Francisco Londoño «Pescadito» y su impulso del coleccionismo.

Fotografía de Francisco Londoño Barrientos «Pescadito»
Matrimonio de Francisco Londoño con Olga Soto en Caldas, Foto Album familiar Giovanni Londoño.

Francisco Londoño Barrientos, conocido como Pachito Londoño o Pescadito, nació en Belmira, en el departamento de Antioquia un 12 de octubre de 1933 y contrajo matrimonio con Olga Marina Soto en el municipio de Caldas, con la cual tuvo siete hijos. Se cuenta que la fiesta de bodas fue animada por el trío Los Playeros del cantante Leonel Ospina, con canciones famosas como El Jardinero, María Teresa y Ya nació el niño.

Tuvo diferentes negocios en Caldas y Envigado como El Pollo, Los Recuerdos (hoy está el Bar el Yucal) en 1975, Salón Ensueño (1980), Billares el parque, y en casi todos destacó por la calidad de su música y colección. Así retrata su amigo Gustavo Escobar, la atmosfera de sus negocios en la difusión  de la música antigua:

“Sus sitios de encuentro fueron en Caldas, Envigado y Sabaneta fiel prolongación de las “Catedrales” de la música de antaño, reconocidas como tales en Medellín, Barbosa, Copacabana y Caldas. En los bares de don pacho encontramos siempre el más selecto y variado tendido sonoro que traganíquel alguno pudiera brindar. Integrante de la más célebre generación de taberneros con que contó “la ciudad señorial de Antioquia”, comandada por Enrique Henao, Orlando Mesa y Guillermo Tamayo Correa, solía invitar a cordiales tertulias imposibles de olvidar”[1].

Especialmente queremos destacar su bar La Gruta Simbólica del barrio El Señorial, en alegoría a la famosa de Bogotá, donde Pescadito favoreció las tertulias de la música popular y la divulgación y preservación de las colecciones.

Bar El Ensueño a una cuadra del parque Principal de Envigado, convertido hoy en una cafetería.
Billares El Parque

En sus negocios se esmeraba por atender bien a todos sus clientes. Y procuraba por que estuvieran bien decorados, que causaran admiración y elogios, con fotografías de artistas destacados en marcos tallados de madera de Pilar Arcos, Margarita Cueto, Sarita Herrera, Lydia Mendoza, Juan Pulido, Ortiz Tirado, pero en cada lugar tenía un lugar especial un retrato de su amigo La Vaca.

Y es por eso que allí nació la Corporación de Coleccionistas de Envigado. Porque Pescadito desde sus diferentes negocios aprendió a conocer la música antigua y a reunir los discos de 78 rpm, comprando, compartiendo e intercambiando con otros coleccionistas, pero sobre todo aprendiendo de la mano de su gran amigo Miguel Correa Sánchez, a quien le decían La Vaca y de Pedro Baena de Itagüí.

En el Bar El Ensueño, se hicieron tertulias musicales, donde en ocasiones venía Hernán Restrepo Duque, a compartir sus hallazgos o su saber con los presentes y a compartir opiniones de los grupos e interpretes con los coleccionistas. Tal es el caso también de su salón musical  Con lo de Antes en Sabaneta en que se realizó la disertación de Gustavo Escobar Vélez sobre el famoso Dueto Valente y Caceres, que atrajo a coleccionistas del municipio de Caldas como Guillermo León Hernández o Pedro Baena de Itagüí. Ni que se diga de los coleccionistas de Envigado como Sergio Quiroz o Gabriel Ochoa, que llevaban sus piezas de sus grupos preferidos para mostrar y apreciar entre sus amigos las piezas raras y curiosas.

“Don Francisco convocó a charlas didácticas sobre temas afines a la música popular y supo cautivar una selecta clientela. Su presencia en los primeros concursos de coleccionistas destacó por los discos presentados y por su atuendo llamativo. Así mismo tuvo participación en los Encuentros Internacionales de Coleccionistas de música Argentina en la ciudad de Medelllín”[2].

Existen registros fotográficos donde Pescadito trajo a su Bar El Ensueño a Lydia Mendoza en 1980 y estuvo en su posterior recepción junto a otros coleccionistas que veían en la artista norteamericana del lado de la frontera mexicana, un exponente de la música campirana, que inspiró la música de carrilera en Antioquia y el eje cafetero. De igual suerte, participó en el homenaje a las hermanas Padilla, otro duo famoso de este género musical, entre los fervientes oyentes de la música antigua.

Homenaje a Lydia Mendoza por los coleccionistas Gabriel Ochoa, Horacio Villa, Francisco Londoño, Pedro Baena, Fotografía Gabriel Ochoa.

Homenaje a Lydia Mendoza por los coleccionistas Gabriel Ochoa, Horacio Villa, Francisco Londoño, Pedro Baena, Fotografía Gabriel Ochoa.

