Condominio Milán

Al Fondo Condominio Milán, 1990. Foto Gonzalo Santamaría

Es un barrio que se encuentra al sur del municipio entre la urbanización Los Almendros al norte (vivienda impulsada por el Municipio en los años 70), Barrio La Primavera, al sur; al oriente por la avenida del poblado o carrera 43A; y al occidente por la avenida Las Vegas.

El terreno donde se ubican los actuales condominios de Milán, a igual que el barrio Primavera pertenecieron a la familia Correa. La sociedad Inversiones Milán (encabeza de Álvaro Posada Moreno) había comprado en años anteriores varios terrenos, primero para desarrollar sus ladrilleras y tejares, luego agotadas las tierras, realizó el proyecto Condominio Milán. En este proceso adquirió varios lotes que sumaban 106.453 metros cuadrados:

1. El primero con un área de 23.509 metros cuadrados a los herederos de la familia Ochoa Correa, de la sucesión de Francisco Ochoa Mejía y Faustina Correa: primero a Sofía por valor de $83.333. pesos (escritura # 834 agosto 20 de 1982 notaría primera de Envigado.), luego a Bernarda (adjudicación dictada por el juzgado civil del circuito Envigado el 17 de octubre del 1980)

2. El segundo lote tiene un área aproximada de 6.500 m2, por escritura #5.505 de octubre 17 de 1979, notaría quinta de Medellín.

3.Un tercer lote tiene un área de 76.444 m2, fue desenglobado de otro de mayor extensión por medio de la escritura # 4590 del 10 de diciembre de 1983, de la notaría 15 de Medellín. y fue adquirido por Inversiones Milán Ltda, por medio de la escritura #3780 del 14 de agsoto de 1976, de la notaría quinta de Medellín.

Esta información fue obtenida de la constitución de la sociedad Edificadora Milán S.A., donde aparecen los aportes de las sociedades (escritura #4742, agosto 19 de 1983, notaría quince de Medellín).

Lote Ladrillera Milán, escritura #4742, agosto 19 de 1983, notaría quince de Medellín

Inversiones Milán Ltda.

Fue una sociedad que tiene origen en Jorge Posada Ángel, un empresario de la construcción que había amasado parte de su fortuna con la administración y explotación de tejares y ladrilleras. Jorge proviene de una familia que se asentó en Caldas (Antioquia), y era hijo del matrimonio de José María Posada Correa (nacido en Amagá) y “Pepa” Ángel Uribe (nacida en Andes), tuvo como hermanos a: Jaime, Julián, Juan, Lilian, Javier y Elvia o Elena.

Para 1976, Inversiones Milán Ltda. se constituye como una sociedad comercial con domicilio en Envigado y una duración de 50 años. Su objeto social era la fabricación, distribución y mercado de adobes, tejas y materiales para la industria de la construcción y en general la explotación comercial del negocio de tejares. Tuvo un capital social de $2.500.000 pesos con los socios constituyentes Jorge Posada Ángel y  los hermanos Posada Moreno: Alvaro, Juan Felipe, Elvira Lucía Posada de Isaza, Clara Inés Posada de Franco, Silvia Posada de Zea, Ana María Posada de M., María Teresa Posada M., Agustín Posada M., Silvana Posada B., María Adelaida Posada B., Rodrigo toro P., Carmen Toro P., Carlos Ernesto Toro P., Luz María Toro P., Olga Isabel Toro P. Luis Fernando Toro, Alejandro Toro P., y Amalia Toro P., $100.000 pesos cada uno y Sergio Posada M., Mauricio Posada B. e Inés Elena Toro de Naranjo $200.000 cada uno y Santiago Toro P. $100.000 pesos (escritura # 3780, del 14 de agosto de 1976, notaría quinta de Medellín).

En septiembre, en vista de la enfermedad del padre, Jorge Posada Ángel (nacido en caldas, el 12 de octubre de 1915 y fallecido el 14 de septiembre de 1976), el patriarca de la familia, cede diez días antes de su muerte, sus derechos a sus hijos Posada Moreno (en especial a su hijo Juan Felipe) y la familia política los Toro Posada (escritura # 4276 de septiembre 4 de 1976, de la notaría quinta de Medellín).

