historia del barrio el Trianon

El barrio fuè construido en 1971 cuando el Instituto de Crédito Territorial impulsó el proyecto residencial  y fue financiado por  Bancolombia. Su nombre aparentemente proviene de la finca en la cual se levantó. La Parroquia San Ignacio de Antioquia es un referente social, cultural y religioso, data de 1988, se inició como ramada y se inaugura en 1995.

El proceso de urbanización estatal comienza con el Instituto de Crédito Territorial, en especial la urbanización el Trianon, al ofrecer sus casas a más bajo interés y cómodos precios que los urbanizadores privados. Aunque al principio no fueron bien recibidos los proyectos de vivienda que ofrecía el instituto porque estaban construidas en diferentes materiales a los tradicionales. Las personas percibían que eran de baja calidad y estrechas, acostumbrados a los caserones amplios y altos, con finos muros de tapia. Ya el corregimiento de Sabaneta se había vuelto municipio desde 1968, y los proyectos de vivienda de interés social, aparecían para los empleados oficiales y en vista del crecimiento de la población obrera. Así se había iniciado el barrio El Dorado.

Los planos se encuentran  en la notaría sexta de Medellín, donde se protocolizaron mediante la escritura #1574 del 26 de abril de 1972.

Según escrituras encontradas en los archivos de la notaría primera de Envigado (depositados en la Biblioteca José Felix de Restrepo),  los primeros adjudicatarios de 1972 y primeros pobladores de la Urbanización El Trianón, fueron:

Héctor José Posada Soto, María Bernarda Ardila, Rafael de Jesús Araque Betancur y otra, Jesús Alfredo Tamayo Escobar y otra, Martha Gómez de  Betancur y otro, Iván de Jesús Restrepo Vallejo, Jairo de Jesús Valenzuela y otra, Carmen Erazo de Salazar, Margarita María Orozco Rivera, Joaquín Moreno Hernández, Inés Restrepo de Ospina, Soledad Sánchez Pérez, Carlos Alberto Sierra Suaza, María Lucina Mejía de Mora y otro, Ana Ruíz de Estrada y otra, Fabio de Jesús Mesa Cano y otra; Martiniano de Jesús Rendón Hincapié, Heriberto Estrada Jiménez y otra; Javier Emilio Robledo Vera y otra; Héctor Alfonso Estrada, Emilce Franco de Bermúdez y otro;  Francisco Paula Álzate Giraldo y otra, Jesús Emilio López Ramírez y otra, Josefina Gómez de Bedoya y otro, Manuel Alonso Garbo y otra, Elvira Mejía de Gómez y otro, Francisco Javier Ochoa Sánchez y otra, Hernando Antonio Hernández y otra, Francisco Javier Vélez Pabón y otra, María Soledad Eusse de Jurado, Darío de Jesús Valenzuela y otra, Héctor Jiménez Ceballos, Evelio Laverde Cadeño y otra, José Fabián Agudelo Galeano y otra, Jorge Antonio Gil González y otra, Luz Stella Salazar Duque, Rocío Ochoa de Merino y otro, Alicia de J. Ocampo de Cárdenas y otro, José Armando Ramírez Montañez y otra, Alfonso Correa Gómez y otra, Wilson de Jesús Santamaría y otra, Oliva Avendaño de Domínguez, Francisco Javier Sánchez Mora, Edilma de Jesús Marulanda Franco, Ramón Héctor Posada Ruíz y otra, Luis Eduardo Piedrahita Tobón, Pedro Guerrero Vergara y otra, Guillermo León Muñoz Gómez y otra, Martha Lucía Jaramillo de Hurtado y otra, Héctor Manuel Jiménez y otra, Alberto de Jesús Duque Vásquez, Olinda de Jesús Castro Rojas, Rafael Ángel Moreno Correa.

El primer centro educativo Escuela El Trianòn se inauguró a mediados del año 1976, acontecimiento de gran relevancia para la comunidad. La construcción del templo fuè ubicado en el terreno del señor Jesús Quintero y cedidos para su construcción el 21 de Octubre de 1986.

Como se puede ver con el aviso, la compañía Alberto Álvarez S. y Cía. Ltda. fue la encargada de construir el plan de vivienda, dice así: “Los 15.000 pesos se los levanta Usted…y a estrenar casa propia.  De uno o dos pisos, como la quiera; con cuatro alcobas, salón-comedor, dos baños, patio, cocina.  En su buen lote de 200 varas.  El precio de las casas, que ya están terminadas, es de 55.000 pesos.  Usted puede pagar fácilmente así: 15.000 pesos de contado; 12.000 pesos con plazo de dos años, pagando cada 6 meses y, el saldo, financiado con un plazo de 15 años, por el Banco Central  Hipotecario.

