misael osorio ramírez

Familia Osorio

En el año de 1884 llega la familia Osorio en cabeza de su patriarca don Tomás Osorio Álzate de Amalfi,un reconocido escultor, invitado por el párroco de Santa Gertrudis Jesús María Mejía, con el fin de instalar un taller de escultura religiosa. Don Tomás había nacido en La Ceja en 1831. Sus hijos Misael, Jesús, Pedro y Francisco heredaron la tradición y el talento de su padre, quien murió en Envigado en 1907. En Envigado nacieron sus hijos menores, Francisco, Joaquín, Zoila y María. En Amalfi había nacido Pedro José, y en Carolina del Príncipe, Misael y Jesús María ( biografía de Tomás María Osorio Arias, por Anibal Arcila, Boletín Histórico No. 22 de 2015).

Misael Osorio Ramírez, hijo de don Tomás nació en Carolina del Príncipe, el 22 de noviembre de 1877, tuvo dos matrimonios de los cuales quedaron 14 hijos. Conservó un taller abierto por más de 45 años, fue uno de los primeros que empezó a exportar obras artísticas a otros países. Realizó muchos santos para Envigado, como para Sabaneta; fue contratado para múltiples trabajos en otros municipios cercanos.

Don Tomas ya instalado en la ciudad, realizó varios trabajos en la iglesia y pasada la guerra civil de 1885, trasladó su taller provisionalmente a Belén para esculpir las diferentes figuras para semana santa como le había encargado el sacerdote Baltasar Vélez de aquella parroquia. Duro siete meses y retorno a Envigado hasta cuando se retiró del trabajo en 1906, dándole campo a su hijo don Misael Osorio, quién desarrolló la producción con importante diferentes figuras religiosas para varias parroquias de Antioquia como la de Rionegro, Santa Barbara, Pacora, Santa Rosa de Osos, Jericó Prado y otras. Don Misael a partir del momento en que se hace cargo de la dirección del taller establece una sección para arquitectura religiosa que se encargaba de altares, sagrarios, púlpitos, Batisterios y demás obras necesarias para el culto. Algunas muestras de arquitectura religiosa están en las parroquias de Caldas y Amagá.

Otros desempeños fue como concejal y presidente del Concejo varios años, perteneció a la Sociedad de Mejoras Públicas, fundó el periódico “El Obrero Católico” en 1915 (centenario de su nacimiento, p. 244).

Don Misael contrajo matrimonio en dos ocasiones, la primera con doña Rita Isaza Angel (descendiente de uno de los fundadores de envigado José Antonio Isasi Atuesta).; y la segunda con doña Dolores Ochoa A., con quien tuvo 14 hijos, todos ellos dedicados a diferentes actividades pero ninguno artista.

Entre sus hijos se cuentan el Dr. Gabriel Osorio Isaza, abogado, quien desempeñó diferentes cargos en la rama judicial como juez del circuito de Abejorral, Santa Rosa y Andes, y fiscal Superior de Medellín; Alfonso Osorio Isaza, fue empleado de empresas privadas; y Carlos José Osorio Ochoa, personero municipal.

Desde 1907 desarrolló su taller en la ciudad de Envigado y al mismo tiempo se ocupó de múltiples actividades como el periodismo, su participación en la sociedad de mejoras públicas, como concejal del municipio personero municipal y miembro de diferentes juntas administradoras.

Sin exagerar, se puede decir que al morir Don Misael, el 11 de febrero de 1951, su taller había producido más de 1560 imágenes religiosas de distintos tamaños, incluso varias de ellas están distribuidas en diferentes lugares de la ciudad envigado.

su primera obra con la imagen del Arcángel San Gabriel, el segundo patrono de la ciudad pues durante muchos años fue venerada por todos los habitantes. Otra imagen fue la de Nuestra Señora de las Mercedes patrona titular de Caldas y una tercera obra escultórica en madera fue un grupo de pesebre para la parroquia de Belén.

Veamos a continuación una carta que escribió don Misael al secretario de la gobernación, pidiendole se le exceptuara del cargo de concejal:    

Envigado, julio 21 de 1904. Señor secretario de gobierno. Medellín.

Señor: Por su respetable conducto me dirijo a su señoría el gobernador manifestándole lo que sigue:

Por voluntad popular fui elegido consejero principal para el período en curso, del cual empleo fue obsesionado. si yo fuera hombre capaz de desempeñar ese empleo sin perjuicio, lo haría con gusto por llenar los deseos de mis comitentes y cumplir mis deberes de buen ciudadano, trabajando en favor de este pueblo.

Pero sucede señor secretario que mi profesión de escultura religiosa, es enteramente incompatible con el empleo referido, una vez que esa profesión exige cuidados sumos, mucha atención y ninguna interrupción durante la difícil ejecución de una obra; pues usted señor secretario comprende que el genio e inspiración de un artista, para que dé un feliz resultado, no puede ser interrumpido por ninguna cosa extraña, y mucho menos por las intrincadas cuestiones municipales. Por otra parte, mis trabajos se atrasan, quedo mal con mis compromisos, y el taller se cae porque pierde su crédito. además de buena voluntad y sin remuneración ninguna, he venido patrióticamente desde años atrás prestando mis servicios.

