HISTORIA DE CASABLANCA

Introducción

El hoy municipio de Envigado, antes distrito parroquial dependiente de la Villa de la Candelaria de Medellín cuenta como fecha de creación de la parroquia el 14 de 1775 y la creación urbana a partir de la demarcación del gobernador español Francisco Silvestre, el 11 de abril de 1776. A mediados del siglo XIX, fue establecido como distrito parroquial con la Constitución de la Provincia de Medellín de 1853.

Actualmente se clasifica como entidad territorial de primera categoría por su población y crecimiento económico significativos para toda la región; recientemente empezó a hacer parte del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Departamento de Antioquia, región central de Colombia, país suramericano que hace poco rindió homenaje a la pintora imprimiendo su rostro en un billete de baja denominación dentro de la numismática nacional.

Casablanca, casa finca de la Familia Arango en Envigado y casa taller de la gran artista antioqueña Débora Arango fue declarado Bien de interés cultural nacional de acuerdo con la Ley 1248 de 2008[1] e incluido como tal en el Plan de Ordenamiento Territorial 2011-2023 Municipio de Envigado[2].

La importancia de la historia de la Casablanca como bien arquitectónico se centra en el punto central de la vida de la artista Débora Arango en sus últimos años, púes se convirtió en su taller donde dejó diferentes muestras de su talento en pintura, cerámica y muralismo.

En últimos años, Colombia y Antioquia han resaltado su figura y su historia, a través de la creación del nuevo billete de dos mil por parte del Banco de la República[3] y la emisión del seriado “Débora la mujer que desnudó a Colombia”, emitidos por el canal regional Teleantioquia

La alcaldía del municipio de Envigado construyó la Biblioteca Pública y Parque Cultural “Débora Arango Pérez” como homenaje y actualmente construye a un lado, la nueva sede de la Escuela Superior Tecnológica de Artes Débora Arango. Débora también está presente en el arte urbano ya que se pueden observar grafitis con imágenes del personaje y murales en el edificio de la Alcaldía.

arbol genealógico Padres de Débora Arango, tomado de Tomado de Geneanet .

A pesar de todo ello, el nivel de conocimiento y reconocimiento de la artista y su obra entre la población de Envigado y el Valle de Aburrá es poco, aunque las iniciativas públicas en Envigado superan las de Bello en torno a Lola Vélez, otra artista importante para la historia del arte antioqueño y colombiano.

La adquisición de Casablanca por parte de Área Metropolitana y Alcaldía de Envigado en 2017 marca otro hito importante dentro de la labor de la administración local por la conservación y difusión del patrimonio artístico y cultural del municipio.

Los Orígenes de la propiedad familiar de Débora Arango datan de finales del siglo XIX y más de medio siglo después se convertiría en el refugio de la pintora, que se recluyó entre sus paredes debido a los rechazos a su obra de una clase dirigente y sociedad conservadora que criticó e interpretó la realidad social y la violencia política de la Colombia del siglo XX.

Casablanca se ubica a la entrada de casco urbano de Envigado: “Al llegar a La Chinca se entraba a la población por dos estrechas calles con casas de habitación a lado y lado de la vía. Eran entonces la carrera 12 hoy carrera 43 a cuyo costado occidental se encontraba Casablanca y Samaria, ambas con características de casas fincas por sus frondosas arboledas florecidos jardines y amplias zonas verdes[4]. Se identifica actualmente con la nomenclatura de Carrera. 43 # 32 A sur-73, hasta los años 70 estaba marcada con la dirección Avenida 24 # 11-10.[5]

El Envigado Rural y el contexto ambiental de la historia del municipio se puede determinar a partir del estudio de varias casas fincas que aún sobreviven como Andalucía, actual Casa de La Cultura Manuel Uribe Restrepo, y Casablanca en su doble carácter: referente de la historia arquitectónica y espacial, además de su protagonismo como lugar que fue escenario del desarrollo artístico de Débora en el periodo de encierro.

