El Portal

Origen

El Barrio El Portal se construyó en los antiguos terrenos de la Hacienda Andalucía, cuya casa principal es hoy la Casa de la Cultura del Municipio “Miguel Uribe Restrepo” (1792 – 1841). La casa principal o mayoría como se denominaba en la época, es una construcción típica de hacienda colonial y es una de las construcciones más antiguas que conserva el Municipio de Envigado. (ver: https://www.centrodehistoriaenvigado.com/historia-de-envigado/patrimonio/).

Parte del terreno y su título de propiedad  pasa de la familia Botero Saldarriaga ( Ricardo Botero y su madre Mercedes Saldarriaga),  a la Cooperativa de Habitaciones, quien urbanizó y construyó el Barrio El Portal.

El terreno tenía los siguientes límites:  al occidente se extendía hasta el río Medellín; por el sur con el camino que seguía de Envigado a Itagüí , y por el oriente con tierras de Rafael Arango (abuelo de Débora Arango); comprendía 137 cuadras de extensión. Al morir José Julián Saldarriaga, padre de Doña Mercedes se protocolizó su mortuoria en la cual declaró deber a Miguel Botero Pardo, esposo de su hija Mercedes la cantidad de 1000 piezas de 8 décimas; para sufragar la deuda solicitó a su albacea, pagar con un globo de terreno situado en Envigado y que ocupaba: “una casa de tapia y tejas mitad nueva mitad vieja, con una anexidad de pesebrera y de otra casa también de tapia y tejas con su correspondiente ramada, en donde se encuentra la máquina de moler caña y esta con sus anexidades de horno, fondos, pailas y demás enceres correspondientes a su servicio”.

Por esta mortuoria o sucesión, se conoce otro nombre del terreno: Manga de las Mulas, seguramente por ser el sitio de pastoreo del caballar de la hacienda. Para el los comienzos del siglo XX, Doña Mercedes Saldarriaga extendió los terrenos comprando diferentes predios hasta conformar una extensión total de 216.921 m² avaluada en $38.500. En mayo de 1932, la señora Mercedes Saldarriaga registró la finca a nombre de su hijo Ricardo Botero S.. Posteriormente, a su muerte y con la sucesión respectiva, la propiedad fue fraccionada hasta su urbanización final por parte de la Cooperativa. (Fuente: Inmuebles Patrimoniales Municipio de Envigado).

URBANIZACIÓN DEL BARRIO EL PORTAL.

En diciembre de 1972 Mauricio Botero Mejía, Oscar y Andrés Botero Phillipsbourne, venden a la Cooperativa de Habitaciones para Empleados Limitada, una finca llamada Andalucía, con casa de habitación y demás mejoras, anexidades y dependencia entre las cuales se cuenta un principio de urbanización; con una extensión de 141.200 metros², por un valor de de $5.516.687,98. (Datos tomados de la escritura 3.160 de la Notaría Segunda de Medellín con fecha 19 de Diciembre de 1972) La Cooperativa de Habitaciones para Empleados Limitada.

La Cooperativa de Habitaciones fue fundada por el Dr. Francisco Luis Jiménez un poco después de 1935, con el objetivo de urbanizar los terrenos donde se construyó el Barrio Laureles, compró ese lote a cinco centavos la vara. Los planos los hizo el maestro Pedro Nel Gómez, que además de reconocido artista era ingeniero y arquitecto; el hizo los diseños teniendo como modelo el Étoile de Paris. Arq. Ignacio Soto Lotero. Llegué a la cooperativa en julio 28 del 1969 la cooperativa era de los socios que ahorraban con el fin de hacerse a su casa, finca, local, apartamento o cualquier desarrollo que la cooperativa emprendiera, los socios no quedaban con obligación con la cooperativa, alcanzaban el objetivo que se proponían y salían, ese fue uno de los aspectos que influyeron en su desaparición.

La Cooperativa tenía un convenio con el Banco Central Hipotecario: ellos nos financiaban las obras y nosotros generábamos empleo, mensualmente yo pasaba un informe al Banco con la nómina, su costo y las obras que estábamos realizando, así llegamos a tener más de dos mil empleados en nómina mensual. Otro de los aspectos que afectó la Cooperativa fueron los problemas financieros del BCH. El lote donde se urbanizó el Barrio el Portal me lo vendió un señor que trabajaba en finca raíz a quien los Botero se lo habían dado para que lo vendiera, el me lo ofreció, fuimos a verlo le solicité unos planos y rápidamente hicimos la negociación, el precio que aparece en la escritura es algo que ellos por impuestos decidieron colocar, pero el precio fue mucho mayor aunque no lo recuerdo exactamente; se pagó con un aporte del 60% de contado y el resto con plazos y condiciones estipuladas en la escritura; no había ningún principio de urbanización, el lote estaba limitado por dos calles la que bajaba de Envigado a Itagüí y la que es hoy la Avenida de las vegas.

La Cooperativa compró el lote y lo empezó a urbanizar. Todo el proyecto lo desarrollaron los arquitectos e ingenieros que trabajaban para la Cooperativa. El nombre de” El Portal “se lo coloqué en una junta de trabajo teniendo en cuenta, que ésta era la puerta de entrada al Valle de Aburrá, que desde Envigado e Itagüí se iba hasta Copacabana; se hizo la canalización de la quebrada que pasaba por el sector y se vertió al río, se trazó la urbanización y se diseñó en forma de laberinto para crear un área más privada con conciencia de unidad. El costo de la obra no lo recuerdo, la cooperativa tenía un presupuesto y dentro de ese monto nos movíamos. La comercialización de la urbanización la llevé a cabo personalmente por ser un proyecto muy costoso y de mucha responsabilidad para los intereses de la Cooperativa.