En dónde?  Pues nada menos que en Envigado, en la hermosa Urbanización Trianón, a continuación del barrio La Paz.   Lindas fachadas, antejardín y el clima más delicioso del mundo.  Decídase ya.  Pida informes en Alberto Álvarez S. y Cía. Ltda.”

aviso de prensa

Fuente: Archivo Centro de Información Periodística CIP.  María Teresa Valenzuela A.
mariatval@hotmail.com  ©El Colombiano

Y nace un barrio: El Trianon

la historia del barrio nació aproximadamente hace 43 años, creado  en 1974 , cuando el Instituto de Crédito Territorial  repartió solicitudes entre los interesados. Uno de sus primeros habitantes fue don Leonel Ramírez. Él escogio una de las casas ubicada en la calle 46D sur con carrera 39, junto a su esposa, doña Inés Hoyos, con quien tuvo tres hijos, provino de Pueblorrico, y emigro a Medellín cuando tenía 10 años con sus papás y sus 12 hermanos. Llegó a Barbosa donde vivieron por por casi 4 años, luego fue Sabaneta y posteriormente Envigado. Se instalaron en El Dorado. Él ya tenía poco más de 14 años y decidió independizarse, trabajó fuertemente y prestó el servicio militar. Sin embargo, no se alejó del todo de Envigado ni de su familia ni de sus amistades. Allí conoció a su futura esposa, en una relación de noviazgo de dos años.

Vivió en el barrio El Dorado durante cinco años, allí nacio sus dos primeros hijos, y de ahí pasaron al proyecto que eligió a muy buen tiempo don Leonel. Esa casa era parte de la tercera etapa de El Trianón, pero las 3 fases se construyeron casi que al mismo tiempo. Él y su familia fueron testigos del cambio, la manga se edificó y, aun así, ellos se vieron beneficiados. Como si se tratara de un premio por su amor al campo, la casa de don Leonel cuenta con 2 entradas: una que da al vecindario tradicional y otra que lo deja a unos 7 pasos del reconocido humedal que lleva el nombre del barrio. En ese recurso natural ha cultivado y cosechado guayabas, naranjas y aguacates, además de haber sembrado plantas y flores.

Fueron testigos de ese importante humedal, que le da un valor especial al barrio.  Los niños del barrio jugaron en el humedal a tirar piedras o subiendose a los árboles. Siendo jóvenes fue testigo de noches de luna y sancochadas entre amigos.  Ellos desconocían que se trataba de un suelo húmedo, pues en este espacio había ganado y las vacas se encargaban de no dejar crecer el césped; por eso años atrás era ideal para jugar y pasar largas horas.

El barrio también vivió el período de la violencia derivada del narcotrafico entre 1985 y 1995, como sucedió en otros barrios. Ramírez fue testigo de la muerte de decenas de personas —conocidas y no— desaparecieron o murieron. «Por ejemplo, al vecino barrio La Paz no se podía ir tranquilamente a bailar, casi que ni pasar por casualidad».  Hoy él dice: “Esto por acá es muy tranquilo y eso es lo que más se necesita para vivir bueno. Ya criamos los hijos, ya uno se cuida solo y puede cerrar su ciclo”, agrega sentado en la comodidad de su casa. En este vecindario tiene sus apegos y formó un hogar, en su casa construyeron sus hijos (hacia arriba cada uno), en El Trianón lo conocen varios y lleva buenas relaciones: “No ofendo a nadie para que nadie me ofenda, soy de buen vivir y por eso me veo acá por el resto de mis días”.

Fuentes: periódico gente: http://gente.com.co/vida-de-barrio-eso-es-vivir-en-el-trianon/

surge de una finca

El barrio El Trianón nació como resultado de una vertiginosa corriente urbanizadora que se surgió en el municipio en la década de 1960 y que siguió desarrollándose con igual impulso en las décadas subsiguientes.[1] Como resultado de la creciente industrialización y el estímulo del éxodo del campo a la ciudad, pasando de vidas campesinas a vidas obreras. En 1968 la compañía americana Maquinego compró al señor Gustavo Villegas dueño de la finca El Trianol, otros dicen que el dueño era el señor Luis Villegas[2], una parte de la finca con el objetivo de edificar 30 casas unifamiliares, para luego venderlas al Instituto de Crédito Territorial (Ver imagen 1).  Desde el momento en que se proyectó la edificación del barrio se mostró preocupación desde la administración municipal por la construcción de su acueducto, tanto así que en mayo de 1968 se autorizó al alcalde y al personero municipal para que “gestionen la compra de las fajas de terreno necesarias para el acueducto del barrio “Trianon” (…) La mencionada negociación será tanto con los propietarios de la faja de terreno como con los urbanizadores. (…) Si no fuere posible adelantar la mencionada negociación, se faculta a los señores alcalde y personero para que adelanten el correspondiente juicio de expropiación.”[3] Aun así los problemas con el alcantarillado serán de largo aliento en el barrio, en agosto de 1971 usuarios de Acuantioquia protestaron por los malos servicios que la entidad prestaba en el barrio.[4]