Otra reforma se hizo el  7 de octubre de 1976, escritura #4941 de notaría 5 de Medellín. Todos los datos anteriores se obtuvieron con la consulta a la Camara de Comercio de Medellín. Finalmente, la sociedad Inversiones Milán Ltda, se disolvió de forma anticipada el 13 de marzo de 1992, por medio de la escritura #849, notaría 11 de Medellín.

Debemos tener presente que a comienzos de la década de 1970, existían varios tejares:  VÉLEZ LTDA, hijos de Rubén Vélez; SANTA GERTRUDIS de Ricardo Calle Jaramillo; el de Germán Garcés en la carretera  a Sabaneta y los de Jorge Posada Ángel y Manuel Mazo en la misma carretera. (Sacramento Garcé, Monografía de Envigado, pagina 267, edición de 1986).

Sociedad Edificadora Milán S.A.

En el proceso de construir el Condominio Milán, Álvaro Posada Moreno, representante legal de Inversiones Milán, constituyó en 1983, la Sociedad Edificadora Milán S.A., conformada por las siguientes sociedades:

  1. Promotora Propiedad Ltda, representada por su gerente Juan Manuel Restrepo Mejía, tenía domicilio en Medellín, y se constituyó mediante escritura # 3818, de diciembre 30 de 1981, notaría séptima de Medellín (con capital a su fundación de $400.000 pesos. Sus socios fueron Propiedad ltda. con un aporte de $272.000 pesos, Grupos Asociados Financieros S.A. “GRAFI” con $66.000 pesos y Juan Manuel Restrepo Mejía con $62.000 pesos. Su objeto social consistía en «la promoción de construcciones en terrenos propios o ajenos, adelantar construcciones en forma directa o delegada, servir como intermediario en la compra venta de propiedad raíz, prestar asesoría técnica administrativa en la industria de la construcción». Su Junta directiva estuvo conformada por: Dario Moreno, Luís Alfonso Quintero, Juan Manuel Restrepo, Fabio Cadavid y Mario Aristizabal.
  2. Propiedad Ltda., sociedad comercial constituida mediante escritura #1330 de julio 14 de 1978, de la notaría 8 de Medellín. Su objeto social consistía en promocionar construcciones en terrenos propios o ajenos, adelantar construcciones en forma directa o delegada, servir como intermediario en la compra venta de propiedad raíz, prestará asesoría técnica y administrativa en industria de la construcción y de la intermediación de propiedad raíz,  participar como socio promotora en la Constitución de sociedades comerciales cuyo objeto social sea afín y en general, desarrollar todas las actividades inherentes a la construcción y comercio de negocios inmobiliarios. Su capital fue de $6.700.000 pesos aportado por sus socios así : Grupos Asociados Financieros S.A. Grafi por $3.417.000; Jorge Londoño$852.000; Carmen Emilia R. de Londoño $790.000; Luis Alfonso Quintero $1.010.000; Nelly Medina de O. $631.000. Su gerente fue Juan Manuel Restrepo Mejía.
  3. Inversiones Milán Ltda., representada por Álvaro Posada Moreno, y era una sociedad comercial que tenía domicilio en Envigado, en las oficinas de la Ladrillera Milán. En 1983 la junta directiva autorizo a Álvaro para ser socia fundadora de la compañía Milán S.A. “sociedad que tiene como objeto el desarrollo de un programa constructivo de vivienda multifamiliar en el municipio de Envigado” (Acta #7 abril 8 de 1983, libros de la compañía Edificadora Milán S.A., cámara de comercio de Medellín.) “se autoriza también el doctor Posada para conferir hipotecas de primer grado sobre el globo de tierra que inversiones Milan limitada retiene para si sobre la calle 40 sur con el objeto de otorgar garantías reales que puedan avalar en forma transitoria desembolsos de las corporaciones de ahorro y vivienda. estas garantías hipotecarias serán canceladas una vez que Milan SA esté conformada legalmente y pueda ofrecer a las corporaciones de ahorro y vivienda garantías hipotecarias sobre terrenos de su propiedad.

