Historia de la Sociedad de Mejoras Públicas de Envigado

Por Edgar Restrepo Gómez

La Sociedad de Mejoras Públicas y ornato como entidad civil nace como un ejemplo a seguir de la primera de su tipo creada en Medellín por él presidente de la República Carlos E. Restrepo. La S.M.P. nace en Envigado en el acto oficial del reconocimiento de su personería jurídica el 24 de julio de 1920, otorgada por el presidente Marco Fidel Suárez.

El grupo de personalidades que crearon la Sociedad estuvo compuesto por: Esteban Vásquez Mejía, Manuel Vásquez, Eduardo Restrepo G., Francisco Calle, Lino Uribe y el profesor Luis Alfonso Agudelo, entre otros.

El archivo histórico de la SMP contiene diferentes aspectos de desarrollo de la Sociedad, de sus aportes al crecimiento cívico, cultural y social. Ayudó con su biblioteca a la educación local, siendo la única en varios años. Por ella han pasado diferentes personalidades destacadas, fue una microsociedad selecta que estableció parámetros altos de valores tradicionales de familia, de estado de nacionalidad. Pero, sobre todo, constituyó parámetros de referencia comunitario que afianzó el sentido de pertenencia y marco hitos de proyección en el espacio público, que son referente en las visiones modernas de ciudad.

De igual manera estos fondos documentales expresan el nivel de compromiso y participación de la organización en la dinámica y evolución de la comunidad envigadeña, aspecto de gran valor como fuente para su historia. Destacaremos varios aspectos a lo largo de su historia que nos permitirá apreciar a grandes rasgos su contribución y los aspectos significativos para ser tenido en cuenta como bien de patrimonio documental.

Fundación en 1920

En estos primeros años la Sociedad recibió recursos y auxilios de la administracióny estuvoparticipando en la reforma controvertida del atrio del templo parroquial de Santa Gertrudis, entre 1922 -1925[1]. Igualmente, apoyo la continuación del tranvía del parque El Poblado hasta la ciudad de Envigado en 1924[2]. Estas obras eran consideradas importantes para la Sociedad por el aporte al progreso y bienestar de sus habitantes.

La relación con la administración municipal fue esencial desde sus comienzos, por su constante preocupación por el progreso cívico, material y cultural de sus habitantes, que, a través de comunicaciones al alcalde y el concejo, transmitían las preocupaciones de sus miembros.

Reaparece el 7 de febrero de 1928

En el local de la juventud católica, el 7 de febrero a las 7 de la noche se reunieron varios ciudadanos con el “objeto de reorganizar e instalar de nuevo la SMP, previa invitación que para ello hizo el sr. Antonio J. Hoyos, alcalde actual del distrito”, un grupo de ciudadanos que se destacaron por su interés cívico y cultural: de nuevo Esteban Vásquez, Julio Uribe Estrada, Pedro Nel Escobar, Misael Osorio (el imaginero religioso), Antonio Restrepo, Domingo Aristizábal (posteriormente presidente en la década del 1940), Sacramento Garcés (historiador de la monografía), Ramón Aristizábal, Arsenio Rojas y Pedro Uribe[3]. “Entre sus más notables realizaciones en colaboración con la administración municipal se encuentran entre otras, la construcción del parque en la plaza principal, campañas de arborización y embellecimiento de vías públicas y zonas verdes[4].

Mediante acuerdo No. 38, septiembre 27 de 1928, el concejo municipal apoyo a la Sociedad en el manejo y administración de un local de teatro, conocido con varios nombres, Teatro luz, luego teatro Unión, y el último: Teatro El Dorado.

Entre los considerandos y justificaciones estaban: 1. Que se ha fundado, bajo muy buenos auspicios, la sociedad de mejoras públicas; 2. Que la expresada sociedad proyecta Actualmente la construcción de un teatro que sirva para toda clase de representaciones; 3. Que es deber de la municipalidad proveer el adelanto moral y espiritual y material del pueblo que representa; 4. qué obras en la clase de las que proyectan la sociedad referida contribuyó no sólo a establecer la ciudad se iba a despertar en los asociados el espíritu afición hacia las acciones de la belleza estética; 5. qué hora nos da cargas de recursos suficientes para acometer la hora y que el Consejo de auxiliarla basado en nada ordinal 11  del art. 169 de la ley 4 de 1913, Según el cual es atribución de las municipalidades acordar conveniente a la mejora moralidad y prosperidad municipio .