La futura Casa Museo Casablanca tiene pretensión de convertirse en la proyección internacional del municipio, al incrementar el afluente de sus visitantes, turistas nacionales y extranjeros, gracias a la visibilidad del bien patrimonial artístico y cultural de Envigado y su gran impacto social y económico en la vida del municipio y de toda la región.

Casablanca fue casa finca o hacienda construida en un entorno rural propio del siglo XIX y se convertirá en un referente urbano durante todo el siglo XX cuando se sucede la explosión demográfica y la urbanización de Envigado al sur del Valle de Aburrá.

La Familia Arango

En el siglo XIX, Envigado va a ser protagonista de la colonización y, con ella, se impulsará la arriería, eslabón vital para el flujo del comercio local, pues según el censo de 1864 se contaba con 88 arrieros, solo equiparable con otros 70 ubicados en La Estrella. Por igual se impulsó el trabajo de los talleres artesanales de talabartería que darían origen a la industria del calzado como las fabricas Rey Sol y Bota del día[6]. ()

En el seno de una familia de comerciantes vinculados con la industria del cuero que está directamente relacionado con el calzado y la talabartería, nacería Débora Arango, hija de Cástor María Arango Diez dueño de casa comercial en Medellín.

Vedher Sánchez y otros investigadores afirman que la construcción de Casablanca, cuyos linderos siempre se identificaron en la cabecera del distrito, a orillas de la carretera hacia Medellín, entre las calles llamadas ‘Pérez Colmero’ y ‘Duque Uribe’, finalizó alrededor de 1870, por la misma época en que nació Cástor, bajo órdenes del abuelo de Débora Arango, señor Rafael Arango Uribe[7]; en la consulta de archivos no se recuperó información sobre arquitectos de la casa o transacciones comerciales sobre tierras de la familia Arango antes de Cástor María Arango padre Débora; al morir Rafael Arango en 1905  sus hijos  Cástor, Hipólito, Manuel Salvador, María Rosa y Zoila Rita, y su viuda Rufina Diez de Arango recibieron como herencia las casas y las tierras.

Hijuela del señor Cástor María Arango 24 de julio de 1904

Se le adjudica lo siguiente

El lote de tierra señalado en la partición con el No.4 que tiene un área de 404.036 metros cuadrados y que linda: por el frente por la carretera que conduce de Medellín a Envigado; por el lado de arriba o sur con el lote No. 3 adjudicado a los señores Manuel Salvador y Castor Ma. Arango; por detrás con el mismo y por el lado de abajo con el lote No. 5 que se le adjudicará a la señora Zoila Rita Arango de A.” (Archivo Débora Arango Pérez, EAFIT. Carpeta DAP-59, f.1)

Hijuela del cónyuge sobreviviente

Una casa de tapias y tejas con cocina de lo mismo ubicado en el Distrito de Envigado y que linda

Posteriormente Cástor compra su parte de la herencia a su madre María Rufina Diez

Yo Rufina Diez, viuda, mayor de edad y vecina de Envigado declaro: que recibí de los señores Manuel Salvador y Cástor María Arango vecinos de Medellín la suma de cincuenta mil pesos ($50.000) resto de mayor suma en que les vendí una finca rais (sic) situada en Envigado de la cual les otorgué escritura de venta. 4 de diciembre de 1904. (Archivo Débora Arango Pérez, EAFIT. Carpeta DAP-55, f.35)

Y con fecha 21 de abril de 1907 aparece la venta de Rufina Diez a Cástor Arango de

Un lote de terreno que tiene una pucha de cabida, herencia de su esposo Rafael Arango, situado en el área de la población de Envigado y que linda: por el frente con la carretera que de Medellín conduce a este distrito, por un costado con finca de la sucesión de Teresa Arango de U. y por el centro y el otro costado con propiedades del comprador y Manuel S. Arango y Ricardo Uribe. (Archivo Débora Arango Pérez, EAFIT. Carpeta DAP-55, f.38).