Pachito Londoño o Pescadito, contrajo matrimonio con Olga Marina Soto en el municipio de Caldas, y con la cual tuvo siete hijos. En esa época manejaba maquinaria pesada para diferentes obras civiles, y en caldas se conocieron, Olga era operaria en la Locería colombiana. Su fiesta de bodas fue una representación de la importancia que tenía para él, la música popular, pues fue animada con baile y música del trío Los Playeros y su voz Leonel Ospina, famoso  por canciones como El Jardinero, María Teresa y Ya nació el niño.

Se inicia en el mundo del coleccionismo cuando un cuñado Gustavo Soto monta un café  y para decorarlo le pinta en las paredes figuras de pescado, y nombro al lugar El Pescaíto. Cuando Francisco lo compra posteriormente le incorpora un piano 800 y, por referencia al lugar, los lugareños le ponen el apodo. El Café queda aún a dos cuadras abajo del cementerio, aunque con otro nombre.  En ese lugar y por recomendación del público recoge música de los Trovadores de Cuyo, el Conjunto América, Los Romanceros del Cauca, Pedro Sánchez, Lydia Mendoza, Valente y Caceres, Briceño y Añez, Margarita Cueto, Moriche y Utrera.  Su nueva afición lo llevaba a comprar saldos y a conseguir discos de 78 rpm.

Variedad de sellos discográficos tiene la colección de Pescadito
Giovanni Londoño exhibiendo la colección

Entre las colecciones que tiene su hijo Giovanni, se encuentran las supervaloradas pastas extranjeras y las pastas nacionales que hoy tienen igual o más valoración entre los coleccionistas jóvenes, pero que utilizaban en los pianos o traganíqueles para la clientela de sus negocios. En los encuentros o amigos exclusivos Pescadito ponían las pastas de mejor estado, complaciendo sus preferencias y gustos. De esta manera “complacía a sus clientes con sus discos para crecer la audiencia en su negocio, y en ese afán ha dejado un legado con el saber, la valoración, y el patrimonio musical de antaño”[3].  De hecho, no veía la hora de que llegara diciembre para poner todo el tendido de la música parrandera, un género que lo atrajo por la alegría que inspiraba en los asistentes a sus negocios. Como dice su amigo Gustavo Escobar: “Destacó como uno de los más importantes difusores y amigo de la música parrandera y bailable en general. ¡Un enamorado vertical de las fiestas decembrinas fue nuestro amigo!”[4].

Con Guillermo Tamayo Correa otro gran coleccionista, compartían los gustos por la música ecuatoriana, y recogió discos de sus intérpretes más destacados como Nicasio Safadi, Enrique Ibáñez, Carlos Rubira Infante, Julio Jaramillo. Por ejemplo le mencionó mucho una canción a su hijo Giovanni llamado Esperando al que no llega, una melodía que le gustaba al abuelo.

Certificado de asistencia al primer encuentro de coleccionistas de 78 rpm, Noviembre 11 de 2000, Archivo Familiar Giovanni Londoño.

El papel de Pescadito como aglutinador del coleccionismo lo lleva a fomentar entre sus compañeros coleccionistas, a romper con los concursos y fomentar el compartir. En su Bar La Gruta Simbólica, hace que un 11 de noviembre del año 2000, se produzca un acuerdo entre los socios fundadores: Carlos Fernández, William Ponce, Guillermo Tamayo Botero, Guillermo Tamayo Correa, Orlando Rodríguez, Carlos Mario Restrepo, León Acosta, Gabriel Ochoa, Guillermo Ramírez, Carlos Rendón, Rafael Agudelo, Marta Quintero, y los hermanos Londoño Héctor y Rubén Darío y, por supuesto, Francisco Londoño “Pescadito”[5] .

“En estos encuentros del coleccionismo, cada uno traía los discos de acuerdo a sus gustos, al deseo de descrestar, de si lo tengo o no lo tengo, y en medio de la camadería, se intercambiaban piezas”[6] . Pescadito fue un gran impulsor del coleccionismo, de su preservación, de su conocimiento y del compartir. Por eso creyó en la idea de la Corporación y de seguro estaría de acuerdo con Gabriel García Marquez: “La Cultura es el aprovechamiento social del conocimiento”.

Ojala miles de “pescaditos” de oro, crucen los ríos del coleccionismo en los años venideros.


[1] En Recuerdo de nuestro gran amigo Francisco Londoño “Pescadito”, Envigado, Noviembre 7 de 2009.

[2] Gustavo Escobar Vélez, “En Recuerdo…”, Envigado, Noviembre 7 de 2009.

[3] Ibid. Entrevista a Giovanni Londoño

[4] Gustavo Escobar Vélez, “En Recuerdo…”, Envigado, Noviembre 7 de 2009.

[5] El acuerdo inicial de la Gruta Simbólica se formalizó en el Bar Social Florida, dos años después, el 18 de amyo de 2022, con la primera Asamblea constitutiva de Socios, Archivo William Ponce.

[6] Ibid. Entrevista a Giovanni Londoño

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