El municipio concede permiso a la Sociedad (con personería jurídica) para ocupar con un edificio que construirá por su cuenta, destinado a las representaciones teatrales, en lote de terreno, ubicado en la calle Giraldo y que en general linda así: por el frente con la mencionada calle de Girardot; por los costados sur y norte con propiedad del mismo municipio y de don Abraham lotero, respectivamente, y por el costado de atrás u occidente con propiedad de Rubén Restrepo, excluyendo las oficinas que serán de tesorería y personería.

La sociedad no adquiere derecho de dominio sobre el terreno. En el acuerdo municipal, la  Sociedad se comprometía con el municipio a construir por su cuenta y a la medida de sus recursos, un edificio de uno o más pisos con destino a un teatro para toda clase de representaciones. El edificio sería construido, conservado, sostenido y administrado exclusivamente por la sociedad[5].

Sin embargo, la Sociedad en 1933 no tenía fondos para sostener el local, por lo que no funcionó la idea, y sus actividades se congelaron durante 16 meses.  “Fue una operación desafortunada para los intereses de la sociedad, pues no está preparada para acometer las reformas y mejores que la vetusta construcción reclamaba no solo para poder funcionar sino por razones de seguridad por cuanto ofrecía serias fallas estructurales”[6]

El 15 de agosto de 1933, el alcalde Joaquín Correa ante la situación de sin salida, cita una asamblea sus miembros en su despacho, donde se revierte la propiedad al municipio y se aprueba su disolución. El acta de la asamblea dice:

“Siendo las 8 p.m del día citado presentes los señores Esteban Vásquez, Pedro  Uribe P. , Antonio Arcila, Manuel Ramírez, Pedro nel escobar, Enrique Jiménez, Sacramento Garcés, pedro P. Posada, mauro Tamayo, Jesús correa, Nolasco Díaz, José María Escobar, Ernesto Palacio, Arturo Álvarez, Don Joaquín Correa (alcalde del municipio),  Bernardino Ochoa, Jorge Santamaría, Argemiro Tamayo, Pedro Vásquez, Roberto Jaramillo y Antonio Callejas Llano, en el salón de la alcaldía municipal, por citación hecha por el doctor Alcalde del distrito, con el fin de constituirse en asamblea general de mejoras publicas…abierta la sesión, el señor alcalde en breves palabras explicó el motivo de la reunión, resumiendo así: que el objeto de la citación obedece a que el local del teatro tiene parte que amenazan ruina y que es el caso de que la junta directiva que hasta el presente ha venido actuando tomé cartas en el asunto y proceda a reparar el mal, si  tiene fondos la sociedad, si no los tiene, entonces la asamblea vea si es el caso de designar nueva junta que continúe laborando o que se liquide la Sociedad y sean pasados al municipio el local y los haberes de dicha sociedad. En seguida el suscrito secretario dio lectura a las actas 30 y 48, la primera de la anterior asamblea y la segunda de la sesión última de la junta directiva. Así mismo el señor alcalde en vista de las consideraciones y oídos varios conceptos propuso lo siguiente: “autorizase al señor presidente de la junta directiva de la SMP para hacer el traspaso al municipio, del local del teatro de la sociedad. El señor Sacramento Garcés suscribió la proposición del sr. Alcalde y fue presentada por los dos. Después de un debate un poco prolongado, se aprobó por unanimidad por todos los miembros de la Asamblea”[7].

Por tanto, el concejo suspendió la subvención a la Sociedad en abril de 1929 y rebajó el presupuesto a las fiestas cívicas[8].

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El deterioro del teatro, como puede deducirse se debió a la mala administración, a la falta de mantenimiento, a la distribución de las ganancias y pago de los gastos. A pesar del fracaso, se puede afirmar que el teatro fue un espacio importantísimo para la ciudad, pues fue un vehículo transmisor de cultura entre la población al impulsar funciones de cine, de teatro, de presentaciones musicales, dio a conocer figuras artísticas locales y regional, hizo accesible estas escenas de entretenimiento, en una época donde no existían otros espacios, sino la cantina, el café, el chismorreo parroquial, reforzando el dominio sacerdotal y los limites mentales de unas tradiciones. Es interesante que se profundice en estas dinámicas de la cultura y los medios de comunicación como movilizaban la mentalidad de los envigadeños.

