fiestas del carriel

Fue el intelectual envigadeño Hernando Garcés Uribe, quien dió la idea para la celebración anual de la Fiesta del Carriel en agosto de 1946. En una carta que dirigió al periodista Bernardo Jaramillo Correa, y publicada en el semanario Ceibas:

Con motivo de la reciente celebración de la Fiesta del Maíz en Sonsón, se me ha ocurrido una idea que quiero comunicar a Ud. que ha sido abanderado de toda buena iniciativa: por qué en Envigado no se celebra anualmente, “La Mata del Carriel”. Aquí se fabrican los más finos y de mejor calidad y nuestros hábiles talabarteros mantienen abastecidos los ya escasos mercados del artículo.

Y nada, creo yo, simboliza mejor nuestra raza antioqueña que el tradicional Carriel que va cayendo en desuso. Nuestros lejanos abuelos, agricultores y arrieros, que crearon estos pueblos a golpe de esfuerzo usaron todos ellos el inflado Carriel que reemplazaba admirablemente los seis bolsillos del incómodo saco que la civilización actual nos ha obligado a llevar. Y en él cargaban todos los objetos necesarios, desde la blanca y afilada barbera que abría ríos de sangre en el cuerpo del enemigo, hasta el perfumado pañuelo de gayos colores, bordado por las manos amorosas y leves de alguna fresca campesina.

El Carriel es símbolo de esta raza macha y bravía, deshormonada ahora por los aliños y amaneramientos de la civilización. Y a fe que es muy bello y no tiene nada qué envidiar a ninguna prenda moderna. El gran cantante Carlos Julio Ramírez en su última visita a Colombia, declaró que las artistas de Holywood lucían con orgullo los carrieles antioqueños en los aristocráticos cabarets de la ciudad del cine. Envigado es el paraíso de las mujeres hermosas; aquí florecen como rosales, las más bellas y fecundas mujeres de la raza. Sobraría pues, quien recibiera dignamente la corona real de la Fiesta Típica, luciendo un hermoso Carriel sobre su femenino busto imperial. 

A usted, Don Bernardo, que ha sido propulsor del progreso envigadeño le comunico gustosamente esta iniciativa para que la agite desde su periódico y emita su valiosa opinión.

Y quiera Dios que algún día estemos de pantalón de dril, camisa por fuera y “Guarniel Terciado” celebrando entre tiples y guitarras, la Fiesta Típica del Carriel” ( Monografía de Envigado, Sacramento Garcés Escobar, Tercera edición, p. 76)

Hernando Garcés Uribe, fue hijo de Sacramento Garcés Escobar, de su primer matrimonio con Camila Uribe Estrada. Fue pedagogo, poeta y periodista. Obtuvo su grado superior  o pregrado como “Instituto Superior” en la Escuela Normal Superior de Medellín en 1940. También obtuvo el posgrado en Psicología y enseñanza de “anormales”. Fue socio fundador y de número del Centro de Historia de Envigado. Desempeñó cargos en la educación de Envigado: como director en la escuela  “Fernando González” y del Instituto Obrero de Coltejer.

Solo en 1951 se organizó la primera celebración, bajo el liderazgo de la Sociedad de Mejoras Públicas, y se coronó como reina a Virginia Mejía Díez, nacida en Envigado y quien tenía 20 años, en competencia de Fabiola Aristizabal de 18 años, nacida en San Rafael. Ganó la que más dinero recogió. Luego se realizaron otras fiestas: 1952,1953, 1960 y 1961. Por oposición del sacerdote Eugenio Villegas, se suspendieron, hasta 1999, cuando se revivieron por iniciativa del Concejo Municipal, y se oficializaron las Fiestas mediante Acuerdo No. 017 del 3 de mayo de 1999, “como manifestación de las tradiciones del pueblo Envigadeño y como expresión colectiva de nuestros valores folclóricos, artísticos y culturales, en busca de rescatarlos para nuestras futuras generaciones”.