Cástor Arango Diez se casó con Elvira Pérez tuvieron 6 hijos, entre ellos María Débora Elisa quien será mujer irreverente y artista prominente en la historia cultural del país y de toda Latinoamérica.

Árbol genealógico padres de Débora Arango.[8]

retrato del padre

Para mediados del siglo XX la casa pasa a manos de las hijas de Cástor. En 1907 nace Débora Arango y en 1941 Cástor y Elvira sus padres entregan en donación a Carolina y Débora la casa en Envigado. Es así como Casablanca llega a manos de Débora quién también le compra su parte a algunas de sus hermanas, para residir con dos de ellas y una sobrina nieta desde su encierro voluntario a causa de la crítica moral que la alejó de los círculos artísticos del país hasta el final de sus días.

También Débora compra terrenos a su tío paterno Salvador, el cual los consiguió en la partición de bienes de las sucesiones de Ángel María Arango y Dolores Diez.

2 de marzo de 1938

… un lote de terreno con todas sus mejoras y anexidades, situado en el distrito de Envigado, que da frente a la carretera que de Medellín conduce a dicha población, que tiene un área total aproximada de dos mil cuatrocientos setenta y seis metros cuadrados, que linda ‘por el oriente con la carretera pública que de esta ciudad conduce a Envigado; por el sur con propiedad que es o fue de Luis de J. Arango; por el occidente con propiedad de Eduardo Escobar y otros; y por el norte con propiedad de herederos de Dolores Arango de O.

(DAP56, f19)

Herencia de Cástor a Débora y Carolina Arango, 9 de octubre de 1941

[Cástor declara] “… que transmite a título de donación entre vivos e irrevocablemente a las señoritas Carolina y Débora Arango Pérez que son sus hijas legítimas, el dominio sobre un lote de terreno, con sus edificaciones de tapias, bahareques y tejas, con sus mejoras y anexidades, situado en el área urbana del municipio de Envigado que mide quince varas de frente por veinte de centro, que linda: por el frente con la carrera trece, que da salida para Medellín; por un costado con la calle veintitrés; por el centro, que da al occidente, con propiedad  de Lucila Arango; y por el otro costado que da al sur, con propiedad antes de Rubén Uribe, hoy de Inés Uribe de Saldarriaga. Valor del inmueble donado $12.000, registrado en la Oficina del Circuito de Medellín el 17 y 24 de octubre de 1941.” (DAP56, f27)

Matilde y Elvira (hermanas) venden a Débora Arango. Medellín, 16 de diciembre de 1947

“… inmueble ubicado en el municipio de Envigado con casa de habitación, mejoras y anexidades con los siguientes linderos… por el frente con la carretera pública que de Medellín conduce a la población de Envigado y predio de Ángel María Arango y Dolores Diez; por un costado, con propiedad de Oscar y Mauricio Botero Mejía; por el centro, con propiedad de los mismos Oscar y Mauricio Botero Mejía y por el otro costado, en parte, con propiedad de Oscar y Mauricio Botero Mejía y con propiedad de Ángel María Arango y Dolores Díaz, siendo de advertir que dentro de los linderos expresados existe un pequeño lote de terreno perteneciente a Zoila Rita Arango.”

La venta fue registrada en enero de 1948 por valor de $10.000 (DAP-56, f30)

En 1938 (marzo 2) Débora también le compra a su tío paterno Manuel Salvador Arango

“… un lote de terreno con todas sus mejoras y anexidades situado en el distrito de Envigado, que da frente  a la carretera que de Medellín conduce a dicha población, que tiene un área total aproximada de dos mil cuatrocientos setenta y seis metros cuadrados, cincuenta y un centímetros cuadrados que linda por el oriente con la carretera pública que de esta ciudad conduce a Envigado; por el sur con propiedad que es o fue de Luis de J. Arango; por el occidente, con propiedad de Eduardo Escobar y otros; por el norte con propiedad de herederos de Dolores Arango de O.

Manuel Salvador Arango lo consiguió en la partición de bienes de las sucesiones de Ángel María Arango y Dolores Diez (1937).