De nuevo renacer en los años 40.

En esta época, participaron las siguientes personalidades: Domingo Aristizábal (presidente de la Sociedad), Bernardo Jaramillo Correa (director del periódico Ceibas), Bernardo Blair Gutiérrez (secretario general e impulsor de la biblioteca), Domingo Vélez García, julio Uribe Uribe (médico, miembro del CHE, director del instituto comercial), Fernando Botero Barrera, Bernardo Toro H., Santiago Vélez Escobar (poeta y escritor).  Este equipo formidable tuvo corta duración y sin embargo realizo varias obras: Fundación del periódico ceibas, apertura de la casa de la sociedad como espacio cultural con servicio de biblioteca pública, reapertura del colegio Manuel Uribe Ángel.

De igual forma mantuvo su objetivo de favorecer la protección del medio ambiente al realizar campañas de arborización de plazas, avenidas y carreteras. “Con esto se busca, además contribuir a la salubridad pública, ya que todos los higienistas están de acuerdo en que el árbol es un poderoso factor de higiene urbana. Por ahora la Sociedad de acuerdo a la junta de ornato creada por el concejo proyecta rectificar la arborización de la calle que conduce al colegio de la Presentación de las reverendas hermanas, y además se propone llevar a termino la arborización de la carretera a Medellín, en el trayecto Zuñiga-Envigado. La colaboración de la Junta Municipal de caminos es necesaria para conseguir este fin. Igualmente, Llamamos la atención al respecto a los señores maestros y maestras, pues las escuelas pueden verificar En este sentido una magnífica labor, no sólo conveniente para el municipio, sino para la educación cívica de la Juventud”[9].

A pesar de su importancia en el impulso de la ciudad, la Sociedad tuvo series dificultades en este período por la falta de apoyo del Concejo Municipal. Esto fue evidente en el esfuerzo que realizó la Sociedad en la erección del monumento a la madre, con su completa financiación a base de festivales, representaciones teatrales y una serie de colectas diversas. “Esta circunstancia desafortunada causó un desagradable conflicto con el alcalde de entonces señor Carlos Zuluaga, Y trajo como consecuencia la desbandada de un grupo importante de los más prestantes integrantes de la corporación en aquel periodo” (pagina 4).

Periódico semanal Ceibas (1940-1946)

El periódico ceibas fue una publicación semanal, que inicialmente buscaba impulsar diferentes campañas cívicas sociales y culturales en el municipio. Uno de sus propósitos era inculcar la higiene y las buenas maneras y el comportamiento ciudadano en general.

 Tuvo en su inicial vida 3 directores que fueron Alfonso Mejía Montoya, Bernardo Jaramillo Correa [10]y  Samuel Arturo Meza y Posada. Este último fue el que más tiempo estuvo dirigiendo el semanario, y quien introdujo a partir de su cuarto año de existencia, el cubrimiento de noticias y de los municipios de Itagüí y Caldas.

Sus secciones fueron variadas, contemplada crónicas, tiras cómicas, páginas de hogar y mujer, la editorial y las columnas de opinión, donde algunos escritores colaboraban de forma gratuita y proyectaban sus ideas, la sección de comentarios sobre eventos y situaciones problemáticas. También había una sección dedicada a diferentes mensajes para los obreros relacionados con las ideas de la Doctrina Social de la Iglesia. Y desde sus primeros números estuvo presente las narraciones históricas sobre Envigado y sus principales personajes destacados. En literatura se destacó la poesía.

En sus primeros años, mantuvo su posición “apolítica”, considerando que con la ayuda venía el condicionamiento y la perdida de criterio y libertad de crítica, su director Bernardo Jaramillo Correa sintetizaba así su norte: “desde la playa solitaria de nuestra rebeldía, servimos como lo entendemos a los intereses de Dios, de la patria y de la sociedad”. Sin embargo, para  1946, el semanario se inclinó ante las presiones y dedicó sus espacios a promover a Mariano Ospina Pérez,  candidato del partido conservador a la presidencia.

