Historia de la Casa Consistorial

Por: Erika Monsalve Ochoa, Historiadora.

Introducción

La Casa Consistorial, Del latín tardío consistorium, «lugar de reunión», son las casas municipales, del ayuntamiento o de la institución semejante que ejerza el gobierno local (concejo, cabildo, cámara municipal, etc.). Aunque a menudo se le denomine también «ayuntamiento», no hay que confundir la institución con el edificio que la acoge (todas o algunas de sus dependencias, especialmente el lugar donde se celebran los plenos municipales: salón de plenos o salón del concejo). Es usual que sea una de las edificaciones más destacadas de la plaza principal de una localidad (plaza mayor en el urbanismo español e hispanoamericano), a veces junto a la iglesia principal. Cuando la institución municipal tenía riqueza suficiente, estas edificaciones se encargaban al arquitecto municipal o maestro mayor de obras, que en algunos casos eran artistas destacados.

Actualmente es la sede del Concejo Municipal de Envigado, situada en un costado de la plaza o parque principal, en el sitio denominado “Pasaje de la Alcaldía”, al lado de la actual sede administrativa municipal; y ha sido testigo permanente de las transformaciones urbanísticas del parque y su centro de poder político.

La Casa es una herencia del sistema colonial y de la tradición española de poblamiento y administración de gentes, riquezas y territorios, y ha sido el lugar del gobierno municipal ordenado en torno del cabildo o concejo, incluso antes del afianzamiento de la figura del alcalde como eje del poder ejecutivo. Otras Casas Consistoriales reconocidas en el departamento como patrimonios urbanísticos son de los municipios de Santa Fe de Antioquia y Rionegro.

La necesidad de una casa de gobierno con buenas instalaciones para las oficinas de los funcionarios locales está relacionada con la importancia del municipio en el contexto regional. Reconocimiento de la categoría jurídica y política del territorio de Envigado: distrito parroquial, distrito municipal y finalmente erección municipio de Envigado en 1911.

En la Constitución de 1830 se establecía la existencia de concejos municipales derivados del régimen español[1] y aunque a lo largo del siglo XIX y XX se produjo la división jurídico-política de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, en la casa seguían compartiendo el Alcalde y el Concejo en oficinas al interior de la Casa Consistorial que funcionó como Palacio Municipal hasta finales del siglo XX, cuando fue inaugurada la actual sede de la alcaldía.

La casa consistorial fue no solo un espacio deliberativo del concejo, tuvo otros usos a lo largo de los dos siglos anteriores: oficina del alcalde, personero, juzgados, alquiler del patio para teatro, escuela urbana de niñas; fue centro de la administración pública hasta la construcción del actual palacio municipal.  De igual manera están conectados ambos edificios a través de un pasaje peatonal construido posteriormente en la parte interior.

Es innegable que este bien cultural es referente visual, cultural y turístico del municipio de Envigado.

Presentación actual del bien

La Casa conserva el estilo republicano con el cual se construyó a finales del siglo XIX y comienzos del XX, con sucesivas mejoras, reparaciones e intervenciones; posee tres niveles con un ascensor para acceso de personas de movilidad reducida a las sesiones del concejo, también tuvo unas escaleras metálicas que por fortuna fueron retiradas prontamente al evidenciarse la agresiva violación al patrimonio arquitectónico.

Actualmente incluye en sus instalaciones el Recinto de sesiones del concejo, oficinas de los concejales y sus asistentes, archivo histórico, y capilla (construida en 1996) lo que resalta la marcada religiosidad en el municipio.  En el primer piso se encuentran las oficinas de las Secretaría de Gobierno y Hacienda, cárcel y Patio central.