De la urbanización en El Portal recuerdo tres anécdotas importantes: 1. Un día hablando con José Restrepo, un gran amigo que era gerente de Almacenes Éxito me decía: “Bueno, Ignacio, vamos a tener que dejar claro algo: si yo te sirvo como entidad que le va servir a la Cooperativa por llevar comercio a sus obras, o la cooperativa nos sirve a nosotros?”. Esta era una charla de amigos y en especial se refería a la urbanización el Portal, que construimos en Envigado y cuyos edificios fueron de los primeros construidos en esta localidad; estos y el barrio construido a su alrededor, quedaban al frente de una amplia área de terreno que esta cadena de almacenes había comprado para hacer su desarrollo futuro en este Municipio. Entonces yo le respondí a José Restrepo que estaba seguro que el Éxito se beneficiaba de la Cooperativa, pues le habíamos llevado muchos clientes, y nosotros éramos transitorios. Pero no era sólo ésta cadena de almacenes la beneficiada porque donde llegaba la Cooperativa llegaba el desarrollo.

2. Eventos importantes que beneficiaron al sector.

Ferrocarril de Amagá:  

“El primer riel del trayecto inicial de 24 km. comprendido entre Medellín y Caldas lo clavó ceremoniosamente el presidente Carlos E. Restrepo a principios de 1911. A pesar de que casi todo el material para la banca debió ser transportado en mula, porque los caminos y las distancias entre los depósitos y las obras no permitían usar carretas, la línea avanzó hacia El Aguacatal, Envigado, Sabaneta, Itagüí, Tablaza y Caldas.

En 1914 se había puesto en servicio el tramo completo hasta Amagá. En el kilómetro 9 está la estación de Envigado, a unas cuatro cuadras de la población de este nombre. El edificio es mejor que los anteriores. Los campos muy cultivados y bellos. Aquí empieza a verse, y continúa por largo espacio y a trechos, la cerca o adorno que ha puesto la Empresa del Ferrocarril a su zona, de lado y lado, de naranjas mandarinas, mangos, pomarrosas, otros árboles frutales y de rosales de muchas variedades, llenos de flores.(Textos tomados de Internet) La vía férrea cuyo trazado era por lo que es hoy la Avenida las Vegas, y estación Uribe Ángel que se ubicaba a la altura de Peldar, fueron convirtiendo estos terrenos en potencialmente urbanizables hacia el futuro. Los Boteros así lo entendieron. La locomotora irrumpía imponente Cargados de sueños y proyectos Con su sirena vibrando en la llegada, Abandonaban los parajes de su infancia, En la estación los nuevos pasajeros En busca de nuevos horizontes Se despedían arropados de nostalgia. En lejanas comarcas de la Patria.

Canalización Río Medellín. 

Siguiendo las recomendaciones del Plan Piloto para Medellín elaborado en el año de 1947, se estableció un corredor multimodal de transporte a lo largo del río Medellín, convirtiéndolo en espina dorsal y principal eje de crecimiento de la ciudad. Las zonas aledañas al río siempre fueron cenagosas e inundables y, por tanto, estos terrenos no eran aptos para ser urbanizados. A finales de la década del 40 y principios de la década de los 50’s, se contrataron estudios serios sobre la canalización del río. En un informe fechado el 21 de Enero de 1952 el ingeniero Mister Barton M. Jones recomendó la forma como debía seguirse la obra de canalización para que diera resultados seguros y fuera económica su construcción. Los motivos principales para realizar la canalización del río fueron:

  1. Higienización de todo el Valle de Aburrá.
  2. Urbanización de la parte plana del Valle, que no se había posibilitado por las crecientes del río y por qué el sector era fuente de zancudos y plagas, debidas a los pantanos producidos por las inundaciones del río.
  3. Construcción de arterias centrales de tránsito que respondieran a la expansión que sufría la ciudad. Aprovechamiento turístico de la ciudad. (Textos tomados de Internet).

El río Medellín nace cristalino en el corazón de la montaña Golpea triste con su carga de desechos Era un hilo de vida atravesando el valle, Las rocas que se atraviesan en su cauce, Lo llenaron a su paso con desechos Nos devuelve su alteración en energía Hoy solo podemos lamentar. Para iluminar en las noches nuestro valle. Es la triste herencia, que nuestros mayores Se funde después con el caudaloso rio A nosotros sin pensarlo nos dejaron, Que se convierte en la arteria de la Patria, Si queremos dejar un buen legado Derramando en el azul océano No nos queda otro objetivo que limpiarlo. Toda la suciedad acumulada. Los Boteros que eran personas de solvencia económica y pertenecían a la sociedad de Medellín, en los terrenos que hoy ocupa el barrio construyeron una cancha de polo. Acá se reunían con las personas adineradas de Medellín, entre los que se contaban los Echavarría, los Restrepo, los Londoño, y los Estrada y Celebraban sus días de campo con toda su familia, practicando el polo, y terminando con apetitoso asado. (Relato de John Jaramillo nieto de Rodolfo Jaramillo dueño de la finca la “Concha” que colindaba hacia el norte).

Construcción de Peldar.

Pedro Luis Restrepo Empresario medellinense. Hijo de Emilio Restrepo Velásquez y Concha Botero Saldarriaga. Hermano de Darío Restrepo Botero. Estudió hasta segundo de bachillerato, en el colegio de San José, teniendo que suspender sus estudios por difícil situación de su familia. Trabajó en la Ferrería de Amagá, en la Fábrica de Tejidos Hernández y en el Ferrocarril de Antioquia. Gerente de la Vidriería Fenicias No.2. Con su hermano Darío, fundaron la fábrica de vidrios Peldar. Pel por Pedro Luis, y Dar, por Darío. En el año 1939, el consorcio de cervecería Bavaría vendió a vidriera fenicia No2 a los hermanos Pedro Luis y Darío Restrepo Botero, quienes le dieron el nombre de cristalería PELDAR S.A. Después en el año 1947, se trasladan parte de sus instalaciones fabriles a Envigado, Antioquia.

