Barrio San Marcos

Este barrio se compone de varios sectores que se fueron constituyendo a lo largo del siglo XX: el sector más antiguo, «Barrio Cervantes», data de la década de 1940, en los terrenos de propiedad de María Luisa González de Arango, pariente de la familia de Débora Arango y sus tías. Es posible que María Luisa haya estado emparentada con la familia de Fernando González (Escrituras # 467 de 1950, y la #4989 del 22 de junio de 1948 de la notaría cuarta de Medellín). Cervantes es hoy una calle 33B sur, y durante mucho tiempo fueron las únicas casas del sector y por eso sus habitantes lo consideraron un barrio. Esto cambio al levantarse la Urbanización San Marcos y la Urbanización Andalucía. Por ser pocos los vecinos que la habitaron, se creó lazos fuertes de vecindad y unión, que se expresaron en la celebración de las navidades (entrevista Magnolia Gómez Ochoa). Antes de construirse el templo de la parroquia de San Marcos, sus vecinos establecieron el culto a la virgen en el extremo occidental, al final de la calle, cuando ésta era cerrada. El monumento religioso se conserva y permanece en el imaginario religioso del barrio y sigue de lugar de peregrinación y rezo.

calle Cervantes en el costado occidental, en su comunicación con el barrio El Portal
Monumento a María auxiliadora en el barrio Cervantes.

Cervantes fue y sigue siendo una frontera y calle de tránsito entre ambas urbanizaciones, o entre el barrio El Portal y los demás barrios orientales de la avenida del Poblado o carrera 43A.

Para la decada de 1960, se inicia un nuevo vecindario de Cervantes, la Urbanización Promesa de la Sociedad Promesa, profesionales médicos inversionistas S.A, constituida en 1959 (escritura #3337, 21 mayo/59, notaría cuarta de Medellín), con el fin de desarrollar proyectos inmobiliarios en la ciudad de Medellín y sus municipios cercanos. En ese sentido, Promesa había comprado en Envigado, dos terrenos a la familia Botero Mejía y otro a las hermanas Arango Pérez: Carolina, Lucia y Débora, en 1960 (Escritura #3389 del 27 octubre/60, notaría séptima de Medellín). El proyecto realizó sus trámites de rigor ante valorización del Municipio, la protocolización de las escrituras, el diseño y la división de lotes.

Los planos fuero aprobado por la oficina de valorización con las modificaciones siguientes: «1. Que la calle proyectada dentro de la urbanización siguiera el mismo hilo de la calle proyectada por el municipio; 2. exigencia de antejardín de dos metros; y 3. que la carrera fuera del mismo ancho de la que venía por la Iglesia» (Acta de la Junta de Valorización, Archivo Central, acta # 61 febrero 19/64, y acta #64, marzo 11 /64, caja 405, carpetas 165 y 166).

Sin embargo, la Sociedad Promesa no continuo la urbanización, no sabemos las razones, y vendieron lo desarrollado a otra sociedad, Inversiones Aliadas S.A., en 1966 (Escritura # 4998 del 27 octubre/66, notaría sexta de Medellín), quien finalmente lo incorporó a la nueva Urbanización San Marcos.

Plano del proyecto Urbanización Promesa, en la escritura # 4998 del 27 octubre/66, notaría sexta de Medellín.

Inversiones Aliadas, fue una sociedad creada en 1931 (escritura #1163 del 18 de junio, notaría tercera de Medellín) con el nombre de Droguerías Aliadas S. A., por el abogado Gonzalo Restrepo Jaramillo, y el ingeniero Jorge Rodríguez, ambos comerciantes. Luego en 1960, cambia su razón social por la de Inversiones Aliadas S.A. Durante la presidencia de Joaquín Vallejo Arbeláez (20 años) esta organización farmacéutica se diversificó notablemente en los años cincuenta y sesenta, abarcando operaciones no sólo de producción y comercialización nacional de productos farmacéuticos, de representación de marcas internacionales de cosméticos, y de comercialización internacional bajo el nombre de Calox International con subsidiarias en Ecuador y Panamá, sino también actividades que se extendían a exportaciones y urbanizaciones.