Antioquia-Medellín-Envigado

“Como heredero del Estado Colonial Español el Estado Republicano conservó durante los primeros decenios varios de sus rasgos e instituciones” (Tirado, 1978)

Desde 1812 la prefectura de la provincia estudió la autorización y el reconocimiento de la Casa Consistorial de Envigado, en una solicitud de sus vecinos para obtener el título de Villa:

“En la mañana del quince de julio de mil ochocientos doce, reunido el Senado en sesión ordinaria, propuso el Sor. Prefecto que se haga presente en el acuerdo de hoy la información producida por el vecindario de Envigado en que se acredita el fondo de propios y que asciende a.q.l (sic) partido del año; el terreno y bienes tratados para ejido; medios para construcción, casa de ayntamiento (sic) y demás cosas esenciales que se le exigieron en acuerdo de ocho de junio último. (Documento No. 13000, pág 59. Archivo Histórico de Antioquia)[2]

Después de evaluada la solicitud de vecinos de Envigado para obtener el título de Villa no fue concedida. En 1814 los vecinos de Envigado lo vuelven a intentar, pero el gobierno provincial en 1815 niega la solicitud por segunda vez “…por razones de inconveniencia de unir mejor los pueblos de Rionegro, Marinilla, Santa Fe de Antioquia y Medellín, ante las amenazas de reconquista española. Además, para no crear mayores divisiones y rivalidades al interior de la provincia. De igual forma, los principales dirigentes de Medellín, se oponían a que su ciudad se debilitara en su poder y gobernabilidad, dándole a Envigado el título de villa.”[3]

Entre 1832 y 1851, Antioquia se constituyó como una sola provincia, a partir de 1851 el gobierno liberal de José Hilario López la divide en tres provincias, Medellín, Antioquia y Córdoba.

La Constitución Municipal de la Provincia de Medellín (1853) dividió el territorio en varios distritos parroquiales y su gobierno con un cabildo y un alcalde. Las responsabilidades del cabildo incluían organizar:

“un local para el despacho de los funcionarios parroquiales junto con sus archivos. Estas oficinas albergaban además del cabildo, la alcaldía y el juzgado y, en algunas ocasiones, la cárcel. Generalmente se designaba un escribiente como empleado de estas dependencias, que hacía las actas, los acuerdos, la correspondencia, resoluciones y decretos, y la custodia en general de la documentación producida. Durante varios años e inicialmente, el juez parroquial hizo de escribiente, en especial por los costos económicos que representaba su pago por cada una de las dependencias.”

Los distritos parroquiales como categoría jurídico administrativa estuvieron en esta década del cincuenta, organizados según dos leyes: la del 30 de mayo de 1849, estableció los órganos de la administración y régimen municipal, la del 18 de diciembre de 1856 y la del 22 de diciembre de 1859. [4]

En 1856 se reorganiza el territorio y su administración dando lugar al surgimiento de Estados independientes como es el caso de Antioquia en 1856, el cual absorbería la jurisdicción de la anterior Provincia de Medellín. Integrando junto con otros estados la Confederación Granadina que duraría hasta 1865 para dar paso a Los Estados Unidos de Colombia en 1863.

Esta etapa se caracterizó por un régimen federalista que se mantuvo hasta la promulgación de la Constitución Política de 1886 que reordenó el territorio del país bajo un régimen centralista y con el nombre de República de Colombia, y estableció la división jurídico-administrativa de Estados a Departamentos.

El otrora distrito parroquial cambia de denominación para comienzos del siglo XX ya que en 1911, el ordenamiento territorial sufre una transformación y una modernización en todo el país y la Asamblea Departamental de Antioquia le otorga la categoría de Municipio a Envigado.[5]

Tomado de Imágenes de Envigado 1850-2000

CRITERIOS DE VALORACIÓN HISTÓRICA[6]

Casa Consistorial: Casa del Cabildo y del poder político

… es dever [sic] proveer este lugar de una casa consistorial con las piezas necesarias para el despacho de los empleados parroquiales i una cárcel segura con los departamentos necesarios para los dos sexos[7]

Los orígenes de su construcción datan de finales del siglo XIX, época en la Envigado, primero como parroquia y luego como distrito de la Villa de la Candelaria de Medellín, empieza a figurar como epicentro del desarrollo social, económico y cultural del sur del Valle de Aburrá.

Históricamente la casa consistorial se ubicaba en la plaza mayor de las villas y ciudades fundadas, nombrado así por la palabra latina consistorium que significa “lugar de reunión”, era precisamente lugar donde se realizan las asambleas municipales de los cuerpos colegiados que ejercen el poder local.

La historia del municipio está fuertemente relacionada con la historia de sus instituciones políticas, siendo La Casa Consistorial residencia clásica del concejo, la cárcel y del poder ejecutivo, aunque en la actualidad el Alcalde tenga su despacho en el moderno edificio contiguo a la sede del concejo.