En primera parte hubo relación estrecha entre su labor de vigilancia de la administración municipal y los artículos de opinión y la editorial. Se felicitaba o se criticaba. Se impulsaron importantes monumentos al padre Mejía y a la madre.

Sus publicaciones polémicas sobre las exhibiciones de cine, vieron en sus páginas desfilar los motivos del sacerdocio y de particulares sobre su visón moral del cine. en los últimos números del año 46 se introdujeron una sección de poesía y caricatura en este caso de la famosa caricatura pepita.

Frente al sector obrero, antes de terminar la segunda guerra, se venía publicando artículos que apoyaban la visión de ataque al comunismo y la inclinación por la ideología de la Doctrina Social de la iglesia.

obras de la alcaldía así como servir de instrumento para inculcar en los obreros la animadversión  sobre el comunismo, también se ventilaron la necesidad de la censura en el nuevo teatro de cine.

Es de señalar que los primeros directores fueron los que posteriormente se convirtieron en miembros del centro de historia de Envigado, es decir que a través de este importante medio escrito se agrupaban diferentes intelectuales y profesionales de la ciudad de Envigado.

Monumento al Padre Mejía (1940)

Hoy la escultura de nuestro personaje se encuentra en la entrada principal de la iglesia, en el costado norte, antes estaba en todo el frente, como monumento y homenaje de la población a su importante papel en el crecimiento espiritual de la ciudad. Como bien decía la resolución de la Sociedad “hasta ahora el pueblo de Envigado no ha exteriorizado el unánime sentimiento de afecto y gratitud que consagra a la memoria de tan querido e inolvidable párroco…el culto de los muertos ilustres y de los grandes benefactores de la sociedad…”[11].

En la primera foto de 1900, se muestra la imagen primera del templo con su amplio parque o plaza; en la segunda, del fotógrafo Horacio Gil Ochoa, se puede apreciar la posición original de la escultura del padre Mejía en el parque. Duró hasta la década de 1980.

La resolución de la Sociedad propició la suscripción popular o aporte monetario entre los envigadeños para levantar el monumento. El Concejo municipal se unió también a la iniciativa al aprobar un acuerdo por el cual se decretaba un auxilio especial a la Sociedad por $100 pesos

El Párroco de la iglesia de Santa Gertrudis Presbítero Jesús Antonio Duque Rivas (1886-1957), además de dejar importantes obras, como el colegio parroquial  “Francisco Restrepo Molina”, (anteriormente Instituto “Jesús María Mejía”), venida de los hermanos cristianos de la Salle, el hospital Manuel Uribe Ángel y el asilo  como contribución a los pobres; con su liderazgo y el apoyo de la Sociedad, levantó la estatua en bronce del padre Jesús María Mejía y la celebración del centenario de su nacimiento.

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Monumento a la madre (1943)

Inaugurado el 12 de octubre de 1943, se ubica sobre la calle 37 sur, en la pequeña plazoleta, fue producto del impulso de la Sociedad de Mejoras Públicas, quien recogió dinero para contratar la escultura con el Taller de la familia Carvajal. El costo fue de 250 pesos del pedestal (pagados por la alcaldía) y 500 pesos de la escultura, pagados con la recolección de fondos:  vendiendo claveles rojos y blancos, rifas dominicales y colectas, veladas lirico-literarias (periódico CEIBAS, agosto 17 de 1940 No. 16).

Con anterioridad, la Sociedad que aglutinaba a diferentes sectores sociales de Envigado, había realizado la Fiesta de la Madre con apoyo del Concejo Municipal y el cura parroquial José Piedrahita, el cual exaltó “las virtudes de la maternidad e hizo la apología de las madres desaparecidas”.

La Fiesta conto con un programa de misa solemne por el descanso de las madres muertas y el mejorestar de las vivas, peregrinación al cementerio, con asistencia de la escuela de niñas Santander, de la SMP y de centenares de personas, se realizó la Bendición de la primera piedra para el monumento, en oración fúnebre el presbítero José Piedrahita, cura de la parroquia, “quien exaltó las virtudes de la maternidad e hizo la apología de las madres desaparecidas”.