Débora Arango posa junto a la pintura que realizó de su padre Cástor María Arango Diez

Autenticidad y cambios: construcción que data de segunda mitad de siglo XIX se conserva casi en su totalidad, con excepción de la gran sala donde se recibían a periodistas y visitas en los últimos años de vida de la artista; su composición es muy similar a la original aunque ya perdió sus grandes extensiones verdes circundantes que la misma artista reconocía que llegaban hasta las riberas del río Medellín; junto con la Finca Andalucía, hoy Casa de la Cultural Miguel Uribe Restrepo, fueron las dos grandes propiedades que marcaban el paisaje de la zona de entrada desde Medellín al Envigado rural del siglo XIX.

CONTEXTO FÍSICO Y URBANO

El inmueble está ubicado en Envigado, municipio de principal importancia para la región que se localiza al sur del valle de Aburrá, Departamento de Antioquia, región central de Colombia

El contexto urbano se configura a partir del surgimiento del barrio en torno a la iglesia San Marcos (1961), donde antes solo se ubicaban algunas casas fincas en sector de entrada al casco urbano en la carretera Medellín-Envigado por donde transitó también el tranvía.

El Acuerdo 16 de abril 22 de 1929 del Concejo de Envigado ordena el ensanche de calles transversales, calle Miguel Uribe Ángel desde portada de Andalucía hasta plazuela de Chiquinquirá, casa al lado de Casablanca donde vivió el sacerdote Jesús María Mejía y su madre.

“Hoy esta hermosa mansión [Casablanca] está restringida a prácticamente el área de la casa con algunos jardines, pero desde sus comienzos en 1870 y hasta bien avanzado el siglo XX era una enorme estancia que limitaba al sur con terrenos de Andalucía hoy Casa de la Cultura, al occidente con la ribera del río Medellín por donde pasaba la vía del Ferrocarril de Amagá, al norte se extendía por lo que hoy  son el barrio y la parroquia San Marcos y por el oriente era deslindada por la vía que de Envigado conducía al Poblado y Medellín comúnmente llamado ‘el carretero’. (Sánchez, 2002)

El paisaje también cambia considerablemente con la apertura de la estación de servicios Texaco en los años 70 del siglo XX.

los valores estéticos y simbólicos imprimen a la casa su caracter único. Entre los objetos encontramos la colección de cerámicas que pintó la artista, por los cuadros y por el mural que la artista elaboró en el garaje. Cerámicas pintadas por Débora Arango, en exposición al interior de Casablanca.La vida y obra de Débora

Irreverencia, revolución social en el arte, Débora como protagonista de su época, su obra como crítica punzante a las desigualdades

Casablanca tiene una extensión de 579 metros cuadrados y fue entregada con su mobiliario original, los que tenía la maestra, “La familia donó 600 bienes muebles, entre dotación, mobiliario, enseres y obras originales como tres óleos, dos acuarelas y 30 dibujos”, contó Esteban Salazar Ramírez, jefe de Planeación de Envigado. (CLAUDIA ARANGO HOLGUÍN: La casa de Débora Arango, Casablanca, ya es un bien público | El Colombiano, PUBLICADO EL 06 DE DICIEMBRE DE 2017)

Durante la segunda mitad del siglo XX Casablanca no fue tan solo su lugar de residencia sino también su taller y sala de exposición privada ya que durante los años de encierro la artista se dedicó a la cerámica, la pintura y a practicar lo aprendido en México para plasmarlo en el mural del garaje.

El valor histórico, simbólico y estético de Casablanca se identifica en el arte al interior de la casa: cerámicas, pinturas y el mural ubicado en el garaje de la casa. Además del valor patrimonial de la casa como referente arquitectónico de la historia del municipio de Envigado y de su pasado rural.

Su valor, en relación a la vida y obra de la artista rechazada por la sociedad de su época y por fin reivindicada a finales del siglo XX, se evidencia en que se constituyó en refugio y taller donde Débora desarrolló labor artística e incluso dio clases.