Desde 1966 la sociedad inicia los trámites de la UrbanIzación San Marcos con la presentación de los planos en la oficina de Valorización, la cual luego de estudiarlos «son aprobados siempre y cuando se haga la modificación consistente en dar dos salidas hasta la calle 23ª a la manzana J» (Acta #44, julio 7/66) Archivo Central de Envigado, caja 406, carpeta 169). En 1968 la sociedad adquiere tres Globos de terrenos, así:

1. Un terreno situado en el paraje El Jardín con siguientes linderos: “por el oriente, en parte con la avenida once; en un trayecto con predios pertenecientes a la Urbanización Promesa, y en parte con predios pertenecientes a Débora Arango y a un tercero cuyo nombre se ignora, hasta el cauce (hoy seco) de la quebrada que antiguamente se denominó La Chinca; por el norte, con predios pertenecientes a la Parroquia de San Marcos; por el occidente con predios de Oscar y Mauricio Botero Mejía; y, por el sur, con predios que fueron de Carmen González de Arango, hoy ocupados con edificaciones correspondientes al Barrio Cervantes” (escritura #. 3800 del 22 de julio de 1966, notaría 3era de Medellín) 

Y los otros dos globos de terreno a Promesa, profesionales médicos inversionistas S.A, que hacían parte de la Urbanización Promesa (escritura #4998 del 27 de octubre de 1966, notaría sexta de Medellín):

2. Un globo de terreno con área aproximada de 373 metros cuadrados comprendido por los siguientes linderos: por el frente, queda aproximadamente al Oriente, como la carrera 10 A; por un costado, queda aproximadamente al norte, con la calle 24, anteriormente conocida como calle 26; por otro costado, que mira aproximadamente al Occidente, con propiedad e inversiones aliadas S.A.;

3. Un lote de terreno 67 metros cuadrados con los siguientes linderos: por el Oriente con la carrera 10 A; por el sur, con la calle 24, anteriormente designada como calle 26;  y por el Occidente y el norte con predios de inversiones Aliadas S.A.

Los linderos generales del lote fueron los siguientes (ver plano): por el Oriente en un primer trayecto, con la avenida 11 de sur a norte; luego en dirección aproximada este- oeste, linda con predios pertenecientes a la urbanización Promesa; sigue luego por la carrera 10ª, en dirección sur-norte; luego en dirección noreste, lindando con predios pertenecientes a la Urbanización Promesa hasta el  lindero con propiedad de Débora Arango; siguiendo el linero con propiedad de Débora Arango y con predio de un tercero, cuyo nombre se ignora, en dirección aproximada  hacia el norte, hasta el cauce seco de la quebrada antiguamente denominada La Chinca, hoy calle 24ª, que en el proyecto inicial de la urbanización San Marcos se designaba como calle 26; por el norte, con predios pertenecientes a la parroquia de San Marcos, hoy determinado este lindero por la calle 24A; por el Occidente, siguiendo el eje de la carrera octava, con propiedades Oscar y Mauricio Botero Mejía; y, por el sur  siguiendo los muros de las construcciones, linda con el barrio Cervantes, levantado en períodos que anteriormente fueron de Carmen María González de Arango.

Plano de la urbanización San Marcos, escritura #1970, 28 de noviembre de 1968, notaría primera de Envigado.

El plano de vías y lotes fue realizada por la firma Proyecto y Construcción limitada, que se protocolizó la notaría sexta de Medellín escritura número 1559 del 14 de abril de 1967.

Inversiones Aliadas cede al municipio las fajas de terreno destinadas a vías publicas y zonas verdes de la Urbanización san marcos, mediante escritura #1970, 28 de noviembre de 1968, notaría primera de Envigado, durante la alcaldía de Carlos Ossa Lema.