Decía la Sociedad de Mejoras Públicas: “alrededor de este monumento, se agruparán todos los corazones envigadeños; será el lazo de unión de todas las clases sociales; al pie de la estatua de la madre, evocaremos el grato recuerdo de las madres idas y aguijonearemos el amor a las que hoy existen, ese monumento será el símbolo de nuestros dolores, el bálsamo de nuestras penas, el monumento a la Madre, será el tributo de nuestro cariño a ese ser cuasi divino que a su paso por la tierra sembró amor y cosechó lágrimas, prodigio ternuras infinitas y recibió crueles ingratitudes, derramó sabias enseñanzas y amargó su existencia…”

El monumento a la madre fue pensado por la Sociedad como un sitio de reunión de todos los envigadeños, que fuera el emblema del pueblo, “el sumum del amor a nuestras prolíficas mujeres”.

La inauguración de tan importante obra se retardo, por las diferencias en los nombres de los patrocinadores en  la placa del pedestal. Al saber la Sociedad que, en la placa mandada a hacer por el alcalde, no aparecía su nombre, mostró su desacuerdo e inconformismo. Intentó solucionar el impase en varias ocasiones,  invitándolo a una sesión ordinaria, pero se negó,  en vista de lo cual, la Sociedad aprobó por unanimidad aplazar la inauguración del monumento indefinidamente. Al otro día, en las horas de la noche y luego de una reunión entre diferentes miembros de la sociedad, el personero y el alcalde se llegó a un acuerdo. Por la sociedad estuvieron Gonzalo y Alberto Robledo, Mario Gómez, Jorge Lalinde, el doctor Francisco Restrepo Molina y el director de Ceibas Bernardo Jaramillo Correa; por la parte oficial, el señor alcalde Carlos Zuluaga, el personero Pedro Quiroz y el medico oficial doctor Julio Uribe Uribe.

Suspensión en 1945 y recomienzo en 1950

En febrero de 1945, la Sociedad venía en una lenta agonía por la deserción de varios de sus socios y un desanimo general. Así por tanto es disuelta la Sociedad en una lacónica acta: “Bernardo Jaramillo y Gonzalo robledo hablan del desanimo de los socios para concurrir a las sesiones. Presentaron renuncia como presidente y secretario-tesorero, pero no fue considerada porque en el ánimo de los socios estaba la idea de disolver la sociedad”. Se presento acalorada discusión y se aprobó las proposiciones: 1. véndanse los enseres de la SMP y el producto al asilo de ancianos, aprobada por Bernardo Jaramillo Correa, Gonzalo robledo J., Mario Gómez, Inés Gómez, Paulina Escobar, Antonio Hernández. Y la segunda proposición: disuélvase la SMP[12].

Para diciembre de 1950 nuevas personas reaniman la Sociedad y un 21 de diciembre realizan “Asamblea cívica”, se conforma una primera junta integrada por Jesús Correa Viana, Jhon Carvajal, Teófilo Correa y Justo Pastor Giraldo. Posteriormente, el 11 de diciembre es elegido Alberto Londoño como presidente; Jaime Vásquez vicepresidente primero y Antonio Hernández como vicepresidente segundo[13].

Esta nueva etapa de la Sociedad va a estar muy dinámica con mayor número de socios entre señores y damas (que conformaron comités femeninos, destacadas en la organización de eventos como en conferencias a obreros), la organización de las fiestas del Carriel, y con ello, la construcción de la Biblioteca José Félix de Restrepo. Su nombre fue sacado de un concurso entre los socios, los cuales barajaron distintos personajes destacados de la historia de Envigado como Manuel Uribe Ángel, José Manuel Restrepo, Marceliano Vélez, Lucas de Ochoa, Restrepo Molina, Santa Gertrudis, Cervantes, Concepción Soto[14]. La Sociedad previamente había designado un jurado para realizar el escrutinio de los 73 votos: Francisco Restrepo Molina como presidente; Pedro Pablo Restrepo, vicepresidente y Sacramento Garcés Escobar, secretario.

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Ilustración 1: Informe del jurado, 5 noviembre de 1951       Ilustración 2: Acta de liquidación de la Sociedad en 1945.

