valoracion patrimonial biblioteca josé félix de restrepo

Por Edgar Restrepo Gómez, historiador U de Nacional-sede Medellín

La actual valoración histórica de los diferentes fondos documentales y colecciones de la sección Patrimonial de la biblioteca José Félix de Restrepo demuestra su importancia para la interpretación, el conocimiento y la escritura de la historia de Envigado.  Y para las estéticas narrativas, la conservación de obras y libros de escritores locales, lograr establecer un inventario, una riqueza y un balance al universo literario de su territorio.  Este aspecto se une a las fuentes invaluables del archivo de la notaría primera con sus más de 500 tomos, donde se expresan y documentan los crecimientos de barrios, calles, zonas y urbanizaciones, así como es testimonio de su dinámica financiera, comercial y familiar, que sirve de forma útil para descubrir una época y un desarrollo del municipio a lo largo del siglo XX.

En complemento, la Biblioteca posee en su sección patrimonial, el libro de decretos de la alcaldía entre 1911 y 1945, que permite mostrar la forma como el estado ha tratado de moldear y organizar la sociedad, de modificar sus costumbres, de establecer y mantener una moralidad surgida del siglo XIX, impulsada por la Iglesia Católica y sus sacerdotes más destacados, así como la influencia del partido conservador en sus instituciones de gobierno y organizaciones sociales.
Al libro de decreto, le sigue las colecciones de periódicos como Ceibas y Expresión también sirven para reconstruir diferentes figuras destacadas en el campo intelectual, periodístico, político y social; la dinámica de la ciudad en diferentes aspectos; los momentos de crisis y conflicto de la misma organización; las diferencias entre sectores sociales u organizaciones como la Sociedad de Mejoras Públicas y las instituciones municipales (alcaldía y concejo).

Finalmente, todo la riqueza documental, patrimonial y bibliográfica, se integra con el archivo de la Sociedad de Mejoras Públicas durante sus 100 años de existencia, lo que permite dar cuenta de su devenir, de sus contribuciones a la ciudad con diferentes campañas, eventos, discusiones, intervenciones y logros. Por ejemplo, su papel en la erección de algunos monumentos ha marcado unos hitos urbanos, como una clara muestra de su influencia y poder de intervención. Este aspecto merece ser destacado porque conlleva un legado y un patrimonio.  La Sociedad, en los años de 1950, en sus dimensiones, conformó un grupo numeroso de personas, hombres y mujeres, que los unía un interés común: traer progreso y civismo a Envigado.

PERIODICO SEMANAL CEIBAS, de la Sociedad de Mejoras Públicas

  1. Tomo I:  No. 1 del 12 de mayo de 1940 al No. 50 al 5 de febrero de 1944.
  2. Tomo II:  No. 51 del 15 de abril de 1944 al no. 100 del 14 de abril de 1945
  3. Tomo III: del No. 101 del 21 de abril de 1945 al No. 151 del 18 de mayo de 1946
  4. Tomo IV: No. 152 al #193 del 25 de mayo de 1946
  5. Tomo V: se retoma su continuidad   con el #194 de septiembre de 1997

El periódico ceibas fue una publicación semanal, órgano de difusión de la Sociedad de Mejoras Públicas, que buscaba impulsar diferentes campañas cívicas sociales y culturales en el municipio; así como inculcar la higiene, las buenas maneras y el comportamiento ciudadadano en general.

Tuvo varios directores: Alfonso Mejía Montoya, Bernardo Jaramillo Correa [1] y Samuel Arturo Meza y Posada. Posteriormente, en su última etapa, a Héctor Gómez Gallego. Este último fue el que más tiempo estuvo dirigiendo el semanario, y quien introdujo a partir de su cuarto año de existencia, el cubrimiento de noticias y de los municipios de Itagüí y Caldas, “de nuestra labor en bien de estas municipalidades, podrán decir los hombres honrados y lo pregonarán las obras que por nuestra palabra estimulante se han llevado a cabo. La realización de obras que son verdaderos signos de progreso, alentadas por nuestra crítica o por nuestros aplausos, son suficiente pago a nuestro constante luchar y a nuestro permanente clamar por una época de progreso positivo”[2].

Alfonso Mejía Montoya renunció a la dirección en 1940, pocos meses después de iniciar el semanario, por motivos de su trabajo como abogado y juez, como bien dice: “por razón de las arduas y delicadas funciones de la judicatura que desempeño en la ciudad de Medellín, me he visto obligado a renunciar el cargo de director de este interesante y simpático semanario, al cual he consagrado pocas pero muy intensas horas de inquietud y afecto”[3].

El nuevo director Bernardo Jaramillo correa en la editorial del 2 de junio, esbozaba el nuevo “derrotero” para el periódico:

“Iniciaremos una página especial para las damas con trozos selectos de literatura, poesía, cuentos cortos, conocimientos varios, cocina, modas, etc. dedicaremos también una sección al hombre que trabaja en la fábrica o sobre la tierra, creador el uno como el otro de la riqueza del pueblo, verdaderos soldados que defienden la patria del hambre; le tendremos al corriente de los adelantos que se relacionan con su oficio y le daremos consejos que le son de utilidad. dedicaremos una página del resumen de los más importantes de acontecimientos sucedidos durante la semana, y por último, ofrecemos una página editorial servida con artículos de fondo”[4].

Otra idea del nuevo director fue ayudar a “todos aquellos que se inician como escritores” al poner a la orden de los neófitos, una sección que se llamó “los que se inician”. Recordaba que los escritores de fama habían empezado en periódicos de provincia y que esa era una de las finalidades: ser escuelas.

Sus secciones fueron variadas, contemplada crónicas, tiras cómicas, páginas de hogar y mujer, la editorial y las columnas de opinión, donde algunos escritores colaboraban de forma gratuita y proyectaban sus ideas, la sección de comentarios sobre eventos y situaciones problemáticas. También había una sección dedicada a diferentes mensajes para los obreros relacionados con las ideas de la Doctrina Social de la Iglesia. En literatura se destacó la poesía.

Y desde sus primeros números estuvo presente las narraciones históricas, producidos por el medico Samuel Arturo Meza y Posada, sus contribuciones a Ceibas, después del No. 100, rondaban más de los 70 artículos sobre asuntos de historia de Colombia, Antioquia, Envigado y Medellín[5].

Colaboradores

Gonzalo Robledo J., cronista desde el comienzo del semanario, escribió artículos de fondo y de crítica, de los problemas municipales y obras. Samuel Arturo Meza y Posada, director de Ceibas durante un corto tiempo, fue miembro destacado del Centro de Historia de la ciudad (nombrado el “secretario perpetuo”) y de varias academias, entre ellas, la Academia Antioqueña de Historia. Escribió en varios periódicos como El Colombiano, El Obrero Católico y varias revistas de medicina e historia.

José Ochoa Mejía, abogado, especialista en derecho laboral y amante del periodismo desde la población de Caldas. Publicó artículos analíticos en la revista de la Universidad de Antioquia “Estudios de Derecho”.

José Ignacio Vernaza, residente en Cali, enviaba versos y cartas. Había sido ministro de educación durante Pedro Nel Ospina y senador. Augusto toro, “hombre de luchas, dinámico, organizador y periodista de recia escuela”, ayudo a comprender los problemas sociales, y el conocimiento sobre asuntos de obreros y patronos. Otro colaborador fue Ovidio Rincón, destacado cronista de la época, participó en varios periódicos El Siglo, La Patria de Manizales, El Pueblo de Medellín. “su pluma maestra en el verso delicado, en la crónica picante, en el artículo de fondo, en la relación sencilla de los casos comunes”.

Polémicas y giros

En octubre de 1940, se presenta una crisis en la Sociedad, producida por la publicación de un artículo en el semanario y escrito por su secretario Bernardo Blair Gutierrez que precipitó su renuncia y retiro de la entidad. Ese día, la Sociedad se reunió sin prever la tormenta que se iba a desatar. Uno de sus socios, Alfonso Mejía Montoya soltó la bomba, al proponer: «dígase al señor director de ceibas, que la SMP vio con suma extrañeza y profundo desagrado, la publicación #23 del 12 de octubre, de un artículo de Blair Gutiérrez (“Un certero análisis de la realidad intelectual de la tierra envigadeña”), el cual contiene informaciones inexactas y conceptos ofensivos en relación con la cultura actual de los envigadeños, y se permite manifestarle que la Sociedad espera que en el próximo número sea rectificado enérgicamente ese desplante contra la cultura y la raza»[6].

A Alfonso Mejía Montoya lo acompañaban en esta proposición: Esteban Vásquez, Eladio Ochoa Estrada, Misael Osorio, Pedro Luis Arango, José Santamaría, Jaime González Ochoa, Carlos Uribe, Rafael Londoño, Luis Eduardo Uribe, Francisco Restrepo, entre otros.

Esta crisis trajo como consecuencia la renuncia de Bernardo Blair, quien en la sesión habló de su aprecio e interés en la Sociedad, y en cuanto al artículo “habló de lo amargado que estaba su espíritu por no haber sido comprendido suficientemente, interrogó a algunos socios con relación al debate planteado por su artículo e hizo votos por el bienestar personal de todos, pues se ausentaba sin odios ni rencores; y por último felicitó a la Sociedad en la persona de don Domingo Aristizábal de quien se despidió de mano”[7].  A continuación, se nombró otro secretario y se decidió la suspensión definitiva del periódico, aunque este continuo hasta 1945, sin interrupción.

La proposición del socio Antonio Restrepo para solicitar el regreso de Mejía Montoya a la Sociedad, produjo un intenso debate y dividió a los presentes donde varios votaron negativamente y otros de forma contraria. Esta división se radicalizó con la amenaza de renuncia de varios socios. En este evento se puso en evidencia dos grupos, uno apoyando la posición de Alfonso Mejía Montoya y otra, a favor de Bernardo Blair.

En 1945 se da otro punto de división en el seno de la Sociedad, unos a favor de que la entidad tomara posición en contra de la Escuela de Varones y otros socios  en oposición a esa idea, “empeñados aquellos en que se hiciera una campaña, empezándose por la creación de un nuevo establecimiento de educación y sosteniendo éstos que el colegio existente era suficiente a las actuales necesidades, fue imposible que los unos y los otros cedieran en sus puntos de vista”. El resultado: abandono de varios socios de la entidad. Y añadido a la critica situación interna, estaba la “animadversión” del Alcalde Carlos Zuluaga, desde 1943, cuando se inauguró el monumento a la Madre. En aquella ocasión, porque en la placa del monumento, mandada a hacer por el alcalde, no aparecía el nombre de la Sociedad, una evidente muestra de desconocimiento a su labor, “pretendió desconocer la participación nuestra en la campaña pro-monumento. Ese mismo funcionario pidió auxilios para esa obra, hizo gastos y obró con una libertad descarada, haciendo caso omiso de que la Sociedad tenía su tesorero; y su última pretensión fue la de hacer figurar en una placa que el monumento era obra suya y del Concejo solamente; por fortuna la Sociedad reclamó con valor y con energía sus derechos e hizo respetar su nombre. Pero ese mismo funcionario, alcanzó del Concejo la supresión del auxilio mensual que la Sociedad venía disfrutando”[8].

El problema del cine

A igual que el periódico Presencias dirigido por Pastor Garcés, Ceibas abordó las irrupciones del cine como medio masivo que amenazaba las convenciones sociales y el orden moral en Envigado. El director Bernardo Jaramillo Correa “Berjaco”, llamaba la atención del administrador del Teatro Colombia Octavio Posada para que “atendiera la autoridad eclesiástica”, es decir al sacerdote y obedeciera la censura moral de la iglesia católica sobre los contenidos de las películas. “Berjaco” recordaba la suerte de otro empresario de cine, “Quinito” y la historia de las proyecciones: “(Quinito) quien quiso dar al público cineasta de Envigado, películas de clasificación escabrosa o mala. Los sacerdotes tuvieron que hablar desde la catedra sagrada, y nuestro público, atento primero a la voz de los pastores que a la del cartel de estampas inmorales, abandonó el teatro hasta que el señor empresario se vio obligado a abandonar también la plaza. Vino luego la administración de don Jorge Salazar, quien, ciñéndose a la clasificación de un diario católico de Medellín, solo traía a Envigado películas hasta la clasificación de aceptables para mayores; la concurrencia era buena, a pesar de que no teníamos local apropiado”[9].  El director señalaba que envigado era una “población sana en sus costumbres, de mujeres virtuosas y hombres laboriosos”, y si traía películas buenas, tendría buen público o “entradas admirables” y evitaría el cierre del teatro, así como tranquilidad.

“Quinito”, como era llamado, era Joaquín Santiago de Irazábal y Erausquin de Verdasco, un vasco que se casó en Medellín con la Maestra de Escuela de Frontino María Carmona Arango. Este importante personaje tuvo mucho que ver con todo tipo de espectáculos en Medellín y Colombia. Nació en Madrid en 1879 y llegó a Colombia en 1924. Su hijo,  “Quinito II” de nombre Joaquín Santiago Humberto de Irazábal Carmona, fue Torero, vivió muchos años en Madrid y falleció en Medellín.

También como parte de su campaña de censura y moralidad, Ceibas citó una conferencia realizada en Itagüí ante la Asociación familiar educativa de padres de familia por “la autorizada voz del doctor Antonio Osorio Isaza, médico de indiscutibles virtudes y de ciencia”. Las palabras de tan indiscutida autoridad médica se refirieron a que el cine “atrofiaba la mente de los párvulos, los torna perezosos, les distrae la mente que se torna lenta para captar lo que esos cerebros deben, de acuerdo con su edad, recibir…estorba el desenvolvimiento normal de la inteligencia y merma en ellos de una manera notable el amor que deben tener por el estudio y por la investigación razonable”[10].

El nombre de Rosellón a un paraje de Envigado

En el semanario Ceibas, del 7 de julio de 1945, apareció por primera vez el relato del padre Antonio J. González donde describía la forma como el sacerdote Jesús María Mejía bautizaba este paraje de envigado con el nombre de Rosellón. Es un texto “fundante”, es decir, establece las razones de una topografía y su carga significativa, es la memoria del espacio, donde uno de sus personajes más importantes de la sociedad envigadeña puso su sello personal. Igualmente ilustraba el relato, una fotografía de la familia González: realizó un 3 de junio de 1945:

“En el corte de barranco que en forma de talud se levantaba de la parte derecha del camino, estaba grabado con caracteres bien formados y pudiéramos decir en letras de molde…hijo ese nombre lo escribí yo con un casco de teja y va la historia: en 1 de mis viajes por Europa me cupo en suerte viajar en compañía de unos amigos, por la provincia llamada Rosellón, En Francia. al llegar a un sitio cercano a la capital, hacen di por una pendiente tan semejante a ésta y observé un panorama topográfico tan igual al que nos rodea, que no pude contener las lágrimas y eché a llorar; parecíame, a pesar de tantas leguas de distancia, que estaba en mi Envigado. Allá pensé y en mi interior me dije: así se llama ese campo en mi parroquia. Dios me fue propicio y mis deseos colmados. Estamos pues en Rosellón”[11].

dice el título: «El Padre Mejía fue quien bautizo con el nombre de Rosellón, el simpatico campo de pomales, que hoy es centro industrial».

Ceibas en campaña política

En sus primeros años, mantuvo su posición “apolítica”, considerando que con la ayuda económica venía el condicionamiento y la perdida de criterio y libertad de crítica, su director Bernardo Jaramillo Correa sintetizaba así su norte: “desde la playa solitaria de nuestra rebeldía, servimos como lo entendemos a los intereses de Dios, de la patria y de la sociedad”. Sin embargo, para 1946, el semanario se inclinó ante las presiones y dedicó sus espacios a promover a Mariano Ospina Pérez, candidato del partido conservador a la presidencia.

titulares políticos del Periódico Ceibas en 1940.

Así explicaba su decisión, al adherir a la “causa de unión nacional”: “porque consideramos que así debemos en los momentos actuales servir a la patria. La conciencia nacional ha despertado y los hombres de bien, sin distingos políticos, han considerado oportuno el momento para poner barreras al caos y para trazar nuevos derroteros al país”. El director creía que el clima del país estaba en una “franca incertidumbre, de fastidiosa expectativa, de inseguridad”, es por ello que pensaba que la figura de Ospina Perez, era la solución, pues poseía unas destacadas cualidades: “espíritu moderado, sencillez, amor a la patria, pasado limpio, conservatismo morigerado…sin pasiones, conocedor de la tragedia del hombre del campo, vinculado a la industria, estudioso de los problemas más graves”[12].

En primera parte hubo relación estrecha entre su labor de vigilancia de la administración municipal y los artículos de opinión y la editorial. Se felicitaba o se criticaba. Se impulsaron importantes monumentos al padre Mejía y a la madre.

Sus publicaciones polémicas sobre las exhibiciones de cine, vieron en sus páginas desfilar los motivos del sacerdocio y de particulares sobre su visón moral del cine. en los últimos números del año 46 se introdujeron una sección de poesía y caricatura en este caso de la famosa caricatura pepita.

Frente al sector obrero, antes de terminar la segunda guerra, se venía publicando artículos que apoyaban la visión de ataque al comunismo y la inclinación por la ideología de la Doctrina Social de la iglesia.

obras de la alcaldía así como servir de instrumento para inculcar en los obreros la animadversión sobre el comunismo, también se ventilaron la necesidad de la censura en el nuevo teatro de cine.

Es de señalar que los primeros directores fueron los que posteriormente se convirtieron en miembros del centro de historia de Envigado, es decir que a través de este importante medio escrito se agrupaban diferentes intelectuales y profesionales de la ciudad de Envigado.