El Acuerdo creaba una junta organizadora de carácter permanente, integrada por: el alcalde o su delegado, quien la presidirá, un representante del Concejo Municipal, elegido por la corporación; un representante de las Instituciones Cívicas o Culturales con domicilio en Envigado; un representante de las Organizaciones de Comerciantes de esta ciudad y el comandante de Policía.

El mismo acuerdo establecía que la Junta tenía la responsabilidad de la organización de las Fiestas del Carriel, su fecha de celebración, la programación y los espectáculos que se debían realizar. El acuerdo fue sancionado por el alcalde Héctor Londoño Restrepo y su secretaria de gobierno Luz María Restrepo Botero.

En 1960 se realizó la Fiesta del Carriel y sus ingresos generados a beneficio de la construcción del edificio para la Biblioteca “José Félix de Restrepo”, en la cual participaron dos candidatas Teresita Pineda Duque (quien fue coronada) y Estela Lalinde.

Recuento de las fiestas

Por Daniela Vasquez

Las fiestas del carriel se iniciaron en Envigado en el año de 1951. Continuaron por dos años consecutivos hasta su interrupción en 1953. Siete años más tarde, entre el 25 de junio y 3 de julio de 1960 se retomaron hasta el año siguiente. Posterior a la controversial fiesta de 1961 se suspendieron de manera definitiva hasta 1999 cuando se realizó una nueva agenda festiva entre el 16 al 19 de septiembre[1].

Según Sacramento Garcés (1985: 76) las fiestas del carriel fueron propuestas por el envigadeño Hernando Garcés Uribe “en el mes de agosto de 1946”. Su interés por las fiestas fue expresado como una posibilidad de diferenciación del municipio respecto a sus valores identitarios y culturales. Las fiestas pueblerinas temáticas de un elemento cultural como fue el caso de las fiestas del maíz en el Municipio de Sonsón eran un ejemplo referente para iniciar con unas fiestas propias. El carriel representaba ya para esta época un elemento común de la vida rural y urbana de los pobladores. En una carta dirigida por Hernando Garcés al periodista Bernardo Jaramillo Correa, que apareció publicada en el semanario ‘Ceibas’, éste menciona: “¿Por qué en Envigado no se celebra anualmente la Fiesta del Carriel? Envigado ha sido, hablando antioqueñamente, ‘La Mata del Carriel’. Aquí se fabrican lo más finos y de mejor calidad y nuestros hábiles talabarteros mantienen abastecidos los ya escasos mercados del artículo”.[2]

Rememorar al carriel era, además, contar de su virilidad, asegurar su uso valiente y bravío que representaba el hombre trabajador envigadeño; “El carriel es el símbolo de esta raza […], deshormonada ahora por lo aliños y amaneramientos de la civilización”. Teniendo el carriel tal relevancia en la historia de un pueblo, siendo además conocido, como escribiría Hernando, por algunos importantes personajes internacionales, sus fiestas serían buenas referencias del ‘típico’ y funcional objeto, que pocos años después lucirían realmente las mujeres concursantes de sus reinados.

Las fiestas, patrocinadas por la Sociedad de Mejoras Públicas de Envigado, fueron reconocidas por su oferta de actividades lúdicas, por la algarabía de sus bailes, shows, cabalgatas y música, por su variedad gastronómica, y principalmente, por la expectativa de su concurso estrella: la elección de la Reina del Carriel. El reinado fue el eje fundamental de toda la semana de fiestas; las mujeres concursantes, junto con sus patrocinadores, comités y amigos competían en la búsqueda de fondos económicos para definir su victoria. En 1951 las mujeres candidatas fueron la salgareña Fabiola Aristizábal con 18 años y la envigadeña Virginia Mejía Diez de 20 años, ganadora en la ocasión[3]. Los reinados de las fiestas realizadas en las décadas de 1950 y 1960 fueron en beneficio de la construcción y mantenimiento de la Biblioteca ‘José Félix de Restrepo’.