En 1949, PELDAR inicio en Envigado (Antioquia) la fabricación automática de envases de vidrio, con la construcción de un horno de 30 toneladas por día, al cual siguieron dos hornos mas, que junto con el primero, elevaron la capacidad a 130 toneladas diarias de vidrio. En marzo de 2005, Ol decide cambiar la imagen corporativa de la empresa a nivel mundial y por tanto a partir de la fecha PELDAR cambia su imagen pasando a ser O-l PELDAR.

Pedro Luis Restrepo, era miembro de una familia muy trabajadora, que vivió en Amagá y trabajaron con loza, el compró una finca en la parte alta de Envigado que se llamaba ”El Castillo”, esa finca fue de LUCAS DE OCHOA Y TIRADO, uno de los fundadores de Envigado. Un día un trabajador que estaba arreglando el alcantarillado, al pie de un árbol, tropezó con algo metálico, le avisó a Don Pedro Luis, él miró y le dijo: no hombre no trabaje más por hoy, deje a ver qué hacemos con eso; ese algo era un muñeco de oro y cuentan que con el dinero producto de ese entierro él pensó en fundar una empresa ya no de loza sino de vidrio; para este proyecto influyó mucho un ingeniero geólogo de la facultad de minas, el Dr. Botero quien le aconsejó comprar unas tierras por el lado de la Ceja hacia Sonsón, que eran unas tierras blancas que no daban ni helechos, con eso quiero decir, que su precio fue muy barato, pero servían para la industria del vidrio. Ese fue uno de los de los mejores depósitos de materia prima que consiguió Don Pedro para su industria del vidrio.

RECUERDOS .

Don Rodrigo Tamayo J. Nieto de Don Rodolfo Jaramillo, cuenta que por terrenos del Portal pasaba un quebradita de la cual el ganado bebía, ésta quebrada bajaba canalizada por la fábrica de calzado Grulla, pasaba por un lado de las pesebreras y bordeando la falda, entraba a terrenos de su abuelo, donde se juntaba con otra que venía de Envigado y formaban una laguna donde llegaban las garzas, además de una gran variedad de aves y en la época de migración, los patos “barraquetes” que venían del Canadá y Norte América en los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre. Yo tenía mi escopeta y ahí casaba algunos, estos patos recuerdo mucho traían su respectivo anillo; Don Andrés Botero también acostumbraba cazarlos, a él lo conocí a la edad de nueve años, hoy somos amigos por las aficiones similares, él por los botes y deporte náutico y yo por el gusto por la pesca. Al frente de la fábrica de Grulla había unas palmas, ahí existía una cochera donde Don Ricardo Botero y sus hijos Andrés y Óscar (el rejoneador Oky Botero), tenían sus coches para bajar a Medellín, en ese tiempo esa era la forma de transporte además del tranvía; ahí estaba también la pesebrera donde se cuidaban los caballos en los que se jugaba polo. Nosotros pescábamos sabaletas en el río Medellín donde quedaba el estadero “El Pandequeso”, ahí había unos cañaverales parecidos a los que se encuentran en Porce, el paisaje era idéntico a esos parajes, con la misma vegetación de sauce playa, sauces llorones, los mismos tuneros en fin igualito. A mí me tocó ver bajar las balsas que venían por el río desde Caldas, las balsas eran hechas de guadua o de palos de yarumo, las amarraban con bejucos, cabuyas o con fique. Esas embarcaciones bajaban cargadas de yuca, plátano y hortalizas por el río que no estaba canalizado, un hombre con un palo largo guiaba la barca, allí iba el perro, la mujer, los muchachos y llevaban gallinas, pero el negocio era redondo, llegaban hasta el “Puente del Mico” desbarataban la barca y vendían los guaduas y los yarumos, además de los productos agrícolas. Eran buenos negociantes, vendían toda la comida que bajaban y se ganaban el paseo por el río que era cristalino, con playones de arena hermosos, gran variedad de fauna silvestre entre los que había patos, garzas, y pájaros de muchas variedades; los baños eran espectaculares. Cuando se presentaba una borrasca si había que quemarle hasta ramo bendito, porque llegó a inundar la carrilera ubicada más o menos a dos cuadras. La canalización para desviar el rio se hizo por la margen izquierda del mismo en el sentido de sur a norte. Este sector era muy solo, no había construcciones. Envigado era un pueblo pequeño y muy tranquilo; a nosotros a veces nos despertaban a la una o dos de la mañana, porque el ganado se había metido a la carrilera y había que sacarlo, antes de que arrancara la locomotora, porque se encandilaban con el reflector y los mataba el tren, de resto no pasaba ninguna persona, solo los sábados bajaba el pagador de la cuadrilla que se encargaba del mantenimiento de la vía, en un carrito amarillo que se llamaba la “marranita”, con motor pequeño; éste funcionario era un señor de Envigado llamado Pedro Luis Restrepo, quien un tiempo después compró la finca “El Castillo” en la parte alta del Municipio. Cuentan que en ese terreno encontró una guaca o entierro, ese fue el origen de la riqueza con la que Pedro Luis y Darío Restrepo fundaron a Peldar. Esta finca fue la residencia de Pedro Luis Restrepo hasta que años más tarde la compró Don Fabio Ochoa y sus herederos. Don Gabriel Palacios. Residente en el barrio, nacido y criado en el barrio Mesa, nos cuenta que su señor padre era maquinista del ferrocarril de Antioquia, y le tocó trabajar mucho tiempo en la línea de Medellín Pintada, entonces teníamos que bajar hasta la estación Uribe Ángel, tres veces por semana a recoger los productos agrícolas que él nos traía, y a traer o a recoger la ropa que usaba cuando estaba viajando; cuenta Don Gabriel que las cosas las subían a la casa en una carretilla, por donde está el monumento a la Virgen, llamada” Calle de la Estación” (hoy calle 38 sur). En esa época recuerdo muy bien, la Policía hacia las famosas batidas de los muchachos, entre ellos se destacaba un policía gordito muy famoso llamado Marquitos, a nosotros nos cogían, pero cuando explicábamos qué estábamos haciendo nos dejaban libres. La quebradita que pasaba por acá por el Portal, arriba en el Barrio Mesa la llamábamos la quebrada del agua del Público. Por lo que es hoy la Avenida las Vegas pasaba la carrilera circundada de frutales especialmente mangos, nosotros de muchachos nos veníamos desde el Barrio Mesa a coger mangos “biches”.