EL PERIODICO EXPRESIÓN

Pastor Garcés Londoño, director del Periódico Expresión.

“EXPRESIÓN, periódico apolítico al servicio de nobles ideales, que hoy llega, con nuestro beneplácito el número 50, para entrar a vacaciones de duración desconocida, contará a sus lectores algunas de sus incidencias y cómo llegó a ocupar puesto entre las publicaciones provincianas.

Su minúsculo director, escaso de peso y de personalidad, ignorante en demasía, pero gran amante del bien, colaboraba con el Padre Serna en la Acción católica integrada por una decena de caballeros de buena voluntad. De pronto surgió la idea de un periódico y fue acogida con agrado; como un estimulante a que se realizara pronto la idea, se presentó el anuncio de una visita pastoral del excelentísimo señor arzobispo Tulio Botero Salazar. Después de citar nombres y más nombres (porque los bautizos dan mucha brega) acogimos el de “Ecos de Envigado” del cual sería director y consejero el Padre Serna, y administrador este servidor que ahora les narra el cuento. La primera edición dizque resultó magnífica: el Padre era un veterano en la materia y el suscrito un “mandadero” acucioso. El señor Arzobispo recibió muy bien la edición que entre otras cosas fue dedicada a él. “Ecos de Envigado” nació grande, según algunos conceptos, y por espacio de meses vivió sin graves percances. Llegó la hora en que por voluntad de los superiores el Padre Serna hubo de irse a otra parroquia, lo cual desorientó al grupo de colaboradores de la Acción Católica y en fin, la vida de “Ecos de Envigado” fue corta: unas siete ediciones más o menos.

 Este servidor, untado ya de tinta (como suele decirse) y un tanto familiarizado con los linotipos, se dio a pensar en si convenía a su afición y a la comunidad el fundar un periódico propio y…se dio a meditar. Lo conversó con la esposa, quien se mostró pesimista. Eso da mucho qué hacer, dijo; es difícil la tarea, de mucha responsabilidad y demanda tiempo y esfuerzo; además no toda la gente entiende y muchos más bien se disgustan. Este servidor cavilaba y cavilaba…las razones expuestas eran ciertas, pero… ¿sí estaría el suscrito con los talentos recibidos? ¿No había oído hablar en cursillos de Acción Católica de la importancia de la buena prensa, como medio eficaz de apostolado? Además, ¿no entendía como un imperativo servir a la sociedad? Mortificantes observaciones e interrogantes, que prolongaban nuestras dudas. Entonces, digámoslo con claridad, rezamos; pedimos a Dios par que Él decidiera y…convinimos cordialmente que un signo de la suerte decidiera ante nosotros la voluntad de Dios. Tiramos una moneda y ella determinó la fundación del periódico. Así, pues, surgió EXPRESIÓN. Y después de unos cinco días de cavilaciones sobre el nombre que había de llevar, el 15 de octubre de 1960 circuló el primer número coincidiendo exactamente con el nacimiento de Juan Carlos, nuestro octavo hijo. Fue un día feliz para este humilde servidor que tantos beneficios debe a la Divina Providencia.

Como en realidad leer el tal periódico es bastante más fácil que hacerlo, hemos tenido treguas, y una larga, más o menos de un año; pero no quisimos desfallecer y estimulados por unos pocos, pero de gran peso, el principal de ellos el ilustrísimo señor Canónigo Urrea, a quien respetamos, estimamos y veneramos, seguimos tras el número 50, fijad, no sabemos por qué como meta final. Y hemos llegado. Dios ha sido pródigo para ayudarnos y un grupo de colaboradores capaz de enaltecer hojas periodísticas de mayor valor, no han vacilado en estar con nosotros; a ellos y al grupo abnegado y generoso de propagandistas, debemos en gran parte la satisfacción que hoy sentimos de brindar a nuestro amado pueblo el humilde aporte de cincuenta mensajes redactados para él, dedicados a él, a sus gentes, a sus costumbres, a sus nobles y sanas tradiciones. Esto nos satisface más que ganarnos una lotería y que contabilizar millones. Porque en medio de nuestras deficiencias numerosas y notorias, nosotros podemos con la frente levantada garantizar rectitud y buena voluntad; claro que como humanos tenemos que faltar: sería petulancia y soberbia contabilizar solo aciertos. Pero nos sobra valor para solicitar rendidas excusas a quienes por algún concepto hayamos mortificado, sin haber sido esa nuestra intención.

Ahora, como lo hiciéramos ayer presentando nuestro saludo, queremos despedirnos de las autoridades eclesiásticas y civiles, de los establecimientos de educación, de los centros cívicos y de Acción Comunal y de cada una de las Entidades, Asociaciones y personas que forman la culta sociedad envigadeña, la que Dios conserve siempre buena, noble, cristiana y señorial, para honor de Envigado y grandeza de la patria” ( Periódico Expresión, “Expresión” tiene su historia, octubre 15 de 1965, página 4).

Portadas del Periódico «Expresión», marzo y noviembre de 1964.

Efectivamente, el alcalde Guillermo Botero Evans le otorga un permiso provisional a su fundador PASTRO GARCES LONDOÑO, mientras reunía los requisitos exigidos por el ministerio de comunicaciones, y lo hacía porque según él: “este medio de expresión servirá como órgano informativo de todo lo sucedido en la ciudad, y a la vez prestará un gran servicio a la ciudadanía en general”[13].

Pastor Garcés fue un destacado líder cívico, y por ello integró organizaciones importantes como la Sociedad de Mejoras Públicas, fundador de El Club
Rotario, miembro por más de 40 años de la Sociedad de San Vicente de Paúl y el Centro de Historia de Envigado. Perteneció a la junta de Acción Social del templo de San José, el cual fue tesorero y gestor en su construcción. Y como homenaje de servicio a la comunidad, el Concejo municipal le otorgó la condecoración Medalla Cívica de Envigado[14].  

Entre sus secciones se encuentran las reseñas de personajes destacados como los sacerdotes Pablo Villegas, Antonio J. González y eugenio Villegas Giraldo; y otros como Bernardo Agudelo B., Olga Medina, Marta Muñoz, Eugenio Uribe, Albertina Botero, Mario Gómez, Samuel Arturo Mesa y Posada, Alonso Hoyos, Alberto Londoño, Pedro Nel Mejía, Guillermo Ángel González, entre otros.

En un artículo titulado “¿Cómo se hace un periódico?”, Pastor Garcés expresa espontáneamente el proceso de su elaboración, las temáticas y permite percibir las dificultades que tuvo:

“En verdad la tarea no es tan fácil como leerlo. Al pobre de uno le viene así como de repente cierta gana, impulso, deseo, goma o como quiera llamársele – como lo hacía Don Quijote- que el dicho periódico va a ser tan útil y tan necesario al mundo, (por lo menos al pequeño mundo que lo rodea), que ni se diga; y que si no lo hace por negligencia por miedo…. se las van a cobrar todas juntas. entonces se acerca la máquina, escribe un comentario y si logra hacerlo en menos de 3 días, ya piensa que es muy capaz  y …lleno de autor (porque sin ardor no hace nada) pega para la tipografía, pide presupuesto, solicita rebaja, advierte que si le prestan clises, que si están dispuestos a darle gusto que si no son muy bravos para las correcciones etc, etc y después de qué le prometen ser tan dóciles para atenderlo (como los misioneros) arranca feliz disque a buscar propaganda para su periódico, el cual será seguramente el mejor del país y tan necesario como el aire, como la luz. improvisa pues unos 40 o 50 sermones y así consigue la propaganda en la cual la dicha prensa sería Cero (así con mayúsculas).

sin ella adiós tiempo, colombiano, espectador, campesino  (quizás el más importante de hoy) obrero católico, hermanos, La República, opinión, expresión, etc, etc, unas 1000 veces más.

Se vuelve pues a la máquina dizque a escribir el editorial, pero mientras tanto se le viene a la cabeza otras cien mil cosas; que tal sector hace falta vigilancia; que en varios establecimientos tienen organizados juegos prohibidos; que en colegios escuelas exigen demasiado a los niños; que la energía eléctrica no tiene oficio; que el agua es insuficiente; quieres señor alcalde no vive en la ciudad y que es un inconveniente; que hay aceras en mal estado; que los traganíqueles no los aguanta nadie; que la velocidad de los vehículos es excesiva; que las niñas de hoy y las no tan niñas esta vistiendo muy alto; que los hombres toman mucho trago y merman los mercados; que las películas son muy latas y muchas veces inmorales; que los periodistas (o los que se meten a tales) son muy fregones o exigentes en fin, tal cantidad de cosas afluyen en menos de un momento, que sabe Dios cómo se las arregla uno para concentrarse en algo. Luego viene lo bien difícil: los colaboradores. Al uno lo visita, al otro lo llama, al de más allá le sugiere, a este le ruega, al de más allá le implora. Cuando todos estos obstáculos se han salvado, viene la lucha gorda: la imprenta. Esperar el turno, estar presente para la armada; que en cuál página va tal cosa, que si sobre material que se archive, que si falta con qué se ajusta. Después viene la corrección de pruebas, que por más cuidadoso que sea el linotipista, no le faltan setenta, ciento o más errores, entre los cuales descuellan tremendos disparates. ¡Y cuando entregan el periódico y cree uno que descansa y vuelve a su estado primitivo, se viene la cuestión…pago…que es tan dura! Luego el transporte, después la distribución y…finalmente…la censura…valiente hueso sacaste hombre en este tiro…. !!cómo les parece el biche…!!  Pero es lo cierto que todo se afronta por Dios y por la Patria”[15].

Varios colaboradores tuvo el periódico Expresión:  Gertrudis Garcés, quien se hacía cargo de la sección los eventos sociales;  Samuel Arturo Mesa y Posada y Sacramento Garcés, la parte histórica; columnas de opinión Alberto Londoño González (Libertad de criterio); Hernando Garcés (desde mi ventana); Alberto Álvarez (Basilio del Campo); y Teófilo Correa (Acicate).

El columnista Hernando Garcés, decía de la labor del periódico, al cumplir los 50 números: “Medio centenar de número de su periódico, equivalen a 50 semana de trabajo periodístico de Pastor Garcés, quién tiene que robarle horas y más horas a su labor de comerciante -de la cual vive- para emprender los continuos viajes a la imprenta, elaborar el material que él personalmente escribe en un 80% jaa tendrá todos los múltiples detalles que demandan una edición periodística…Alguien dijo que las cosas se parecen a su dueño” y nada más cierto en el presente caso, pues EXPRESIÓN es el vivo retrato de don Pastor. él es personalmente discreto y sencillo y en su periódico ha rechazado sistemáticamente los titulares a colores. eres un católico modelo y en su periódico jamás ha salido nada que atente en lo más mínimo contra la moral y las buenas costumbres. él es en cierto modo, apolítico, y esa ha sido, precisamente la tónica que ha sabido imprimirle a su periódico”[16].

LIBRO DE DECRETOS DE LA ALCALDÍA 1911-1945

Este Tomo que se encuentra en la sala patrimonial de la biblioteca José Félix de Restrepo hace parte de su riqueza documental y da cuenta de las diferentes relaciones que tuvo la Sociedad de Mejoras públicas con diferentes entidades incluso la alcaldía municipal. En varias ocasiones, el alcalde perteneció como socio principal de la Sociedad, por ejemplo en el año de 1940 después de casi ocho años de inactividad, el alcalde Hoyos motivo la reinauguración junto con otros importantes personalidades. Este libro empastado contiene diferentes decretos de los alcaldes (1911-1945), dan cuenta de sus preocupaciones y necesidades de los mandatarios. Existen decretos donde nombra y destituye inspectores de policía, comisarios auxiliares y, en general, funcionarios de su fuero.

Veamos a continuación algunos temas que se trataron en este libro de decretos.

Salubridad y ornato

La regulación sobre el uso de las aguas, campañas de aseo y ornato de la población, el reglamento del cuerpo de serenos, fueron signos para principios del siglo XX, como se implemento la visión higiénica y de salubridad pública en la ciudad. La autoridad municipal fue su principal agente para implementar diversas medidas para la protección de la población tanto en el uso del agua como en el aseo de calles y diferentes fachadas de las casas.

El tránsito hacia la modernidad y la higienización de la ciudad fue la implementación de un eficiente, limpio y constante servicio del acueducto. En el Envigado pre-moderno, el uso del agua se concentraba en la preparación de alimentos, la recreación, el lavado de ropa y cuerpos, el aprovisionamiento de roca y arena  para la construcción de obras, calles y casas, de quebradas  como la Ayurá y la Sebastiana, entre otras.

Igualmente existía la costumbre de los baños comunitarios en charcos de quebradas y la construcción de acueductos comunales que  se utilizaban los diferentes «pajas de agua». Una unidad de medida utilizada en la época para calcular el volumen utilizado por los habitantes. También se estableció canales y acequias rudimentarias que conducían y desviaban el agua de principalmente de la Ayurá hacia las viviendas. También se utilizó las pilas y pocetas públicas como lugar de abastecimiento. Otra fuente fueron los aljibes de las casas, que aprovechaban los brotes y las filtraciones del agua natural.

Otro uso tradicional del agua fue como recurso de la fuerza hidráulica para accionar los trapiches y moler la caña de azúcar, afianzando una producción panelera. Entre ellos tenemos los Trapiches de La finca Andalucía de José Julián Saldarriaga y su hija Mercedes Saldarriaga de Botero, y Rubén Uribe. Entre ellos y la comunidad existieron disputas por el flujo del agua y el abastecimiento.

La reparación de la pila pública de la plaza principal fue una constante preocupación debido a su gran utilidad para surtir de agua a las manzanas del centro urbano. La mano de obra era suministrada por la modalidad de trabajo personal subordinado de acuerdo a la contribución directa que se realizaba entre los vecinos para el mantenimiento y la construcción de caminos vecinales; pero también se utilizó para la construcción de un puente denominado de Pan de azúcar que comunicaba Envigado en la parte sur de la población con La Estrella e Itagüí.

el decreto No. 2 del 28 de enero de 1911, expedido por el alcalde Rafael Monsalve, mandaba:

Artículo 1: Es forzoso e ineludible para todos los dueños de predios a linde a los caminos públicos, el recibir los desagües de estos y mantenerlos expeditos y  limpios en la parte que de dichos desagües queda dentro de sus propiedades,  siéndoles por consiguiente absolutamente prohibido y construirlas oponerse a ellos de cualquier manera; artículo 2: El dueño de una corriente de agua o el Que haga uso de ella, no puede arrojarla sobre un camino público ni hacerle atravesar por el, sí no da permiso de la Junta respectiva del ramo”.

En cuanto al aseo y ornato, el alcalde impone el decreto del 26 de abril de1911, en especial por la descripción que así del panorama deplorable y descuidado de los envigadeños que habían abandonado el barrido de las calles y que “existen muchos desperfectos en las aceras y muchas posetas en lugares públicos destapadas y otras con sus tapas en malísimo estado, todo lo cual, es demasiado repugnante, hasta peligroso el tránsito por la ciudad; y que muchos de los moradores  son indiferentes en grado máximo al progreso y civilización que tocan a nuestras puertas traídos por la redentora empresa del ferrocarril de Amagá, de la ciencia y del trabajo en todas sus formas, esperan a que la autoridad local los obligue con apremios a dar entrada a esa civilización y ese progreso…”. Decreta: artículo 1, para fiel Cumplimiento del acuerdo No. 47 expedida por el Concejo Municipal del 16 de marzo en lo que respecta al blanqueamiento de las paredes que dan frente a la plaza y calle de la ciudad se consigue plazo hasta el 12 de mayo, y de esa fecha en adelante serán castigados los infractores sin consideraciones de ninguna especie con las multas fijadas. artículo segundo para el arreglo de los desperfectos de las aceras y tapada conveniente firme y sólida de las pesetas que existen en lugares públicos, cuyas obligaciones Ya se les imponen a los respectivos propietarios soy conceden 15 días determinó o serán castigados con una multa de 5 pesos oro.

El decreto No.4 del 1 de junio de 1912, también apunta a mantener la salubridad en la ciudad al prohibir el derretimiento de grasa de res “llamada cebo cuando ya haya entrado en descomposición o empezado a podrirse, porque ello compromete la salubridad pública”.

Reglamento para los serenos

Son deberes de los miembros del cuerpo de serenos los siguientes:

  1. Recorrer constantemente la ciudad de todas direcciones y hasta por sus calles y lugares más extramuros en guarda del orden y de la seguridad para las personas y sus intereses.
  2. Cerciorarse de que todas las puertas de entrada a los almacenes tiendas y cantinas en general las de toda clase de edificios estén bien cerradas cuando ya sus sueños habitaciones se hayan retirado a dormir.
  3. A cerrar a las 12:00 de la noche en punto todas las tiendas y venta de licores que hasta ahora permanecían abiertas y no permitir que antes de las 5:00 de la mañana se vuelvan a abrir, bajo ningún pretexto.
  4. Ayudar a los agentes de policía conducir a los ebrios de la cárcel, lo mismo que dan las personas disfrazadas, desconocidas por cualquier motivo sospechosas que se encontrará es de noche en la plaza y calle de la ciudad, quitándoles previamente las armas y demás objetos con que pueda cometerse o haberse cometido algún delito, dar parte verbal detallado al jefe de la policía en las primeras horas del día siguiente de todo lo que hubiera ocurrido en la noche.
  5. Ser respetuosos y corteses, atentos y generosos A la vez que enérgicos y decididos cuando así se necesite con toda clase de personas.
  6. Adquirir a donde se les llamaré por motivo de alguna calamidad doméstica y ofrecer y presentar sus servicios en el llamamiento de sacerdote, médico o boticario o de alguna otra persona que estuviese En la ciudad cuando ello fue puede urgencia durante el servicio nocturno.
  7. Cuando ocurra algún desorden que no puedan habitar o hacer cesar por sí solos, o se descubra o se tenga fundamento la comisión de algún delito, llamar a alcalde y lo enterarán de lo que ocurre, a fin de que éste disponga lo que estime conveniente; pero antes deberá probar aprender a los indicados recoger los objetos que puedan servir para la correspondiente investigación, si ella les puede posible.
  8. Abstenerse del uso de licores y bebidas embriagantes y no entrar a casa ni establecimiento alguno sino únicamente cuando alguna necesidad del servicio Lo exija, ni demorarse en parte alguna por más tiempo que él absolutamente indispensable para sus investigaciones y espionaje.
  9. la infracción o falta del cumplimiento de 1 siquiera de los deberes contenidos en el artículo anterior serán castigados por la primera vez que una multa de $50 pesos por la segunda con 100 pesos y por la tercera con destitución del empleo.