Historia de la propiedad

Sede del poder político municipal siglos XIX y XX

Al ser un bien público, sede del poder político municipal su proceso de construcción se dio a partir de varios acuerdos municipales del Concejo de Envigado, en los cuales se registraban los sucesivos contratos con albañiles y la compra de bienes y terrenos, reparaciones, mejoras y ampliaciones.

En 1851 se amplía una casa consistorial, anterior a la actual, de las rentas municipales del Distrito se destina para comprar “piesas alta y baja que son propiedad del Sor. Antonio María Escovar para el despacho de las autoridades locales del distrito. Los empleados municipales eran: alcalde, juez, personero y tesorero parroquial. El acuerdo respectivo fue firmado en el despacho del cabildo parroquial de Envigado a 6 de enero de 1851, presidente Saúl María Uribe, secretario Antonio María Escovar; la propiedad se compró al mismo secretario del cabildo.

Dos años después se compró la actual Casa Consistorial a Bautista Uribe destinando $3.000 para dicha compra más $50 para muebles, también se pagó $1000 de la anterior casa consistorial más hipoteca de $1200 en pagarés de la renta, $700 y $800 un año después. El Acuerdo que aprobó estos dineros fue firmado el 12 de abril de 1852 por el presidente del Concejo Agustín Uribe Vélez y el secretario Nicanor Restrepo.

En un acuerdo posterior considerando que “es deber proveer este lugar de una casa consistorial con las piezas necesarias para el despacho de los empleados parroquiales i una cárcel segura en los departamentos necesarios para los dos sexos” se pone en pública subasta la que hasta ese momento fue casa consistorial (13 de junio de 1853)

El diciembre 13 de 1853 se acordó destinar trescientos pesos para el pago del último contado de la casa consistorial al señor Bautista Uribe, siendo Presidente del cabildo Estanislao Soto y Secretario Antonio María Escobar.  Por otra parte, el Periódico Presencias de la Sociedad de Mejoras públicas de Envigado (22 de marzo de 1970, pág. 6) reseña la Escritura No. 610 de junio 17 de 1853: “Tres mil pesos costó el terreno para el actual palacio municipal de Envigado.” En la década posterior (1860-1870) se presentó la necesidad de numerosas reparaciones que no fueron realizadas por los pocos ingresos fiscales.

La construcción y mejoras de la Casa Consistorial no es entonces cuestión de un solo arquitecto o dentro de un proyecto puntual sino más bien producto de distintas eventualidades y contingencias a finales del siglo XIX[8] así que la autoría es compartida por numerosos arquitectos, maestro de obra y artesanos que aportaron con su trabajo a la forma  y estructura final que hoy observamos en La Casa Consistorial.

Durante el año de 1882 Apolinar Santamaría y Arcecio fueron encargados de varios trabajos como blanquear la parte del edificio que da a la calle, y componer y asegurar con una argolla la puerta de la cárcel respectivamente.

En 1886 Vicencio Restrepo refaccionó una puerta y desyerbó los patios; también fue contratado Rafael Cortés para refaccionar el corredor, echar un suelo, poner dos pilares y unas barfas; cuñar y emboñigar un suelo en la pieza que sirve de cárcel; encañar y taquear y enladrillar un corredor; echarle suelo a la pieza de la cárcel. Dos años después firmó un nuevo contrato para quitar dos paredones en el zaguán, colocar en el techo ocho alfardas, poner dos puertas, una ventana y un escaparate, hacer los remiendos en boñiga en las paredes y en el claustro antiguo, blanquear todas las paredes en el local que sirve de cárcel para utilizarlo como escuela urbana de niñas.

Para el año siguiente Benigno Arango reparó dos puertas de madera; posteriormente (1889) Bartolomé Santamaría y Estanislao Molina fueron contratados para construir las tapias necesarias en la escuela de varones y cárcel y armar la casa que debe ser construida de balcón, a encañarla, a entejarla, echarle suelo y darle dos capas de boñiga.

Entre 1893 y 1897 Jesús María Restrepo se encargó de construir tapias que se habían derruido y Tristán Cardona de arreglar el desagüe y unas tapias.