Parroquia de San Marcos

Su fundador fue el padre Eugenio Villegas, (El Peñol 1926-1996, Ver: biografía: https://www.centrodehistoriaenvigado.com/el-presbitero-eugenio-villegas-giraldo/), es ordenado sacerdote y llega a Envigado en 1957 como cooperador del padre Pablo Villegas López en la parroquia de Santa Gertrudis La Magna. Al impulsarse el inicio de la parroquia por el arzobispo de Medellín Tulio Botero Salazar, mediante decreto No. 232 de la curia arquidiocesana en enero de 1961, se le encomienda el liderazgo al padre Villegas.

los límites primeros de la parroquia fueron: «por el norte con la quebrada la Zuñiga; por el oriente con la carrera 12 (actual cra 43A), desde la calle 23 hasta la calle 30, sigue por la quebrada Ayurá hacia el norte hasta un camino que sale al frente, continúa por el camino hasta el cruce del segundo camino que conduce al barrio Uribe Ángel y de ahí en línea recta hasta la quebrada Zúñiga; por el sur con la calle que va desde el río Medellín hasta el crucero de la carrera 11 con la carretera a Medellín, de este crucero sigue por la calle 23 hasta la carrera 12; por el occidente con el río Medellín desde la desembocadura de la calle que saliendo del crucero de la carrera 11 con la carretera a Medellín llega hasta el ró Medellín». (decreto 232 del 2 de febrero de 1961, Folleto: 60 años de la Parroquia San Marcos, 1961-2021),

El primer paso fue la construcción de una pequeña ramada, donde se instaló el santísimo sacramento y se administraron algunos sacramentos. rapidamente encontró apoyo entre los diferentes vecinos y comunidad, en especial del barrio La Magnolia: «Viendo el Sr. Carlos Ángel Tamayo, la precaria situación del nuevo Párroco, le ofreció una casa para que viviera en ella. Allí fijó su residencia el Cura Párroco, y un corredor era a la vez comedor, sala de despacho parroquial y salón de clase, en donde un pequeño grupo de chiquillos, bajo la dirección amable de Sor Benita, religiosa de las Siervas de Cristo Sacerdote, dio comienzo a la obra de enseñanza porque en aquel tiempo se carecía de un plantel educativo» (Biografía de Martín Hoyos Gallo).

Para la construcción del templo se utlizaron los comites de vecinos, las recoletas, los bazares, la venta de empanadas y se destaca especialmente las serenatas del padre Villegas, que le valió el título de cura serenatero: «El padre Eugenio, para conseguir fondos para la construcción del Templo, se ideó un programa para llevar serenatas a las familias pudientes del barrio y de esta manera conseguir los medios que tanto necesitaba. Su eslogan era: “Escuche esta serenata que otros seguirán su ejemplo. Es San Marcos quien la ofrece para levantar su templo” (biografía pagina web del Centro de Historia de Envigado).

Ramada inicial de la Parroquia San Marcos 1961

En el sitio donde estuvo ubicada la ramada se levanta hoy una placa recordatoria del acontecimiento para la comunidad:

ubicada en la diagonal 33 con trasnversal 32A.
Eucaristía en la ramadaso

Los terrenos situados en el sector Jardín para la construcción del templo fueron comprados entre julio y septiembre de 1961, a doña Sofía Arango de Ángel, María Jesús Jaramillo y Juan de Dios Arango, tíos de la artista Débora Arango; por valor de $131.000 pesos.

Como un apoyo al padre Villegas, llega la comunidad de hermanas Siervas de Cristo, el 4 de octubre de 1962, quienes acompañaron en sus obras pastorales y laborales. Se destaca Sor Benita (Sor Inés de Jesús Rodríguez) quien dio comienzo a la obra educativa en un pequeño salon de clase en la casa cural.

las obras del templo se inician con la primera piedra el 17 de diciembre de 1961 y fueron dirigidas por el arquitecto Alberto Mesa González, quien trabajaba para Colombiana de Construcciones, la misma firma que estaba impulsando la urbanización del barrio El Portal. Sus diseños prescendían del estilo clásico y tradicional de una nave central y dos laterales, «con un ambiente sencillo y simple, sin adornos, una nave amplia, con altar al fondo y unicamente una cruz, con entradas laterales dedicadas a las devociones menores» ( Historial de la Parroquia San Marcos, de Alexander Pareja Botero, documento inédito)

El 20 de diciembre de 1963 fue inaugurado el templo y el padre Villegas que había iniciado el kinder con las hermanas, convirtiendose en el colegio de niñas La Inmaculada, decide crear el colegio para varones San Marcos, que se creó en enero de 1965 (Historial de la Parroquia San Marcos, de Alexander Pareja Botero, documento inédito).