Para 1983, en junta de Inversiones Milán, se cambió el nombre de compañía Milán S. A., a edificadora Milán S.A., (Acta #7 abril 8 de 1983, libros de la compañía Edificadora Milán S.A., cámara de comercio de Medellín, ratificado en acta # 9 de junio 30) Igual la junta autorizó y aprobó solicitar crédito al banco comercial antioqueño y Conavi por veinte millones y otorgar hipoteca a favor de dicho banco comprometiendo parte de los terrenos (acta #9 junio 30)

La sociedad se denominó EDIFICADORA MILÁN S.A., de carácter comercial, anónima, con domicilio en Medellín, su duración de 20 años, prorrogable, y su objeto social era:

-organización y parcelación de tierras urbanas y rurales, construcción y venta de casas de habitación, aptos, edificios multifamiliares y locales para diversos usos.

-el aporte de capital o de industria en sociedades de cualquier tipo comercial, industrial o ganadera.

-la inversión y administración de capital en acciones, títulos, bonos y otros valores bursátiles.

-la inversión en propiedad raíz, bien sea rural urbana.

-la inversión en empresas que dediquen a la industria de la construcción y en las industrias conexas con ella.

El capital autorizado de la sociedad era de $ 449.251,800 pesos, dividido en 4,492,518 acciones de un valor nominal de $100 cada una. Las acciones en que se dividió el capital autorizado de la compañía se descompuso de la siguiente forma: a) acciones suscritas y pagadas: 3.420.012 de un valor nominal de $ 100 cada una pagadas por los socios constituyentes en la forma siguiente:

Sociosaccionescapital
inversiones Milán limitada2.768.989276.898.900
Promotora propiedad limitada641.01964.101.900
Propiedad limitada10.0001.000.000
Álvaro Posada Moreno3300
Juan Manuel Restrepo Mejía1100
total3.420.012$342.001.200

Para 1984, la sociedad Edificadora Milán realiza una asamblea de accionistas (acta #03 13 de julio de 1984) y una reforma de estatutos, donde ingresan nuevos socios: Conconcreto S.A. con 300 mil acciones y representada por Esteban Restrepo; Elvira Posada con 4528 y Lucy Piedrahita de Biancardi &cía E.C.S, con 21 y su representante Rafael Biancardi. Y continuaba siendo el mayor accionista Inversiones Milán con 2.787.316 acciones.

Proceso de construcción del Condominio Milán

La siguiente información se extrajo de los informes presentados en las diferentes asambleas de accionistas de la Edificadora Milán, contenida en los archivos de la Cámara de Comercio de Medellín.

En 1985 se entregaron 200 apartamentos en los condominios 1 y 2, y se había iniciado el 16, con una primera estructura de un primer edificio de 40 apartamentos ( informe del avance de obra por el gerente Asamblea de accionistas, 1986, acta #07, marzo 21 de 1986) Esa primera etapa de construcción estuvo caracterizada por las dificultades del terreno debido a su formación geológica y a las consecuencias de la explotación de los tejares, que había dejado fosas amplias, anegadas y con gran porción de humeda.

«Haciendo uso del sistema de encofrados en concreto, consideramos que la obra y la compañía constructora han superado las dificultades constructivas y en la actualidad se hace uso del equipo de construcción en el máximo de eficiencia, distinguiéndose el proyecto por su novedoso acabado en paramentos, lo que nos haga caracterizado en el mercado de vivienda que hoy producimos. Los condominios están totalmente terminados y habitados y poseen en la actualidad las ventajas que los diseñadores buscaron cómo era la seguridad, las zonas verdes, parqueaderos suficientes, etc. El condominio 3 está iniciado, se ha terminado un edificio, y a pesar de nuestra determinación de adelantar el condominio 16 buscando una mejor fachada del proyecto sobre la avenida de Las Vegas, hoy vemos la necesidad de concluir rápidamente el condominio 3, construyendo 2 edificios adicionales de 30 apartamentos, para lo cual se requiere la construcción de 120 metros de cobertura sobre la quebrada la sucia».