Otra de las medidas del proceso fue la creación de una inspección de policía que abarcara los barrios El Trianón y La Paz, en parte porque estos barrios gracias a las precarias vías de comunicación eran de difícil acceso desde el centro del municipio.[5] Problema que sería atendido por la administración municipal solo hasta 1974 cuando por disposición del concejo se nombró una comisión para que asistiera a una reunión citada para el día 19 de noviembre de ese año a las 6 p.m. con el fin de discutir los problemas de transporte de los barrio del sur occidente del municipio, especialmente los barrios El Dorado, La Paz y El Trianón; a dicha reunión estaban invitados, además de la comisión, el jefe de la división técnica del lntra, doctor Eliodoro Durango; el director de tránsito departamental, doctor Manuel Vélez Cuartas; los gerentes de las diferentes empresas de transporte del municipio y el alcalde.[6]

El barrio El Trianón es de naturaleza obrera por tanto la construcción y financiación de las obras de urbanización fueron costeadas por entidades bancarias o gubernamentales de inversión social. En este caso la etapa I y II fueron financiadas por el Banco de Colombia, por un costo de $70.000 pesos, y la III y IV, que fueron construidas entre 1973 y 1974 por el Instituto de Crédito Territorial. Los primeros pobladores llegaron en 1972, cuando ya estaba construida la segunda etapa, estas casas fueron financiadas a través del ICT. [7] Entre los primeros habitantes del barrio está don Conrado, quien tenía un negocio de venta de helados enseguida de la Iglesia San Ignacio; otra de las familias en llegar de primeros fueron los Grajales. En ese momento la comunicación del sur del municipio era muy complicada, tanto es que el transporte, que era un carro de escalera solo llegaba hasta el barrio La Paz,[8] exactamente hasta la terminal de buses ubicada cerca al bar Maracaná. Años más tarde la terminal fue trasladada a la parte baja de la vía principal de El Trianón en la calle 47 sur,  posteriormente se pasó a la carrera 39 donde permaneció por algunos años para después ser trasladada a su ubicación definitiva.[9]

Plano de Envigado 1970. Fuente: Periódico Presencias, Nro. 14, 13 de septiembre de 1970, pág. 5.

Una vez terminada la última etapa en 1974, la administración municipal y la comunidad comenzaron a preocuparse por las obras complementarias del barrio que permitieran a sus habitantes tener una buena calidad de vida. La primera fue una escuela que permitiera suplir las necesidades educativas de los habitantes, siendo esta la inaugural experiencia de trabajo comunitario en el barrio y con la que se motivó la conformación de la primera Junta de Acción Comunal, a través de ésta se solicitó al ICT que cediera una de las casas para adecuarla como centro educativo, la vivienda estaba ubicada en la calle 47 sur Nro. 39B-53 frente a la zona verde, costado sur. Los fondos para la compra de pupitres y otros enseres se recolectaron por medio de rifas y ventas de empanadas, además de la voluntad de profesoras y profesores residentes del barrio que dictaban clases de manera gratuita a más o menos 30 niños y niñas. [10]

En ese orden, el 10 de diciembre de 1974 a las 6 p.m. se llevó a cabo en la sede social de Instituto de Crédito Territorial del barrio una reunión para discutir los problemas y soluciones en materia educativa, a esta reunión que tenía por objeto discutir la carencia de infraestructura que había en el barrio fue invitado el gerente regional del ICT Ditter Castrillón, se buscó dar solución a 1700 solicitudes de matrícula que había para el año siguiente, 1975. Desde el concejo municipal se esperaba que el ICT cediera unos terrenos que tenía en el barrio para que el municipio pudiera construir allí una escuela, hasta ese momento el Instituto ya había asignado al municipio algunos terrenos para para tal fin pero se consideraban poco apropiados por sus características topográficas. Se toma entonces la decisión desde el concejo de nombrar una comisión que hiciera una visita al barrio y determinara con ayuda de la comunidad que terrenos tenía allí el ICT y cuáles serían los más propicios para la construcción de la escuela.[11]

En ese mismo año nace la primera Junta de Acción Comunal por iniciativa de Jaime Rave, Pedro Gómez, Jorge López, Guillermo Villada, Octavio Osorio, entre otros, para ello se citó a la comunidad de El Trianon a través del Pbro. Miguel Vallejo, párroco de María Reina de La Paz, en ese momento era la parroquia más cercana para congregarse. Las primeras tareas de la Acción Comunal fue la adquisición de los terrenos para la escuela en la parte alta aledaña a la antigua empresa Maguinego, porque el terreno tenía mejores condiciones de suelos que el otro opcionado, ubicado al lado del templo San Ignacio de Antioquia. [12]