Recuerda Rafael Ramírez, profesor de español del colegio San Marcos, que cuando la parroquia de San Marcos estaba recién fundada, la institución arrancó de una manera ‘muy rudimentaria’: “En el sector habitaban muchos migrantes, gente más bien pobre. La mentalidad les dictaba que no había que estudiar sino trabajar y salir adelante. Al padre le prestaron una casa y en una pieza comenzó a dar las primeras clases a las 20 niñas que hacían parte de la nueva institución (https://www.eltiempo.com/colombia/medellin/colegio-san-marcos-celebra-un-nuevo-ano-de-vitalidad-educativa-354288)

De los límites originales mencionados se desprendieron dos parroquias más: El Portal de Jesús (4 de octubre de 1987) y la Parroquia La Niña María ( 19 de diciembre de 1990). Hoy la jurisdicción de la parroquia comprende los barrios La Magnolia, Jardines, San Marcos, y una parte Pontevedra, Bucarest, Villa Grande y Las Vegas.

Testimonios del barrio: Luz Stella Betancur Velez.

“ Buenas tardes vivo en el barrio san marcos desde 1970, cuando llegamos ya estaba la iglesia y una u otra casa, estaban en construcción, por lo tanto no pasaban carros, los compañeros de nosotros eran las vacas y los caballos. Los domingos nos sentábamos en donde es hoy el edificio el mirador, a mirar cómo practicaban el deporte del polo en el club de equitación. Eso desapareció y es hoy el barrio El Portal. Con eltiempo se fueron construyendo más casa y el barrio comenzó a cambiar, los antejardines desaparecieron. Era muy lindo porque podíamos salir a la calle, sentarnos afuera. En navidad la gente se reunía a tirar globos, los niños salían a pedir confites. Fue cambiando el barrio de ese san marcos cuando llegué hace 50 años no queda nada. También apunto en una casetica donde nació la primera antena parabólica del municipio, fue fundado por el señor Ramón Montes, que fue el primer presidente de la junta de acción comunal. Tenían todo muy organizado allí, la secretaria llamaba Olga Maya, cada mes salía a cobrar la suscripción. Fue fundada en los años 80. Fue creciendo y entonces el Ministerio de comunicaciones envió comunicado donde decía que teníamos que cambiar de razón social.  Se llamo telenvigado. Como ya no daba esta casetica decidieron transladarla enseguida de la secretaria de medio ambiente, donde esta hoy. Te lo digo con toda seguridad porque fui socia hasta el año 1994. Yo tenia dos antenas, Une y Teleenvigado, en ese año, decidí quedarme con una. Renuncie con mucha tristeza porque me gustaba, los hijos querían mas canales. De las familias de esa época que quedan son: los Alvarez, los Betancur, los Palacios, los Cadavid (Entrevista de “Soy Memoria, soy territorio”: (https://www.youtube.com/watch?v=dlJT_Q119Ys).  

Panoramica del sector Jardines, y espacio del Templo de la Parroquia.

Sector Andalucía

Esta parte del barrio San Marcos se desarrolla cuando la familia Botero Mejía, aclaran las herencias y sucesiones en la década del 60, especialmente de los hijos de Mercedes Saldarriaga Londoño y de su hijo mayor Ricardo Botero Saldarriaga y su descendencia, quienes serán los dueños de los terrenos del sector andalucía y el Portal. Ellos son los hermanos Cristian y Carlos, hijos de Ricardo dueños por partes iguales del predio y de la casa.

Por la sucesión de Carlos, protocolizada en la escritura No. 2183 del 19 de abril de 1965, notaría tercera, sus dos hijas María Mercedes y María Cecilia Botero Restrepo recibieron un globo de terreno que hacía parte de la finca Andalucía, en un área aproximada de 11.116 metros cuadrados en una proporción de 25% cada uno y su tío Cristian Botero Mejía en un 50%. También tenían esta propiedad por permuta celebrada con su prima Margarita Botero Mejía (escritura #678 de feb 27/1968, notaría 5ta de Medellín).

