Los suelos del Valle de Aburrá están llenos de tesoros

Los suelos del Valle de Aburrá están llenos de tesoros

fuente: ElColombiano.com.co, 9 nov-2020

¿Cree que, como sociedad, hemos evolucionado? ¿Considera que cualquier tiempo pasado fue mejor? ¿Cree que para no repetir la historia hay que conocerla? La magia de la arqueología está en que permite estudiar a los grupos humanos que habitaron estas tierras antes que la actual generación, con la esperanza de entender el presente.

Sobre todo en Antioquia, donde 90 % de la tierra tiene potencial para hallazgos arqueológicos, preocupa que no haya suficientes programas de prevención y conservación de estas piezas que se convierten en patrimonio nacional, explicó Juan Pablo Díez, arqueólogo de la Corporación Sipah.

EL COLOMBIANO realizó la segunda parte del recorrido por otras seis de las 13 principales exhibiciones de este tipo en el área metropolitana: el Museo Garciliano Arcila Vélez (Itagüí), el Museo Universitario de la U. de A., la UVA Aguas Claras y la Biblioteca Marco Fidel Suárez (Bello), el Tranvía y Telemedellín, en Medellín.

Un viaje por el pasado
Hay dos espacios en el área en los que se recogen, analizan y conservan hallazgos de la historia antioqueña. Uno es el Museo Graciliano Arcila Vélez, de la Corporación Sipah, y otro es el Museo Universitario de la Universidad de Antioquia.

En el primero, que se sostiene con recursos de la ONG Sipah, hay un laboratorio de arqueología que los ciudadanos pueden visitar, con cita previa en la página corporaciónsipah.org, y recibir guía de expertos en el tema, o que pueden recorrer a través de modelos 3d de forma virtual.

Allí, entre otros, hay ocho enterramientos indígenas de 2.000 años de antigüedad, en vasijas que se encontraron completas durante la construcción del Centro Integral Parque de las Luces de Itagüí.

Están también exhibidos los petroglifos (dibujos en piedra de origen volcánico) que fueron analizados en el Parque de los Petroglifos (Itagüí) y que no habían sido estudiados antes.

El Museo Universitario de la U. de A., que cumplió 50 años de fundación en septiembre, pero que lleva más de 80 años trabajando con proyectos de investigación y conservación antropológica, tiene la responsabilidad de custodiar piezas patrimoniales.

“No somos los propietarios sino los custodios, con nuestro laboratorio y con oferta cultural y expositiva que, además, está abierta al público, a la academia y a todos los amantes de los bienes de interés cultural y de la historia”, explicó Hernán Pimienta, curador de la colección.

Por el coronavirus, las exposiciones no están disponibles, “pero esperamos abrir en 2021 con nuestros nuevos contenidos”, agregó Pimienta.

Allí hay espacios que cuentan la historia de los primeros pobladores, piezas recuperadas en Urabá, Bajo Cauca, Magdalena Medio y el Valle de Aburrá, entre las que se destaca una hornilla encontrada en Caldas, que es la segunda de ese tipo encontrada en el país. Se trata de una estructura para la fundición de metales.

Al otro lado del Valle, en Bello, desde hace cuatro años que han recibido resultados de los Planes de Manejo Arqueológico aprobados por el Instituto Colombiano de Arqueología e Historia, Icanh, que son custodiados por la Biblioteca Marco Fidel Suárez.

Algunos de ellos son piezas recuperadas en Ciudad Fabricato, antes Pantex, que evidencian la ocupación del terreno por grupos prehispánicos, coloniales y republicanos; las encontradas en el Parque a Motor y algunas vasijas prehispánicas de Marrón Inciso donadas por la comunidad.

Con EPM, en la Ptar Bello se encontraron vallados y pisos de piedra de la hacienda Niquía, propiedad de la familia Barrientos en 1750, herramientas para moler, muros en tapia y cerámicas, vidrios y lozas que están exhibidos en la Unidad de Vida Articulada Aguas Claras que, por la pandemia, no está abierta.

La empresa encontró también, con ayuda del Metro de Medellín y durante la construcción del Tranvía de Ayacucho, un desarenadero o depósito de decantación del antiguo acueducto de la ciudad, construido entre 1896 y 1897.

Este espacio, explicó Paula Gallego, profesional ambiental y social de EPM, “distribuía las aguas a través de tubos de barro o atanores enterrados superficialmente hacia las casas de algunas familias adineradas y a 13 pilas públicas”.

El antropólogo Pablo Aristizábal, que participó de la investigación, explicó que algunas de las 13 pilas fueron la Placita de Flores, la plaza Guayaquil, los parque Bolívar y Berrío, la plaza Rafael Uribe y la de San Ignacio, entre otras.

En El Poblado, durante la construcción de la actual sede de Telemedellín, se encontraron cerca de ocho enterramientos indígenas y vasijas de barro que datan de 2.000 años de antigüedad.

Finalmente, con la construcción del Metroplús de Envigado, se encontraron ocho enterramientos indígenas, una vasija republicana y huellas de viviendas indígenas que datan también de 2.000 años de antigüedad. “Este proyecto está en etapa de laboratorio y en Sipah se pueden ver desde ya, pero una vez se termine el análisis, las piezas serán exhibidas en Envigado”, explicó Díez.

Solamente el Sipah ha realizado 70 investigaciones arqueológicas en el Valle de Aburrá y, en todas, ha tenido hallazgos. Son varios los arqueólogos preocupados por las “pérdidas y afectaciones al patrimonio por la falta del cumplimiento de estudios arqueológicos”.

Por eso, y para honrar al profesor e investigador en antropología Graciliano Arcila, Aristizábal propone realizar una aplicación móvil que facilite el turismo por todas las exhibiciones y les recuerde a los antioqueños que las tierras que caminan están llenas de historia.

CONTEXTO DE LA NOTICIA

PARÉNTESISÉNFASIS EN LA PREVENCIÓN

La historia está en el suelo y la cultura en los objetos materiales. Así lo considera Juan Pablo Díez, que además es el nuevo consejero Nacional de Patrimonio. Explica que es fundamental que las obras cuenten con programas de arqueología preventiva, como lo dice la ley 397 de 1997, pero que pocas veces se cumple.

“De todas las obras que se están desarrollando, seguramente más de la mitad no tienen programas de prevención”, aunque a las autoridades ambientales y territoriales de cada municipio les corresponde exigir el cumplimiento de la ley, agregó.