Entre tanto, en marzo 1975 el municipio alquiló un local para la instalación de la escuela, por un lado, y por el otro intentó llegar a un acuerdo con el ICT pues si bien el Instituto ya había dado un lote al municipio para la construcción de la escuela este no llenaba los requisitos para su construcción, por lo que el alcalde y un socio de la Junta de Acción Comunal le solicitaron a Ditter Castrillón el cambio de ese lote. La propuesta se basaba en cambiar la designación de dos lotes de la siguiente forma: “el que actualmente se destina para la escuela se cambia por el lote destinado para parques y arborización en el barrio El Trianón, el cual llena los requisitos para la construcción de una escuela.” Las solicitudes se hacían con premura, pues pese al alquiler del local para el funcionamiento temporal de la escuela, aún faltaban 70 niños por cupo.[13]

Un periódico con texto e imagen

Descripción generada automáticamentePara agosto de 1975 la escuela no se había iniciado por problemas con el contratista quien exigía una sobre tasa que debía ser asumida por la Acción Comunal, sin embargo se esperaba que en el mes de septiembre se iniciaran los trabajos con el acompañamiento del Instituto Colombiano de Construcciones Escolares en Antioquia ICCE,[14] creado por el decreto número 2394 de 1968 del 16 de septiembre por el entonces presidente Carlos Lleras Restrepo.[15] En 1996, casi 20 años después de su fundación la escuela tenía estudiantes de preescolar hasta quinto de primaria a quienes se les ofrecía actividades complementarias para que tuvieran un desarrollo integral como danza, teatro, música; además estaba en proyecto la escritura del himno y el diseño de la bandera (Ver imagen 2).[16]

Imagen 2. Fiestas 20 años de la escuela El Trianón 1996. Fuente: Periódico El Informativo de Envigado, Nro. 117, septiembre de 1996, pág. 12.

En 1976 los problemas del barrio seguían siendo los mismos y fueron conocidos por el alcalde Gonzalo Quintero gracias a una visita que hizo al barrio en febrero de ese año, la socialización de la situación de la comunidad estuvo a cargo de Luis Javier Castaño quien le dijo: “la incapacidad de Acuantioquia para prestar en forma adecuada los servicios de acueducto y alcantarillado, el mal estado de las vías, la insuficiencia de aulas para albergar a los estudiantes del Liceo Cooperativo Bicentenario, la carencia de vigilancia, la falta de zonas deportivas, la incapacidad de la higiene para controlar los animales sueltos, la total falta de arborización e iluminación.” Problemáticas a las cuales el alcalde se comprometió a darles solución dentro de las capacidades del presupuesto municipal.[17] Como muestra de las dificultades presentadas en el suministro de agua en el barrio, en noviembre de 1976 se publicó en la prensa local un anuncio del racionamiento del servicio en diferentes barrios del municipio:

Anuncia el racionamiento del servicio de acueducto en el municipio de Envigado, a partir del 1 de diciembre de 1976, en los barrios y en las horas que se discriminan a continuación: de 9am a 12 m, Mesa, El Centro, Dorado, La Merced, Trianón, La Paz, Asilo, Mantenilla, Alcalá, La Estación, El Portal, Zona Industrial, Andalucía, El Olivo, San Marcos, Ciudad Jardines, Cervantes, Los Sauces, Las Casitas y El Matadero. / (…) Acuantioquia presenta disculpas a sus usuarios por las incomodidades en el suministro de agua hasta tanto se normalice el servicio.[18]

comienzos de la escuela

Enero de 1976 se habían comenzado las obras de la escuela, primero aplanando el terreno y con la instalación de filtros para el drenaje de aguas, tareas en las que fueron muy importantes las participaciones de la comunidad. La escuela se inauguró con el acompañamiento de la banda municipal a mitad de ese año.[19] Y para noviembre la escuela El Trianón ya tenía la capacidad de atender 500 niños.[20] En esas mismas instalaciones, en la década de 1990 funcionó el jardín infantil Ilusiones adscrito a Comfama en el que se matricularon 60 niños y niñas el primer día, casi todos hijos de madres cabeza de familia.[21]

En términos deportivos o más bien de escenarios deportivos en el barrio, la Acción Comunal en agosto de 1977 solicito que se decretara como zona deportiva un terreno propiedad del municipio que cumplía los requisitos exigidos por Obras Públicas Municipales,[22] dicha solicitud fue aprobada por el concejo municipal el 25 de agosto.[23] Solo dos días después en sesión del concejo, Alberto Restrepo concejal pasó un informe hecho por el jefe de Obras Públicas que decía: “considera que el terreno “C” de esa urbanización es el más indicado para la construcción de las canchas deportivas.”[24]

La construcción de un escenario deportivo en el barrio era de gran importancia gracias a que por obra de la comunidad en 1974 nació el Club Deportivo El Trianón, algunos de sus socios fundadores fueron Quinchía, Mario Correa, las hermanas Rave y los hermanos Aristizábal; el club estaba integrado por habitantes de El Trianón pero también de los barrios aledaños. Tenía personería jurídica, una secretaria y una tesorería vigilada por el municipio. El Club contaba con diferentes fuentes de financiación como aportes voluntarios de cada socio, inversión de la empresa privada y el producto de algunos eventos que hacían tales como partidos de futbol los domingos, carreras ciclísticas, acostalado, partidas de ajedrez y otras actividades lúdicas [25]