De casa de habitación y taller a Futura Casa-Museo

La artista vivió y trabajó en dicha casa desde 1945 hasta su muerte en 2015 (Revista Diners, 2011)

La casa está ubicada cerca al parque de Envigado, sobre la avenida 43A, la principal de la ciudad, que da acceso a su centralidad. Tiene 3.300 metros cuadrados de área, que comprenden zonas de jardines y la casa central, con tres dormitorios conectados entre sí internamente, un comedor con una sala pequeña aledaña para fumadores, otra habitación que sirve de sala y un gran salón que conecta al patio trasero con sillones y mesas, para reuniones más formales.

Alejada del medio artístico, Débora se encerró por un largo período en su casa-taller llamada “Casablanca”, donde elaboró zócalos, baldosines y murales en cerámica cocida. En 1975 con casi cien obras hizo una exposición individual en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín. En 1984 el Museo de Arte Moderno de Medellín, hizo una exposición retrospectiva donde se mostró más de 250 obras entre acuarelas, óleos y cerámicas, así se reivindicó plenamente como artista.


[1] Ley 1248. Por medio de la cual la Nación rinde homenaje a la pintora Débora Arango Pérez y se declara museo y bien de interés cultural de la Nación la casa en que vivió.

[2] Acuerdo No. 010. Concejo Municipal de Envigado. Abril 12 de 2011

“[3] La artista Débora Arango, Caño Cristales (el río de los cinco colores), las hojas y el fruto del árbol lechoso y la representación gráfica del pájaro de la obra “Las monjas y el cardenal” son la imagen del nuevo billete.” En presentación de la nueva familia de billetes Banco de la República. http://www.banrep.gov.co/es/comunicado-29-11-2016

[4] Delio Valencia Ríos, En: De la montaña al río, Monografía de Envigado, escrito por Vedher Sánchez, 2002.

[5] Fue cambiado durante la administración del señor alcalde Jorge Mesa Ramírez, consta en carta fechada el 11 de octubre de 1972. Archivo Débora Arango Pérez, carpeta DAP-59, f. 46. Sala Patrimonial, Universidad Eafit)

[6] Historia del Carriel, Daniela Vasquez, Centro de Historia de Envigado, 2018.

[7] Se consultó en el Archivo Histórico de Antioquia, Fondo Notarial, Notarias primera y segunda que corresponden a la época, no se pudo hallar escrituras que den cuenta de la adquisición de las tierras por la familia Arango y de la construcción de la casa finca que será conocida como Casablanca.

[8] Tomado de Geneanet. Fragmento del Árbol genealógico de Cecilia Elvira Londoño Arango hecho por Enrique Pareja Mejía. https://gw.geneanet.org/epareja?lang=es&pz=alfonso+enrique&nz=pareja+mejia&ocz=0&m=A&p=cecilia+elvira&n=londono+arango&siblings=on&notes=on&t=T&v=6&image=on&marriage=on&full=on

Tradición notarial de Casablanca

Jorge Andrés Suárez Quirós, Historiador. Magister en Ciencias de la Administración, Miembro Correspondiente del Centro de Historia de Envigado

La casa conocida con el nombre de Casablanca de la artista Débora Arango, es una propiedad que se remonta a su abuelo Rafael Arango Uribe, quien recibió el lote en la herencia que le dejó su madre Rafaela Uribe en una fecha no especificada en el testamento de Rafael. En referencia a la casa, su esposa Rufina Díez Montoya, al momento del inventario de bienes en la sucesión de su conyugue, manifestó que esta fue edificada durante su matrimonio sin aportar una fecha en específico. [1]