Para el año 1960, las fiestas del carriel se realizaron entre el 25 de junio y el 3 de julio, iniciando con el desfile de carrozas típicas en presentación de las candidatas Teresita Pineda y Blanca Luz Mejía[4]. Similar a ocasiones anteriores, ocurrieron las ventas de los ranchos en la Plaza Principal, el baile típico con orquesta que en esta ocasión se desarrolló en el Club Colombo, y serenatas obsequiadas por las candidatas, entre otras actividades. La Junta Central estaba integrada por Alonso Hoyos Gómez, Humberto Uribe, y Héctor Gómez Gallego[5].

A pesar de su interrupción en años anteriores, las fiestas del carriel eran ya reconocidas fuera de la región antioqueña. Para esta festividad, la Junta promovió el evento en diversas oficinas de turismo, nacionales e internacionales. Además, la empresa de aviación ‘Línea Aérea Taxader’ se asoció con los organizadores y ofreció dos pasajes aéreos “incluyendo toda clase de gastos para la señorita que salga elegida como reina de dicho certamen turístico y uno de sus acompañantes”[6]

La reina elegida fue Teresita Pineda Duque y el responsable de coronarla fue  Luis Guillermo Echeverry, presidente de la Asociación Colombiana de Agricultores (SAC)[7].

El recaudo total, hecho con los votos por las dos candidatas, superó la suma de cuarenta y cinco mil pesos. Más de veinticuatro mil correspondieron a la señorita Pineda Duque, y los veintiún mil restantes a su gentil contendora, Blanca Luz Mejía […] Con anterioridad se había anunciado, y anoche se ratificó, que el club “el Rodeo” candidatizaba a Teresita Pineda como candidata de ese centro social para el reinado galante de las flores que se efectuará en la ciudad de Medellín en el presente mes de julio[8].

Un hecho particular a inicios de la fiesta fue el levantamiento de un toldo que de manera sorpresiva mostraba guarnieles elaborados en el Municipio de Jericó. Ante este episodio, mencionó el Radioperiodico Clarín[9], se incitaba los envigadeños a que mostraran sus carrieles para no verse superados en su propia localidad.

De todas maneras, la fiesta transcurrió con normalidad, días previos se estrenó el “Bambuco ‘Envigadeña Querida’, con la participación de grupos del municipio y su autor Alfonso Rivera Buitrago”[10] y quedó establecida la morcilla como un alimento insigne del evento, que, por ser un buen acompañante del aguardiente, registró récord en su venta respecto a ocasiones anteriores[11]. Para finales del mes de agosto de 1961 se presentaron a las candidatas Teresita Uribe, Teresita Duque y Stella Islinda[12] para participar en la siguiente fiesta del carriel que se llevó a cabo del 7 al 15 de octubre[13]. María Teresa Duque fue coronada reina por Alberto Londoño González, celebración que fue convocada en la Casa de Cosiaca, en el transcurso final de la fiesta[14]

Posterior a esta semana de celebraciones, las tensiones ya existentes entre el padre Eugenio Villegas representante de la Iglesia Católica de Santa Gertrudis y los organizadores de la Sociedad de Mejoras Públicas se exacerbaron. El padre Villegas había hecho público su descontento del desorden moral, escándalos de prostitución en el parque y en el atrio mismo del templo. Todo ese “caos” que rompía el orden y la tranquilidad, en el consumo excesivo de alcohol y demás actividades festivas que poco correspondían con la moral cristiana[15].

Las cantinas amanecen con tres o cuatro borrachos caídos de la rasca, debiendo hasta los calzoncillos. Lo mismo pasa en las casetas del parque. Este panorama es que le daña el genio al padre Duque y al padre González y los obliga a subir al púlpito a echar maldiciones en la misa de las cinco de la mañana. Todo lo que se logra en semana santa, se echa a perder en las fiestas del carriel[16].