Por otra parte, la construcción del templo tuvo que esperar hasta la década de 1980. Fue creada por el arzobispo de Medellín, cardenal Alfonso López Trujillo como la parroquia 255 cuyo nombre seria San Ignacio de Antioquia el 19 de junio de 1987.[26] Como se dijo anteriormente, los feligreses del barrio El Trianón asistían a misa en la Parroquia Santa María de La Paz, ubicada en el barrio La Paz, aunque también sacerdotes de esa parroquia celebraban misas a las afueras del almacén Doña Fanny Jaramillo de Ramos, situado al frente de donde finalmente se construyó el templo en la carrera 40 A No. 46 E sur – 43. A medida que el barrio crecía los espacios litúrgicos se fueron quedando cortos por lo que a mediados de la década de los 80 los vecinos crearon la Junta Pro-Templo bajo el liderazgo del padre Diego Restrepo y Miguel Ramos presidente de la Junta que estaba integrada por Fernández, Margarita Tobón, Luis Miguel Ramos, Lola Guzmán, Luis Giraldo, Fanny Jaramillo, Ligia Álvarez, Dora Raigoza, Laura Vélez e Irene Orozco, cuyas primeras actividades estuvieron centradas en conseguir el terreno para construir el templo, se pensó entonces en el terreno aparentemente baldío que estaba frente al almacén de doña Fanny[27] y donde se habían celebrado de manera improvisada algunas misas. El terreno fue motivo de disputas pues Jesús Quintero un vecino del barrio decía que el lote era de él mientras que el ICT argumentaba lo mismo, entonces se tomó la decisión de citar las partes ante el personero municipal quien finalmente falló a favor del Instituto, quien a su vez decidió el 21 de octubre 1986 ceder el terreno para la construcción del templo acción que fue ratificada por el alcalde municipal mediante resolución 001 del 5 de enero de 1987. Entre tanto se siguieron celebrando las misas en un templo improvisado con bancas de madera bajo una ramada.[28]

Como otras obras en el barrio, la construcción de la parroquia se vio favorecida por el trabajo comunitario y la solidaridad de los vecinos que a través de actividades recogieron fondos para la construcción y embellecimiento de la capilla como donar materiales de construcción, recoger reciclaje para venderlo, venta de empanadas con insumos donados por los vecinos, rifas de objetos donados, bingos y bazares, además de una importante donación recibida desde Alemania en 1991 que fue clave para la terminación del templo. [29]

 La primera piedra se colocó el 29 de julio de 1989. El primer párroco fue el presbítero William Restrepo nombrado en 1987 a quien le correspondió todo el proceso de construcción de la parroquia. En ella hay diferentes grupos pastorales como de Catequesis, Pastoral de la Salud, Hermanas Esclavas Misioneras del Santísimo Sacramento, Grupo La Guardia De Honor, cofradía del Santo sepulcro, Jóvenes Universitarios, Comunidad Neocatecumenal, Roca Firme (Grupo Carismático de Adoración y Alabanza), Legión de María, Servidores del Altar, Grupo de Lectores, Grupo de Apoyo, Grupo de la Tercera Edad, Grupo Scout Anaconas 17, Grupo Apoyo Social, Asesores Jurídicos. Dentro de sus tradiciones esta la celebración al Santo Patrono, los días 17 de octubre con una misa y una conferencia sobre un tema litúrgico o social, y se confirma en la fe a los jóvenes; además de las acostumbradas por la religión católica como La Semana Santa, la Navidad, Primeras Comuniones y día de los difuntos el 2 de noviembre.[30]


[1] Sánchez Bustamante y Julio Jaime Mejía. Segunda parte: de la ciudad joven a la gran ciudad. 583.

[2] Del Valle Montalvo. Informe del desarrollo y avance de investigación en el desarrollo de la catedra envigadeña, 172.

[3] Proyecto de acuerdo Nro. #. 7 de mayo de 1968. Carpeta “Proyectos de acuerdo 1967 – 1968”

[4] Acta Nro. 51. 23 de agosto de 1971. Carpeta “Actas 1970 – 1972”

[5] Acta Nro. #. 4 de agosto de 1970. Carpeta “Actas 1968 – 1970”

[6] Acta Nro. 5. 18 de noviembre de 1974. Carpeta “Actas nov 1974 – nov 1976”

[7] Marín Henao. Trn Retrovisor. Memorias de El Trianón. 8.

[8] Del Valle Montalvo. Informe del desarrollo y avance de investigación en el desarrollo de la catedra envigadeña, 173.

[9] Marín Henao. Trn Retrovisor. Memorias de El Trianón, pág. 27.

[10] Marín Henao. Trn Retrovisor. Memorias de El Trianón, pág. 10.