Dña. Betzabeth Palacios de Ochoa, relata de sus paseos de Envigado a Itagüí, por un camino que bajando de la estación pasaba por el matadero, cruzaba el río por un puente peatonal de madera, el río tenía mucha corriente pero era limpio, bajaban barcas artesanales con racimos de plátano de Caldas con rumbo a Medellín, la gente pescaba y se bañaba en él.

Los terrenos donde hoy es el barrio el portal eran una cancha de polo y hacían carreras de caballos los domingos. La estación Uribe Ángel era visitada por los Envigadeños, que venían a contemplar la llegada y salida de los trenes. La carrilera estaba bordeada por árboles de mandarinas y frutales uno las podía coger, en esa época no lo impedían, eso era del ferrocarril. La carrilera del ferrocarril pasaba por lo que hoy es la Avenida las Vegas, su estación de nombre Manuel Uribe Ángel de Envigado, se encontraba a la altura de Peldar, el pequeño negocio que hoy subsiste y se llama la Estación, era parte de la edificación.

EL Dr. Francisco Luis Jiménez (fundador de la Cooperativa de Habitaciones) me llamó un día y me dijo; hombre Ignacio he recibido una Invitación del General Francisco Franco quien a nombre del gobierno Español desea invitar a un representante de cada país Latinoamericano, que se haya destacado en el sector Cooperativo, este viaje es por cuenta del gobierno Español, con todos los gastos pagos y en compañía de su señora esposa. Me preguntaba que si yo quería ir en nombre de Colombia, ya que él estaba invitado y le habían autorizado invitar a otra persona destacada en ésta actividad. Yo le respondí listo Dr. Cuando es la salida?. Organicé todo y viajé con mi señora a España. Yo le había dicho a Nelly mi esposa, si vamos, compremos por nuestra cuenta los pasajes para que visitemos Roma y Paris antes del regreso, después de que cumplamos con los compromisos que conlleva la invitación, que incluía un viaje por ese país y la asistencia al congreso sobre Cooperativismo que en España es una actividad muy importante. Un día ya al final, faltando poco para nosotros salir con rumbo a Roma y Paris donde esperábamos pasar unos ocho días en cada ciudad, al llegar al hotel recibí una llamada de Medellín, en donde el abogado de la Cooperativa me informaba que había un problema muy serio y no habían podido resolverlo, resulta me dijo, que hay una cuota que se venció de la deuda que se tiene sobre los terrenos de la urbanización el Portal y no hemos podido pagar, porque no ha entrado toda la plata y ellos dicen que si no les pagamos van a tener que hacer efectivas las clausulas consignadas en la escritura y reversar el negocio y si esto sucede, ellos se ganan una lotería por las inversiones que se han hecho en esos terrenos; le respondí llámelos y dígales que en esta semana les vamos a pagar. Fui a la habitación y le dije a mi señora nos vamos para Medellín mañana, se acabó el viaje, no puedo dejar perder ese negocio; regresé Medellín y después de hacer algunos contactos a los dos días pagamos no una sino dos cuotas. Con el regreso se esfumó nuestro proyecto de conocer a París y Roma cosa que hasta el momento no hemos realizado y no realizaremos ya, creo yo.

Urbanización Portal del Cerro.

Los terrenos en donde se construyó la urbanización, los Botero se los regalaron a sus hijos ya que no valían nada por ser inclinados, un día me dijeron que si no me interesaban y les manifesté que hablaría con los Ingenieros de la Cooperativa. Efectivamente me dieron el visto bueno y se negoció muy barato porque compré el metro plano, que fue el área que se dejó como miradores en la parte superior, el éxito de ésta inversión fue la construcción en terrazas aprovechando el desnivel.Para construir las bases, se tuvo que profundizar hasta 20 metros para encontrar firmeza, pero ahí se construyó una de las urbanizaciones más bonitas que edificó la Cooperativa y que hoy es orgullo de Envigado. Desde Envigado hasta el rio Fueron las nuestras… casas amplias El paisaje era una hermosa postal, Para vivir, disfrutar y descansar, En una parte de este, años más tarde Hoy que se van quedado solas Se urbanizaría el Barrio el Portal. Para hacer edificios las empiezan a tumbar. El terreno donde se asentaría la urbanización fue muy bien aprovechado por parte de la Cooperativa, se sectorizó en manzanas distinguidas por letras, en las que se trazaron lotes para construir casas, unidades residenciales, área para negocios, zonas deportivas y de recreación. Los lotes identificados de la B a la O, se destinaron a la construcción de casas, en lotes en su mayoría de 364 m² que debían dejar un retiro de 3 m entre si, en las esquinas el retiro era hacia la carrera respectiva y se debía construir casas de un solo piso.

La Cooperativa suministraba tres tipos de esquema de plano gratuitos y cada persona lo desarrollaba, los planos eran tipo A; B; C, de acuerdo a los metro construidos 232, 222, 214, para construir casas unifamiliares, pero cada quien podía elaborar su plano para vivienda unifamiliar.