La Edificadora esperaba para 1986 concluir el condominio 16 con 4 edificios y 150 apartamentos, igual que concluir el condominio 3 para principios de 1987. Para esto, fue necesario construir en el verano de mitad de 1986 la cobertura sobre la quebrada La Sucia. De igual forma, estaba explorando alternativas de vivienda como las casas unifamiliares , de 90 metros cuadrados, «interpretando una clara tendencia del mercado hacia soluciones unifamiliares en unidades cerradas»( informe del avance de obra por el gerente Asamblea de accionistas, 1986, acta #07, marzo 21 de 1986).

Para 1987, la Edificadora había construido 150 apartamentos en el condominio número 16 e iniciado los apartamentos faltantes en el condominio 3; la construcción de 120 metros lineales de la cobertura sobre la quebrada La Sucia en el costado oriental del lote; y recibido aprobaciones de crédito para 150 apartamentos en el condominio 16. Las Corporaciones que facilitaron el crédito fueron: Corpavi, Granahorrar, Conavi y Colmena (Asamblea de accionistas, 1987, acta #08, marzo 31 de 1987).

El desarrollo del Condominio estuvo favorecido por el nivel de crecimiento del sector constructivo en general del país hacia finales de la década. Sin embargo, sobre el horizonte se cernía una amenaza a la rentabilidad de la industria y sus consecuencias en satisfacer la demanda, por el aumento de los costos que en 1988 estaban en un 35%. Adicionalmente las Corporaciones de ahorro y vivienda habían empezado a tener problemas en las captaciones de ahorro de las personas, y por consiguiente en la capacidad de las corporaciones en el desembolso de créditos. Esta situación financiera estaba llevando a la aprobación lenta de estudios y nuevos proyectos.

A pesar de que este panorama se tornaba dificil para 1988, la Edificadora en el año anterior fue «satisfactorio porque se alcanza un cumplimiento bastante ajustado del volumen de ventas y utilidades y con nuestro producto con todo con una magnífica aceptación en el mercado. De otro lado el proyecto ha venido mejorando con un consecuente incremento en los valores de venta y naturalmente un beneficio para la operación de la empresa. A partir de octubre de 1987, se inició la construcción de un nuevo tipo de apartamento en cuyo desarrollo se encontraba empeñada la firma desde comienzos del año, el cual cuenta con el cobro de servicio en todos los apartamentos, y un nivel de acabado sensiblemente superior (Informe de avance de obra. 1988. Acta #9 asamblea de accionistas, marzo 25).

Esta oferta de tipo de apartamentos con acabado superiores, estuvo asociado a la oferta de una antena parabólica «cuyos servicios será ofrecido a toda la comunidad ya propietaria de apartamentos en Milán, y servirá de importante gancho de venta en los futuros apartamentos. el parque central se piensa desarrollar con un magnífico programa Recreativo, en un proceso que se viene adelantando coordinadamente con la comunidad y que pensamos redundará positivamente en la calidad de la vivienda que ofrecemos. Culminando un proceso de capitalización bastante largo y difícil la empresa desde el año 1986 empezó a mostrar rendimientos importantes. Para el presente año de 1988 nos proponemos un volumen de ventas y construcción similar en unidades al del año 1987, iniciaremos rápidamente el Arroyo del condominio número cuatro en el costado oriental del lote, y seguiremos de este en dirección sur con los restantes desarrollos. El condominio cuatro cuenta con el apartamento de 3 alcobas y alcoba servicio como apartamento típico, pero se ofrecerán distintas alternativas de diseño».