Tío (Cristian Botero Mejía) y sobrinas (María Mercedes y María Cecilia Botero Restrepo) serán los vendedores de los lotes enumerados de la urbanización Andalucía, tal como aparecen en las escrituras, por ejemplo de la identifcada con la carrera 45A 34 sur-56, sede actual del Centro de Historia.

una parte del terreno, en el sector norte, en límites con el barrio Cervantes fue desarrollado por la COOPERATIVA DE HABITACIONES PARA EMPLEADOS LTDA, la misma que desarrollaría el barrio El Portal, en una área aproximada de 141 mil metros cuadrados ( Parcelación y Protocolización, escritura # 1062, del 5 de junio de1975 de la notaría primera).

La otra parte de la Urbanización Andalucía (etapa 1), como se puede apreciar en los planos (elaborados por Francisco Alvarez O.), fue desarrollado por la firma Arquitectura y Construcciones Ltda, en octubre de 1967. Se trazaron seis manzanas, así, la A con 19 lotes, la B con 18, la C con 18, la D con 12, la E con 12, la F con dos y la G con 10. Las áreas iban desde los 120 hasta los 180 metros cuadrados. El área total fue de 23.566 metros cuadrados, donde se cedían en vías y zonas verdes en 10.026 metros cuadrados, un 48.54%.

escritura 2179 de 1968, notaría tercera de Medellín

Venta de la antigua casa finca Andalucía, hoy Casa de la Cultura

La iniciativa principal fue del Centro de Historia de Envigado, quien presiona a la corporación para que apruebe los acuerdos 028 y 031 de agosto 29 y septiembre 11 de 1969, con los cuales se autorizaba al alcalde y el personero la compra de la casa, y así recuperarla como un bien patrimonial importante para la ciudad, dado que se consideraba el lugar de nacimiento de Miguel y Pedro Uribe Restrepo, figuras destacadas en la historia del país.

Desde 1968 cuando se supo que la casa sería demolida por la construcción de la Urbanización Andalucía, el Centro de Historia, a través del docente e historiador Sacramento Garcés se «apresuró a elevar una solicitud al concejo pidiendole, muy ahincadamente, hiciera todas las diligencias necesarias para la compra de ella con el fin de que allí funcionarán las entidades cívicas y culturales de Envigado, entre ellas, el Centro de Historia». La solicitud también fue enviada a la gobernación de Antioquia, la Sociedad de Mejoras Públicas, el Club Rotario, el Club de Leones, Comites Políticos, Juntas Comunales, entre otros.

Según el acuerdo 028, el inmueble se destinaría para «actividades educativas, culturales, turísticas y también para el servicio de oficinas públicas como del Centro de Historia».

La escritura establecía el valor del inmueble en $78.826 de pesos con un hipoteca de primer grado, pagadera en dos contados, la mitad seis meses después de la firma de la escritura y el resto, seis meses despues del primer contado, con un interés del 1% mensual sobre los saldos. El valor de la casa fue hecho previo avaluo judicial y fue aceptado por las partes. A la vez, el municipio se comprometió a que no exigiría terreno alguno para parque o escuela, esto a pesar de que los Botero estaban en proceso de urbanizar la finca en los años siguientes. Por esta razón, no se encuentra un parque en la urbanización Andalucía (escritura de la notaría tercera de Medellín, el 4 de octubre de 1969).

Archivo Histórico del Concejo Municipal de Envigado, acuerdo 1963-66

CARRERA 11 o la avenida del Poblado 43A

Esta vía es relativamente nueva, y se abrió por iniciativa del municipio y su oficina de valorización, quienes diseñaron y compraron los terrenos a los dueños que eran las hermanas Arango Pérez y la familia Botero Mejía (Finca Andalucía). Inicialmente se llamó vía Zuñiga-Envigado, porque conectaba y unía este sector límite con Medellín. Especialmente la vía tomó mayor impulso de construcción con la creación de las Urbanizaciones San Marcos, Promesa y Andalucía. En los planos presentados para su aprobación en la oficina de Valorización y en los protocolos de las notarías, se puede constatar el diseño de la vía. Fue un cambio importante para este sector occidental del poblado toda vez que permitió una comunicación directa desde Medellín y el sector del Barrio El Poblado con la carretera que llevaba a Sabaneta.

Para el barrio fue un elemento de mayor dinamismo para sus habitantes, además de la circulación de vehículos y personas que le imprimieron otros procesos sociales y culturales, como se dió con la instalación de la Discoteca La Naranja Mecanica. Un lugar que debió su nombre a la película y permitió a los jóvenes integrarse en una ola moderna de música y sociabilidad.