La Cooperativa suministraba los planos como una forma de orientación, ellos tenían planes de financiación con el B.C.H. Los lotes marcados con las letras V, X se destinaron a la construcción del proyecto multifamiliar del Portal del Sur, los lotes identificados con las letras T, U, para el proyecto multifamiliar del Portal del Norte, el lote identificado con la R, se destinó para construir el proyecto multifamiliar del Portal del Cerro. El lote identificado con la P donde hoy está situado Metro Sur, se destinó como Centro Comercial, de Mercado y de Comercio. El lote identificado con la letra A, se destinó como área de comercio, hoy se encuentra intervenido por el Municipio de Envigado como área verde, que puede ser integrado al Parque Débora Arango. Los lotes Q, S, como área residencial.

La unidad residencial Portal del Valle

Se construyó en terrenos comprados por la Cooperativa a Don Rodolfo Jaramillo. Los terrenos eran pantanosos y fueron vendidos a $ 10.000 m2 porque eran terrenos sin valor comercial por la humedad. La Cooperativa de Habitaciones para Empleados Limitada, generaba trabajo y el Banco Central Hipotecario, financiaba algunos de sus programas de vivienda para empleados y personas de clase media. Al comprar los terrenos en los cuales se asentaría la futura urbanización, la Cooperativa los promocionaba en las empresas cercanas entre ellas la Planta de acabados de Coltejer, Peldar y Grulla. Cuenta Don Mario Vélez que al empleado en Coltejer le liquidaban las cesantías para abonar a la deuda y seguía aportando una cuota de fácil cumplimiento, esto propició que los trabajadores de ésta y otras empresas invirtieran sus cesantías, para posteriormente vender obteniendo una excelente utilidad, esto explica por qué la mayoría de los que construimos nuestra casa, lo hicimos en lotes comprados a particulares que se los habían comprado a la cooperativa.

Don Mario Vélez C. compró el lote, cuando trabajaba en planta de acabados de Coltejer allá por el año 1969, además de él compraron muchas personas de esa Empresa. Los ofrecía el Arquitecto Ignacio Soto Lotero gerente de la Cooperativa de Habitaciones a $78.000 lotes de 364 m² menos los de las esquinas; se pagaba con las cesantías y una cuota muy cómoda mensual. Todavía no estaba urbanizado y no existía la Avenida las Vegas, la Cooperativa entregaba un plano donde aparecía la ubicación del lote en la respectiva manzana, Coltejer tenía un excelente programa de vivienda, la Cooperativa que fue constituida para desarrollar vivienda para empleados, ofrecía el plan de ventas al plan de vivienda de las empresas. En el caso de Coltejer se escogía un grupo de trabajadores que tuvieran cesantías, ésta era la cuota inicial.

recuerdos de algunos de los primeros habitantes.

El arquitecto Carlos González manejaba el plan de vivienda y era la persona encargada de hacer los estudios sobre los terrenos y su procedencia. El plan de vivienda de Coltejer era excelente, la empresa ayudaba a los trabajadores, les hacia los planos gratis, los asesoraba con ingenieros y les prestaba dinero y herramientas. La Cooperativa al conocer estos planes de la empresa, vio no solo la seguridad del dinero si no la certeza de que se desarrollaría el proyecto.

La primera etapa la ejecutó con empresas, en la segunda etapa participaron particulares o ingenieros constructores. Don Mario Ramírez. Manifiesta: Construí mi residencia en 1976, empecé en Mayo y la ocupe con mi señora esposa y mis tres hijos el 17 de Diciembre, fue la primera casa construida en el Barrio, por eso me considero el habitante fundador, construí el lote # 4 de la manzana E; la inversión en la construcción fue de $650.000.

El Barrio estaba completamente demarcado con vías pavimentadas, las aceras terminadas, y los servicios de agua y luz, pero no se tenía teléfono por insuficiencia de la planta telefónica de Envigado. El segundo que construyó fue un ejecutivo de Landers Mora, que lo hizo en el lote # 7 de la manzana L, casa que hoy ocupa Coomeva, después edificó un señor extranjero, quien lo hizo en el lote # 7 de la manzana M calle 34 sur con la carrera 48, y el cuarto fue Don Mario Vélez quien construyó en el lote # 2 de la manzana L. Don Mario Vélez empezó la construcción de su casa en agosto 1976 pero tuvo demoras por errores en planeación, su obra tuvo un costo de $ 600.000.

Don Gabriel Palacios, Dice: compramos el lote a la Cooperativa de Habitaciones en 1972 por $ 98.000, con una cuota inicial de $26.000, y cuotas mensuales de $ 1.720; la casa la construimos en 1977, y tuvo un costo de $ 900.000; la edificación se hizo vaciando pilotes hasta los 5 mts de profundidad; después sobre ellos se construyeron vigas de piso y sobre estas los muros cargueros.

Don Franklin Villarreal, cuenta: llegué en Diciembre de 1976, a unas pequeñas montañitas donde hoy está construida la urbanización Portal de Cerro, monticulitos en donde nacía agua y había un botadero de basuras de Envidado y del sector de san Marcos; estaba recién llegado a Medellín y manifesté a mi amiga Nelly López mi interés en hacer una inversión en una casa o propiedad que me gustara, al mirar desde esa altura me gustó mucho este vallecito que se veía parcialmente desocupado; observaba pantano, potreros, corrales, ganado, caballos y en el sector que hoy ocupa el Portal del Sur, alcancé a divisar dos casa y entonces le dije a mi acompañante: me gustaría una casita como esas que se ven desde aquí, ella me respondió porque no vamos y preguntamos, efectivamente encontramos esta casa que hoy es mía, cuidada por un vigilante quien respondió: si efectivamente esta casa está en venta, acá tienen este teléfono verifiquen.