  En la sesión del 23 de octubre de 1950, se aprobaron varias proposiciones, por iniciativa del médico e historiador Samuel Arturo Meza y Posada, que dan cuenta de la nueva dinámica de la Sociedad: “Pídase al Centro de historia de Envigado que presente un proyecto de escudo heráldico para la ciudad; señales en el día lunes a las 7:30 de la noche, la hora de las reuniones de la sociedad, teniendo en cuenta las diferentes ocupaciones de la mayoría de los socios; actívese la sociedad de mejoras públicas de indicado en la celebración de la fiesta del carriel para el día 2 de diciembre de este año; comuníquese a la sociedad de la Cruz Roja departamental, Asociación de amigos del árbol la Sociedad protectora de animales de Medellín, que son entidades de civismo, la Fundación de la SMP de Envigado y pídales el envío de sus revistas; pídase a cada miembro de la sociedad el obsequio un libro para empezar la Fundación de la biblioteca y nómbrese un bibliotecario; hágase lo más pronto posible una reunión solemne de la sociedad con el fin de que la comunidad se entere de nuestros proyectos e iniciativas; Quería hacer en la sociedad la medalla del civismo para otorgarla anualmente al ciudadano que haya mostrado sí mismo en envigado y otorgues la primera en este año de 1950; vídeos del alcalde que tenga en cuenta la sociedad para elaborar el presupuesto municipal de 1951; nómbrese  una comisión de Finanzas para que estudie en la forma de procurar ingresos a la sociedad; para dar mayor orden en las sesiones todas las proposición deben presentarse por escrito; enviar un saludo a la sociedad de Mejoras Públicas de Medellín informándole sobre nuestra reintegración oficial y pidiéndole su importante revista PROGRESO; presentes el alcalde de la ciudad un atento y caluroso saludo deseándole una grata permanencia en envigado e informando lo que la sociedad está dispuesta a colaborar con él en todas las obras de progreso y de civismo, igualmente se le nombra socio honorario e interino para que asista a las sesiones; y mándese timbrar un papel adecuado para la sociedad y la fabricación de un sello para la correspondencia de la Secretaría de la Presidencia; véase la forma de asegurar que si algún día se llegara a disolver la Sociedad, la biblioteca quedará libre de pérdida”.

Las Fiestas del Carriel en Envigado

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Las fiestas se iniciaron en 1951, continuaron por dos años consecutivos hasta su interrupción en 1953. Siete años más tarde, entre el 25 de junio y 3 de julio de 1960 se retomaron hasta el año siguiente. Posterior a la controversial fiesta de 1961 se suspendieron de manera definitiva hasta 1999 cuando se realizó una nueva agenda festiva entre el 16 al 19 de septiembre.

Según Sacramento Garcés, en su monografía[15], las fiestas del carriel fueron propuestas por el envigadeño Hernando Garcés Uribe en agosto de 1946. Su interés por las fiestas fue expresado como la necesidad de diferenciar al municipio de otros, haciendo énfasis en sus valores identitarios y culturales. Las fiestas pueblerinas temáticas y alrededor de un elemento cultural simbólico fue un estímulo y referente para pensar en uno propio. El carriel representaba ya para esta época un elemento común de la vida rural y urbana de los pobladores. En una carta dirigida al periodista Bernardo Jaramillo Correa, director del Semanario Ceibas, Hernando Garcés se pregunta: “¿Por qué en Envigado no se celebra anualmente la Fiesta del Carriel? Envigado ha sido, hablando antioqueñamente, ‘La Mata del Carriel’. Aquí se fabrican lo más finos y de mejor calidad y nuestros hábiles talabarteros mantienen abastecidos los ya escasos mercados del artículo”.