Moralidad y buenas costumbres

De igual manera por presión de la ciudadanía, del sacerdote y dirigentes, los alcaldes promulgaron decretos de moralidad y “sanas costumbres”, como el decreto No. 1 del 17 de enero de 1911, expedido por el alcalde Rafael Monsalve:

Artículo 1: las personas que se bañaren desnudas o mal cubiertas cerca las vías públicas o los parajes concurridos, serán castigados con una multa de $5,00 pesos oro. Los agentes de policía él será acuciada vigilancia en los baños públicos del distrito para el 100 cumplimiento de esta disposición y además serán atendidas todas las quejas o denuncias que al respecto dieren los particulares .

Artículo 2: Los que en público propiciar en palabras obscenas o cantar en canciones inmorales o torpes serán castigados con 24 horas de arresto inmediatamente después de la falta.

Artículo 3: Serán sumariadas como vagos y castigados con la pena de 2 a 10 meses de trabajo en Obras Públicas; Los individuos que sin tener Hacienda ni rentas permanecieran ociosos por más de 2 días en territorio del distrito; los que cultivan relaciones más o menos frecuentes con personas viciosas Y de malas costumbres; los que viven sin saberse los medios lícitos o honestos de donde derivan la subsistencia y los que son mendigos que pidieren limosna sin permiso escrito del jefe de policía. Los mendigos que por inspirar más lastima o con cualquier otro pretexto permanecieren o se mantuvieren en notable desaseo, serán castigados hasta con dos días de arresto.

Artículo 4: Se prohíbe en absoluto la vagancia de los niños, lo mismo que su permanencia en las tiendas sin objeto plausible. los contraventores serán conducidos a la escuela a la hora oportuna, fue entregado a sus padres para que los corrijan, por la primera vez, y en caso de reincidencia, los respectivos padres pagarán una multa de 1 peso oro.

Los juegos permitidos por la ley no podrán efectuarse sino en establecimientos autorizados por la policía, previo el pago de los derechos o impuesto municipal correspondiente. Sin tales requisitos serán castigados los jugadores con una multa de 10 pesos oro; multa que será doble para el promotor de juegos y para quien lo consiente o tolere en su propiedad.

Artículo 6. El individuo que jugare con menores de edad, o con ebrios, locos o dementes, sufrirá de 2 a 6 meses De reclusión y los devolverá lo que les hubiera ganado. la misma pena sufrirá el dueño de la casa que consienta o tolere el juego a sabiendas.

Artículo 7. El que se encuentre dinero u otros objetos que naturalmente se deduzca que se les han perdido a otras personas, tiene la ineludible obligación de entregarlas al señor cura de la parroquia o al jefe de policía para que se averigüe su dueño, o entregarlas a este sí se conociere, esto a más tardar dentro de las 8 días siguientes al hallazgo; de lo contrario se considera y castigará como reo de hurto por el mismo valor de lo que se encontró y no entregó oportunamente. Quedan comprendidos en este artículo los que no avisar en los mismos términos la aparición de animales ajenos en sus fincas y cuyos dueños no se conozcan.

Artículo 8. Los que pinte no rayan o deterioren o ensucien de cualquier manera una pared ajena, serán castigados con la multa de 1 peso oro.

Artículo 9. La persona que de cualquier manera ensucie las aguas de que otros se han de servir para los menesteres domésticos, bien sean de uso público particular, incurre en la multa de 2 pesos oro.

Artículo 10. Quienquiera que arroje basuras o cosas inmundas o satisfacer las necesidades corporales En la plaza calles aceras y caños de la ciudad, será castigado con 1 peso de oro de multa. este decreto regirá desde su publicación por bando y por cuanto este acto final de disposiciones vigentes y las ordenanzas del ramo, con necesidad de ulterior aprobación del superior. transcriban si el señor inspector de policía de sabaneta para qué pueblo que por bando y lo haga cumplir estrictamente en esa fracción”.

La policía, con sus agentes y serenos, fueron el instrumento para la alcaldía de continuar con “la misión especial de conservar el orden social, la moralidad y las buenas costumbres” y por ello, se expidieron decretos para normatizar las conductas de la población. El decreto No. 3 del 6 de enero de 1918, es un ejemplo:

Artículo 1. Se prohíbe a las mujeres de mala reputación andar sin objeto lícito y después de las 7:00 de la noche, por plaza calles y cantinas de la población. toda la que la policía encontraré en esos lugares será conducido a la cárcel por 12 horas.

Artículos 2. La policía vigilará que los niños no vaguen por las calles, de día ni de noche ni formen grupos en las aceras ni entren a tiendas y cantinas sin objeto alguno. Cuando esto suceda, los conducirá donde sus padres o personal a cuyo cuidado esten y les advertirá que vigilen mejor su conducta.

Artículo 3. Tampoco se permitirá en las cantinas los menores de edad. cuando la policía los hallaré les ordenará que se retiren y si no obedecen se conducirán a la cárcel donde permanecerá hasta el día siguiente.

Artículo 4. Nadie puede, sin permiso de la autoridad, ejecutar obra alguna en la plaza y calles de la población ni en las vías públicas. Toda violación a este artículo se castigará con multa de uno a cinco pesos oro.

Artículo 5. La barrida de calles se hará dos veces por semana, los días lunes y viernes. La policía dará la cuenta de toda desobediencia para imponer una multa de 50 centavos a un peso oro.

Artículo 6. El franqueamiento de muros que dan frente a la plaza y calles, Hola lo hará los dueños o sus encargados e inquilinos de locales de cualquier clase.

Artículo 7. La desyerbada debe hacerse cada tres meses al año.

Artículo 8. La ley prohíbe llevar armas consigo dentro del poblado como revólveres, cuchillos, navajas peinillas.

Artículo 9. La ley prohíbe la tenencia de cerdos dentro de la demarcación del lugar.

Artículo 10. El hecho de quemar basuras y papeles en la plaza y calles va contra la salud

Artículo 11. Todo dueño de perros que los dejes vagar libremente dentro de la población, será castigado con multa de $0,50 centavos a dos pesos.

Artículo 12. Queda absolutamente prohibido collar bestias y bajas Hola en las aceras plazas y calles del poblado.

Sobre elecciones

“Se hace saber a todos los ciudadanos de este distrito que el próximo venidero domingo, fecha 2 de febrero del presente año se efectuarán las elecciones populares para diputados a la asamblea del departamento, y se les recuerda el derecho y el sagrado deber que tienen de concurrir a votar. Las 3 mesas que habrá en esta ciudad funcionarán todas en el local de la Escuela de Varones contiguo a la Casa Municipal, por disposición del jurado electoral, y las votaciones principiarán a las 8:00 de la mañana y se cerrarán a las 4:00 de la tarde. El sufragio es enteramente libre es decir cada ciudadano pueda votar por los candidatos que a bien tenga, en la seguridad de que la autoridad pública les hará respetar sus derechos a todos por igual sin distinción de colores políticos y sin influencias ni perro juicio de ningún género” (Decreto No. 1 de 1913).

VALORACION HISTÓRICA DEL ARCHIVO DE LA NOTARÍA PRIMERA

En Colombia, antes de la llegada de los españoles no existió un registro de documentos oficiales como se tiene actualmente, debido a que las culturas precolombinas tenían un sistema comunista o comunal de la propiedad, en este caso de la tierra.

El ordenamiento sobre la materia proviene de España y de Portugal, impuesto con el régimen colonial, donde existían los escribanos que levantaban autos, providencias, testimonios, actas en las instancias diferentes de gobierno como los concejos o cabildos, reales audiencias, gobernaciones.

Durante la primera parte de la república, se mantuvo el carácter de escribano y registrador, un legado colonial, que vino a modificarse con la ley del 29 de mayo de 1852, durante las reformas liberales de medio siglo y de la presidencia de José Hilario López. En esta ley, el estado colombiano adoptó al establecimiento de los notarios, sus funciones y deberes generales; a los libros que deben llevar los notarios; a los instrumentos que pasan ante los notarios y sus copias; al modo de cancelar los instrumentos públicos; a los archivos de las notarías y sus visitas; a los derechos que deben pagar los otorgantes por el otorgamiento y autenticidad de los instrumentos que pasan ante los notarios; al modo de suplir el oficio de los notarios y a las disposiciones generales

La función básica de los notarios, que debían comenzar a ejercer sus funciones el 1° de enero de 1853, fecha en la cual cesaban en las suyas los escribanos que habían venido actuando hasta entonces, consistía en: “… recibir y extender todos los actos y contratos a que los individuos y corporaciones quieran dar autenticidad, para conservarlos, demostrar la fecha de su otorgamiento y expedir las copias y extractos de ellas que hagan cumplida prueba de las obligaciones y derechos que nacen de su contenido”. Además, “… llevar el registro del estado civil de las personas, a saber: el de los nacimientos, defunciones, matrimonios, adopciones, legitimaciones y reconocimiento de los hijos naturales” (ley del 29 de mayo de 1852)[17].

Este primer “Estatuto Notarial”, suprimió las escribanías y los escribanos públicos, llegando a la creación de las Notarías en la cabecera de cada cantón o región existente.  El texto de esa legislación notarial fue adicionado al Código Civil colombiano como el título XLII del Libro IV, y así, la norma de 1852 estuvo vigente hasta 1970 año en el cual se promulgó el actual Estatuto Notarial colombiano (Decreto 960 de 1970), pues a medida que han evolucionado los Estados de derecho, se han acrecentado los servicios públicos prestados a la colectividad y dentro de los cuales está el de dar fe pública, llamada igualmente fe notarial.

Origen del servicio de Notaría en Envigado

En el siglo XIX, existió por primera vez una notaría en el municipio, aunque de corta duración. Sus archivos están en el archivo histórico de Antioquia. Tienen escrituras de transacciones de tierras. En el 2012, la Biblioteca José Félix recibe las escritura producidas entre los años 1942 a 1988, autorizado por la resolución 7202 del 8 de agosto de 2012 de la Superintendencia de notariado y registro, igualmente en el 2015, recibe libros de protocolo de escrituras entre 1983 y 1985.

Aporte a la evolución urbana y financiera

El archivo de la notaría primera da cuenta de la evolución urbana, en la medida en que se protocolizan las ventas e hipotecas de lotes y casas, algo que permite apreciar el ritmo de construcción y crecimiento de varios sectores de Envigado; está la constitución de sociedades comerciales, protocolización de urbanizaciones y planos de las décadas de 1940 y 1950 que fueron transformando el panorama rural que mantuvo hasta muy entrado el siglo XX.

Los préstamos y deudas con garantías de vivienda o lotes de terreno son también otro aspecto que evidencia el sistema de financiamiento que existía como los prestamistas particulares, un mecanismo tradicional de sociedades precapitalistas antes de la intervención de bancos y entidades financieras. Las escrituras en la década del cuarenta toman el nombre de “aseguros” y el pago respectivo de “cancelaciones”, para los años 50 se define jurídicamente el negocio y toma el nombre que es conocido hoy como hipoteca.

Evolución demográfica de Envigado

El crecimiento poblacional de Envigado estuvo determinado en el siglo XX por el arribo de nuevo pobladores e inmigrantes, estimulados por la llegada del Ferrocarril (1911), así como la instalación de diferentes fábricas de textiles, calzado y cueros como Rosellón, Rey Sol, Curtiembres (Sabaneta), la Bota del día y Peldar. Estos nuevos habitantes presionaron la construcción de vivienda y la oportunidad de negocio en los dueños de fincas que lindaban con el perímetro urbano.  hasta 1950 las iniciativas empresariales marcaban la pauta en la construcción de vivienda, en especial para satisfacer la demanda de los obreros. Así se construyó el Barrio Mesa Jaramillo, la Escuadra y el Barrio Obrero. Luego, se inició las urbanizaciones de iniciativa privada.

Según la monografía de sacramento Garcés, la evolución demográfica según los censos oficiales, se dio de la siguiente manera: en 1850 fueron 4000 habitantes; en 1870, 5735; en 1905, 6.527;  en 1918, 9.642; en 1935, 11.445 ; en 1948, 14054; en 1951, 28.797 ( edición 1964, página 54).

La Urbanización industrial:  Barrios de obreros

 El barrio Obrero o Jesus María Mejía, fue un desarrollo urbano de la empresa Coltejer, en un lote que adquirió por traspaso que le hizo la compañía de tejidos de Rosellón S.A. al formalizarse la incorporación de la empresa mediante escritura #3686 de la notaría segunda de Medellín, el 21 de diciembre de 1942. Desde 1918, Rosellón había comenzado el beneficio social a sus trabajadores con la construcción del barrio José María Mesa Jaramillo, y posteriormente, el barrio de los empleados “La Escuadra”.

En la escritura, se desprende que la compañía obtuvo el visto bueno en materia de vivienda obrera del Instituto de Crédito Territorial, entidad del orden central y creada en 1939, encargada de impulsar las soluciones de vivienda para el pueblo colombiano[18].

En las escrituras encontramos varios ejemplos de venta con hipoteca, traemos a colación un ejemploentre la Compañía Colombiana de Tejidos S.A. (Coltejer) y Rafael Henao Montoya [19], de un lote y casa numeración 24-61, área de 249 varas cuadradas, corresponde al lote identificado con el #106, según el plano del barrio, con un precio total fue $8.400 pesos, con seguro de vida y contra incendio. En una cláusula especial, existía unas condiciones morales para el comprado: “se compromete a destinar la casa a su habitación y de su familia, a no permitir en la casa comprada, expendio de licores ni personas de vida licenciosa, establecimientos públicos de juego y otras cosas que perturben la tranquilidad y decoro propias de un barrio bien habitado como conviene a los trabajadores”. El pago de la hipoteca se distribuía así: 1.568.55 valor del auxilio de cesantía que le liquidó la empresa, el resto, es decir $6.731, por mensualidades consecutivas de$66,50, en un plazo de 15 años, interés anual del 6%, “podrá hacer abonos extraordinarios; que pignora en favor de la compañía el auxilio de cesantía que se le debe actualmente o pueda llegar a debérsele en el futuro…”

Otros beneficiarios del crédito de hipoteca en el barrio en 1955 fueron: Antonio E Ceballos, #1272, del 19 nov de 1955; nomenclatura 24-41, José de Jesús Rendón #1273, 19 de nov-1955; José Vicente gil Hernández #1274; Arturo García Garzón #1275; Nicanor posada Ochoa, casa barrio la escuadra, José de la Cruz Ramírez #1277,  con una área de 225 varas cuadradas, por valor de $10.200 pesos; José tiberio correa #1278, Januario cardona #1279, marco fidel zapata #1280; Emilio Areiza #1281; Darío Vanegas valencia,#1282; Ramos Quiceno Torres #1283; Samuel Bolívar Morales #1291; francisco correa #1292; francisco Javier Yépez #1295; miguel morales cano #1300; Manuel salvador Velásquez #1306;  juan B. Buitrago#1307; julio E. Montoya Tobón #1308; juan E. Gómez Mesa #1309; Román Santamaría Villa #1310; Vicente Calle #1311; Luis Alfonso Álvarez Dávila #1312; gilberto londoño restrepo #1313; Gabriel González #1314; Luis Alfonso Rendón Sánchez #1315; José D. Lopera Echeverri #1316; Pablo Emilio Henao A. #1317; Luis Eduardo Taborda Sánchez #1318, Mario Uribe Díaz #1319; pedro Luis García castaño #1320; Jaime Lotero Villa #1321; Darío Jaramillo restrepo #1322; mauro correa Álvarez #1323; Jorge mejía Ochoa #1324; Roberto Álvarez Aguirre #1325; Jairo restrepo vallejo #1326; Martín Mejía acosta #1327; Oscar de Jesús Jaramillo #1328; Ricardo Oquendo #1329.

Otro valor histórico de las escrituras está en la construcción del Barrio la Escuadra, levantado al lado de la cooperativa Rosellón (hoy el CEFIT) con sus planos y la distribución de las casas solo para los empleados de Coltejer, con sus dimensiones y ubicación. La escritura establece el área y el valor, por ejemplo en el caso de la venta con hipoteca de José de la Cruz Ramírez #1277,  con una área de 225 varas cuadradas, por valor de $10.200 pesos.

detalle del plano en la urbanización La Escuadra, Barrio Mesa Jaramillo.

Según entrevista al presidente de la Sociedad de Mejoras Públicas, Leoncio Oquedo, otras personas que vivieron en el barrio La Escuadra fueron: Martín Mejía, Roberto Álvarez, Guillermo Ramírez, Heriberto Uribe, Gabriel pajon, Nicanor posada, Ricardo Oquendo, Ricaredo Uribe, Jaime lotero, Darío Jaramillo, entre otros[20].