[11] Acta Nro. 7. 25 de noviembre de 1974. Carpeta “Actas nov 1974 – nov 1976”

[12] Marín Henao. Trn Retrovisor. Memorias de El Trianón, pág. 12

[13] Acta Nro. 22. 13 de marzo de 1975. Carpeta “Actas 1975”

[14] Acta Nro. 41. 20 de agosto de 1975. Carpeta “Actas 1975”

[15] Decreto Nro. 2394. 16 de septiembre de 1968. https://www.mineducacion.gov.co/1759/articles-104213_archivo_pdf.pdf

[16] Sin autor. (septiembre de 1996). Fiestas en la escuela El Trianón, El Informativo de Envigado, pág. 12.

[17] Sin autor. (23 de febrero de 1976). Visita a “El Trianón”, El Dragón, pág. 2.

[18] Sin autor. (30 de noviembre de 1976). Acuantioquia S.A, Ceibas, pág. 9.

[19] Marín Henao. Trn Retrovisor. Memorias de El Trianón, pág. 13.

[20] Acta Nro. 1. 1 de noviembre de 1976. Carpeta “Actas 1976 – 1977”

[21] Marín Henao. Trn Retrovisor. Memorias de El Trianón, pág. 15.

[22] Acta Nro. 26. 1 de agosto de 1977. Carpeta “Actas 1976-1977”

[23] Acta Nro. 31. 25 de agosto de 1977. Carpeta “Actas 1976-1977”

[24] Acta Nro. 32. 27 de agosto de 1977. Carpeta “Actas 1976-1977”

[25] Marín Henao. Trn Retrovisor. Memorias de El Trianón, pág. 17

[26] Redondo Benítez, “Parroquia San Ignacio de Antioquia / Barrio Trianón – Envigado”, Boletín Centro de Historia, págs. 127-131.

[27] Redondo Benítez, “Parroquia San Ignacio de Antioquia / Barrio Trianón – Envigado”, Boletín Centro de Historia, págs. 127-131.

[28] Marín Henao. Trn Retrovisor. Memorias de El Trianón, pág. 19.

[29] Redondo Benítez, “Parroquia San Ignacio de Antioquia / Barrio Trianón – Envigado”, Boletín Centro de Historia, págs. 127-131.

[30] Redondo Benítez, “Parroquia San Ignacio de Antioquia / Barrio Trianón – Envigado”, Boletín Centro de Historia, págs. 127-131.

El humedal

La Declaratoria de Área Protegida es producto del trabajo conjunto entre el Área Metropolitana, la Administración de Envigado y la comunidad de la zona 7, con el acompañamiento técnico de la Universidad Nacional de Colombia. Es un espacio de más de 20 hectáreas para el encuentro ciudadano, que garantiza la conservación más de 1.657 individuos arbóreos de 116 especies y la protección de especies de fauna amenazadas. El Instituto de Investigación Alexander von Humboldt revisó los criterios que se requieren para declarar un área protegida en el país y avaló el proceso.​

«El Humedal fue la primera área protegida de Envigado, a partir de este martes 26 de febrero de 2019. Esta declaratoria, quinta en el Valle de Aburrá y primera en ese municipio, fue producto del trabajo conjunto entre el Área Metropolitana, la Administración de Envigado y la comunidad de la zona 7, con el acompañamiento técnico de la Universidad Nacional de Colombia.

De igual forma la declaratoria implicó una área de recreación, avalada por el  Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, es un logro inmenso en actores, dimensiones e impactos, pues con ella se preservan, conservan y protegen más de 20 hectáreas de biodiversidad en el territorio urbano con puertas abiertas a los habitantes metropolitanos. Está abierto, entonces, un espacio de encuentro ciudadano para la conservación de más de 1.657 individuos arbóreos de 116 especies y la protección de especies de fauna amenazadas, como la Guacharaca y la Pollita de agua.

“La declaratoria de un área protegida es fundamental porque con ella conservamos la biodiversidad en el territorio, fortalecemos la relación del ser humano con su entorno, fomentamos el cuidado de la naturaleza y recibimos sus servicios eco sistémicos. También es importante resaltar el componente recreativo de esta área protegida, pues la ciudadanía puede recorrerla en familia, siempre aprendiendo a proteger la flora y la fauna. Estamos felices de cumplir aquí nuestro objetivo de preservar, conservar y proteger», afirmó Eugenio Prieto Soto, Director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.

El Humedal El Trianón – La Heliodora es la quinta área protegida declarada en el Valle de Aburrá. Se suma a El Parque Natural Regional Metropolitano  Cerro  El Volador, al Área de Recreación Urbana La Asomadera y al Área de Recreación Cerro Nutibara en Medellín, además del Área de Recreación Piamonte en Bello. Todos ellos pertenecen al Sistema Metropolitano de Áreas Protegidas (SIMAP), que pretende diseñar y fomentar la declaratoria de áreas protegidas con el fin de garantizar la conservación de la diversidad biológica, la oferta de bienes y servicios ecosistémicos, y los valores socioculturales asociados a estos lugares.