Hechas las averiguaciones encontré una firma constructora llamada Convivienda S.A. A esta firma después de realizar algunos arreglos le compré la que hoy es mi casa por un precio de $ 1.100.000, en el año de 1977, en la escritura dice que me vendían el lote 3 de la manzana C, de la urbanización el Portal en Envigado.

Doña Gloria Sanín de García comenta: fuimos los segundos habitantes de esta cuadra (N), este lote que es # 9 se lo compramos al Ing. Jaime Ríos quien trabajaba para la Cooperativa de Habitaciones a fines de 1977, nos costó 165.000 pesos de contado; como vía solo existía una carretera pavimentada muy angosta por lo que es hoy la avenida las Vegas, al otro lado de esa vía hacia el occidente todo era mangas, ahí venían las garzas y disfrutábamos de ese placer de contemplar la fauna silvestre.

La urbanización Portal del Sur estaba en obra negra. Como anécdotas de esa época recuerdo que teníamos un problema tremendo con las vacas porque se venían de la finca de los Jaramillo y se nos comían las palmas y todo el jardín que hubiéramos sembrado, incluso en una ocasión en la que caminaba con una vecina Nora Escobar nos tocó escondernos en una casa porque una vaca nos estaba persiguiendo. El transporte era muy escaso, para arribar desde Medellín al Barrio solamente teníamos el bus de Sabaneta, me gustaba mucho utilizar ese servicio porque lo cogía en el centro y me traía en corto tiempo porque la primera parada la hacía en este sector, yo lo llamaba el vuelo directo. Años más tarde en compañía de Isabelita Hoyos tuvimos la idea de solicitar que se construyera una capilla, con ese motivo empezamos a recoger firmas por toda la urbanización en las pocas casas que existían, y en los edificios de los Portales que ya estaban habitados, todo el mundo firmó con contadas excepciones. Hablamos con Hernando Uribe que era el titular de Obras Públicas y empezamos por solicitar un lote. Donde está la iglesia hoy día era una cancha deportiva, este lugar se utilizó para construirla; ya que la Cooperativa no planeó una área específica para este fin.

El Municipio en su momento quería destinar este lote para construir vivienda popular y la comunidad no lo permitió. Posteriormente entregamos esta solicitud al Padre Eugenio Villegas párroco de San Marcos, parroquia a la cual pertenecíamos. El área del parque se fue llenando de escombros, las personas que construían arrojaban ahí sus desechos, entonces en compañía de Isabelita acudimos a Don Hernando Uribe y él nos ayudó a limpiarlo y a construir el parque, el Municipio lo arborizó, nos colocaron las bancas y tuvimos allí un espacio muy lindo en nuestro Barrio.

Don Omar García A. Comenta: en esa época uno de los mayores problemas para esta comunidad era el transporte, que era muy espaciado por los pocos usuarios en esta zona. La vía era muy sola entre la Ayurá y el actual tránsito de Envigado, tenía un solo carril pero estaba asfaltado y era muy oscura porque no tenía iluminación en la noche. La única ventaja de este trasporte en las busetas de Sabaneta que salían desde Pichincha, era que por lo general la primera parada la hacía en esta zona.

Don Adán Villegas M. manifiesta: que tenía una sociedad con los constructores del Parque Industrial los Cerezos, todo esto era mangas desde un poco más acá de Carrefur, todo era fincas todavía, acababan de quitar o hacia muy poco habían retirado los rieles del ferrocarril de la avenida las Vegas y los habían pasado para la orilla del rio; eso fue entre los años setenta y tres y setenta y cinco, algunos árboles de los que hoy existen en la avenida, bordeaban la carrilera en esa época. Lo que era la carrilera se convirtió en carretera de una sola vía. La forma de entrar a estas fincas en carro era por la parte de arriba, vía Envigado – Poblado o por la orilla del rio por lo que hoy se llama la Regional. Llegué al barrio en 1977 estando en la construcción del Centro Industrial los Cerezos y vi esta casa que estaba recién construida y desocupada, en esta parte norte prácticamente no había construcciones, en la parte sur si se veían algunas casas, los edificios del Portal del Norte empezaron a construirse a los dos o tres años. El costo de mi residencia fue de un millón trescientos mil pesos $ 1.300.000. De Peldar a la Aguacatala la vía era de un solo carril pavimentado, la avenida de las Vegas se construyó por tramos, primero Medellín construyó lo que le correspondía, cuando se construyó el Éxito hicieron lo que correspondía a su frente y el Colombiano hizo lo mismo, como un aporte en vías al Municipio de Envigado. La última parte la terminó el Municipio en la segunda mitad de la década del 80 al 90. Don Fernando Betancurt. Cuenta que llegó al Barrio en el año 1979 para recibir un apartamento que había comprado en los edificios del Portal del Norte, inicialmente lo arrendó, pero cuatro meses después un temblor de tierra, afectó las unidades residenciales de los Portales Sur y Norte, la prensa publicó una noticia que decía: edificios semi destruidos en Envigado. Fue necesario desocuparlos para su reparación.

La Cooperativa construyó estos edificios con el sistema que se llama Muros Portantes que consistía en un sótano con columnas, una placa fuerte que sería el primer piso, y de ahí para adelante los tres o cuatro piso por el sistema tradicional de muros Portante y Lozas. Las reparaciones fueron lideradas por el Dr. Andrés Uriel Gallego, años después ministro de Obras Públicas. El costo de ese apartamento en esa época fue por el orden de ciento ochenta y seis mil pesos ($ 186.000), todo dependía del área del apartamento, el mío era de tres alcobas y noventa y dos metros cuadrados. Arbey de J. Fernández M. Autor de esta crónica narra: Llegué al Barrio en 1983, visité varios lotes que se encontraban disponibles para la venta, elegí el que hoy ocupa mi residencia por ser el único que se hallaba sin construir en la manzana M, lo que me generaba mayor seguridad al tener vecinos establecidos por todos los costados; me agradó el área, ya que me permitiría edificar una casa cómoda, para hacerle a mis hijos que estaban pequeños, una extensa zona para sus juegos; y además darle a mi madre un entorno como el que ella había disfrutado en su juventud.

