La polémica red de seguridad que crearon en Envigado

fuente: El colombiano. Periodista VÍCTOR ANDRÉS ÁLVAREZ C. | PUBLICADO EL 16 DE FEBRERO DE 2018

El propósito es mantener, con la articulación de autoridades y ciudadanía, por medio de una red de apoyo, los óptimos niveles de seguridad que, según la Administración local, tiene Envigado. La iniciativa, sin embargo, ha generado dudas en analistas que temen errores del pasado con programas similares.

En el 2017 este municipio del sur del Valle de Aburrá cerró con 10 homicidios, según reporte oficial, una tasa de 4 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, “la cifra más baja en los últimos 30 años”, dijo el alcalde Raúl Cardona (ver Informe).

La puesta en marcha de la Red de Apoyo y Solidaridad de Envigado (Rasenv), desde diciembre pasado, tiene como fin evitar que la criminalidad de todo el área metropolitana repercuta en esa localidad.

Juan Manuel Botero, secretario de Seguridad de Envigado, explica que de la estrategia hacen parte diferentes autoridades, empresas de vigilancia privadas y ciudadanos que operan en Envigado.

“Estas empresas estarán conectadas con un operador de la central de monitoreo y de allí se podrá informar a las respectivas autoridades sobre hechos delictivos que se estén presentando en cualquier parte del municipio. El trabajo articulado nos permitirá tener más ojos, más colaboración en denuncia de hechos que afecten la seguridad ciudadana”, apuntó.

Cooperación sin corrupción

De la red actualmente hacen parte 30 empresas de vigilancia de Envigado. Los guardas de una de esas compañías, con operación en 91 urbanizaciones del municipio, ya tiene línea directa con las autoridades y si ven movimientos extraños o casos de hurto u homicidio reportan para que el cuadrante de Policía más cercano haga presencia.

Según Botero, ha medida de que se avance en la implementación del programa podrán incluir en el a los ciudadanos, comerciantes y empresarios, por ejemplo.

Raúl Tabares, coordinador de la empresa Bastión de vigilancia, hace parte, desde diciembre pasado, de la red de Envigado. Comenta que cuentan con radioteléfono y Avantel para apoyar la red.

“Nos han prestado nuevas infraestructuras y todo su equipo humano y técnico para ayudar desde el desarrollo de nuestra actividad de vigilancia en la seguridad de la ciudad. La reacción es más rápida y oportuna”, indica.

Para el sociólogo e investigador social, Maxyuri Gil hay un deber ciudadano de colaborar con las autoridades, como parte de los deberes y derechos que cada uno tenemos, pero nuestra sociedad tiene antecedentes de corrupción en programas como el de la red de apoyo de Envigado.

“La historia del paramilitarismo está muy ligada a ese tipo de prácticas. Desde 1958 ya se estaba promoviendo la conformación de milicias para apoyar a las autoridades en su labor de lucha contra el delito. Ese es un antecedente que hay que tener en cuenta. La experiencia reciente de Convivir, frentes de seguridad y redes de informantes ha servido para que grupos al margen de la ley los utilicen para su actividad criminal”, acota.

Gil, además, recuerda que el anuncio de la creación de la red de seguridad en Envigado se da al tiempo con la revelación de la participación del capturado, presunto integrante de la “Oficina”, alias, “lindolfo”, de quien los investigadores revelaron que hizo parte de una red de apoyo de la Policía.

Información privilegiada

Diego Sierra, director del Observatorio de Derechos Humanos del Instituto Popular de Capacitación (IPC), también expresa su preocupación, porque estas redes pueden generar “alertas tempranas para el delincuente y hacerle quites a la acción legítima del Estado, propiciando fenómenos de impunidad”.

Sierra, a su vez, considera que “descentralizar el manejo de la información, sin procesar, es peligroso”. Añade que “la experiencia nos ha demostrado que hecha la ley, hecha la trampa”.

“Hay un fenómeno muy cultural de que eso es poder y esos radios o chats que proporcionan en las redes de apoyo brindan información privilegiada y en vivo”, acota.

El secretario Botero pide a la ciudadanía no estigmatizar iniciativas como la de la red por casos del pasado como las Convivir o lo sucedido con “lindolfo” y asegura que tienen todas los filtros para evitar que se filtre información confidencial.

“Esto es articulado y es una herramienta legal para contrarrestar el accionar delincuencial. Esta red no transmite información sensible en temas de seguridad”, concluye