El sector de San Marcos y Andalucía vería otro hito de transformación con la ampliación de la vía por las obras de Metroplus, y varias casas de tradición y de sus primeras épocas fueron demolidas. Aunque la iniciativa también permitió el rescate de importantes bienes patrimoniales de orden arqueológico al descubrirse acequias, acueductos, y alcantarillados de los primeros años de la ciudad. Igualmente, desenterro urnas funerarias y vestigios de un pasado prehispánico realizado por la Corporación Sipah.

Ambiente de los primeros años

don jaime Palacio Escobar comenta algunos aspectos de los primeros poblados e hitos en el desarrollo del barrio, en especial del sector Andalucía:

«Los primeros moradores llegaron al barrio (sector Andalucía) en 1968. La segunda familia que habito fue el papa de leoncio Oquendo, y los terceros, que están todavía ahí, familia Duque. Este barrio fue concebido como un barrio de clase media. Los primeros moradores reconocidos: El doctor horacio Álvarez, distinguido concejal y líder del municipio, Gustavo Montoya, fue agente de viajes. Una persona muy importante en el desarrollo del barrio fue Don Jaime Vélez, quien fue el constructor de la cuadra donde se ubica el centro de historia y la siguiente hacia el parque biblioteca. Al retirarse de su empleo de supervisor de Coltejer, se dedicó a construir. Después de los años 77, los terrenos (del Portal) fueron vendidos a la Cooperativa de Habitaciones, era una empresa con un objetivo específico de empleados de clase media y profesionales. Su foco de trabajo era la vivienda para esas familias (Portal del cerro y Portal del Valle). Por el ahorro cooperativo y el crédito de vivienda. En su momento desarrollo proyectos urbanísticos e importantes del valle de aburra, por la ingeniería, construcción sismorresistente, entre otros.

Llegue al barrio en el año 1974 hasta 1983, en dos casas distintas, nos toco ver el poblamiento del barrio. Cada dueño planteaba su diseño y por eso las casas son variadas porque vendían el lote. San marcos y Andalucía se han llenado de oficinas de empresas, apetecido el barrio por lo bajo de impuestos, sin problemas de parqueo, movilidad.

En el inicio del barrio hubo hechos culturales muy significativos: la primera gran discoteca estuvo en este barrio. Tomo el nombre de la película de Stanley Kubrik: la Naranja Mecánica, estuvo donde hay una ferretería y venta de pinturas Pintuley (cra. 43ª con la 35  Sur). Fue el contacto de los jóvenes del barrio con otras personas de la ciudad y de Medellín, con otras gamas de vehículos por los pudientes, era un rock pesado cuando Envigado era todavía un pueblo. El municipio ha sido atractivo como sitio de diversión de la gente de Medellín, sobre todo el parque por los merenderos. O los que empezaban rumba en Medellín, terminaban en Envigado.

Otro sitio fue el bar el serrucho, donde su dueño interpretaba el serrucho como un violín, un bar muy bonito y apetecido. Ambos lugares no tuvieron mucha duración, porque la calle de la 21, en la frontera hasta la abadía, atrajo a las personas que venían. En ese lugar las casas fincas, se llenaron de bares y cantinas. Empezaron a aparecer por ejemplo Caballo Blanco en Sabaneta, por los años 80″ (Entrevista a Jaime Palacio, 4 de septiembre de 2021)

De la unidad El Portal del Cerro, comenta uno de sus primeros ocupantes, el doctor Francisco Polo: «Vivo hace 37 años, y compré en planos con crédito hipotecario del Banco Central Hipotecario. Antes vivía en el barrio El Poblado, en la diez. Supe del proyecto porque las oficinas de la Cooperativa quedaban en la calle 54 Caracas (Medellín), y yo tenía mi consultorio en el edificio Comedal. También atendía pacientes de la Cooperativa. 8En la unidad residencial) Hay un buen sentido de comunidad, tiene zonas amplias sobretodo para la gente mayor para caminar, con vegetación abundante, con estrato cuatro y proporcionalmente los servicios se hacen más económicos. Estamos al frente de la casa de la cultura, del centro de historia, del metro y el centro comercial Viva».

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