Las fiestas, patrocinadas por la Sociedad de Mejoras Públicas de Envigado, fueron reconocidas por su oferta de actividades lúdicas, por la algarabía de sus bailes, espectáculos, cabalgatas y música, por su variedad gastronómica, y principalmente, por la expectativa de su concurso estrella: la elección de la Reina del Carriel. El reinado fue el eje fundamental de toda la semana de fiestas; las mujeres concursantes, junto con sus patrocinadores, comités y amigos competían en la búsqueda de fondos económicos para definir su victoria. En 1951 las mujeres candidatas fueron la salgareña Fabiola Aristizábal con 18 años y la envigadeña Virginia Mejía Diez de 20 años, ganadora en la ocasión[16]. Los reinados de las fiestas realizadas en las décadas de 1950 y 1960 fueron en beneficio de la construcción y mantenimiento de la Biblioteca ‘José Félix de Restrepo’.

Para el año 1960, las fiestas del carriel se realizaron entre el 25 de junio y el 3 de julio, iniciando con el desfile de carrozas típicas en presentación de las candidatas Teresita Pineda y Estela Lalinde[17] . Similar a ocasiones anteriores, ocurrieron las ventas de los ranchos en la Plaza Principal, el baile típico con orquesta que en esta ocasión se desarrolló en el Club Colombo, y serenatas obsequiadas por las candidatas, entre otras actividades. La Junta Central estaba integrada por Alonso Hoyos Gómez, Humberto Uribe, y Héctor Gómez Gallego[18] .

Biblioteca José Félix de Restrepo

La Biblioteca Municipal José Félix de Restrepo es una Biblioteca pública colombiana localizada en Envigado, surgida el 7 de diciembre de 1951 gracias a la Sociedad de Mejoras Públicas de ese municipio. Se originó por el rendimiento económico producido por las primeras Fiestas del Carriel, realizadas en 1951, inaugurándose la biblioteca en ese mismo año, con 600 volúmenes en un modesto local del centro de la ciudad, donados por particulares, varias obras compradas y biblioteca popular de cultura colombiana, obsequiada por el Ministerio de Educación. Así nació la Biblioteca José Félix de Restrepo con su dinámica de cambio permanente.

Esta obra tuvo también en sus comienzos dificultades y contratiempos, felizmente superados con la entrega en 1960 de su primera sede propia, lugar que muchos recuerdan con nostalgia y que le dio a este espacio cultural la estabilidad y vida propia que tanto estaba necesitando.

Transcurridos apenas diez años de funcionamiento en su primera sede propia, se impuso la necesidad de dotarla de una nueva sede suficientemente capaz de cubrir la demanda de usuarios que se incrementaba notoriamente. Fue entonces cuando se le entrego en el año 1985 el moderno y funcional edificio de cinco plantas, especialmente diseñado y dispuesto para atender cómodamente todos los servicios convencionales que se prestan en una biblioteca de las características de esta.

La SMP en 1989 (informe de Delio Valencia)[19].

Desde la Fundación de la biblioteca hace 38 años la sociedad de mejoras públicas siempre ha contado con el apoyo del municipio consistente en auxilio mensual, en el pago de una bibliotecaria desde hace 24 años y en el otorgamiento de algunos auxilios extraordinarios con destinación específica. sin esta colaboración la biblioteca no habría podido subsistir con el carácter de servicio público que siempre ha tenido enteramente gratuito.

esporádicamente hemos recibido algunos auxilios nacionales y departamentales conseguidos a través de parlamentarios amigos y diputados comprometidos con la causa de la sociedad de mejoras. no son muy frecuentes este tipo de ayudas pues es bien sabido que sitios como la nuestra no dan votos.

La construcción del edificio para la nueva sede de la biblioteca comprometió todo el producto de la venta del viejo edificio lo mismo que buena parte del producto de la Imaginación de un local de la nueva construcción vendido la nación en la suma de 18540000 pesos. de esta operación nos queda 10 millones que hemos reservado para renta y que en la actualidad no se está produciendo interés de 258000 pesos mensuales. además pone arrendamiento del local estamos recibiendo mensualmente 100000 pesos.

en los términos anteriores los recursos propios de la sociedad menores públicas para el sostenimiento de la teca cerrados después a la suma de 358000 pesos, cuando estos momentos está costando la nómina de gastos fijos aproximadamente 650000 pesos mensuales discriminados en el pago del personal de planta servicios públicos, Seguro Social, suscripción de periódicos y revistas, prestaciones sociales , materiales y suministros y gastos de mantenimiento del edificio entre otros.