El Instituto de Investigación Alexander von Humboldt revisó los criterios que se requieren para declarar un área protegida en el país por determinación de la ley. Brigitte Baptiste, su Directora, afirmó durante el evento de Declaratoria que “vimos con mucha alegría esta solicitud, pues se trata de un caso en que un área de más de 20 hectáreas va a prestarle servicios a muchas personas. Es algo equivalente en tamaño a un gran parque nacional, solo que a este último, normalmente, no tiene acceso la comunidad».

“Es un aprendizaje para nosotros y también una satisfacción, porque el Valle de Aburrá ha sido partícipe de la política metropolitana de la biodiversidad y ha sido líder en construcción de una perspectiva muy práctica y operativa de lo que es manejar la biodiversidad. Nosotros tomamos esos aprendizajes y los llevamos no solo a otras partes de Colombia sino al mundo, porque realmente lo que está pasando en el Valle de Aburrá es digno de ser copiado», agregó la Directora del Instituto Humboldt.

Cifras importantes: 

En materia de flora se registraron 1.657 individuos arbóreos pertenecientes a 116 especies, agrupadas en 91 géneros y 38 familias. De este censo, 1.411 individuos pertenecen al Parque Lineal La Heliodora y 246 al humedal El Trianón. La familia con mayor número de especies encontradas fue Fabaceae con un total de 28 especies.

La comunidad de mamíferos  está constituida por siete 7 especies representadas en 4 órdenes y 5 familias. La especie más abundante fue el murciélago frutero mayor (Aribeuslituratus), seguida por la zarigüeya (Didephismarsupialis) y la ardilla roja (Nosciurusgranatensis).

  • En el caso de la avifauna el muestreo logró identificar la presencia de 70 especies de aves.
  • Fueron declarados como objetos de conservación: el recurso hídrico del área protegida conformado por el humedal El Trianón, quebradas La Heliodora y La Seca; la vegetación ribereña cercana a los cuerpos de agua; el paisaje acústico, es decir los sonidos producido por los seres vivos que habitan este lugar; Equisetumgiganteum, una planta herbácea que fomenta la conservación del humedal y aves como la guacharaca y la pollita de agua.
  • Dentro de los bienes y servicios eco sistémicos identificados se encuentran el de regulación térmica y almacenamiento de carbono.

Proceso de declaratoria
Fue iniciativa de diferentes actores y sectores interesados en la conservación del  ecosistema estratégico conformado por el Humedal del Trianón y el Parque Ambiental Lineal La Heliodora, ambos ubicados en la zona urbana 7 del municipio de Envigado.

Entre ellos se encuentran el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Alcaldía de Envigado, a través de su Secretaría de Medio Ambiente y  Desarrollo Agropecuario, además del Comité Zonal de Planeación y Participación de la Zona 7, la ONG Eco Humedales, la Mesa Ambiental Municipal, el Acueducto Alto de Las Flores y las JAC de El Dorado, Gualandayes, El Trianón, La Paz, Señorial y Altos del Trianón.

La ruta declaratoria y el plan de manejo fueron desarrollados por la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, a través de un convenio interadministrativo con el Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Consistió en un proceso técnico con un alto componente participativo compuesto por talleres y mesas de trabajo con organizaciones sociales, instituciones educativas y empresas.

Durante el evento, el municipio de Envigado entregó la distinción “Moneda de Honor», con la que se honra la presencia de personajes ilustres en la ciudad señorial, así como una resolución de agradecimiento al Director del Área Metropolitana por el apoyo y acompañamiento en la declaratoria.

Por su parte, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá entregó durante la Declaratoria una réplica del mapa con su distribución geográfica del Valle de Aburrá, como símbolo del territorio donde ejerce sus funciones según la norma de autoridad ambiental».​

fuente: https://www.metropol.gov.co/Paginas/Noticias/humedal-el-trianon-la-heliodora-primera-area-protegida-de-envigado.aspx

Un poco de historia.

Gracias al comite del barrio se impulsó la protección del humedal, el cual fue considerado como un ecosistema estratégico. Los expertos de Corantioquia avalaron la posición de la comunidad que insistía en la protección de este lugar porque presentaba las características propias de un humedal. Al principio, existieron dudas en la misma comunidad sobre el valor del terreno como un humedal, pero la Corporación ambiental de Corantioquia ratificó la posición del comité. Desde el 6 de enero del 2006, fecha en la que se radicó el informe técnico en la Administración Municipal de Envigado, el ecosistema estratégico goza de los privilegios de protección que tanto han pedido sus vecinos, gracias a los cuales se denunció a tiempo la construcción de una urbanización en el predio, a pesar de que otras afectaciones por contaminación y urbanización de terrenos aledaños ya se hicieron.