La Cooperativa Rosellón también impulso la vivienda para los obreros, al parecer de la Urbanización Primavera, según se desprende de algunas escrituras: a Arturo García garzón un lote No. 5 de la manzana 9, en la suma de $1.771,25 pesos[21];  o prestamos con hipoteca a favor de la cooperativa como el caso de Mauro Parra por valor de $1237 pesos en garantía de un lote en la estrella, escritura #1340.

El terreno donde se levantó la Urbanización Primavera fue comprado en 1952 por la Cooperativa a José Misael Calderón M.[22], en una extensión de 3.572 varas,  dividida en 15 locales, y por valor de $17.750 y que en general lindaba así: “por el frente  con la calle principal de la urbanización y la plazuela; por un costado, con la cuarta carrera de la urbanización; por el centro, con predio de Alfonso Espinosa y señora; y por el otro costado, con la quinta carrera (5ª) de la urbanización. 

La Urbanización privada

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Varias urbanizaciones privadas se desarrollaron en la década del 50 y 60 en Envigado: Las Margaritas, Pontevedra, El Guáimaro, Mantellina o Alcalá, El Olivo, San José, Los Naranjos; luego vinieron El Dorado y El Trianón, impulsados por el Instituto de Crédito Territorial.

Urbanización de los hermanos Alberto Mejía y hermanos (urbanización Las Margaritas)

Esta urbanización se desarrolló en predios de una finca rural de los hermanos Alberto y Carlos José Mejía Ochoa, de aproximadamente 10 cuadras, que “tenía una casa de habitación”, marcada en la puerta de entrada con el No 17-55 y que se encontraba al frente de la calle 22 o calle del Palo, y delimitaba así: “por un costado, con la calle 22 o calle del palo, en parte, como también con propiedad que fue de federico Vásquez; por un costado, con predios que fueron de Irene Montoya, hoy Urbanización “Los Naranjos”, en parte, como también con predios que fueron de Sinforoso Uribe y Félix restrepo, hoy urbanización los Naranjos continuación, por otro costado, o sea la parte de atrás, con predio que es o fue de herederos de Cecilio Londoño y la quebrada la Ayurá; y por el otro costado, con predios que son o fueron de Félix Restrepo, calle de Buga y propiedades que son o fueron de Alfonso Diaz y Luis Restrepo, según plano que se protocoliza[23].

Posteriormente, a la finca rural se unió otros predios con propietarios e intereses en el negocio de lotear y vender casas, como es el caso de Margarita Mejía viuda de Ramírez, socia del proyecto, quien incorporó otro terreno aledaño de su propiedad[24]. Y finalmente el gestor de la urbanización y del negocio propiamente dicho fue Juan Restrepo A., quien representaba a la Sociedad Colombiana de Construcciones Ltda. (domiciliada en Medellín), y se encargaría de todo el proceso de construcción, venta y comercialización. La sociedad tenía inicialmente el nombre de “Ospina, Mesa y Restrepo Ltda.”, creada en 1941[25].

Como parte de sus obligaciones urbanísticas, en 1961 los socios y la Sociedad Constructora cedieron gratuitamente al municipio de Envigado las calles y carreras comprendidas dentro del globo de terreno, según escritura #33, del 5 de enero de 1961. Según los compromisos de la cesión de espacios al municipio, los trabajos de urbanización se acometerían en dos etapas, el primero sería el sector oriental del inmueble, (comprendido entre la calle 24 y 25 , y la quebrada la Ayurá), y posteriormente el lote restante, si los propietarios estimaban conveniente que la Sociedad Colombiana de Construcciones ltda., continuar la urbanización.

Otras ventas e hipotecas encontradas en el archivo de la notaría de la Urbanización Margaritas fueron: Ventas e hipotecas en 1960 de los hermanos Mejía a: Luis Alfredo Villegas Franco escritura #1295; Roberto Martínez Márquez #1296, de un lote de terreno #4 de la manzana H; Hernando de J. Uribe M. #1297, lote 27 manzana G; a Salvador Vásquez M. #1298, lote 36 manzana G; Rafael Ochoa Ochoa #1299, lote 34 manzana G; Hernando Vásquez Patiño #1300, lote 12 manzana G; Carlos Antonio Restrepo A. #1301, lote 28 manzana G; Diego de Jesús Uribe V. #1304 lote 26 manzana G.

También la Sociedad Colombiana de Construcciones Ltda. adelantó la construcción de la Urbanización Simón Bolívar en Itagüí[26].

Carta

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Sociedad Urbanizadora Pontevedra Ltda (1960).

Otro proyecto de urbanización privada fue Pontevedra, impulsada por dos protagonistas: María Uribe de Marulanda, propietaria del predio, casada y residente en Bogotá y la Sociedad Fajardo Vélez y Cía. Ltda, constituida en 1952, por los hermanos, arquitectos y empresarios Raúl y Diego Fajardo Moreno y Hernando Vélez. La señora María Uribe le vendía el terreno y el proyecto de la urbanización a la Sociedad de Arquitectos por valor de $82.400 pesos[27], y que había sido constituida en 1960, mediante escritura #2554 del 20 de junio de la notaría séptima de Bogotá.

 En la escritura de venta ( #1191 del 28 de julio de 1960), la Sociedad Fajardo Vélez y Cía. Ltda., se comprometía a:

  1. Elaborar los planos para la urbanización de los terrenos de propiedad de la Urbanizadora Pontevedra Ltda., ubicados en el municipio de Envigado, en el paraje Ayurá;
  2. Adelantar las gestiones ante las autoridades respectivas para la aprobación de los planos y autorización de los trabajos de urbanización;
  3. Contratar o ejecutar directamente, previa cotización de tres firmas por lo menos y a los mejores precios posibles, la ejecución de las diversas obras;
  4. Estudiar y realizar si fuere el caso, un plan de vivienda en serie de los que actualmente ejecuta en otros barrios de la ciudad de Medellín;
  5. Vigilar el desarrollo de las obras, el cumplimiento de los contratos que se celebren y a revisar las cuentas de gastos que se presenten para ser pagadas por “Urbanizadora Pontevedra Ltda.
  6. Iniciar una activa campaña de propaganda para obtener una rápida venta de los terrenos urbanizados
  7. Organizar los sistemas de venta y adelantar todos los trámites relacionados con las mismas, para lo cual recibirá los poderes necesarios de “Urbanización Pontevedra Ltda.”

Mientras la Urbanización Pontevedra Ltda., se comprometía a realizar los siguientes pagos a la Sociedad: a) comisión del 6% sobre el precio de venta que se fije a los terrenos totalmente urbanizados y que se destinen a la venta, háyanse o no vendido; b) una remuneración de $500 pesos mensuales por concepto de gastos de oficina, durante un año; c) el reembolso de las cantidades gastadas en las obras de la urbanización y en la administración de las mismas, lo mismo que en el proceso de las ventas. Según los planos encontrados en la escritura, la Urbanización se dividió en cuadro manzanas con sus lotes enumerados: la A con tres lotes, la B con 10, la C con 18 y la D con 23.

Urbanización El Guáimaro (1952)

Estos terrenos que formaron la urbanización pertenecían a la familia González Arango y fue creada mediante escritura No. 5173 de 27 de junio de 1952 de la notaria cuarta de Medellín. Pedro Pablo González, con poder de su hermano el Presbítero Antonio[28], es quien comienza la comercialización. El terreno fue comprado en mayor extensión a Faustina Arango de González[29]. la Urbanización fue dividida en cuadro manzanas con sus lotes enumerados: la A con tres lotes, la B con 10, la C con 18 y la D con 23[30].

Algunas ventas e hipotecas fueron encontradas en el archivo de la notaría de la Urbanización para su posterior investigación y profundización de su historia, fueron:

-cancelación de hipoteca por valor de $1.500 pesos de marco Aurelio López #541 del 18 de mayo de 1956), hipoteca registrada en Medellín, según escritura de la notaria cuarta #4269 del 28 de mayo de 1954;

-venta en hipoteca (# 731, abril 17 de 1964), sobre tres lotes situados a Cipriano Antonio Giraldo Mejía, distinguidos con los números 4, 5 y 9 de la manzana C, del plano respectivo que se protocoliza con esta escritura el valor de la venta fue de $45,136 y que tiene recibidos de contado $9.136 pesos, el resto de los $36,000 pesos se pagarán en 30 meses, al 1% mensual;

-cancelaciones de dos personas a urbanización el guáimaro Juan de J. Montoya y Gilberto González, escrituras #112 y 113 de 1960;

– escritura #72 de enero 20-1958, urbanizadora El Guáimaro Ltda. a municipio de Envigado, pago de $18,474,74 mil pesos un pagaré comercial de 90 días; de acuerdo a la clausula 5ta de la escritura #1031 del 3 de septiembre de 1956, notaria 1era de envigado, el municipio se constituyó deudor de la urbanizadora El Guáimaro Ltda.;

-escritura #1836, octubre 23/61, Lázaro, Juan y Rosa Angela Brand Echavarría venden en hipoteca a Marino de Jesús Gutiérrez Zapata, lote de terreno con casa de habitación de material y tejas, en la urbanización El Guáimaro, marcado con el lote #3, con un área total de 382 varas cuadradas, por valor de $18 mil pesos. Este bien inmueble fue comprado a la urbanizadora según escritura #5879 de julio 23/53, notaría cuarta de Medellín.

Texto, Carta

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Urbanización Mantellina o Alcalá

Este sector de la ciudad se urbanizó a partir de la iniciativa del fundador de Peldar Pedro Luis Restrepo, constituida en 1949 (escritura No. 34535, notaría tercera de Medellín), quien compró los terrenos de la zona, a lado y lado de la vía ferroviaria y donde construiría posteriormente la fábrica de vidrio.

En 1959 se formalizaron la Sociedad “Pedro Luis Restrepo e hijos, Ltda.” (se constituyó en 1959 mediante la escritura 8.396 del 31 de diciembre de la notaría tercera de Medellín) y la Corporación Caritativa Bernarda Uribe de Restrepo. La primera para dirigir la construcción e instalación de la fábrica y la segunda con el fin de llevar acabo acciones de solidaridad y asistencia social, con arriendo “simbólico” de casas o repartiendo mercados a las familias pobres.

El 16 de diciembre pedro Luis Restrepo había protocolizado la creación de la corporación con estatutos donde él, su esposa junto con sus seis hijos, sus yernos Rodrigo Mora y Alberto Arcila, Javier Bravo y Guillermo Posada formaban la junta directiva y los socios de la misma[31].

Desde 1962, Pedro Luis y su esposa, Bernarda querían establecer un refugio de ancianos y un barrio obrero. Y para ello, aprovecharon los dividendos de la venta de acciones de Peldar al Multinacional norteamericana Owens Illinois por $43.022 dólares y una donación de la familia Restrepo Uribe para iniciar el proyecto planteado.  En 1963, la Sociedad dirigida por su yerno Rodrigo Mora Montoya, y con el aporte de un terreno de Bernarda Uribe de Restrepo, esposa de Pedro Luis, se iniciaría la urbanización de Alcalá, inicialmente llamada Mantellina.

El lote estaba comprendido así: “por el norte, con la calle 19, de la nomenclatura municipal de Envigado en parte, y con terrenos del Ferrocarril de Antioquia; por el oriente con terrenos de los sucesores de Bernardo Vélez Isaza y con predios de los mismos Pedro Luis Restrepo e hijos Ltda.; por el sur, con la calle 15 del municipio de Envigado; y por el occidente, con la línea y terrenos del Ferrocarril de Antioquia en parte, y con predios de la misma sociedad “Pedro Luis Restrepo e hijos Ltda.” [32].

Las áreas para vías públicas y zonas verdes fueron transferidas al municipio, mediante escritura # 1744, de septiembre 5 de 1963, así:

para la carrera sexta se cedió 309 metros; para la carrera sexta A, 351 metros; para la carrera séptima, una faja de 93 metros; para la calle 15, dos fajas de 126 metros cada una; para la calle 16, una faja de 99 metros; para la calle 17, dos fajas de 82 metros cada una; para la calle 18, una faja de 77 metros; para la calle 19ª, una faja de 59 metros.

Finalmente, en los terrenos cedidos, la Sociedad cedió un lote de mil varas cuadradas en la misma zona para la construcción exclusiva de un establecimiento de educación o de otro fin. Para ello, debió contar con la aceptación de la Sociedad (Ibid. Escritura #1744).

Durante el año 1963 fue iniciado la construcción del barrio obrero y la canalización de la quebrada La Mina y como su propietario tenía un taller de madera en Miraflores hizo avanzar rápidamente la construcción de 41 casas. Inicialmente, se dieron en arriendo lo que permitió unos ingresos constantes a la Corporación, pero cinco años después, en 1968, se decidió venderlas y comprar acciones de compañías sólidas y fortalecer sus finanzas[33]. Para el refugio de ancianos fue necesario cambiar el lote, y se trasladó a otro, donde está en la actualidad, se llama “Refugio Bernardo Uribe de Restrepo” (calle 39ª sur).

Origen de calle Basura: una cesión gratuita Henares Ltda. al municipio

 La junta directiva de Henares Ltda. autorizó al suplente de gerencia Guillermo Posada Saldarriaga a ceder a título gratuito al municipio una faja de terreno que “se destina a la sustitución de la servidumbre conocida hasta hoy con el nombre de calle Basura”. Fue una gestión para cambiar impuestos por espacio público, conocido hoy como compensaciones. Fue un área de 7.365 metros cuadrados, aun valor de $60 mil pesos, y con los siguientes linderos: “por el sur, en longitud  de 461, 37 metros, con terrenos de Henares Ltda., prometidos en venta a la Sociedad de Fabricación de automotores S.A. “Sofasa”; por el norte, en longitud de 458,91 metros, con terrenos que restan a la Sociedad cedente Henares Ltda.; y por el oriente, en 16 metros con terrenos de los ferrocarriles Nacionales División Antioquia; y por el occidente, en longitud de 16 metros con el río Medellín” [34].

Henares Ltda. era una firma comercial conformada por la familia de Pedro Luis Restrepo e hijos, su esposa Bernarda Uribe, sus hijas Sonia Restrepo de Mora, Gloria Restrepo de Hoyos y Rocio Restrepo de Arcila, y sus hermanos Iván y Dario Restrepo Uribe, quienes adquirieron los terrenos en 1959 (escritura # 8.396 y #8.397 de la notaría tercera de Medellín, por compra a Cornelia Uribe de Londoño, escritura #2.031 de 1960 de la notaría primera de Envigado; por permuta con la Cooperativa de Trabajadores de Sedeco, escritura #2.739 de 1963, notaría sexta de Medellín; por compra a la Fábrica textil de los Andes, Fatelares, escritura #1.149 de 1963, notaría segunda de Medellín; por compra a Joaquín Acosta Vélez, escritura #2.019 de 1964, de la notaría primera de Envigado; y compra a Honorato y Félix Antonio Correa V. escritura #2.271 de 1964 de la notaría primear de Envigado. Esta compra hace referencia a una parcela “conocida con el nombre de El Jazmín, situada en el corregimiento de Sabaneta).

Punto sexto: “que con esta cesión tiene por único objeto la sustitución de la servidumbre conocida con el nombre de calle Basura, la sociedad cedente queda libre por consiguiente de toda obligación para con el municipio de Envigado en lo que respecta a dicha servidumbre que por este instrumento se sustituye, entendiéndose sin embargo que los costos de construcción de la vía pública en la faja materia de esta cesión, podrán ser repartidos por el municipio cesionario por el sistema de valorización, o por recursos propios sometiéndose a las recomendaciones de la oficina encargada de estos menesteres” (escritura # 1799, octubre 29 de 1969).

Urbanización el Olivo Ltda. (1969)

Formada por aportes de los socios Ofelia Tamayo Ochoa, Mariela Tamayo de tobon, luz Tamayo Ochoa, juan Tamayo Ochoa y José Tamayo Ochoa, mediante escritura #1493 de 18 de abril de 1969 de la notaria quinta de Medellín.

Entre sus escrituras encontramos algunas: venta de lote del 5 de mayo de 1970 a Antonio Barrientos, escritura #726; venta e hipoteca a Betzabé Giraldo de Uribe un lote de terreno #7 de la manzana 1, con un área de 214 metros cuadrados;  #1339, agosto 17/1970, por $55 mil pesos; igual escritura de venta #1351 a Otón Alfonso Pérez Mejía, un lote de terreno #11 de la manzana #5 del plano, por $30 mil pesos.

Urbanización San José (1964)

Esta urbanización se origina entorno de dos propiedades, casa con terreno y una finca:

  1. un lote de terreno con casa de habitación de adobes y tejas y todas sus mejoras y anexidades, situado en el paraje loma del barro, linderos: por el pie, con la quebrada La Mina; por un costado, con un camino de servidumbre que conduce a la finca de Moisés Ochoa; por la cabecera con terrenos del mismo señor Ochoa; y por el otro costado, con propiedad de Luis F. Londoño y otro, y por un cerco de alambre”. El predio cargaba con una servidumbre de transito (escritura #2584 y #2585 de nov 9/1930, de la notaria tercera de Medellín)
  2. Una finca territorial, con casa de tapias y tejas y con sus mejoras y anexidades, situada en el paraje La minita del municipio de Envigado, linderos: “por el frente, con la calle vieja que anteriormente conducía a El Retiro; por un costado y por la parte de atrás, con predio de Luis F. Londoño; y por el otro costado, con predio que antes fue de Enrique Londoño y es hoy de los mismos propietarios de la Urbanización.