Para finales de octubre de 1961 el conflicto se evidenció con una acusación del sacerdote Fernando Gómez durante la ‘Hora Católica’, en Radio Visión. Sus declaraciones no sólo estuvieron relacionadas con la denuncia a los bailes públicos, sino a las dudas que los mismos percibían en el manejo de los ingresos económicos, además de la ausencia de envigadeñas en la candidatura del reinado y otros protagonistas de la organización, tal como vemos en los siguientes párrafos reproducidos de manera textual por radioperiódico Clarín:

Los promotores de la fiesta del carriel, empleados públicos casi todos, o no son de Envigado o no viven allí. Tampoco vive allí el presidente de la sociedad de mejoras públicas, alma del festival. Ninguna de las candidatas era de Envigado […] Con un mes de anticipación, los seis párrocos de Envigado se dirigieron al señor alcalde para solicitarle la prohibición de bailes públicos, la presencia de mujeres de mala vida y una duración de tres días en lugar de ocho. El burgomaestre no contestó la atenta nota de los venerables párrocos y parece que entendió las cosas al revés[17].

Si damos fe a los reporteros de la prensa, durante ocho días se vendieron toneladas y toneladas de aguardientes y de cervezas. El dinero, pues, debió haber llegado como un caudaloso río a la amplia caja de la sociedad de mejoras públicas […] amanecerá y veremos, como dice el refrán[18].

A pesar de las fuertes denuncias, no parece que la Sociedad de Mejoras Públicas de Envigado (SMP) se haya referido a éstas como determinantes en su decisión de continuar con la organización del evento, y, sin embargo, la fiesta de 1961 fue la última de la década. En una reseña histórica de la celebración publicada en el periódico mensual Ceibas, propiedad de la SMP[19], no se hizo referencia a la preocupación eclesiástica, sino a las dificultades posteriores para obtener patrocinios y lograr la convocatoria de las candidatas para el reinado.

En el año de 1962, la junta organizadora inició nuevamente los preparativos de la festividad, una vez más fue truncada por los diversos aprietos mencionados. La Iglesia Católica y la Junta Central convinieron una forma de evitar la fiesta sin ocasionar pérdidas económicas a la SMP, tal como reseña el secretario de la Junta Héctor Gómez Gallego[20]:

Siendo entonces yo Rector del Instituto Nocturno de Bachillerato […] se constituyó otra junta Central para la fiesta del Carriel, pero a beneficio de este plantel, integrada por el Dr. René Mesa Arango, el Dr. Hernán Puerta Cardona y yo como Secretario. El Padre Pablo Villegas estaba dispuesto a no permitir más esas fiestas, para lo cual por todos los medios nos ‘bloqueó’ impidiendo los patrocinios de las empresas de siempre. Y entonces ocurrió esto: Don Pastor Garcés era profesor de Religión en el Nocturno e intermediario con el Padre Pablo, y vino a decirme: Rector, le manda a decir el Padre Pablo que cuánto dinero aspiran a conseguir en las fiestas. Dígale por favor al Padre Pablo, que aspiramos a $20.000. Don Héctor, le manda a decir el Padre Pablo que si no hace esa fiesta le consigue los $20.000. Me reuní entonces con René y Hernán, les hice saber lo del bloqueo, nadie aceptaba como candidata y nada podríamos hacer y ello me dijeron: ‘párele la caña al Padre Pablo’. Entonces le dije a Don Pastor: Dígale por favor al Padre Pablo que no voy a hacer la Fiesta y que le acepto los $20.000; el Padre Pablo puso a todas las mujeres de la parroquia a hacer empanadas y como a los dos meses Don Pastor llegó con el cheque por dinero prometido menos unos pocos pesos.[21]

Pasados estos hechos y 37 años más de ausencia de la conocida fiesta envigadeña, se retomó en el año de 1999 crear una nueva Junta, oficializada esta vez por la Administración Municipal. Por acuerdo n° 017 del 2 de mayo de 1999 se acordó la oficialización de las fiestas del carriel “como manifestación de las tradiciones del pueblo envigadeño y como expresión colectiva de nuestros valores folclóricos, artísticos y culturales”[22]. La Junta estuvo integrada por el Alcalde Héctor Londoño Restrepo, un representante del Concejo Municipal, un representante de las instituciones cívicas o culturales con domicilio en Envigado, un representante de las organizaciones de comerciantes de la ciudad y el comandante de la policía del municipio.