Beatriz López, jefe de la oficina Aburrá Sur de Corantioquia, explicó que “nosotros efectivamente recibimos una queja de parte de la comunidad manifestando que el sitio era un humedal con unas características de fauna y flora. Allí se hicieron presentes un ingeniero forestal y un geólogo, quienes emitieron el concepto según el cual efectivamente el lugar es un humedal con unas características específicas”. De igual manera, aseguró que el hecho de que haya sido catalogado como un ecosistema estratégico explica que el lugar tiene unas características de gran importancia para el medio ambiente. Es el caso de la Polla de agua, un ave típica del lugar. “Es muy significativo que allí estén esas especies, ya que sólo habitan en humedales y en sitios donde no haya contaminación, porque se alimenta de pequeños crustáceos y peces, que habitan en fuentes de agua que no están contaminadas. Incluso la gente no entiende la importancia del ecosistema y como lo ven como un lote baldío le echan basuras, entre otras cosas”, aseguró López.

Informe técnico

El informe sobre el lote, el cual fue solicitado a raíz de las quejas de la comunidad sobre la construcción de urbanizaciones y que también esperaba el Municipio de Envigado para tomar cualquier decisión sobre la intervención en el predio, enfatizó que era un humedal. Entre las características halladas por Edgar Jaramillo Carvajal, ingeniero geólogo, y Elmer Vallejo Santana, técnico operativo, se señala que en el lugar se presenta afloramiento superficial de agua que satura todo el depósito “y que se hace evidente en la distancia por la fisonomía característica de la vegetación hidrofítica que lo cubre, de la cual se observa, entre otras especies, Esquisetum sp, Conmelina sp, tres especies de Cyperáceae, dos especies de Juncaceae, etc. En la periferia de esta cobertura se observa evidencias de que su nivel de cubrimiento al terreno fluctúa según la temporada climática o nivel de saturación”.

Y añade que “dicho depósito, de acuerdo con la definición de la Convención de Ramsar, constituye un humedal…”. Dicho informe técnico fue enviado al Municipio de Envigado, por parte de la corporación, para aclarar el tema, con el cual la Administración será la responsable de asumir su protección y las decisiones que sobre la intervención del humedal de El Trianón se tomen. “Remitimos ese informe técnico al Municipio porque el humedal se está disminuyendo por la presión urbanística, nuestra competencia es el informe técnico y definir las actividades encaminadas a su protección. Con base en el estudio, la Administración debe tener en cuenta que está protegido por la Ley y por los convenios en los que Colombia está inscrita”, manifestó la jefe del Aburrá Sur de Corantioquia.

El informe también ilustra a los funcionarios de la Administración sobre lo que significan los humedales y las leyes que protegen los mismos. Precisamente el humedal de El Trianón es un ecosistema que se encuentra protegido por la Ley 357 de 1997, mediante la cual el país se acogió al Convenio Ramsar.

En el mes de septiembre los miembros del Comité Prodefensa del Humedal de El Trianón no descansaron en su veeduría y lucha porque el ecosistema sea protegido, reunió las firmas para solicitar a la Administración que se suspendieran obras en los terrenos y se determinó parar las intervenciones hasta cuando se definiera si era una quebrada o un humedal. Aunque los problemas continúan: “Recientemente hubo un daño grande sobre el humedal que hicieron tres trabajadores entre el viernes 30 de diciembre (hecho presenciado por la bióloga Elisa Londoño de nuestro Comité, quien llamó a la Inspección de Espacio Público y no respondieron porque salieron de descanso hasta el 2 de enero) y el viernes 6 de enero de 2006”, aseguró Hilda Zapata, uno de los miembros más activos del Comité de Protección.

Así mismo, añadió que “posteriormente yo fui informada el día viernes 6 de enero a las 12 del día, por un miembro de la comunidad, de que había unos señores rozando casi todo el humedal. Al instante busqué apoyo con los miembros del Comité, respondieron a mi llamado el párroco Wilson Álvarez y el líder comunitario Samuel Castaño. Me presenté a las 2:10 p.m. a la Secretaría del Medio Ambiente, donde hablé con el señor Carlos Echeverry quien dijo que ellos no tenían competencia policiva, pero que podíamos pedir el apoyo a Espacio Publico. Hablé con la inspectora Guadalupe Díaz, quien envío refuerzos a la zona y no hallaron el humedal, insistí y nuevamente volvieron a El Trianón y ordenaron la suspensión de los trabajos”.

Pese a que hubo suspensión de la intervención, el Comité asegura que les resulta cuestionable que dichas dependencias no tengan atención en las fechas citadas, sabiendo que se pueden presentar situaciones como la descrita.

Cuando ayer hablamos con los funcionarios de Envigado, al parecer no tenían conocimiento del concepto de Corantioquia y sobre esa situación, Gloria Elena Correal, de la Secretaría del Medio Ambiente, manifestó que el Municipio estaba a la espera de los resultados de los estudios, “obras y demás están suspendidas hasta que no se determine si es un humedal”, aseguró. Finalmente Beatriz López expresó que se debe tener en cuenta que el predio se haya definido como un humedal, porque ello lo convierte en un sitio de bien público, pues son muy escasos y merecen protección especial.

Fuente: El Trianón sí es un humedal,  Periódico El Mundo, Autor: diana Ramírez, 11 de Enero de 2006

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