Los planos se encuentran en el archivo de la notaría, después de ser protocolizados en la oficina de valorización, en la escritura #192 febrero 1 de 1964, y de donde se discrimina los porcentajes de cada uno de los cuatro dueños:

  1. Señorita Amparo Echavarría Vélez (vive en Washington, poder a Carlos Mejía Uribe, mediante escritura #4277, julio 18 /63, notaria cuarta de Medellín) 33,33%.  Ella junto con Angela Vásquez y Javier Bravo Restrepo le compraron a Alicia Posada  de Restrepo (según escritura #1562, sep 1/62, notaria primera de Envigado[35])
  2. Señorita Angela Vásquez Cadavid, 8,34%
  3. Bernardo Flórez Vélez 33,33%, adquirió su parte por compra a Enrique Londoño S. (escritura #1461, oct 30/59) y por compra a José María Jiménez J. (escritura #2109, dic 13/61, notaria primera envigado.
  4. Javier Bravo Restrepo, 25%. Adquirió su parte por compra a Enrique Londoño Saldarriaga (escritura #1461, oct 30/59, notaria primera de Envigado), y a Alicia Posada de Restrepo (escritura #1562, sep 1/62, notaria primera de Envigado)

Para adelantar la urbanización, los primeros propietarios le dieron poder general al abogado Javier Bravo Restrepo para: 

  1. Celebrar contratos de promesa de venta sobre los lotes de la urbanización; y acordar los plazos para el pago, los intereses y todas las demás estipulaciones
  2. Para que otorgue en su nombre todas las escrituras públicas y documentos de cualquier clase a que den origen las ventas y enajenaciones de la mencionada urbanización.
  3. Para que acepte toda clase de créditos u obligaciones que se deriven de las enajenaciones de los lotes a favor de los mandantes, pudiendo así aceptar gravámenes hipotecarios u otras garantías reales o personales que respalden dichos créditos y obligaciones.
  4. Para que comprometa a los representados en todas las obligaciones que para ellos se deduzcan de los compromisos y actos de enajenación
  5. Para recibir a nombre de sus mandantes los dineros, efectos o créditos que se originen en la negociación, de los terrenos de la Urbanización San José.

En el archivo histórico de la notaría, encontramos varias escrituras de venta e hipoteca de la Urbanización San José:

-Venta a Edilberto Pérez #1365, agosto 19 de /70, de un lote de terreno en el barrio san José, hace parte de la urbanización, manzana I, #11  valor de $9 mil pesos

-Venta a Luis Enrique castaño P. , lote de terreno manzana C, #26, por $15 mil pesos

-Venta e hipoteca, (escritura #259feb 13/64, Notaría 1era Envigado) entre Bernardo Flórez y otros, a francisco Luis Mejía Pérez, de la urbanización san José, manzana c, #20, por valor de $9.700 pesos

-Venta e hipoteca, (escritura #261, feb 13/64, Notaría 1era. Envigado), entre Bernardo Flórez y otros, y Félix maría Henao botero, de la urbanización san José, manzana C, #21, por valor de $9.700 pesos

-Venta e hipoteca, (escritura #265, feb 14/64, Notaría 1era Envigado), entre Bernardo Flórez y otros, y Carlos Emilio López Agudelo, de la urbanización san José, manzana D, #21, por valor de $9.500 pesos

-Venta e hipoteca, (escritura #268, feb 14/64, Notaría 1era Envigado), entre Bernardo Flórez y otros, y José Enrique Tamayo Medina, de la urbanización san José, manzana D, #22, por valor de $9.500 pesos

-venta de Bernardo Jaderes Gómez Arango a feliz José Ruíz (escritura #380 de 5 de marzo de 1971, notaria primera de Envigado), lote de terreno en el barrio san José, manzana A, lote #1. por $35 mil pesos.

-Venta e hipoteca, escritura #298 de 1958 de la Urbanización los Naranjos a Mariano E. Cano

Urbanización los Naranjos

Impulso de proyecto dado por la Sociedad Colombiana de Construcciones Ltda., con domicilio en Medellín, y quien representaba varios socios Martín Bernal R., Juan Restrepo A., y Belén Fernández de Mesa[36].  La historia del terreno de la urbanización  los naranjos está marcado así:

1.    Por adjudicación en el remate del juzgado 5 de Medellín, en el juicio de sucesión de la señora Irene Montoya de Ramírez, realizado el 18 de diciembre de 1947

2.    Por compra a eugenio Sanín E. según escritura #2168 abril 17/48 y #6089 nov 18/48 en notaria 1era de Medellín

3.    Por compra a bernardo ángel, en comunidad con Restrepo A y Rafael mesa Salazar ( #1681 feb 18/49, notaria cuarta de Medellín

4.    La cuota de Rafael mesa Salazar la adquirió su poderante Belén Fernández por adjudicación en el juicio sucesión del doctor Rafael Mesa Salazar, juzgado 5 de Medellín, el 5 de abril de 1956[37].

Urbanización El Trianon, 1971 (del instituto de crédito territorial)

En la década de 1970 comienza el proceso de urbanización estatal con el Instituto de Crédito Territorial, en especial la urbanización el Trianon, al ofrecer sus casas a más bajo interés y cómodos precios que los urbanizadores privados. Aunque al principio no fueron bien recibidos los proyectos de vivienda que ofrecía el instituto porque estaban construidas en diferentes materiales a los tradicionales. Las personas percibían que eran de baja calidad y estrechas, acostumbrados a los caserones amplios y altos, con finos muros de tapia. Ya el corregimiento de Sabaneta se había vuelto municipio desde 1968, y los proyectos de vivienda de interés social, aparecían, para los empleados oficiales y en vista del crecimiento de la población obrera y empleados oficiales. Así se había iniciado en el barrio El Dorado.

Los planos no se encuentran en el archivo de la notaría primera de Envigado, sino en la notaría sexta de Medellín, donde se protocolizaron mediante la escritura #1574 del 26 de abril de 1972.

A continuación y según escrituras encontradas, mencionamos los adjudicatarios de 1972: Héctor José posada soto, maría bernarda Ardila, Rafael de Jesús Araque Betancur y otra, Jesús Alfredo Tamayo escobar y otra, Martha Gómez de  Betancur y otro, iban de Jesús restrepo vallejo, Jairo de Jesús Valenzuela y otra, Carmen Erazo de Salazar, margarita maría Orozco rivera, Joaquín moreno Hernández, Inés restrepo de Ospina, soledad Sánchez Pérez, Carlos Alberto sierra suaza, maría lucina Mejía de mora y otro, Ana Ruíz de estrada y otra, Fabio de Jesús mesa cano y otra; Martiniano de Jesús Rendón hincapié, Heriberto estrada Jiménez y otra; Javier Emilio robledo vera y otra; Héctor Alfonso estrada, Emilce franco de Bermúdez y otro;  francisco paula álzate Giraldo y otra, jesus Emilio López Ramírez y otra, josefina Gómez de bedoya y otro, Manuel alonso garbo y otra, elvira Mejía de Gómez y otro, francisco Javier Ochoa Sánchez y otra, Hernando Antonio Hernández y otra, francisco Javier Vélez Pabón y otra, maría soledad Eusse de jurado, Darío de Jesús Valenzuela y otra, Héctor Jiménez Ceballos, Evelio Laverde Cadeño y otra, José Fabián Agudelo Galeano y otra, Jorge Antonio gil González y otra, luz Stella Salazar duque, Rocío Ochoa de merino y otro, Alicia de j. Ocampo de Cárdenas y otro, José armando Ramírez Montañez y otra, Alfonso correa Gómez y otra, Wilson de Jesús Santamaría y otra, oliva Avendaño de Domínguez, francisco Javier Sánchez mora, Edilma de Jesús Marulanda franco, Ramón Héctor posada Ruíz y otra, Luis Eduardo Piedrahita tobon, pedro guerrero Vergara y otra, Guillermo león muñoz Gómez y otra, Martha lucia Jaramillo de hurtado y otra, Héctor Manuel Jiménez y otra, Alberto de Jesús duque Vásquez, Olinda de Jesús castro rojas, Rafael Ángel Moreno Correa

                      

Como se puede ver con el aviso, la compañía Alberto Álvarez S. y Cía. Ltda. fue la encargada de construir el plan de vivienda, dice así: “Los 15.000 pesos se los levanta Usted…y a estrenar casa propia.  De uno o dos pisos, como la quiera; con cuatro alcobas, salón-comedor, dos baños, patio, cocina.  En su buen lote de 200 varas.  El precio de las casas, que ya están terminadas, es de 55.000 pesos.  Usted puede pagar fácilmente así: 15.000 pesos de contado; 12.000 pesos con plazo de dos años, pagando cada 6 meses y, el saldo, financiado con un plazo de 15 años, por el Banco Central  Hipotecario.

En dónde?  Pues nada menos que en Envigado, en la hermosa Urbanización Trianón, a continuación del barrio La Paz.   Lindas fachadas, antejardín y el clima más delicioso del mundo.  Decídase ya.  Pida informes en Alberto Álvarez S. y Cía. Ltda.”

Juicios de sucesiones y testamentos

Los testamentos y protocolos permiten dar cuenta de los bienes y parentela del finado, las posibles causas de su muerte, sin dejaron o no testamento, las diferentes etapas de sucesión, la comprobación de filiaciones con partidas de matrimonio o bautizo, la división de la herencia, los poderes a abogados o parientes;

Según la escritura #722 y folios sucesivos, tenemos el caso del matrimonio José Joaquín Montoya y Belarmina Ochoa, casados en 1917 y tuvieron 3 hijos: pedro José (nacido en 1919), María Berta (nacida en 1920), y José Joaquín (muerto en 1924). Posteriormente, Belarmina Ochoa, enviuda y se casa en 1926 con Julián cardona y del cual tuvieron los siguientes hijos: José Joaquín (en 1928), María Isabel (1929), rosa elena (1930), maría Belarmina (1934), Julián Antonio (1926), rosa Tulia (1937). Por el parto muere en este año Belarmina por fiebre puerperal. La niña rosa Tulia tampoco logó sobrevivir, muere a los tres años, en 1940, de “parásitos intestinales”.

Las dos muertes, de la madre Belarmina y la niña Rosa Tulia, demuestran el estado de salubridad de los habitantes, pues una parturienta para ese año con los avances de la medicina era difícil de que falleciera, igual con los esfuerzos del estado municipal en el tratamiento de las aguas y el acceso al servicio médico, que hubiera salvado la vida de una y otra.

Del primer matrimonio se menciona a Carolina Montoya Ochoa (de 28 años), pero no se encontró registro de su bautizo “a pesar de haberla buscado diligentemente”, para ello se inicia una serie de testimonios que corroboran la parentela: Gabriel Antonio Correa Isaza, Rubén Montoya Acosta.

Bienes existentes: finca a través de un lote de terreno con casa de tapias y tejas, mejoras y anexidades situado en el paraje El Salado, tenía “sembrados de plátano, café y árboles frutales, existían dos casas una de la sucesión y la otra del heredero Julián cardona Ochoa, en la parte superior hay potreros de yaragua y prado y yerba común” (folio187).  Adquirida la finca mediante escritura 378 del 18 de febrero de 1918 notaria tercera de Medellín, y registrada el 22 de febrero, pagina 119 No. 303. El perito evaluador fue Fernando González quien cobró 15 pesos el 19 de septiembre de 1951.

El abogado apoderado representa a pedro José Montoya, carolina Montoya, Berta Montoya, Julián cardona (esposo), José Cardona, Isabel Cardona, julio Cardona, Belarmina Cardona y Rosa Elena Cardona, los primeros mayores de edad y los dos últimos menores.

Pedro José, Berta y carolina Montoya vendieron sus derechos de herencia el 3 de abril de 1951, escritura 361, a Julián Antonio Cardona Ochoa, el viudo de Belarmina Ochoa.

El juez Bernardo vieira hace la partición de los bienes de la sucesión doble e intestada de José Joaquín Montoya y Belarmina Ochoa. (folio 187-189)

Testamento abierto de Pedro Pablo Henao Arcila, escritura #1376 de diciembre 1 de 1955: tiene 70 años, hijo de José María Henao   y Anastasia Arcila, fue casado con paula Arbeláez y tuvo como hijos a: maría engracia, Carmen Emilia, pablo Emilio, José maría, Ana Libia, Bertilda, Edelmira Jaime, Noemí, Jesús Antonio y horacio. lote de terreno de forma irregular con Casa de tapias material y tejas, tomado de la finca El Guáimaro, una extensión aproximada 270 varas cuadradas, designa como albacea a su esposa.

Testamento abierto de Margarita Palacio (#763, junio 7 de 1952), ante el notario Jorge Pimienta Ángel. “me llamo como lo dejo dicho Margarita Palacio, nací en Envigado y soy vecina de esta ciudad, del departamento de Antioquia en la república de Colombia, soy colombiana, tengo 56 años de edad; me hallo en mi entero y cabal juicio; soy católica, apostólica y romana, y por tanto creo en todo lo que cree y manda a creer nuestra  santa madre iglesia, en cuyo seno nací he vivido y espero morir, aconsejo a mis hijos que nunca se separen de esta religión que es la única verdadera. Soy hija legitima de los señores Heliodoro palacio y margarita restrepo, finado el primero, viva la última. Estoy casada en únicas y legitimas nupcias, con el señor juan Ruíz, quien vive y el cual matrimonio procreamos los siguientes hijos que aún existen: margarita casada con juan Saldarriaga, juan José, casado con Norela Vélez, Joaquín Antonio, casado con Edilma Vélez, Hernando casado con Amanda Sierra y clementina, casada con leonardo londoño.

Sucesión de Abraham sierra Gómez, #1262, noviembre 17 de 1955, se casó con Adelina Ossa, el 26 de noviembre de 1898, sin testamento. La muerte de Abraham a los 72 años de edad, ocurrió el 29 de diciembre de 1942 a las 11 de la noche, en el paraje esmeraldal, por “neoplasma maligno”, certificado por el médico Francisco restrepo molina, la noticia la dio un vecino aniceto estrada.

Del matrimonio no quedaron hijos legítimos ni naturales, tampoco dejo hermanos. Su esposa Adelina Ossa adelanta la sucesión y quiere ser declarada única heredera, de una propiedad en el mismo paraje, el esposo Abraham lo adquirió por escritura #126 del 29 de enero de 1904, en la notaria primera de Medellín, registrada el 8 de febrero del mismo año, en el folio 92, bajo el # 265.evaluados por los peritos Pedro pablo González y Huberto González, en dos mil pesos. Adelina da poder al abogado horacio Álvarez Mejía para que la represente.

Testamento abierto de pedro pablo Henao Arcila #1376 de diciembre 1 de 1955: tiene 70 años, hijo de José maría Henao   y anastasia Arcila, fue casado  con Paula Arbeláez y tuvo como hijos a: maría engracia, Carmen Emilia, pablo Emilio, José maría, Ana libia, Bertilda, Edelmira Jaime, Noemi, Jesús Antonio y horacio .lote de terreno  de forma irregular con Casa de tapias material y tejas, tomado de la finca  El Guáimaro, una extensión aproximada 270 varas cuadradas, designa como albacea a su esposa.

Testamento abierto de paula Arbeláez García, esposa de pedro pablo Henao #1377, 1 de diciembre de 1955, natural del municipio del Carmen de Viboral, hija legitima de Vicente Arbeláez y Rafaela García, con 66 años, deja a su esposo su albacea y heredero.

Testamento abierto Evangelina Jaramillo González #1396, 7 de diciembre de 1955, con 61 años de edad, hija de pedro Sinforiano Jaramillo y bernardina González : “dejo mil pesos para que mi albacea los emplee en misas rezadas por el descanso de mi alma, empezando por las llamadas “misas de san Gregorio”, ordeno y mando que entre todas mis disposiciones testamentarias sea ésta la primera en cumplirse, estableció que la mitad de sus bienes a su hermana clementina Jaramillo González, “en atención a que ha sido mi fiel compañera en todo los momentos de mi vida, especialmente en mis horas de enfermedad, si eta muriese pasara la mitad de esta mejora a mi hermana Inés Jaramillo González, y en caso de su muerte a su esposo José maría Jaramillo y a sus hijos.; una cuarta parte para sufragar por mi alma y por la de mis padres, como también hermanos que hubiesen muerta y la otra cuarta parte las lego al seminario de misiones de Yarumal. Designa albacea a José maría Jaramillo.

Su hermana clementina Jaramillo González hace lo mismo establece su testamento abierto (# 1397 del 7 de diciembre e 1955), “ordena y manda que esta mejora se le adjudique con la casa que poseo en este municipio, en el barrio los naranjos, en caso de su muerte (Evangelina Jaramillo) se le dará a Inés Jaramillo.

Sucesión de Mercedes Uribe de Ochoa, dejo testamento, escritura #1576 de sep3/62

Mercedes deja testamento el 15 de diciembre 1940, (#2084, dic 15/40), declaro ser viuda, de 65 años, natural de Medellín y vecina de envigado. Muere a la edad de 89 años, el 15 de junio de 1960, por insuficiencia circulatoria, certificado por el medico francisco restrepo molina. Se caso primera vez con ángel maría acosta del cual obtuvo siguientes hijos: juan de Jesús, Rosana (casada con Valeriano Ochoa), ángel maría acosta y samuel Antonio (que murió en la infancia)

En segundo matrimonio con Valeriano Ochoa con quien tuvo 12 hijos, uno de ellos murió siendo infante, dispone de $300 pesos para misas rezadas y $30 pesos para la iglesia parroquial de Envigado. Nombró albaceas a sus hijos horacio Antonio y Jesús Antonio Ochoa. Dejo dos casas en el casco urbano de Envigado, evaluadas en $14.500 pesos cada una.