En unos versos plasmé lo que sentía al tener la posibilidad de disponer de un espacio amplio para edificar mi morada, ya que me deleité al ver las primeras imágenes en mi niñez, solo limitadas por el lejano azul de las montañas. Tuve en mi infancia por cortina el horizonte El canto de las aves me volvía a la conciencia Como faro en las noches… la luz de las estrellas, cuando la frescura de la mañana, me anunciaba, El murmullo de un riachuelo aquietaba mis temores que era hora de abandonar el inmenso placer Iluminado por un enjambre de luciérnagas. Proporcionado por la cama las cobijas y la almohada. El lote me costó $ 2.400.000 de contado; como devoto que soy de María Auxiliadora empecé a construir mi residencia un 24 de Enero de 1984 y el 24 de Agosto del mismo año la estábamos ocupando, la construcción tuvo un costo cercano a los $ 5.000.000 de pesos, sufrí las famosas “escaseces” de hierro y cemento. Se hizo necesario pilotear para colocar las vigas de amarre y sobre éstas levantar los muros cargueros. Como trabajaba en Medellín y debía llegar temprano, fue desde ese día mi hija la primera alumna en llegar al Colegio de la Presentación, a donde la dejaba antes de irme a la oficina. No teníamos parroquia, no estaba construida la avenida las Vegas, el Barrio era muy solo y tranquilo; perdí ese año la compra de dulces para el día de los niños, porque nadie vino a pedirlos como era costumbre en los sitios en que antes residíamos; para que mis hijos no estuvieran tristes, debimos recluirnos en las alcobas a donde ellos llegaban y tocaban para recibir sus respectivos dulces. A las 8 pm durante tres años había paseo de familia ya que nos desplazábamos a la Universidad de Medellín a recoger a mi hermana que por esa época cursaba su carrera de Derecho.

CREACIÓN DE LA PARROQUIA EL PORTAL DE JESUS.  

Los católicos residentes en el Barrio para asistir a la Santa Misa, debíamos subir a la parroquia de San Marcos, o a otras iglesias vecinas como Santa Gertrudis, como la comunidad residente en el Barrio el Portal, era una colectividad eminentemente católica y creyente, se dio como ya hemos visto, a la tarea de construir una capilla, para lo cual se contó con el invaluable apoyo de Monseñor Eugenio Villegas párroco de la Iglesia San Marcos, y de las autoridades Municipales. El 4 de Octubre de 1987 se oficializó la creación de la parroquia que recibió el nombre del “Portal de Jesús”. Su primer párroco fue el Padre Marco Tulio Murillo, éste con el apoyo de la comunidad construyó una enramada donde se congregaba la comunidad para asistir a la Santa Misa, estaba dotada de bancos en madera, piso de cemento, los laterales y la parte posterior estaban descubiertos. Construcción de la Parroquia El Portal de Jesús. El Padre Raúl Álvarez. Cuenta: que llegó en reemplazo del Padre Murillo el 15 de Diciembre de 1990 y empezó el proceso de construcción del templo, el arquitecto Darío Jaramillo fue el encargado de hacer el diseño arquitectónico de la Parroquia, la cubierta de madera fue del Doctor Carlos Arango, el estudio de suelos fue del Ingeniero Jaime Eduardo Hincapié, el diseño de estructuras fue del Ingeniero Juan Gonzalo Sanín. Con la ayuda de la comunidad y personas amigas del Padre Raúl se fue construyendo la Iglesia.

El Templo se encuentra edificado en un terreno cedido en comodato por el Municipio y se halla soportado, por setenta y seis pilotes de concreto de siete metros de largo, que fueron instalados por la firma Pre-comprimidos, los ensayos del concreto fueron realizados en el laboratorio de la Universidad de EAFIT. Cuando un pilote tenía inconvenientes al ser clavado, se reunían todos los ingenieros y decidían cuanto se debía desplazar para que siguiera cumpliendo su función, la construcción de la casa cural se fue haciendo al mismo tiempo que se construía la Iglesia. La inversión que se realizó en este proyecto fue a aproximadamente de ciento diez millones de pesos ($ 110.000.000), sin tener en cuenta muchas cosas que nos fueron donadas comenta el Padre Raúl, como cemento, las rejas exteriores, las bancas de la iglesia, parte del presbiterio, el altar etc.

Fueron muchas las personas que colaboraron para hacer realidad la construcción del templo, no enunciamos nombres por temor de dejar por fuera personas cuya colaboración fue muy valiosa, pero a todas ellas residente en el Barrio o no, expresamos nuestro sentimiento de gratitud por su sentido de pertenencia. En cada ladrillo hay una historia, Muchos habitantes trabajaron con el alma Producto de almuerzos empanadas o de rifas, Para construirle al señor una morada, Un festival o cualquier otra actividad, Por eso algunos que hace tiempo nos dejaron, Que nos permitiera ir recogiendo la plática. Fueron recibidos con los brazos abiertos en su casa… Ha sido desde su fundación nuestra Parroquia el punto de encuentro de la comunidad, allí reunida, ha tomado las decisiones que ha creído necesarias para mejorar la convivencia y la seguridad de la colectividad. Aquí por mayoría se decidió retirar las bancas del parque, cuando éstas se convirtieron en motivo de intranquilidad, por el mal uso que de ellas hacían personas ajenas al sector.