Con la culminación del condominio 9, que se encontraba en la etapa de fundaciones, la Edificadora culminaba una etapa de construcción y entrega de 590 de apartamentos; y según sus palabras «este número de unidades nos coloca como una de las más importantes urbanizaciones del área metropolitana, que dada la calidad de la construcción se convierte en un valioso aporte urbanístico para nuestra comunidad, cuyo importante impacto en todas las zonas vecina ya se manifiesta claramente» A pesar de que este panorama se tornaba dificil para 1988, la Edificadora en el año anterior fue «satisfactorio porque se alcanza un cumplimiento bastante ajustado del volumen de ventas y utilidades y con nuestro producto con todo con una magnífica aceptación en el mercado. De otro lado el proyecto ha venido mejorando con un consecuente incremento en los valores de venta y naturalmente un beneficio para la operación de la empresa. A partir de octubre de 1987, se inició la construcción de un nuevo tipo de apartamento en cuyo desarrollo se encontraba empeñada la firma desde comienzos del año, el cual cuenta con el cobro de servicio en todos los apartamentos, y un nivel de acabado sensiblemente superior (Informe de avance de obra. 1988. Acta #9 asamblea de accionistas, marzo 25).

A pesar de que el año 1988, estuvo caracterizado por las dificultades financieras del sector de la construcción anteriormente anotadas, la Edificadora Milán culminó la construcción del condominio número 9 y de igual forma avanzó en la construcción del primer edificio del condominio cuatro, el cual constaba de 30 apartamentos de 3 alcobas con cuarto de servicio (Informe del gerente sobre la situación económica y financiera de la sociedad, Asamblea de accionistas, 1987, acta #10, marzo 15 de 1989).

Al año siguiente, de 1989, se adelantó la construcción del condominio 4 con 150 apartamentos, financiados  por las corporaciones de ahorro y vivienda Colpatria, por Conavi y Granahorrar. Asamblea de accionistas, 1990 (Informe del gerente sobre la situación económica y financiera, acta #11, marzo 29 de 1990). La situación fue de incremento de los precios y la disminución de la demanda, debido a que el sector inmobiliario tenía un ciclo bajo de la actividad edificadora en general. En 1990, se terminó la construcción del parque y el tramo de canal sobre la quebrada la Sucia, anexos a los condominios 5 y 6. Las casas del condominio 5 y 7 se iniciaron en 1991, a igual que las casas exteriores al frente del barrio Santa Gertrudis (Bandera Roja) a pesar de la baja demanda de los apartamentos y como una nueva estrategia de la Edificadora (Asamblea ordinaria de accionistas, 1992, Informe del gerente sobre la situación económica y financiera de la sociedad. acta #16, marzo 24 de 1992)

CORPORACIÓN CIVICO SOCIAL MILÁN

Acta de creación de la Corporación Milán del 8 de agosto de 1989, con la firma de sus fundadores: Elkin Mesa Ochoa, Elkin Manco Vera, Luis Carlos Ortiz, Gamaliel Alvarez, Juan Silva Hernández, Miguel Angel Jiménez, José Olivares, Nestor Silva Viviescas, Martín Martínez, Miguel Saldarriaga, Francisco Javier Mejía, Jairo Flóres, Rodrigo Valencia y Javier Echeverri Calle. Archivo de la Corporación.

La creación del parque recreativo y la Corporación están unidos en el tiempo, y fueron procesos que se desarrollaron a la par. Para el correcto funcionamiento y preservación de los bienes comunes como eran las piscinas, el salón comunal, las canchas y el general, el parque recreativo se debía tener un ente, por eso surge la Corporación. Es por esta razón que uno de los socios de la Edificadora Milán, Propiedad Ltda., había empezado a convocar y reunir a los copropietarios para formar la corporación, el trámite ante la gobernación para obtener su personería, el diseño del parque y la obtención del comodato con el municipio .

El parque fue cedido por Edificadora Milán al municipio mediante escritura No. 2869 del 6 de mayo de 1988, y el 13 de octubre , fue autorizado la cesión en comodato a la Corporación .