Sucesión de Joaquín Guzmán Montoya, finca en sabaneta, paraje la doctora, avaluada en $6.0000 pesos, y otros bienes, da en total $10 mil pesos. liquidado en el juzgado quinto civil del circuito de Medellín, entre 11 hijos, le da a cada uno $454,54 , a su viuda carlina acosta Garcés, le toco la mitad o sea $5.000 pesos. 

Sucesión de Inés de Jesús Molina González, escritura #338, feb 26/71, (fallecida de 72 años, por paro cardiaco, el dic 19/68), dejó testamento hecho el julio 2/67. Hija de Manuel molina y mercedes González, dice en su testamento: “soy soltera y no tengo descendencia legitima ni natural, ni ascendientes vivos, destino la suma de $10 mil pesos para sufragios de mi alma, $10 mil para sufragios de mis padres y hermanos muertos y $500 para celebrar misas gregorianas.

1.$1000 pesos para el seminario de Medellín

2.$1000 pesos para parroquia san José

3.$1000 pesos para la sociedad de san Vicente de Paul de Envigado

4.para la señorita Ana Sofía molina Ruíz, $4 mil pesos

5.para la maría Lucila molina Ruíz $4 mil pesos

6.para marta rosa molina Ruíz $1.000 pesos y una maquina Singer.

7.para Inés restrepo de Agudelo, $1000 pesos

8.para el presbítero Daniel Restrepo González, la estatuita de san Antonio de Padua

9.para el presbítero Alberto Restrepo González, otra imagen de bulto de San Antonio de Padua.

Heredero universal a su hermano juan de Jesús molina González. Nombra albacea a la señorita Beatriz restrepo González, con honorarios por mil pesos. Deja bien un lote de terreno con casa de habitación, de material y teja, en el barrio la Escuadra.

 y de Mercedes González (fallecida a 84 años, 8 feb/49, por astricodis trocis, certificado por el médico francisco restrepo molina.

Creación de sociedades Comerciales

En el archivo de la notaría se encuentran varias escrituras que reflejan la formación de Sociedades comerciales de diversos objetos sociales. Haremos una breve lista y datos de algunas de ellas, que permiten percibir la dinámica económica de la ciudad, y llevar a cabo estudios de mayor envergadura.

1.Reforma de la Sociedad distribuidora de llantas y accesorios para automóvil Ltda.

Los hermanos Londoño Mario y Carlos Mario, formaron esta sociedad comercial en 1956[38], cuando se iniciaba el auge del automóvil en las familias colombianas por su mayor capacidad de pago, ambición de estatus y uso general.

2.Constitución de sociedad PROGRAF LTDA (producciones graficas Ltda.).

Creada por Eucaris Londoño González y Alberto Sosa Roldán, y con domicilio en Medellín, su objeto social era la fabricación, promoción y venta de artículos de propaganda como llaveros escudos, dibujos, etiquetas industriales, dibujos topográficos y litográficos, estampados y marcas de objetos, correas, calcomanías y screem[39]. El capital era de $20 mil pesos divididos en acciones de 1000 pesos cada una, los socios aportan $10 mil cada uno.

3.Metálicas Peldar

Los industriales Rodrigo Mora Montoya (yerno de Pedro Luis y Presidente de Peldar), Javier Bravo Restrepo (secretario), Leon R. Paden y Jorge Urrutia formaron una sociedad comercial anónima: Metálicas Peldar S.A.

Su objeto social era: “la fundición de hierro, acero y metales de toda clase, por cualesquiera procedimientos; la fabricación, ensamble y producción de maquinas, repuestos y partes de maquinas; la fabricación de moldes para vidrio y la de otros moldes o troqueles y -en general- la explotación de talleres de fundición y de talleres mecánicos, ent odas las actividades relacionadas con esta industria”[40].  Como dato interesante de valor histórico se encuentra en la escritura señalada (#2474/63) el plano de la planta.

4. Venta de la Sociedad Proquicol a Productos Alkalinos s.a.

La Sociedad Productos químicos Colombianos S.A. “Proquicol”, domiciliada en Medellín y creada en 1956[41], estaba en liquidación y por tanto, se dio la compra por Alkalinos. El archivo de la notaría contiene los planos protocolizados en la escritura #1.867, 12 de noviembre de 1969.

La Sociedad Productos Alkalinos s.a. fue creada en 1957 y con domicilio en Medellín, con una duración de 50 años y un capital de $4 millones de pesos (escritura #7.877 del 20 de diciembre) como sociedad de responsabilidad limitada y transformada en sociedad anónima (escritura # 5.603 del 27 de noviembre de 1962, notaría segunda de Medellín). 

La fábrica estaba instalada en un edificio marcado en la puerta con el #7-56 que da a la calle 20 del municipio de Envigado sobre los globos de terreno marcados A y B, de dos plantas con instalaciones para establecimiento fabril, de acueducto, de teléfonos y demás servicios, con todos los enseres muebles)

Alkalinos compra a “Proquicol”, tres globos de terrenos situados en el municipio de Envigado y el edificio: el lote A por valor de $493.016, 31 pesos, el lote B por $60 mil pesos, el lote C por $2.500 pesos; y el edificio con sus implementos e instalaciones por $344.483,69 pesos, así el precio total fue de $900.000 pesos

Alkalinos tenía los socios siguientes: Jaime R. Echavarría Villegas (apoderado de Juan Arango Ángel, Luis E. Camacho y Gabriel Camacho), John Gómez Restrepo (apoderado de Mario Uribe U.) y Vicente Alberto Echavarría (apoderado de Ramón Atalaya), Luis Fernando Echavarría y Guillermo Mesa Saldarriaga. 

Jaime R. Echavarría era hijo de (José) Jaime Echavarría Echavarría, presidente de la empresa textilera Fabricato, y nieto de Rudesindo Echavarría Isaza. Estudió ingeniería química en la Universidad Pontificia Bolivariana. Durante su vida se destacó como Gobernador de Antioquia, embajador de Colombia en Suiza y Etiopía, columnista de opinión del diario El Espectador, y director nacional de Comercio Exterior

5.Reforma de la sociedad compañía de productos de Caucho Grulla S. A

La Sociedad Cauchos Grulla se constituyó en 1939, mediante escritura No.1929 del julio 13 de la notaría segunda de Medellín. Para la reforma se añadió la autorización de la Asamblea General de accionistas del 16 de marzo de 1962 (Acta #47), la cual contiene el nombre de los accionistas, los informes de la junta directiva y el gerente, la reforma de estatutos, consistente en el aumento del capital autorizado, de $2 a 5 millones, divididos en dos millones de acciones de valor nominal de dos pesos con cincuenta centavos cada una. También se encuentra la aprobación de la reforma por parte de la Superintendencia de Sociedades Anónimas, mediante resolución #0337 de abril 4/62[42].

6. Inversiones Lonzalez Ltda. Escritura #306, feb 24, 1971.

Esta Sociedad comercial es una agencia inmobiliaria al servicio de la ciudad de Envigado, en una época donde el crecimiento de barrios y urbanizaciones era generalizado. Estaba constituida por varios socios: Manuel Arango Echeverri, Darío Atehortúa Ibarbo, gloria Inés Monroy de L., Ebastina cardona de L., María Benicia Aristizábal de L., Rosalía Uribe de L., soledad flores de L. y hermana maría gertrudis (marta londoño González), cada uno aportó $30 mil pesos, representado en 300 acciones, total de capital 240 mil pesos. Su duración 20 años, domicilio Envigado.

 Su objeto social era la compra, venta y administración de bienes muebles e inmuebles y de manera especial la compra, venta, distribución y representación o agencia de artículos de comercio. “en desarrollo de tal objeto la sociedad podrá adquirir, enajenar, permutar, gravar , dar o tomar en arrendamiento toda clase de bienes; limitar el dominio de tales bienes; agenciar o representar casas comerciales, distribuir toda clase de artículos comerciales; tomar acciones o partes de interés social en compañías de objeto similar; invertir en acciones de sociedad anónimas y negociarlas; actuar como giradora avaladora, o depositaria de instrumentos negociables; celebrar respeto de estos instrumentos todo los actos y contratos autorizados por el código de comercio. Establece como órganos de administración: asamblea general, junta directiva y gerencia. Designaron los socios como gerente por los próximos dos años a pedro pablo González Arango, y como junta a: Manuel Arango E, Darío Atehortúa I, gloria Inés Monroy de L., suplentes: soledad flores de L., y Ebastina Cardona, Rosalba Uribe de L.

7.La Sociedad de San Vicente de Paul

Realizó ventas de casas a trabajadores de la industria local, como los de Grulla, como se ven en las escrituras 658 de 1970, abril 23, en el barrio José Félix de restrepo.

8.Venta a la parroquia de Santa Gertrudis y San José

En venta por mitad a cada una, un lote de terreno con casa de tapias y teja con instalaciones de energía eléctrica y acueducto en el barrio mesa Jaramillo, adquirió el bien por sucesión de Baldomero londoño, según escritura #319 del 17 de abril de 1956, notaria 5ta.por $4.000 pesos. En representación el Presbítero Antonio j. González Arango.

9.Acción del Estado municipal a través del Fondo rotatorio de valorización

Desde la ampliación del centro histórico, alrededor de la plaza, el municipio Envigado compró predios de los particulares para dar continuidad a sus calles o comunicar diferentes zonas, como fue la calle Víctor Escobar que unió la estación del ferrocarril con el centro de la población, o la famosa vía del carretero que se uní a esta y llevaba por el barrio Mesa Jaramillo a la fábrica Rosellón.

Margarita Ochoa viuda de mejía, #625, 9 de junio de 1956, vende un lote de terreno de 538 varas, para apertura de la carrera 17, entre calles 21 y 22, adquirió el bien por sucesión de Secundino Mejía e hijuela según escritura #2525 del 3 de junio de 1947.

Margarita Mejía viuda de Ramírez #134 vende al fondo rotatorio

Escritura de aclaración #1341 del 24 de nov de 1955: Según escritura 934 del 24 de agosto de 1953, el municipio de envigado compro lotes a los hermanos Luis Eduardo y julio Uribe estrada para el fondo rotatorio de valorización, para la ampliación de la carrera 15 y de la calle 21.

RESEÑA HISTORICA DE LA SOCIEDAD DE MEJORAS PUBLICAS.

La Sociedad de Mejoras Públicas y ornato como entidad civil nace como un ejemplo a seguir de la primera de su tipo creada en Medellín por él presidente de la República Carlos E. Restrepo. La S.M.P. nace en Envigado en el acto oficial del reconocimiento de su personería jurídica el 24 de julio de 1920, otorgada por el presidente Marco Fidel Suárez.

El grupo de personalidades que crearon la Sociedad estuvo compuesto por: Esteban Vásquez Mejía, Manuel Vásquez, Eduardo Restrepo G., Francisco Calle, Lino Uribe y el profesor Luis Alfonso Agudelo, entre otros.

El archivo histórico de la SMP contiene diferentes aspectos de desarrollo de la Sociedad, de sus aportes al crecimiento cívico, cultural y social. Ayudó con su biblioteca a la educación local, siendo la única en varios años. Por ella han pasado diferentes personalidades destacadas, fue una microsociedad selecta que estableció parámetros altos de valores tradicionales de familia, de estado de nacionalidad. Pero, sobre todo, constituyó parámetros de referencia comunitario que afianzó el sentido de pertenencia y marco hitos de proyección en el espacio público, que son referente en las visiones modernas de ciudad.

De igual manera estos fondos documentales expresan el nivel de compromiso y participación de la organización en la dinámica y evolución de la comunidad envigadeña, aspecto de gran valor como fuente para su historia. Destacaremos varios aspectos a lo largo de su historia que nos permitirá apreciar a grandes rasgos su contribución y los aspectos significativos para ser tenido en cuenta como bien de patrimonio documental.

Fundación en 1920

En estos primeros años la Sociedad recibió recursos y auxilios de la administracióny estuvoparticipando en la reforma controvertida del atrio del templo parroquial de Santa Gertrudis, entre 1922 -1925[43]. Igualmente, apoyo la continuación del tranvía del parque El Poblado hasta la ciudad de Envigado en 1924[44]. Estas obras eran consideradas importantes para la Sociedad por el aporte al progreso y bienestar de sus habitantes.

La relación con la administración municipal fue esencial desde sus comienzos, por su constante preocupación por el progreso cívico, material y cultural de sus habitantes, que, a través de comunicaciones al alcalde y el concejo, transmitían las preocupaciones de sus miembros.

Reaparece el 7 de febrero de 1928

En el local de la juventud católica, el 7 de febrero a las 7 de la noche se reunieron varios ciudadanos con el “objeto de reorganizar e instalar de nuevo la SMP, previa invitación que para ello hizo el sr. Antonio J. Hoyos, alcalde actual del distrito”, un grupo de ciudadanos que se destacaron por su interés cívico y cultural: de nuevo Esteban Vásquez, Julio Uribe Estrada, Pedro Nel Escobar, Misael Osorio (el imaginero religioso), Antonio Restrepo, Domingo Aristizábal (posteriormente presidente en la década del 1940), Sacramento Garcés (historiador de la monografía), Ramón Aristizábal, Arsenio Rojas y Pedro Uribe[45]. “Entre sus más notables realizaciones en colaboración con la administración municipal se encuentran entre otras, la construcción del parque en la plaza principal, campañas de arborización y embellecimiento de vías públicas y zonas verdes[46].

Mediante acuerdo No. 38, septiembre 27 de 1928, el concejo municipal apoyo a la Sociedad en el manejo y administración de un local de teatro, conocido con varios nombres, Teatro luz, luego teatro Unión, y el último: Teatro El Dorado.

Entre los considerandos y justificaciones estaban: 1. Que se ha fundado, bajo muy buenos auspicios, la sociedad de mejoras públicas; 2. Que la expresada sociedad proyecta Actualmente la construcción de un teatro que sirva para toda clase de representaciones; 3. Que es deber de la municipalidad proveer el adelanto moral y espiritual y material del pueblo que representa; 4. qué obras en la clase de las que proyectan la sociedad referida contribuyó no sólo a establecer la ciudad se iba a despertar en los asociados el espíritu afición hacia las acciones de la belleza estética; 5. qué hora nos da cargas de recursos suficientes para acometer la hora y que el Consejo de auxiliarla basado en nada ordinal 11  del art. 169 de la ley 4 de 1913, Según el cual es atribución de las municipalidades acordar conveniente a la mejora moralidad y prosperidad municipio .

El municipio concede permiso a la Sociedad (con personería jurídica) para ocupar con un edificio que construirá por su cuenta, destinado a las representaciones teatrales, en lote de terreno, ubicado en la calle Giraldo y que en general linda así: por el frente con la mencionada calle de Girardot; por los costados sur y norte con propiedad del mismo municipio y de don Abraham lotero, respectivamente, y por el costado de atrás u occidente con propiedad de Rubén Restrepo, excluyendo las oficinas que serán de tesorería y personería.

La sociedad no adquiere derecho de dominio sobre el terreno. En el acuerdo municipal, la  Sociedad se comprometía con el municipio a construir por su cuenta y a la medida de sus recursos, un edificio de uno o más pisos con destino a un teatro para toda clase de representaciones. El edificio sería construido, conservado, sostenido y administrado exclusivamente por la sociedad[47].

Sin embargo, en 1933, laSociedad no tiene fondos con que sostener el local, por lo que no funciona la idea, y sus actividades se congelan durante 16 meses.  “Fue una operación desafortunada para los intereses de la sociedad, pues no está preparada para acometer las reformas y mejores que la vetusta construcción reclamaba no solo para poder funcionar sino por razones de seguridad por cuanto ofrecía serias fallas estructurales”[48]

El 15 de agosto de 1933, el alcalde Joaquín Correa ante la situación de sin salida, cita una asamblea sus miembros en su despacho, donde se revierte la propiedad al municipio y se apruebasu disolución. El acta de la asamblea dice:

“Siendo las 8 p.m del día citado presentes los señores Esteban Vásquez, Pedro  Uribe P. , Antonio Arcila, Manuel Ramírez, Pedro nel escobar, Enrique Jiménez, Sacramento Garcés, pedro P. Posada, mauro Tamayo, Jesús correa, Nolasco Díaz, José María Escobar, Ernesto Palacio, Arturo Álvarez, Don Joaquín Correa (alcalde del municipio),  Bernardino Ochoa, Jorge Santamaría, Argemiro Tamayo, Pedro Vásquez, Roberto Jaramillo y Antonio Callejas Llano, en el salón de la alcaldía municipal, por citación hecha por el doctor Alcalde del distrito, con el fin de constituirse en asamblea general de mejoras publicas…abierta la sesión, el señor alcalde en breves palabras explicó el motivo de la reunión, resumiendo así: que el objeto de la citación obedece a que el local del teatro tiene parte que amenazan ruina y que es el caso de que la junta directiva que hasta el presente ha venido actuando tomé cartas en el asunto y proceda a reparar el mal, si  tiene fondos la sociedad, si no los tiene, entonces la asamblea vea si es el caso de designar nueva junta que continúe laborando o que se liquide la Sociedad y sean pasados al municipio el local y los haberes de dicha sociedad. En seguida el suscrito secretario dio lectura a las actas 30 y 48, la primera de la anterior asamblea y la segunda de la sesión última de la junta directiva. Así mismo el señor alcalde en vista de las consideraciones y oídos varios conceptos propuso lo siguiente: “autorizase al señor presidente de la junta directiva de la SMP para hacer el traspaso al municipio, del local del teatro de la sociedad. El señor Sacramento Garcés suscribió la proposición del sr. Alcalde y fue presentada por los dos. Después de un debate un poco prolongado, se aprobó por unanimidad por todos los miembros de la Asamblea”[49]. Por tanto, el concejo suspendió la subvención a la Sociedad en abril de 1929 y rebajó el presupuesto a las fiestas cívicas[50].