Parabólica. Don Jaime Giraldo y el entonces concejal William Vélez plantearon a la comunidad la conveniencia de dotar al Barrio de una antena parabólica que mejorara la señal de televisión, en reunión muchos miembros la colectividad aceptaron hacer un aporte con este fin, y se nombró como director al Ingeniero Fernando Betancurt, se instaló la antena en la zona verde situada entre los edificios del Portal del Norte y la Parroquia. Esta se caracterizaba por ser de gran diámetro, a medida que fue evolucionando la electrónica se fue adaptando hasta reducirse a setenta centímetros. Posteriormente con el cambio de tecnologías en las comunicaciones esta antena fue absorbida por Cable Unión y posteriormente por Une.

7. COMITÉ CÍVICO.

La comunidad del Barrio el Portal se reunió en varias ocasiones en la parroquia, y allí se le planteaba ante las autoridades, la problemática del sector, que por lo general era el factor inseguridad, como en esta reuniones era difícil encontrar soluciones, porque cada cual tenía su punto de vista y así lo expresaba, dando lugar a unas reuniones desordenadas en las que se obtenían muy pocos avances para solucionar las anomalías, un grupo de personas de forma voluntaria decidió conformar un Comité Cívico, que sirviera de puente entre las autoridades y la comunidad, para obtener de éstas, respuestas a las necesidades, y de la comunidad su participación en la solución de los problemas. Surgió la idea de las alarmas comunitarias, pero éste era un concepto nuevo en el Municipio, porque en ningún barrio se había instalado una alarma comunitaria cuadra por cuadra con respectivo frente de seguridad y árbol telefónico, el jefe de la central de monitoreo sugirió al Comité que si la comunidad se vinculaba con el costo inicial de las alarmas el Municipio se encargaría de su mantenimiento y de la vigilancia con las patrullas de la policía comunitaria. Con la ayuda de la Central de monitoreo, el Comité procedió a hacer el estudio donde se deberían ubicar las alarmas y luego motivó a la comunidad, para que participara haciendo un aporte de $ 120.000 por una sola vez, y a cambio recibiría un control que le permitiría accionar la sirena en caso de una emergencia.

Este trabajo que se realizó casa por casa para explicar las bondades del sistema, tuvo la participación de un habitante del respectivo sector, que por lo general era integrante del comité. El comité recaudó cerca de siete millones con lo que se pudieron instalar cinco alarmas completas, quedando tres sectores en los cuales no era posible por no haber el número mínimo de asociados. El municipio a través de la central de alarmas había prometido su vinculación y así se hizo, haciendo posible la instalación de cinco alarmas restantes y una cámara de vigilancia que se situó en el parque del Barrio. Este comité conformado en el año 2005, sigue activo, es el representante y vocero de esta comunidad ante las Autoridades y participa en todos los eventos que el Municipio programa en bien de la comunidad. Defendiendo la parte ambiental, la seguridad, la movilidad y la convivencia de nuestro sector. En la actualidad es responsable de un Boletín Electrónico que se envía a la comunidad, donde se informan los logros obtenidos como respuesta a las solicitudes respetuosas que se hacen a las autoridades en beneficio de ésta. Hablar de los logros de este Comité, Aplicando aquel principio conocido Nos parece algo innecesario, Que parece el fundamento de su causa, Son personas muy comprometidas, Por nuestra comunidad trabajaremos Para seguir trabajando por su Barrio. Sin prisa… pero también sin pausa.

EVENTOS QUE HAN IMPACTADO POSITIVAMENTE.

EL Barrio el Portal en los últimos años de los treinta y siete que lleva de fundado, ha presenciado eventos que lo han afectado favorablemente, como han sido la construcción de Almacenes Éxito, El diario el Colombiano, el Intercambio vial de los Fundadores, la estación del Metro de Envigado y el Parque Débora Arango. En diferentes ocasiones la comunidad del Barrio el Portal ha demostrado ser una comunidad unida, cuando se trata de respaldar causas que la beneficien, no solo lo demostró en su apoyo a la construcción del Templo, sino la respuesta positiva que dio a la idea de Don Jaime Giraldo y del Doctor William Vélez quienes propusieron la consecución de la parabólica, o la respuesta al llamado del Comité Cívico para instalar las alarmas comunitarias cuadra por cuadra. En diferentes oportunidades ha manifestado su rechazo a una posible apertura de las vías, o de los broches arborizados, hechos que no solo sería motivo de innumerables accidentes, sino una fuente de contaminación no solo auditivos sino por los gases, producidos por los vehículos y la pérdida de árboles que embellecen y producen oxígeno. La aceptación que ha dado a la presencia de la Base Militar en el sector, lo que ha contribuido a mejorar seguridad en todo nuestro Municipio. Liderados por el Comité Cívico a ha realizado campañas de reforestación y reparación de aceras. El Barrio el Portal es hoy una dinámica comunidad que ha visto el cambio del uso del suelo, de las espaciosas casas de antaño se está pasando a la construcción vertical, lo que ha incrementado en forma notable la población que hoy según el censo actual oscila es de entre 4.500 y 5.000 habitantes. Vendrán nuevos retos pero estoy seguro que con el civismo y sentido de pertenencia de nuestra comunidad y de la mano de nuestras autoridades sabremos afrontarlos. El único interés que me ha motivado para escribir este documento es que los nuevos habitantes conozcan y los fundadores todavía residentes, recuerden como se fue haciendo realidad la existencia de nuestro querido Barrio.

Agradezco la acogida que me brindó el Doctor Ignacio Soto Lotero Exgerente de la Cooperativa de Habitaciones quien proyectó y urbanizó el Barrio El Portal, y fiel a su slogan que lo convirtió en una de las personas más destacadas dentro del Cooperativismo de su tiempo “Uniendo Voluntades”, me permitió recrear momentos memorables de este sector que es hoy nuestro hogar. Agradezco también a Don Omar García A. su valioso aporte a la estructura y orden de este texto. Y a las a las personas que me aportaron sus recuerdos y vivencias para recrear la crónica de nuestra memoria como comunidad.

Total Page Visits: 8 - Today Page Visits: 1