La Corporación es una necesidad surgida de la construcción del parque, tal como se desprende de las primeras actas de reunión: “Después de emitir conceptos y sopesar las conveniencias entre diferentes asociaciones se optó por crear una corporación cívico social, y el respecto se presentó la siguiente proposición: “crease para la urbanización Milán en todos sus condominios actuales y futuros, una corporación que se denominará corporación cívico social Milán, cuyos objetivos se señalarán en los estatutos de la corporación creada. fue aprobada por unanimidad. se designó al doctor Javier Echeverri Calle para la elaboración de los estatutos con la colaboración de Arturo Cardona. El objeto de la reunión es tratar el tema de la necesidad de conveniencia de fundar una organización de carácter social y cívica, con el ánimo de entrar en la negociación y recibimiento el parque de la urbanización, por parte de la administración de Envigado .

En la primera asamblea de fundadores realizada el 17 de 1989, se nombró la mesa directiva de la corporación: presidente Luis Carlos Ortiz B., vicepresidente Elkin Ramiro Meza; tesorero Miguel A. Jiménez; secretario, Javier Echeverri C. Luego se procedió a nombrar administrador y se eligió con carácter de interino hasta cuando se reciba la personalidad jurídica al señor Luis Carlos Ortiz B., quién fue a la vez administrador y presidente de la corporación.

Posteriormente, en 1992, el presidente Néstor Raúl Silva comentaba: “el parque al ser entregado a los residentes en calidad de comodato y siendo de los propietarios la exclusividad de su mantenimiento debería entonces establecer una cuota de sostenimiento y a la vez es el mecanismo para poder gastarla, surge entonces así la necesidad de crear la corporación como un ente jurídico y organizado y a la vez cómo hacemos para que poder contar con personas que pudieran asesorar debidamente el proyecto. Los fundadores inicialmente son en su mayoría los miembros de la Junta actual  comienza entonces a funcionar la corporación y el municipio por intermedio de planeación le exige a los constructores la entrega del parque en su forma básica. Ya funcionando del parque, éste entraría a requerir una erogación para su mantenimiento y son los residentes los encargados de aportar dicha erogación y de establecer la forma de aplicarla”  .

El parque recreativo Milán tiene su origen en la obligación urbanística que por ley, la Edificadora Milán tenía de entregar el 10% del terreno para una zona verde al municipio. Es así como en 1990 se terminó su construcción con un diseño general de la arquitecta Stella Restrepo y costeados por Edificadora Milán .  Estos espacios diseñados contemplaban: pista de trote, caseta de entrada, andenes, cancha y salón múltiple, cerramiento en columnas, juegos infantiles e iluminación interior y exterior .

Sin embargo, quedaban pendientes como las oficinas de administración, salones de capacitación, piscina, loza para la placa polideportiva y el funcionamiento de la antena parabólica .

Las primeras reuniones de los socios de la Corporación Cívico Social del semestre de 1990 se concretaron temas como la elaboración y aprobación de su presupuesto, y las cuotas de afiliación de los socios y condominios. El presupuesto no existía porque no se tenía dinero y financiación, por lo tanto, la asamblea fijó la cuota de $10 mil pesos por apartamento, pagadero en los meses de abril y mayo, para un total de $7.540.000 pesos . La distribución de gastos estuvo así: administración, revisor fiscal, vigilante, instalaciones eléctricas, cercamiento del terreno, construcción de portería, contador, papelería y bancos e implementos de aseo.

Un punto decisivo en la asamblea del 21 febrero y que pondría las bases para su éxito y futuro, sería que cada condominio debía citar asamblea para decidir la afiliación y la contribución monetaria como socio de la Corporación. Inicialmente hubo dificultades, porque diferentes propietarios en algunos casos se negaban a que su condominio ingresara a la corporación y menos a pagar la cuota afiliación y mantenimiento. Pensaban que la corporación tendría auto sostenimiento y que sólo pagarían una cuota durante un año, por ejemplo, como se discutió en la asamblea del condominio uno .

