507 votos por el sí, con los que se hizo posible la anexión del municipio a esta entidad, de manera que tengo la fortuna de ser el primer Alcalde de la Ciudad Señorial que puede conducir el desarrollo de los envigadeños en alianza con la región metropolitana.
Otros logros alcanzados en mi primer año de gobierno se enmarcan en el trabajo comunitario, el primero de ellos son los Encuentros para Vivir Mejor, programa mediante el cual generamos un contacto directo entre la Alcaldía y los ciudadanos, para fortalecer la confianza de los habitantes. En total, durante 2016 participaron unas 1.300 personas de 9 barrios y este año continuaremos visitando otras zonas de Envigado, beneficiándolos así con nuestra presencia institucional.
Otro programa creado durante mi administración es 6.000 familias, que tiene como fundamento básico aumentar la capacidad de autogestión de los núcleos familiares frente al riesgo de exclusión social. En 2016 se llevó a cabo una prueba piloto con las primeras 100 familias.
También un programa que ha tenido gran éxito es la gratuidad en la educación superior, ya que a través de la Institución Universitaria de Envigado, la Escuela Superior Tecnológica de Artes Débora Arango y el Centro de Formación Integral para el Trabajo –CEFIT–, ofrecimos un total de 2.082 cupos para estudiantes de los estratos 1, 2 y 3 que no tenían posibilidades económicas para formarse.
Superé es otro programa educativo que ha tenido gran éxito. Se trata de una estrategia de acceso y permanencia en la educación superior, que consiste en un convenio con 14 universidades públicas y privadas para que los estudiantes inscritos continúen sus procesos de formación en 176 programas ofertados. En la actualidad hay 100 estudiantes activos.
En cuanto a infraestructura, durante mi Administración están en marcha ocho obras del Megaplán de Movilidad, un proyecto con el que buscamos construir un modelo de ciudad moderno, sostenible, inteligente y seguro.
Otro elemento que cobra vital importancia, dada nuestra inserción en el contexto metropolitano y regional, es la revisión del POT de Envigado, cuyo documento final se traducirá en una visión estratégica territorial. En la actualidad está en marcha la realización de talleres colaborativos, en conjunto con el Centro de Estudios Urbanos y Ambientales Urbam de la Universidad Eafit, que aportarán insumos para la revisión del POT, proyectada para la vigencia 2017.
Un asunto que no puedo dejar de lado es el de la seguridad y el postconflicto, toda vez que ambas temáticas ocupan los primeros lugares en las necesidades y preocupaciones de la comunidad. Dentro de mi Plan de Desarrollo están contemplados varios proyectos estratégicos de gran trascendencia, pero uno de los más importantes es el C4 “Centro de Comunicaciones, Comando y Control para la Seguridad Ciudadana”, con el que pretendemos mejorar los indicadores de seguridad en nuestra ciudad.
Con la puesta en operación del C4 buscamos fusionar en el mismo sitio de operaciones elementos tecnológicos y procedimientos especializados donde se centralizan, integran, controlan, coordinan y administran las actividades orientadas a la seguridad y convivencia ciudadana.
Todas estas estrategias de seguridad apuntan a un gran tema de la agenda nacional, como es la preparación de la sociedad para la época del postconflicto; un proceso histórico en el que todos tenemos el deber de prepararnos para la reconstrucción de la memoria y la paz. Hallar nuestro papel en este proceso desde el barrio, la vereda, la ciudad y la región.
Hablemos de la paz, y es que el Acuerdo de Paz es más que un documento, es quiénes elegimos ser unos con otros en la sociedad, así como lo expresa el especialista internacional en construcción de paz John Paul Lederach, quién ha dejado claro que la presencia institucional de entidades de gobierno y servidores en el contexto de postconflicto será crucial para la adecuada implementación del Acuerdo de Paz.
El resultado de esta negociación es un pacto incluyente que garantiza el no resurgimiento del conflicto al estar basado en preceptos internacionales como la verdad y la reparación, el respeto integral a los derechos humanos y la posibilidad de abrir surcos para el desarrollo.
El otro lado de la solución del problema está en la capacidad que tengamos las instituciones públicas para generar condiciones de paz en nuestros territorios: La rehumanización del conflicto, el reconocimiento del otro, aprender a convivir en la conflictividad, aprender a ser menos defensivos y a escuchar activamente.
Sin querer extenderme más, cierro mi intervención en la mañana de hoy, haciendo hincapié en el gran compromiso que tenemos todos frente a la construcción de la paz; como líderes, directivos, empresarios y gobernantes si construimos equidad habrá esperanza y así poco o a poco irá llegando la paz.