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El deterioro del teatro, como puede deducirse se debió a la mala administración, a la falta de mantenimiento, a la distribución de las ganancias y pago de los gastos. A pesar del fracaso, se puede afirmar que el teatro fue un espacio importantísimo para la ciudad, pues fue un vehículo transmisor de cultura entre la población al impulsar funciones de cine, de teatro, de presentaciones musicales, dio a conocer figuras artísticas locales y regional, hizo accesible estas escenas de entretenimiento, en una época donde no existían otros espacios, sino la cantina, el café, el chismorreo parroquial, reforzando el dominio sacerdotal y los limites mentales de unas tradiciones. Es interesante que se profundice en estas dinámicas de la cultura y los medios de comunicación como movilizaban la mentalidad de los envigadeños.

De nuevo renacer en los años 40.

En esta época, participaron las siguientes personalidades: Domingo Aristizábal (presidente de la Sociedad), Bernardo Jaramillo Correa (director del periódico Ceibas), Bernardo Blair Gutiérrez (secretario general e impulsor de la biblioteca), Domingo Vélez García, julio Uribe Uribe (médico, miembro del CHE, director del instituto comercial), Fernando Botero Barrera, Bernardo Toro H., Santiago Vélez Escobar (poeta y escritor).  Este equipo formidable tuvo corta duración y sin embargo realizo varias obras: Fundación del periódico ceibas, apertura de la casa de la sociedad como espacio cultural con servicio de biblioteca pública, reapertura del colegio Manuel Uribe Ángel.

De igual forma mantuvo su objetivo de favorecer la protección del medio ambiente al realizar campañas de arborización de plazas, avenidas y carreteras. “Con esto se busca, además contribuir a la salubridad pública, ya que todos los higienistas están de acuerdo en que el árbol es un poderoso factor de higiene urbana. Por ahora la Sociedad de acuerdo a la junta de ornato creada por el concejo proyecta rectificar la arborización de la calle que conduce al colegio de la Presentación de las reverendas hermanas, y además se propone llevar a termino la arborización de la carretera a Medellín, en el trayecto Zuñiga-Envigado. La colaboración de la Junta Municipal de caminos es necesaria para conseguir este fin. Igualmente, Llamamos la atención al respecto a los señores maestros y maestras, pues las escuelas pueden verificar En este sentido una magnífica labor, no sólo conveniente para el municipio, sino para la educación cívica de la Juventud”[51].

A pesar de su importancia en el impulso de la ciudad, la Sociedad tuvo series dificultades en este período por la falta de apoyo del Concejo Municipal. Esto fue evidente en el esfuerzo que realizó la Sociedad en la erección del monumento a la madre, con su completa financiación a base de festivales, representaciones teatrales y una serie de colectas diversas. “Esta circunstancia desafortunada causó un desagradable conflicto con el alcalde de entonces señor Carlos Zuluaga, Y trajo como consecuencia la desbandada de un grupo importante de los más prestantes integrantes de la corporación en aquel periodo” (pagina 4).

Periódico semanal Ceibas (1940-1946)

El periódico ceibas fue una publicación semanal, que inicialmente buscaba impulsar diferentes campañas cívicas sociales y culturales en el municipio. Uno de sus propósitos era inculcar la higiene y las buenas maneras y el comportamiento ciudadano en general.

 Tuvo en su inicial vida 3 directores que fueron Alfonso Mejía Montoya, Bernardo Jaramillo Correa [52]y  Samuel Arturo Meza y Posada. Este último fue el que más tiempo estuvo dirigiendo el semanario, y quien introdujo a partir de su cuarto año de existencia, el cubrimiento de noticias y de los municipios de Itagüí y Caldas.

Sus secciones fueron variadas, contemplada crónicas, tiras cómicas, páginas de hogar y mujer, la editorial y las columnas de opinión, donde algunos escritores colaboraban de forma gratuita y proyectaban sus ideas, la sección de comentarios sobre eventos y situaciones problemáticas. También había una sección dedicada a diferentes mensajes para los obreros relacionados con las ideas de la Doctrina Social de la Iglesia. Y desde sus primeros números estuvo presente las narraciones históricas sobre Envigado y sus principales personajes destacados. En literatura se destacó la poesía.

En sus primeros años, mantuvo su posición “apolítica”, considerando que con la ayuda venía el condicionamiento y la perdida de criterio y libertad de crítica, su director Bernardo Jaramillo Correa sintetizaba así su norte: “desde la playa solitaria de nuestra rebeldía, servimos como lo entendemos a los intereses de Dios, de la patria y de la sociedad”. Sin embargo, para  1946, el semanario se inclinó ante las presiones y dedicó sus espacios a promover a Mariano Ospina Pérez,  candidato del partido conservador a la presidencia.

En primera parte hubo relación estrecha entre su labor de vigilancia de la administración municipal y los artículos de opinión y la editorial. Se felicitaba o se criticaba. Se impulsaron importantes monumentos al padre Mejía y a la madre.

Sus publicaciones polémicas sobre las exhibiciones de cine, vieron en sus páginas desfilar los motivos del sacerdocio y de particulares sobre su visón moral del cine. en los últimos números del año 46 se introdujeron una sección de poesía y caricatura en este caso de la famosa caricatura pepita.

Frente al sector obrero, antes de terminar la segunda guerra, se venía publicando artículos que apoyaban la visión de ataque al comunismo y la inclinación por la ideología de la Doctrina Social de la iglesia.

obras de la alcaldía así como servir de instrumento para inculcar en los obreros la animadversión  sobre el comunismo, también se ventilaron la necesidad de la censura en el nuevo teatro de cine.

Es de señalar que los primeros directores fueron los que posteriormente se convirtieron en miembros del centro de historia de Envigado, es decir que a través de este importante medio escrito se agrupaban diferentes intelectuales y profesionales de la ciudad de Envigado.

Monumento al Padre Mejía (1940)

Hoy la escultura de nuestro personaje se encuentra en la entrada principal de la iglesia, en el costado norte, antes estaba en todo el frente, como monumento y homenaje de la población a su importante papel en el crecimiento espiritual de la ciudad. Como bien decía la resolución de la Sociedad “hasta ahora el pueblo de Envigado no ha exteriorizado el unánime sentimiento de afecto y gratitud que consagra a la memoria de tan querido e inolvidable párroco…el culto de los muertos ilustres y de los grandes benefactores de la sociedad…”[53].

En la primera foto de 1900, se muestra la imagen primera del templo con su amplio parque o plaza; en la segunda, del fotógrafo Horacio Gil Ochoa, se puede apreciar la posición original de la escultura del padre Mejía en el parque. Duró hasta la década de 1980.

La resolución de la Sociedad propició la suscripción popular o aporte monetario entre los envigadeños para levantar el monumento. El Concejo municipal se unió también a la iniciativa al aprobar un acuerdo por el cual se decretaba un auxilio especial a la Sociedad por $100 pesos

El Párroco de la iglesia de Santa Gertrudis Presbítero Jesús Antonio Duque Rivas (1886-1957), además de dejar importantes obras, como el colegio parroquial  «Francisco Restrepo Molina», (anteriormente Instituto «Jesús María Mejía»), venida de los hermanos cristianos de la Salle, el hospital Manuel Uribe Ángel y el asilo  como contribución a los pobres; con su liderazgo y el apoyo de la Sociedad, levantó la estatua en bronce del padre Jesús María Mejía y la celebración del centenario de su nacimiento.

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Monumento a la madre (1943)

Inaugurado el 12 de octubre de 1943, se ubica sobre la calle 37 sur, en la pequeña plazoleta, fue producto del impulso de la Sociedad de Mejoras Públicas, quien recogió dinero para contratar la escultura con el Taller de la familia Carvajal. El costo fue de 250 pesos del pedestal (pagados por la alcaldía) y 500 pesos de la escultura, pagados con la recolección de fondos:  vendiendo claveles rojos y blancos, rifas dominicales y colectas, veladas lirico-literarias (periódico CEIBAS, agosto 17 de 1940 No. 16).

Con anterioridad, la Sociedad que aglutinaba a diferentes sectores sociales de Envigado, había realizado la Fiesta de la Madre con apoyo del Concejo Municipal y el cura parroquial José Piedrahita, el cual exaltó “las virtudes de la maternidad e hizo la apología de las madres desaparecidas”.

La Fiesta conto con un programa de misa solemne por el descanso de las madres muertas y el mejor estar de las vivas, peregrinación al cementerio, con asistencia de la escuela de niñas Santander, de la SMP y de centenares de personas, se realizó la Bendición de la primera piedra para el monumento, en oración fúnebre el presbítero José Piedrahita, cura de la parroquia, “quien exaltó las virtudes de la maternidad e hizo la apología de las madres desaparecidas”.

Decía la Sociedad de Mejoras Públicas: “alrededor de este monumento, se agruparán todos los corazones envigadeños; será el lazo de unión de todas las clases sociales; al pie de la estatua de la madre, evocaremos el grato recuerdo de las madres idas y aguijonearemos el amor a las que hoy existen, ese monumento será el símbolo de nuestros dolores, el bálsamo de nuestras penas, el monumento a la Madre, será el tributo de nuestro cariño a ese ser cuasi divino que a su paso por la tierra sembró amor y cosechó lágrimas, prodigio ternuras infinitas y recibió crueles ingratitudes, derramó sabias enseñanzas y amargó su existencia…”

El monumento a la madre fue pensado por la Sociedad como un sitio de reunión de todos los envigadeños, que fuera el emblema del pueblo, «el sumum del amor a nuestras prolíficas mujeres».

La inauguración de tan importante obra se retardo, por las diferencias en los nombres de los patrocinadores en la placa del pedestal. Al saber la Sociedad que, en la placa mandada a hacer por el alcalde, no aparecía su nombre, mostró su desacuerdo e inconformismo. Intentó solucionar el impase en varias ocasiones, invitándolo a una sesión ordinaria, pero se negó, en vista de lo cual, la Sociedad aprobó por unanimidad aplazar la inauguración del monumento indefinidamente. Al otro día, en las horas de la noche y luego de una reunión entre diferentes miembros de la sociedad, el personero y el alcalde se llegó a un acuerdo. Por la sociedad estuvieron Gonzalo y Alberto Robledo, Mario Gómez, Jorge Lalinde, el doctor Francisco Restrepo Molina y el director de Ceibas Bernardo Jaramillo Correa; por la parte oficial, el señor alcalde Carlos Zuluaga, el personero Pedro Quiroz y el medico oficial doctor Julio Uribe Uribe.

Suspensión en 1945 y recomienzo en 1950

En febrero de 1945, la Sociedad venía en una lenta agonía por la deserción de varios de sus socios y un desanimo general. Así por tanto es disuelta la Sociedad en una lacónica acta: “Bernardo Jaramillo y Gonzalo robledo hablan del desanimo de los socios para concurrir a las sesiones. Presentaron renuncia como presidente y secretario-tesorero, pero no fue considerada porque en el ánimo de los socios estaba la idea de disolver la sociedad”. Se presento acalorada discusión y se aprobó las proposiciones: 1. véndanse los enseres de la SMP y el producto al asilo de ancianos, aprobada por Bernardo Jaramillo Correa, Gonzalo robledo J., Mario Gómez, Inés Gómez, Paulina Escobar, Antonio Hernández. Y la segunda proposición: disuélvase la SMP[54].

Para diciembre de 1950 nuevas personas reaniman la Sociedad y un 21 de diciembre realizan “Asamblea cívica”, se conforma una primera junta integrada por Jesús Correa Viana, Jhon Carvajal, Teófilo Correa y Justo Pastor Giraldo. Posteriormente, el 11 de diciembre es elegido Alberto Londoño como presidente; Jaime Vásquez vicepresidente primero y Antonio Hernández como vicepresidente segundo[55].

Esta nueva etapa de la Sociedad se va a caracterizar por su dinamismo, tendrá mayor número de socios entre damas y señores (que conformaron comités femeninos, destacadas en la organización de eventos como las conferencias a obreros), la organización de las fiestas del Carriel, y con ello, la construcción de la Biblioteca José Félix de Restrepo. Su nombre fue sacado de un concurso entre los socios, los cuales barajaron distintos personajes destacados de la historia de Envigado como Manuel Uribe Ángel, José Manuel Restrepo, Marceliano Vélez, Lucas de Ochoa, Restrepo Molina, Santa Gertrudis, Cervantes, Concepción Soto[56]. La Sociedad previamente había designado un jurado para realizar el escrutinio de los 73 votos: Francisco Restrepo Molina como presidente; Pedro Pablo Restrepo, vicepresidente y Sacramento Garcés Escobar, secretario.

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Ilustración 3: Informe del jurado, 5 noviembre de 1951       Ilustración 2: Acta de liquidación de la Sociedad en 1945.

  En la sesión del 23 de octubre de 1950, se aprobaron varias proposiciones, por iniciativa del médico e historiador Samuel Arturo Meza y Posada, que dan cuenta de la nueva dinámica de la Sociedad: “Pídase al Centro de historia de Envigado que presente un proyecto de escudo heráldico para la ciudad; señales en el día lunes a las 7:30 de la noche, la hora de las reuniones de la sociedad, teniendo en cuenta las diferentes ocupaciones de la mayoría de los socios; actívese la sociedad de mejoras públicas de indicado en la celebración de la fiesta del carriel para el día 2 de diciembre de este año; comuníquese a la sociedad de la Cruz Roja departamental, Asociación de amigos del árbol la Sociedad protectora de animales de Medellín, que son entidades de civismo, la Fundación de la SMP de Envigado y pídales el envío de sus revistas; pídase a cada miembro de la sociedad el obsequio un libro para empezar la Fundación de la biblioteca y nómbrese un bibliotecario; hágase lo más pronto posible una reunión solemne de la sociedad con el fin de que la comunidad se entere de nuestros proyectos e iniciativas; Quería hacer en la sociedad la medalla del civismo para otorgarla anualmente al ciudadano que haya mostrado sí mismo en envigado y otorgues la primera en este año de 1950; vídeos del alcalde que tenga en cuenta la sociedad para elaborar el presupuesto municipal de 1951; nómbrese  una comisión de Finanzas para que estudie en la forma de procurar ingresos a la sociedad; para dar mayor orden en las sesiones todas las proposición deben presentarse por escrito; enviar un saludo a la sociedad de Mejoras Públicas de Medellín informándole sobre nuestra reintegración oficial y pidiéndole su importante revista PROGRESO; presentes el alcalde de la ciudad un atento y caluroso saludo deseándole una grata permanencia en envigado e informando lo que la sociedad está dispuesta a colaborar con él en todas las obras de progreso y de civismo, igualmente se le nombra socio honorario e interino para que asista a las sesiones; y mándese timbrar un papel adecuado para la sociedad y la fabricación de un sello para la correspondencia de la Secretaría de la Presidencia; véase la forma de asegurar que si algún día se llegara a disolver la Sociedad, la biblioteca quedará libre de pérdida”.

Las Fiestas del Carriel en Envigado

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Las fiestas se iniciaron en 1951, continuaron por dos años consecutivos hasta su interrupción en 1953. Siete años más tarde, entre el 25 de junio y 3 de julio de 1960 se retomaron hasta el año siguiente. Posterior a la controversial fiesta de 1961 se suspendieron de manera definitiva hasta 1999 cuando se realizó una nueva agenda festiva entre el 16 al 19 de septiembre.

Según Sacramento Garcés, en su monografía[57], las fiestas del carriel fueron propuestas por el envigadeño Hernando Garcés Uribe en agosto de 1946. Su interés por las fiestas fue expresado como la necesidad de diferenciar al municipio de otros, haciendo énfasis en sus valores identitarios y culturales. Las fiestas pueblerinas temáticas y alrededor de un elemento cultural simbólico fue un estímulo y referente para pensar en uno propio. El carriel representaba ya para esta época un elemento común de la vida rural y urbana de los pobladores. En una carta dirigida al periodista Bernardo Jaramillo Correa, director del Semanario Ceibas, Hernando Garcés se pregunta: “¿Por qué en Envigado no se celebra anualmente la Fiesta del Carriel? Envigado ha sido, hablando antioqueñamente, ‘La Mata del Carriel’. Aquí se fabrican lo más finos y de mejor calidad y nuestros hábiles talabarteros mantienen abastecidos los ya escasos mercados del artículo”.

Las fiestas, patrocinadas por la Sociedad de Mejoras Públicas de Envigado, fueron reconocidas por su oferta de actividades lúdicas, por la algarabía de sus bailes, espectáculos, cabalgatas y música, por su variedad gastronómica, y principalmente, por la expectativa de su concurso estrella: la elección de la Reina del Carriel. El reinado fue el eje fundamental de toda la semana de fiestas; las mujeres concursantes, junto con sus patrocinadores, comités y amigos competían en la búsqueda de fondos económicos para definir su victoria. En 1951 las mujeres candidatas fueron la salgareña Fabiola Aristizábal con 18 años y la envigadeña Virginia Mejía Diez de 20 años, ganadora en la ocasión[58]. Los reinados de las fiestas realizadas en las décadas de 1950 y 1960 fueron en beneficio de la construcción y mantenimiento de la Biblioteca ‘José Félix de Restrepo’.

Para el año 1960, las fiestas del carriel se realizaron entre el 25 de junio y el 3 de julio, iniciando con el desfile de carrozas típicas en presentación de las candidatas Teresita Pineda y Estela Lalinde[59] . Similar a ocasiones anteriores, ocurrieron las ventas de los ranchos en la Plaza Principal, el baile típico con orquesta que en esta ocasión se desarrolló en el Club Colombo, y serenatas obsequiadas por las candidatas, entre otras actividades. La Junta Central estaba integrada por Alonso Hoyos Gómez, Humberto Uribe, y Héctor Gómez Gallego[60] .