Para su funcionamiento, la Corporación Cívico Social recibía en ese mismo año de 1990, su personería jurídica por la gobernación de Antioquia en cabeza de Helena Herrán de Montoya, mediante la Resolución No. 37299 de marzo 2 de 1990. Luis Carlos Ortiz y Javier Echeverri presidente y secretario de la corporación presentaron la documentación.

Entre los aspectos de la formación de la Corporación se encontraba su justificación al “reconocer la importancia que tiene la recreación como elemento enriquecedor en el mejoramiento de la calidad de vida…como un aporte al desarrollo motriz, cognoscitivo, afectivo y social del niño, además de que ocupe su tiempo libre para fortalecer el vínculo familiar…”  .

Entre sus objetivos como ente asociativo se establecieron los siguientes:

1.         Propender por el mejoramiento moral, intelectual, deportivo físico y económico de todos los socios de las comunidades incluidas en el medio de acción.

2.         Adelantar campañas de educación, seguridad y organización comunitaria tendientes a desarrollar los objetivos de la corporación, reuniendo y aglutinando los recursos del medio en pro de la entidad.

3.         Establecer en forma clara cuales son las necesidades más importantes de la comunidad, estudiar la manera más pronta y eficaz de satisfacerlas, y determinar la medida en que pueden aprovecharse tanto los recursos humanos y materiales como los estímulos que el Estado pueda proporcionar. De igual forma, la resolución contemplaba las facultades del representante legal, las funciones y atribuciones del administrador.

Los condominios que integraron el parque recreativo fueron el uno, el dos, tres, cuatro, nueve y diez y seis. Para 1998, se integrarían el 5 y el 7, para un total de ocho condominios más las casas externas.

Antes de la inauguración del parque los representantes de los condominios sostuvieron varias reuniones con la edificadora para darle terminación a varios aspectos de infraestructura señalados atrás e importantes en su funcionamiento. La constructora consideraba que las mejoras del parque se debían construir después de que Planeación Municipal aprobara la construcción de la etapa final de la urbanización, en cuanto a su administración y mientras se solidificaba la corporación, la edificadora se comprometía aportar el 50% del costo durante los tres primeros meses de funcionamiento. Del mismo modo propuso que para su inauguración se realizase un festival cultural y deportivo con participación de toda la comunidad de la urbanización y la administración municipal.

Inauguración del Parque

Diseño del parque de Milán, Imagen Archivo de la Corporación .

El parque recreativo tuvo su inauguración el 16 de noviembre de 1991 con una programación de juegos, comidas y música, entre el medio día y la 1 a.m. Estuvieron presentes con sus palabras de apertura: el presidente de la corporación Néstor Raúl Silva; Gamaliel Álvarez Osorio en representación de la comunidad de Milán; Juan Manuel Restrepo, gerente de la Edificadora Milán, y José Mario Rodríguez Restrepo, alcalde del municipio.

A medida que fueron terminándose los condominios y siendo habitados por sus propietarios o inquilinos, se fueron incorporando al parque recreativo y, por ende, a la Corporación.  En mayo de 1992, Luis Fernando mejía, presidente de la Junta Directiva comentaba: “para pertenecer como socio de la corporación es necesario aportar una cuota de afiliación y mantener mensualmente una cuota de sostenimiento. puesto que la promoción y venta en las casas ha sido efectuada con la promesa de adquirir el derecho al uso y disfrute del parque se hace expresa claridad en el sentido de que a la fecha la cuota de sostenimiento vigente es de $3.000 pesos por unidad familiar” .

Sin embargo, se presentaba un problema y era que había propietarios que querían pertenecer y otros que no, por tanto, después de varias deliberaciones legales en la Corporación se llegó a la conclusión de que cada condominio, a través de una asamblea de sus copropietarios, debía tomar la decisión de si pertenecer o no al parque Recreativo y por ende a la corporación Milán.

Es así que, a partir de 1991, los diferentes condominios realizaron asambleas a su interior y en comunicación a la Corporación autorización su pertenencia y compromiso de pagar su afiliación y mantenimiento. Igual forma paso con el traspaso en el recibo y manejo de la antena parabólica.

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