En la primera década del siglo XX se encargó al arquitecto Rafael Calderón de estudiar las condiciones y problemáticas de la estructura para tomar la decisión de demoler o no la casa y comprar otra. En 1907, el Concejo Municipal decidió al fin de refaccionarlo y no comprar otra sino tan solo alquilar temporalmente otro lugar para oficinas públicas mientras se reconstruía el segundo piso.

En el informe de 1908 del Alcalde señor don José María Mesa Jaramillo (historiador y educador destacado de Antioquia) propuso a través de los concejales Román Villa G. y Álvaro Carvajal la realización del plano necesario para la refacción de la Casa Consistorial, propuesta que fue aprobado por unanimidad en el Concejo en el mismo año; como director de la obra se designó a Tomás Castrillón; el Concejal Uribe O. presentó una polémica por contratar maestros y obreros de Medellín que de Envigado (más empeño al tratarse de un edificio público de su propio pueblo).

Durante los años 1908 y 1909 Francisco Álvarez se contrató como “arquitecto práctico” encargado de las obras. Además de refaccionar toda la casa, recibió el pago más alto otorgado por el Distrito por derrumbar y reconstruir varias obras en el primer piso, colocar umbrales y tapia; encanar con media vuelta de tapias encima para el segundo piso; construir los almohadillados de las esquinas de los cuerpos salientes del edificio;  forrar con material todo el rebanco del frente de este; levantar las bases de las columnas; edificar el techo bordado en falso;  construir de material y construir con cemento romano las azoteas, encanando y entablándolas; erigir balaustradas; bardar, armar y techar en la Casa Consistorial;  alzar el muro inmediato a la calle, que serviría de balaustrada; construir siete columnas de cal y canto en el salón que sirve de escuela urbana de varones, entre otras obras.

En 1908 se le encargó al mismo Francisco Álvarez: Derruir y reconstruir los pisos y las piezas del edificio, pero el dinero quedó corto otra vez, lo que obligó a dirigir una comunicación al gobernador solicitándole que se hiciera cargo de la finalización de la obra según el artículo 10 de la ley 1a. de 1908[9]. Durante ese año también se contrató a Tomás Castrillón como director de varios trabajos en la Casa Consistorial.

En 1910 Rafael Villa G., Avelino Santamaría y Antonio María Carmona Villa se encargaron de tablar 220 varas cuadradas del segundo piso, de madera de comino, bien cuñados y recorridos lo canes y ensamblada la madera. Y en el mismo año, Antonio María Carmona (alias el mono) construyó tres puertas de madera de comino, una escala de cal y canto; otra escala de madera y recortar unos dientes de tapia; construir dos puertas de madera de comino, engrasadas y puestas en determinado lugar y 22 varas cuadradas entablado, entablar con madera de comino 14 varas cuadradas en el segundo piso. Por su parte Eulogio Diez suministró dos puertas clavadas y abarrotadas con reja y hierro de 12 pulgadas de alto.

Baltasar Ruiz también aportó seis puertas con sus chapas de buena calidad, 19 aldabones y 3 picaportes y fue encargado de nivelar el patio de adelante y abrir desagües.

Para 1912, Carlos Mariscal Obando construyó una verja de hierro para la puerta de la mitad de la casa y recubrió con reja del mismo metal las ocho tribunas o miradores de la casa.

Entre los años 1912 y 1913 José Domingo Santamaría: se ocupó de los corredores; enladrillar el salón destinado a las sesiones del Concejo, la pieza para la telegrafía y el zaguán; enladrillar la acera, construir cinco varas de alcantarillado de arco de cal y canto; empedrar el callejón que da entrada al patio; emboñigar y blanquear el edificio en la parte baja; pintar la verja, construir tres excusados y una puerta de comino en la pieza de la Alcaldía, destruir bahareque de un salón y blanquearlo; enladrillar el corredor occidental y poner reja de madera de comino en una pieza; pintar las 16 cerraduras que estaban en mal estado. En 1917 regresó para arreglar las puertas de la cárcel.

También en 1917, Rafael Santamaría construyó una ramada para guardar las mesas que el Distrito prestaba para los días de mercado en la Plaza Principal; en 1918 Avelino Santamaría:  puso una puerta de madera donde termina el zaguán y Benedicto Londoño una de las piezas altas del edificio 2 puertas de comino, construir la cañería para poner el agua potable como también el poso que debe recibirla y un excusado en el desagüe de ésta; un empedrado de 24 metros cuadrados, el alambrado para aislar el corral coso público, un armario de comino para ubicar el archivo y una mesa de escritorio  de la misma madera destinados a la Alcaldía; 7 yardas de hule Pergamoide para cubrir las mesas y blanquear todo el edificio, con excepción del frente.