Bajo el lema “Identidad de nuestro pueblo para la paz” las fiestas acontecieron entre 11 y el 19 de septiembre, con las ya mencionadas típicas carrozas, danzas, además de corridas de toros, conciertos para jóvenes, tangovia, cabalgata, tablado y orquesta, entre otras actividades. La ganadora del reinado intermunicipal fue la envigadeña Carolina Escobar Parra, compitiendo con 23 representantes de otros municipios[23].

Las fiestas continuaron del 19 al 23 de julio en el año 2000, en conmemoración, además, del 80° aniversario de la SMP. Liliana María Agudelo Escobar fue la reina del certamen[24]. Posterior a esta fecha, las fiestas del carriel se han realizado de manera intermitente hasta la actualidad, lo que ha llevado a grupos interesados, como la corporación Corcarriel, a buscar alternativas y reconocimientos del valor cultural de la fiesta para augurar su tradición en el municipio.

Teresita Pineda, reina del carriel en 1960, Archivo Fotográfico Personal Alfredo Vanegas Montoya.

[1] Garcés, Monografía. La Piedra del Ayurá 7 (agosto 1999): 1 y 15.

[2] Garcés, Monografía, 3era edición, 76.

[3] La Piedra del Ayurá (6), julio de 1999, 7.

[4] AHM, Radioperiodico Clarín. t. 43, f.32 y f.115.

[5] Periódico Ceibas (195), octubre, 1997, 10.

[6] AHM, Radioperiodico Clarín, t. 42, f.229.

[7] AHM, Radioperiodico Clarín, t. 42, f.378.

[8] AHM, Radioperiodico Clarín, t. 45, f.95.

[9] AHM, Radioperiodico Clarín, t.44, f. 150.

[10] AHM, Radioperiodico Clarín, t. 44, f. 97.

[11] AHM, Radioperiodico Clarín, t. 45, f.91.

[12] AHM, Radioperiodico Clarín, t. 89 f. 338.

[13] AHM, Radioperiodico Clarín, t. 89, f. 179.

[14] AHM, Radioperiodico Clarín, t. 90, f. 260.

[15] El domingo 23 de octubre de 1961 se realizó la ceremonia de reparación religiosa por los eventos ocurridos durante la fiesta. Consulta en: AHM, Radioperiodico Clarin, t. 92, f. 55-57.

[16] Vanegas, Del Carriel y la Guayaba, 140.

[17] AHM, Radio periódico Clarín, t.92, f.57.

[18] AHM, Radio periódico Clarín, t.92, f.114.

[19] Periódico Ceibas (195), octubre de 1997, 10.

[20] Existe una confusión en diversas fuentes sobre la fecha de la última fiesta realizada. Héctor Gómez y la Sociedad de Mejoras Públicas mencionaron que ocurrió en 1962, sin embargo, esto no coincide con las fuentes primarias consultadas por la investigadora. Las candidatas del reinado que Héctor menciona para la fiesta de 1962, son para las fuentes primarias las de 1961, siendo ésta la última en el registro.

[21] La Piedra del Ayurá (7), agosto 1999, 15.

[22] La Piedra del Ayurá (5) junio, 1999, 7.

[23] La Piedra del Ayurá (9) octubre, 1999, 1.

[24] La Piedra del Ayurá (18), agosto, 2000, 1.

Fuente: La Piedra del Ayurá, junio de 1999, No. 5.

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