Entrada la revolución fui personero municipal dos años; luego concejal principal, secretario del Consejo y suplente el personero, tres empleos a la vez. más tarde miembro adjunto en contribución directa, ahora actualmente secretario ad hoc del alcalde, en un asunto dificilísimo y fuera de estos, otros muchos más.

Así pues, como al desempeñar, por patriotismo, estos empleos,  he conocido por experiencia que soy altamente perjudicado, y que hay completa incompatibilidad entre mi profesión y el empleo que hoy ejerzo, por eso ahora hago mi solicitud según lo permite la ley.

Por las razones expuestas, solicito usted respetuosamente se Silva recabar de su señoría el gobernador el que se me es q se desempeñar el empleo de consejero para que fui elegido y llamaré mi reemplazo al respectivo suplente.

Espero que un Gobierno progresista como el que hoy rige los destinos de Antioquia accederá a mí súplica y con eso coadyurará al desarrollo y adelanto de las Bellas Artes, siendo una de ellas la escultura. Acompañó la prueba testimonial en que fundo mi solicitud que espero sea despacha favorablemente.

respetuoso y su señoría el señor secretario, Misael A. Osorio  (Tomado de: ARCHIVO HISTORICO DE ANTIOQUIA, fondo Gobierno-municipios, año 1904)

PRIMEROS ARTISTAS TALLADORES EN ENVIGADO.

Autor:  Darío Tabares.

El 16 de noviembre de 1860 los envigadeños dirigidos por el padre Jesús María Mejía iniciaron la construcción del templo de la iglesia Santa Gertrudis. Trajeron artistas que poseían técnicas notables y se inició la gran empresa de la cual, muchos envigadeños aprendieron el arte religiosa y artístico de las capillas europeas.

La afición a la talla por parte de los envigadeños fue clara herencia española. Se creó una gran fábrica de tres diferentes estilos en absoluta armonía.

Los primeros talladores ornamentales fueron los hermanos Carvajal, los artistas más adultos aseguran que la estatua del monumento de la madre fue construida por ellos.

En el templo de la iglesia Santa Gertrudis, el altar se realizó entre 1882 y 1898; trabajaron allí: Tomás Osorio, Andrés Rojas, Juan Muñoz, Fermín Isaza, Alejo Vieco, Rosendo Muñoz, Isaac Zapata, Lazara Muñoz, Manuel J. Montoya y José María Zapata.

De los hermanos Carvajal, Andrés Rojas sobresalió como alumno, se especializó en cristos. En 1854 en el sector de la Mina vivió toda su vida y allí murió en 1922. Fue un buen dibujante, excelente tallador y escultor. Construía sus propias herramientas, así también, sus pinturas de colores minerales que él investigó y desarrolló. Andrés talló las esculturas de los dos ladrones, respecto a lo cual Fernando González dijo: “[…] son dignos del crucificado”. Así mismo el pintor Padre Julio Jaramillo exclamó: “No conozco otra parroquia que tenga semejantes ladrones, tan bellos y artísticos, ninguna iglesia se da ese lujo”.

Francisco Eladio Rojas Velásquez, hijo del maestro Andrés Rojas, nace en Envigado el 28 de enero de 1881, también en el sector de la Mina y muere el 18 de noviembre de 1954. Un obsesionado con la talla y la escultura al igual que su padre. Trabajó para muchos talleres; uno de sus hijos continúa con esta tradición en Paris trabajando para el museo Louvre.

Y Santiago Rojas Arcila, cuya obsesión artística y personal, lo ha volcado en su casa del Guaimaro en Envigado.

Envigado es la escuela de imaginería religiosa en Antioquia. Álvaro Carvajal participa en esta escuela en 1887. Dedicado a la talla ornamental y escultura en madera, junto a sus hijos Rómulo y Constantino, quienes montaron un gran taller escultórico. También enviaron varias obras a países extranjeros.

Estos primeros talladores fueron motivados por el padre Jesús María Mejía Bustamante, constructor del templo, y quien estuvo en la Iglesia por 50 años.

Pablo Estrada Bustamante, fue un gran escultor y tallador de varias imágenes de Semana Santa, de la procesión 11 son suyas. Por muchos años trabajó para Pavezgo. Realizó el cristo resucitado del cementerio. De este taller también comienza la historia de Darío Tabares, muchas veces de pequeño fue a observar cómo realizaban las esculturas y el maestro Pablo Estrada le recriminaba y lo despedía diciéndole: “¡Váyase a su casa para que le den el tetero!”. Aun así, persistió, hasta que finalmente logró acompañarlo hasta sus últimos días en el taller en los bajos del colegio Restrepo Molina y, en los talleres de Don Pacomio Vélez en su fábrica de Pavezgo.

Fuentes:

Darío Tabares:  http://dariotabaresm.blogspot.com/2012/04/primeros-artistas-talladores-en.html

Lodoño González, Alberto los santos de Misael Osorio. Artículo en: Imágenes de Envigado, 1860-2006. Pagina 237.

Restrepo Mesa, Luis Alberto: Mi Historia de Envigado y otros escritos. 2014. Pagina 96.

Centenario de su nacimiento, Boletín Histórico No. 6, p.244

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