En 1944 se realizó ampliación de la casa con planos aprobados por la Dirección de Higiene y Asistencia Social del Departamento y en 1953 se realizó la inauguración oficial del Palacio Municipal el 15 de agosto con asistencia del presidente de la república, General Gustavo Rojas Pinilla.

Para 1969 Abel Garcés V. se encargó de forrar en tablilla la oficina del alcalde en triple Pizano, pintado y barnizado; hacer zócalo de tablón en las oficinas y cielo raso que actualmente se encuentra destapado, (fotos arquitecta); además de enyesar y pintar los muros de las oficinas del Palacio Municipal; enchapar el salón de la Alcaldía.

El mismo año Hernán Garcés Ramírez levantó los planos del Palacio Municipal y el ingeniero J. Grajales realizó los cálculos para la loza del salón del Concejo; Eusebio Vélez Pérez se encargó de construir el salón del Concejo Municipal; la loza, 4 columnas de concreto; demoler tribunas, botar escombros y pulimentar piso.

Arnulfo Patiño B. y Jairo Gómez U pintaron en aceite el interior y exterior del edificio; barnizaron las columnas, las cornisas y balcones del frente del Palacio, pasamanos y filetes, retocaron las líneas demarcadas, los muros; raspar y pintar las puertas, barnizar, también pintaron los cielos rasos.

Como se ha visto, en el recuento de las diferentes construcciones y usos, el fin principal de la Casa Consistorial fue alojar las oficinas municipales desde las cuales los funcionarios administran la vida política, social y económica del municipio. Pero también cumplió otros fines diversos como habitación particular, escuela, cárcel, e incluso centro cultural ya que entre 1876 y 1887 el patio de la Casa Consistorial también fue utilizado para espectáculos de teatro y acrobacia. (Actas y Contratos. Archivo Histórico del Concejo de Envigado)

En sus orígenes funcionó como oficina del alcalde, el personero, el juez y lugar de reuniones para el cabildo y archivo municipal, hoy solo alberga la sala de sesiones del Concejo, la Capilla, oficinas para los concejales y sus equipos de trabajo, el Archivo Histórico del Concejo en el segundo piso, la actual oficina del presidente del Concejo fue otrora el despacho de la Alcaldía, la oficina del secretario

Hasta hace poco más de diez años en el primer piso estaban las oficinas de Contraloría y Personería antes que tuvieran sedes propias, ahora solo queda La oficina de Asesoría Jurídica.

Contexto físico y urbano

La Casa Consistorial está ubicada en la Centralidad urbana del municipio, Parque Marceliano Vélez[10], exactamente en el pasaje de la alcaldía, contiguo al  Nuevo Palacio municipal “Jorge Mesa Ramírez”, inaugurado en la última década del siglo XX.

A pesar del traslado de las oficinas del Alcalde, sus secretarios, taquillas y atención al público para el moderno edificio, la fachada de la Casa Consistorial sigue siendo reconocido como lugar representativo para Envigado ya que locales y visitantes lo relacionan con el poder político y la historial del municipio.

Su valor histórico y simbólico está dado no solo por la imponencia de su balcón con columnas sino también por permanecer en el imaginario local como sede del poder político: este edificio es un hito de identidad municipal en la región, el país y el mundo ya que es una imagen representativa incluso dentro del turismo local.

La arquitectura no se presenta en secuencias o episodios repentinos o aislados. Fluye de modo muy continuado de un periodo a otro de la historia política, no coincidiendo a veces con esta última, y acompañándola rara vez de modo sinfónico.

No sería claro ni exacto hablar de una arquitectura “del siglo pasado” en Colombia pues la Colonia pervade ampliamente toda la mitad de aquel, por una parte, y por otra, ya bien entrado el siglo xx, la arquitectura republicana sigue muy campante en campos y ciudades colombianas. (Téllez, 1978)[11]

Su valor estético está representado en su fachada de estilo republicano, en las columnas de su balcón frontal y en su estructura de patio central aunque ya está transformado por un ascensor que da acceso a los ciudadanos con problemas de movilidad que estén interesados en asistir a las sesiones abiertas del concejo.[12]

El Concejo municipal de Envigado: principal habitante de la casa

Actualmente el poder ejecutivo del municipio está en cabeza del Alcalde y el poder legislativo lo ostenta el cuerpo colegiado elegido democráticamente y que conforman el Concejo Municipal.