Biblioteca José Félix de Restrepo

La Biblioteca Municipal José Félix de Restrepo es una Biblioteca pública colombiana localizada en Envigado, surgida el 7 de diciembre de 1951 gracias a la Sociedad de Mejoras Públicas de ese municipio. Se originó por el rendimiento económico producido por las primeras Fiestas del Carriel, realizadas en 1951, inaugurándose la biblioteca en ese mismo año, con 600 volúmenes en un modesto local del centro de la ciudad, donados por particulares, varias obras compradas y biblioteca popular de cultura colombiana, obsequiada por el Ministerio de Educación. Así nació la Biblioteca José Félix de Restrepo con su dinámica de cambio permanente.

Esta obra tuvo también en sus comienzos dificultades y contratiempos, felizmente superados con la entrega en 1960 de su primera sede propia, lugar que muchos recuerdan con nostalgia y que le dio a este espacio cultural la estabilidad y vida propia que tanto estaba necesitando.

Transcurridos apenas diez años de funcionamiento en su primera sede propia, se impuso la necesidad de dotarla de una nueva sede suficientemente capaz de cubrir la demanda de usuarios que se incrementaba notoriamente. Fue entonces cuando se le entrego en el año 1985 el moderno y funcional edificio de cinco plantas, especialmente diseñado y dispuesto para atender cómodamente todos los servicios convencionales que se prestan en una biblioteca de las características de esta.

La SMP en 1989 (informe de Delio Valencia)[61].

“Desde la Fundación de la biblioteca hace 38 años la sociedad de mejoras públicas siempre ha contado con el apoyo del municipio consistente en auxilio mensual, en el pago de una bibliotecaria desde hace 24 años y en el otorgamiento de algunos auxilios extraordinarios con destinación específica. sin esta colaboración la biblioteca no habría podido subsistir con el carácter de servicio público que siempre ha tenido enteramente gratuito.

esporádicamente hemos recibido algunos auxilios nacionales y departamentales conseguidos a través de parlamentarios amigos y diputados comprometidos con la causa de la sociedad de mejoras. no son muy frecuentes este tipo de ayudas pues es bien sabido que sitios como la nuestra no dan votos.

La construcción del edificio para la nueva sede de la biblioteca comprometió todo el producto de la venta del viejo edificio lo mismo que buena parte del producto de la Imaginación de un local de la nueva construcción vendido la nación en la suma de 18540000 pesos. de esta operación nos queda 10 millones que hemos reservado para renta y que en la actualidad no se está produciendo interés de 258000 pesos mensuales. Además, pone arrendamiento del local estamos recibiendo mensualmente 100000 pesos.

en los términos anteriores los recursos propios de la sociedad menores públicas para el sostenimiento de la teca cerrados después a la suma de 358000 pesos, cuando estos momentos está costando la nómina de gastos fijos aproximadamente 650000 pesos mensuales discriminados en el pago del personal de planta servicios públicos, Seguro Social, suscripción de periódicos y revistas, prestaciones sociales, materiales y suministros y gastos de mantenimiento del edificio entre otros.

En el presente año de 1989 en el que al parecer por algunos malos entendidos, no contamos con el auxilio municipal que en 1988 se nos reconoció y  pago a razón de 200000 pesos mensuales, para no interrumpir el correcto funcionamiento de la biblioteca ni reducir a recortar algunos servicios convencionales más esenciales, nos vimos obligados a disponer de unos pocos recursos que teníamos reservados para el acondicionamiento y dotación de un salón que ha estado inutilizado y que se hace necesario para ampliar las áreas de lectura por razón de la creciente demanda de más y mejores servicios bibliotecológicos.

En estos momentos están atendiendo aproximadamente 1000 lectores diarios que acuden en busca de consulta a lo largo de la jornada reglamentaria de 8 horas. los usuarios en su gran mayoría pertenecen a los estratos sociales más bajos ingresos y la población estudiantil de los niveles de Secundaria y universitaria especialmente.

son muy diversos los rubros de gastos que se presentan en el mantenimiento y manejo de un buen servicio bibliotecológico. además del personal altamente calificado que se requiere para una atención eficiente servicio, se necesita contar con la actualización permanente de la colección bibliográfica, lo que implica un alto costo por los elevados precios de los libros en estos momentos. FF se hace necesario Asimismo un servicio permanente clasificación y catalogación de las obras atendido por profesionales en el ramo, necesidad sentida de la biblioteca desde tiempo atrás que no ha sido posible resolver por la carencia de recursos económicos.

Son estas a grandes rasgos nuestra Universidad de mayor urgencia que estaríamos en capacidad tener con el refuerzo económico que el municipio pudiera prestarnos, teniendo en cuenta que de nuestros propios recursos solo podemos disponer de 350 8000 pesos mensuales que muy poco significan para la magnitud de la empresa cultural que estamos comprometidos”.

INVENTARIO DEL ARCHIVO HISTÓRICO DE LA SMP

A. Actas de Junta Directiva, resoluciones y Asamblea General

-actas de febrero de 1928 a agosto de 1933.

actas de diciembre 1939 a julio de 1940

actas (No 34-146), del 6 de agosto de 1940 a 25 de febrero de 1945. Actas de la junta directiva de la SMP, del 23 de octubre de 1950 a diciembre 11 de 1950.

actas de enero a diciembre de 1951

actas de junio de 1951 a julio de 1953.

actas enero de 1952 a noviembre de 1954

actas enero de 1955 a enero de 1969

actas de marzo de 1969 a diciembre de 1970

actas del 16 de diciembre de 1970, acta No. 21 de enero de 21 de 1971 hasta nov 29 de 1977.

actas desde a agosto de 1978 a febrero de 1985.

actas de marzo de 1986 a noviembre de 1990

-actas mayo de 1991 a octubre de 1995

-actas y resoluciones, 1996-2000

-actas Asamblea General, junta directiva y sus resoluciones, mayo 2001 a septiembre 2005

actas de noviembre de 2011 a diciembre de 2013

actas de junta directiva, enero a diciembre 2014

Actas Asamblea General, junta directiva y sus resoluciones, febrero 2006-noviembre 2010.

Actas Asamblea General y Junta directiva, 2015

-Actas Asamblea General y Junta directiva, 2016

-Actas Asamblea General y Junta directiva, 2017

-Actas Asamblea General y Junta directiva, 2018

-Actas Asamblea General y Junta directiva, 2019

B. Otros libros de registro

-citaciones de socios agosto de 1956 a marzo de 1957.

-Libro Fiestas del carriel y primera exposición industrial de Envigado (teatro Unión), julio de 1960 a marzo de 1962: comunicaciones, programas, invitaciones, entre otros.

-Libro celebración de los 65 años de la Biblioteca José felix de Restrepo, folletos y fotografías de las exposiciones realizadas en su auditorio, 1985, 1986, 1988, 1989.

-inventario de libros por materias de diciembre de 1951 a mayo de 1960.

-Varios asuntos, de junio de 1951 a julio de 1953. Informes de gastos, proyectos, resoluciones, proposiciones, conferencias dictadas, estadística de lectores, citaciones y lista de invitados, contratos, varios, inventarios.

Libro contratos 1992 a 2005.

C. Contabilidad

-Libro de gastos realizados entre junio de 1940 a diciembre de 1961

-caja general 1940, administrador Alberto Londoño González

D. Correspondencia

Correspondencia despachada:diciembre 9 de 1939 a julio 29 de 1940.

Correspondencia despachada, de agosto 5 de 1940 a septiembre 3 de 1944.

-correspondencia despachada: enero de 1952 a diciembre de 1952

-correspondencia despachada enero de 1960 a noviembre de 1989

-correspondencia recibida: mayo de 1940 a febrero de 1945

-correspondencia recibida y despachada: marzo de 1969 a enero de 1971.

–correspondencia despachada: de marzo 1994 a julio de 2000.

-correspondencia recibida y despachada: junio de 1994 a 2002

-correspondencia recibida: febrero de 1994 a febrero a diciembre de 2000.

-correspondencia recibida, dos tomos: enero de 1951 a diciembre de 1951

-correspondencia recibida y despachada: de enero a mayo de 1952.

-correspondencia recibida y despachada: de enero a noviembre de 1955

–correspondencia recibida y despachada: de enero 1953 a octubre de 1954

-correspondencia recibida: noviembre de 1956 a enero de 1959

-correspondencia recibida y despachada: 1969- 1970

-correspondencia recibida y despachada: enero de 1960 a enero de 1975

–correspondencia recibida:  octubre de 1975 a septiembre de 1989.

-correspondencia recibida y despachada: 2000-2003

-correspondencia recibida y despachada: abril 2002 a marzo 2009


[1] Para 1940, estuvo ausente de la dirección de Ceibas, por ausencia y viaje en los departamentos de Caldas, Valle del Cauca y Huila (correspondencia enviada, agosto 11, Archivo Histórico de la Sociedad de Mejoras Públicas (A.H.S.M.P.)

[2] Editorial “Cien jornadas”, 14 de abril de 1945, página 3.

[3] Periódico Ceibas No. 4, Junio 2 de 1940, página 3.

[4] Periódico Ceibas No. 4, Junio 2 de 1940, página 3.

[5] Edición del 14 de abril de 1945, página cinco.

[6] Acta No. 44, de oct 15 de 1940, AHSMP

[7] Acta No. 45, octubre 22, AHSMP

[8] Editorial La Sociedad de Mejoras Públicas, 29 de abril de 1945, página 3

[9] Editorial, viernes 22 de diciembre de 1944, Periódico Ceibas

[10] Ceibas, 23 de junio de 1945 No. 110, página 1.

[11] Ceibas, 7 de julio de 1945, relato del Pbro. Antonio J. González el 3 de junio de 1945, página 5

[12] Editorial El Significado de una actitud, Ceibas marzo 30 de 1946 No. 143, página 4

[13] Resolución No. 087 del 10 de octubre de 1969.

[14] https://www.centrodehistoriaenvigado.com/historia-de-envigado/personajes/#1482405669504-aebed6a6-7769

[15] “¿Cómo se hace un periódico?”, Expresión, 18 de junio de 1965, página 4.

[16] Los 50 números de Expresión, columna Ventana de Hernando Garcés, 15 de octubre de 1965, página 2.

[17] Aparición del Notariado en Colombia, texto en EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA FUNCIÓN NOTARIAL EN TUNJA de  Hernán Alejandro Olano García. https://intellectum.unisabana.edu.co/

[18] escritura #3599 del 9 de octubre de 1948 de la notaría tercera de Medellín, registrada el 10 de enero de 1949

[19] Escritura #1271, noviembre 19 de 1955, Y según disposiciones de la compañía Acta 1266 del 1 de septiembre de 1955, Archivo Histórico de Coltejer.

[20] Entrevista a Leoncio Oquendo, presidente de la sociedad de Mejoras Públicas, 27 de octubre de 2020. Comenta que la cooperativa Rosellón inició enseguida de la portería Rosellón, y luego en el sitio actual, donde está el CEFIT. Al lado quedaba la tienda de Jesús María zapata. Finca el consuelo detrás de la cooperativa, al lado de la finca del canónigo Marceliano Ochoa, al lado quedaba la finca del doctor Luis navarro Ospina (Almacenes Navarro Ospina en el centro de Medellín). El padre de Leoncio, Ricardo, vivió también en la escuadra y era revisor fiscal de Rosellón.

[21] “que linda por el frente en diez varas con una carrera de la urbanización; por un costado en 27 varas con el lote No. 4 propiedad e Leónidas Lopera; por el otro costado en 17 varas con el lote No. 6 propiedad de francisco palacio y en 10 varas con lote de propiedad de Sebastián Carmona; y por el centro o atrás con los lotes Nos. 9 y 8ª propiedad de Fabriciano Moncada y Sigifredo Osorio”, escritura #1227 de 1952.

[22] Según escritura No. 1228 del 1 de septiembre de 1952 de la notaria primera de Envigado

[23] Escritura #1152 del 22 de julio de 1960: declaraciones de Alberto mejía y otros y Colombiana de Construcciones. Los propietarios compraron este inmueble mediante escritura #1791 del 23 de marzo de 1959, notaria tercera de Medellín; y su destino era “para ser urbanizado en beneficio reciproco de ambos exponentes”.

[24] Escritura #1152 del 22 de julio de 1960: declaraciones de Alberto mejía y otros y Colombiana de Construcciones Ltda.

[25]  Escritura #1725 junio 3 de 1941 notaria primera de Medellín, se reformo con cambio de nombre en 1944 mediante escritura #1495 mayo 31, notaria tercera de Medellín.

[26] Venta a Jorge Luis Calderon Moreno, de lote de terreno, distinguido con el # 17 de la manzana 7 de la Urbanización, con una extensión de 240 varas por $6 mil pesos. #1294 de agosto20/60,notaría primera de Envigado.

[27] escritura #1191 del 28 de julio de 1960:

[28] Escritura #267, feb 14 de 1964, era un poder general para que “administre sus bienes, recaude sus productos y celebre contratos; para que exija, cobre o recauda sus productos; para que pague a los acreedores del poderante”.

[29] Escritura # 828 del 10 de junio de 1959 de la notaria primera.

[30] Planos en la escritura # 731, abril 17 de 1964.

[31] Ibid. página 122 Álvarez, V., 2005.

[32] Escritura #1744, de septiembre 5 de 1963, notaría primera de Envigado.

[33] página 125 Álvarez, V., 2005.

[34] Escritura # 1799, octubre 29 de 1969.

[35] Venta de Alicia Posada de Restrepo (dueña del 50% de los dos inmuebles) a las señoritas Amparo Echavarría Vélez, Angela Vásquez Cadavid y Doctor Javier Bravo, por valor de $100 mil pesos, pagado de acuerdo al porcentaje que cada uno le correspondía, “en dinero en efectivo, y que la vendedora declara íntegramente recibida, a su entera satisfacción”. Doña Alicia Posada adquirió los derechos por haberlo comprado a los doctores Gilberto Melguizo M. y Aníbal Restrepo Vélez (escritura #201, enero 31/61, notaría 1era. de Envigado).

[36] El abogado juan J. Montoya, socio administrador de la firma social COLOMBIANA DE CONSTRUCCIONES LTDA, era apodera de Bernal R. (#6298 agosto 4/48, notaría 4 de Medellín); de Restrepo A. (#6508 del 18 de agosto/49, notaria 4 de Medellín); y Fernández de Mesa (#2813 mayo 2/56), notaria 4 de Medellín.

[37] Escritura #298 del 13 de marzo de 1958:

[38] escritura #31 del 12 de enero de 1956 de la notaria primera de Envigado. En el mismo documento reforman el numeral cuarto que trata del capital social, estaba en $50 mil, paso a $110 mil, cada uno aporta 30 mil, aumentando en 60 mil el capital social.

[39] #1338, 17 de agosto de 1970

[40] Escritura #2474, dic 31 de 1963. 

[41] Creada mediante escritura #2.444 del 10 de octubre, de la notaría segunda de Medellín y transformada en sociedad anónima escritura #1.225 del 19 de junio/1958, notaría segunda de Medellín.

[42] Escritura #1580 septiembre 3 de 1962.

[43] Acuerdo No. 12, mayo 21 de 1921, se auxilian las labores de la sociedad de mejoras publicas. $ 20 pesos de oro mensuales. No, 6, marzo 4 de 1923, Por el cual se auxilia la obra del atrio de la Iglesia por $400 pesos para terminar la obra del atrio y la subvención a la sociedad de mejores públicas por la suma de $600 pesos.

[44] Delio Valencia, Folleto sobre la Historia de S.M.P. de Envigado, Sala Antioquia, Biblioteca Publica Piloto

[45] Acta No.1, febrero 7 de 1928, AHSMP (Archivo Histórico Sociedad de Mejoras Públicas)

[46] Ibid. Valencia, página 2.

[47] acuerdo No. 38, septiembre 27 de 1928, AHCM (Archivo Histórico Concejo Municipal)

[48] Ibid. Valencia, página 3 

[49] Acta N. 45, enero 9 de 1932, AHSMP

[50] Acuerdo No. 12, abril 14 de 1929, suprime la subvención municipal a la Sociedad de Mejoras Públicas; rebajar a $15 pesos a cada una de las partidas de $30 pesos votadas para la celebración de las fiestas cívicas del 20 de julio y 12 de octubre del corriente año.

[51] Periódico Ceibas No. 3, mayo 26 de 1940, página 2

[52] Para 1940, estuvo ausente de la dirección de Ceibas, por ausencia y viaje en los departamentos de Caldas, Valle del Cauca y Huila (correspondencia enviada, agosto 11, Archivo Histórico de la Sociedad de Mejoras Públicas (A.H.S.M.P.)

[53] Resolución de la SMP, 23 de abril de 1940, publicada en primera página del Semanario Ceibas No. 2, 19 de mayo de 1940.

[54] Actas 146 del 21 de febrero de 1945, AHSMP

[55] acta 7 del 11 de diciembre de 1950, AHSMP

[56] acta de la sesión del 5 de noviembre de 1951, AHSMP

[57] Monografía de Envigado, edición de 1964, página 76.

[58] La Piedra del Ayurá, julio de 1999, página 7

[59] AHM, Radio periódico Clarín. t. 43, f.32 y f.115.

[60] Periódico Ceibas, No.195, octubre, 1997, página 10

[61] Carta al alcalde Jorge Arturo Bastidas, presidenta del concejo Lilian Mejía de R, y concejal J.Mario Rodriguez, noviembre 24/ 1989. AHSMP.

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