En el presente año de 1989 en el que al parecer por algunos malos entendidos, no contamos con el auxilio municipal que en 1988 se nos reconoció y  pago a razón de 200000 pesos mensuales, para no interrumpir el correcto funcionamiento de la biblioteca ni reducir a recortar algunos servicios convencionales más esenciales, nos vimos obligados a disponer de unos pocos recursos que teníamos reservados para el acondicionamiento y dotación de un salón que ha estado inutilizado y que se hace necesario para ampliar las áreas de lectura por razón de la creciente demanda de más y mejores servicios bibliotecologícos.

En estos momentos están atendiendo aproximadamente 1000 lectores diarios que acuden en busca de consulta a lo largo de la jornada reglamentaria de 8 horas. los usuarios en su gran mayoría pertenece a los estratos sociales más bajos ingresos y la población estudiantil de los niveles de Secundaria y universitaria especialmente.

son muy diversos los rubros de gastos que se presentan en el mantenimiento y manejo de un buen servicio bibliotecológico. además del personal altamente calificado que se requiere para una atención eficiente servicio, se necesita contar con la actualización permanente de la colección bibliográfica, lo que implica un alto costo por los elevados precios de los libros en estos momentos. FF se hace necesario Asimismo un servicio permanente clasificación y catalogación de las obras atendido por profesionales en el ramo, necesidad sentida de la biblioteca desde tiempo atrás que no ha sido posible resolver por la carencia de recursos económicos.

Son estas a grandes rasgos nuestra Universidad de mayor urgencia que estaríamos en capacidad tener con el refuerzo económico que el municipio pudiera prestarnos, teniendo en cuenta que de nuestros propios recursos solo podemos disponer de 350 8000 pesos mensuales que muy poco significan para la magnitud de la empresa cultural que estamos comprometidos.


[1] Acuerdo No. 12, mayo 21 de 1921, se auxilian las labores de la sociedad de mejoras publicas. $ 20 pesos de oro mensuales. No, 6, marzo 4 de 1923, Por el cual se auxilia la obra del atrio de la Iglesia por $400 pesos para terminar la obra del atrio y la subvención a la sociedad de mejores públicas por la suma de $600 pesos.

[2] Delio Valencia, Folleto sobre la Historia de S.M.P. de Envigado, Sala Antioquia, Biblioteca Publica Piloto

[3] Acta No.1, febrero 7 de 1928, AHSMP (Archivo Histórico Sociedad de Mejoras Públicas)

[4] Ibid. Valencia, página 2.

[5] acuerdo No. 38, septiembre 27 de 1928, AHCM (Archivo Histórico Concejo Municipal)

[6] Ibid. Valencia, página 3 

[7] Acta N. 45, enero 9 de 1932, AHSMP

[8] Acuerdo No. 12, abril 14 de 1929, suprime la subvención municipal a la Sociedad de Mejoras Públicas; rebajar a $15 pesos a cada una de las partidas de $30 pesos votadas para la celebración de las fiestas cívicas del 20 de julio y 12 de octubre del corriente año.

[9] Periódico Ceibas No. 3, mayo 26 de 1940, página 2

[10] Para 1940, estuvo ausente de la dirección de Ceibas, por ausencia y viaje en los departamentos de Caldas, Valle del Cauca y Huila (correspondencia enviada, agosto 11, Archivo Histórico de la Sociedad de Mejoras Públicas (A.H.S.M.P.)

[11] Resolución de la SMP, 23 de abril de 1940, publicada en primera página del Semanario Ceibas No. 2, 19 de mayo de 1940.

[12] Actas 146 del 21 de febrero de 1945, AHSMP

[13] acta 7 del 11 de diciembre de 1950, AHSMP

[14] acta de la sesión del 5 de noviembre de 1951, AHSMP

[15] Monografía de Envigado, edición de 1964, página 76.

[16] La Piedra del Ayurá, julio de 1999, página 7

[17] AHM, Radioperiodico Clarín. t. 43, f.32 y f.115.

[18] Periódico Ceibas, No.195, octubre, 1997, página 10

[19] Carta al alcalde Jorge Arturo Bastidas, presidenta del concejo Lilian Mejía de R, y concejal J.Mario Rodriguez, noviembre 24/ 1989. AHSMP.

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