En sus orígenes coloniales, el Concejo, principal habitante de la Casa Consistorial era denominado Cabildo[13] parroquial y posteriormente distrital. La institución del Cabildo es de tradición ibérica de la cual heredamos formas, usos y costumbres de la vida política, social y cultural en todos los territorios antes bajo la dominación de la corona española y su impero ultramarino.

BIEN DE INTERÉS CULTURAL MUNICIPAL

CASA CONSITORIAL

Carrera. 43 # 38Sur- 35

[1] Constitución Política de 1830 Congreso de la República, Sección III. De los Concejos Municipales

Artículo 134: Habrá Concejos Municipales en las capitales de provincia y en aquellas cabeceras de cantón en que puedan establecerse a juicio de las Cámaras de Distrito. La ley organizará estos Concejos, designará sus atribuciones y determinará el número de sus miembros, la duración de sus destinos y la forma de su elección.

[2] (Citado por Sánchez, Vedher: Envigado: entre la montaña y el río Alcaldía de Envigado Capitulo XIII Panorama urbanístico, Apéndice La Casa Consistorial, Concejo municipal, Lealón. 2002 pág 147)

[3] Página web Centro de Historia de Envigado: Historia de Envigado Siglo XIX.

[4] HISTORIA DEL ARCHIVO HISTÓRICO DEL CONCEJO MUNICIPAL DE ENVIGADO. Edgar Hernando Restrepo Gómez. http://www.centrodehistoriaenvigado.co/historia-de-envigado/patrimonio/

[5] Ordenanza 19 de abril 8 de 1911

[6] Según Decreto 763 de 10 de marzo de 2009. Por el cual se reglamentan parcialmente las leyes 814 y 397 de 1997 modificada por la Ley 1185 de 2018, en lo correspondiente al Patrimonio Cultural de la Nación de naturaleza material.

[7] La que existía no cumplía con lo reglamentado en la ley de 3 de junio de 1848 orgánica de la administración, Acuerdo de mayo 7 de 1853. Archivo Histórico del Concejo de Envigado.

[8] BIENES DE INMUEBLES PATRIMONIALES, Coordinadora Yadira Muñoz, Municipio de Envigado, 2005). Arquitectos y Alarifes, con vacío de información 1919 a 1968

[9] Artículo 10. El Poder Ejecutivo queda Facultado para hacer con fondos del Tesoro Nacional, y conforme a los presupuestos respectivos, toda clase de obras públicas en los Municipios, cuando las rentas de éstos fueren deficientes, así como también para concluir a costa del Tesoro nacional las casas municipales que se encuentren en construcción

Parágrafo. El Poder Ejecutivo fomentará, por cuantos medios estén á su alcance, la mejora de la administración municipal.

[10] Nombrado así en el Acuerdo No. 9 de abril 13 de 1923 en honor al político y militar envigadeño Marceliano Vélez Barreneche, (18 de junio de 1832 – 13 de abril de 1923) primer egresado de derecho de la Universidad de Antioquia y en cinco oportunidades fue Gobernador de Antioquia.

[11] La arquitectura y el urbanismo en la época republicana 1830-40/ 1930-35. En MANUAL DE HISTORIA DE COLOMBIA, Tomo II. Director Jaime Jaramillo Uribe, Instituto Colombiano de Cultura. Bogotá, 1978

[12] También se instaló una escalera metálica en el centro del patio, pero fue retirada prontamente.

[13] El cabildo —también llamado ayuntamiento o concejo (concillium)— era el representante legal de la ciudad o villa, el órgano municipal por medio del cual los vecinos velaban por los problemas judiciales, administrativos, económicos y militares del municipio. Su estructura y composición fue semejante a la que tuvieron los concejos de España, pero sus atribuciones variaron y también su importancia política, debido a las condiciones especiales que tuvo la sociedad de los reinos y provincias de ultramar.

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