Al emitir su testamento en 1901, Rafael Arango manifestó tener unos 80 años, aunque en apartes de su sucesión se estima que tenía unos 75 años al momento de su muerte. No hay precisión de su verdadera edad que aporte su sucesión para precisar la fecha de nacimiento, como la partida de bautizo. Se puede establecer un rango aproximado entre 1840 y 1850, en la fecha de su matrimonio, para establecer la construcción de Casablanca, la vivienda donde Rafael y Rufina formaron su hogar y familia[2].  Se sabe que Rafael murió en el municipio de Envigado el 10 de diciembre de 1902, y contrajo matrimonio con la señora Rufina Díez Montoya como sé mencionó y dejó diez hijos legítimos ya mayores de edad en esa fecha: Hipólito, Elías, Jesús María, Castor María [Padre de Débora], Jesús Antonio, María Francisca, Leonor, Zoila Rita, Felicidad y María Rosa. [3]

Rafael al respecto de sus bienes dijo: “Tengo unos pocos bienes de fortuna que mis hijos y mi esposa conocen bien.” [4] Estos consistían principalmente en la finca donde vivía en Envigado; una acción de mina llamada La Trinidad en el Santa Rosa de Osos, y algunos créditos a favor y en contra. La finca donde vivió, tenía un cañizal en compañía de Hipólito Arango; un cultivo de caña de azúcar; más una arboleda de 79 árboles y 20 palmas de corozo. También allí se encontraba una cementera de yuca sembrada en compañía con Jesús María Arango.[5]

Estos bienes se repartieron en el juicio de sucesión equitativamente entre sus herederos, salvo la finca de Envigado. Debido a que la mencionada propiedad fue edificada durante el matrimonio, además de que Rufina aportó a la sociedad conyugal 551 pesos, por esto Rafael Arango quiso que ella recibiera una pucha de terreno sacada de esta propiedad más la casa, el resto si se repartió entre sus hijos. Advirtió también en su testamento que la pucha pasaría al momento de la muerte de Rufina a manos de su hijo Castor María Arango a quien le impuso “El deber de auxiliar y socorrer a su madre en sus necesidades”[6]

La finca, hoy Casablanca, tenía en 1904 un área de 13.587 metros cuadrados, con un valor aproximado de 73.300 pesos, sin contar los cultivos allí incluidos y la paja de agua [acueducto]. El valor de la casa fue establecido en $25.000 sin que de ella se hiciese una descripción detallada, tan solo se dijo al hacerse el inventario de bienes, que esta casa era de hecha de tapias y tejas. En esta misma diligencia se establecieron los linderos y el origen de la propiedad de la siguiente manera:

Una casa de tapias y tejas, con cocina de lo mismo, el terreno o solar correspondiente y con media paja de agua potable, ubicada en este distrito [Envigado], y que linda: por el frente con el carretero que de Medellín conduce a Envigado; por el costado arriba o Sur con propiedad del Sr, Baldomero Uribe. Por detrás u Occidente con este mismo [Baldomero Uribe], por el costado de abajo o Norte con terrenos de Ángel María Arango. Esta finca fue adquirida así: el terreno lo hubo el finado sr. Arango por herencia materna, cuyo título o hijuela no presenta la Sra. Viuda por no tenerlo en su poder y la casa o edificio lo construyó el mismo señor Arango. Que tanto la adquisición del terreno por herencia como la construcción del edificio tuvieron lugar durante la sociedad conyugal en que estuvieron constituidos la exponente y el finado sr. Arango. Esta finca fue avaluada por los expresados peritos inclusive la media paja de agua, en la cantidad de noventa mil quinientos pesos.[7]

La finca fue dividida en 9 lotes entre los herederos. Al existir unos créditos a favor de sus hijos Manuel Salvador y Castor María, además de la compra hecha por ellos mismos a sus hermanos de los derechos en la finca, el juez determinó que estos recibirían de manera conjunta y adicional, un lote de mayor tamaño en la propiedad por pago de las deudas y el reconocimiento de la compra de los derechos a Leonor ($5.700)[8], Felicidad Arango de Díez ($3.000)[9], María Francisca ($3.500)[10] Jesús María ($3.000)[11].

En la siguiente Tabla 1. Se muestran la división de la finca en los mencionados 9 lotes, con sus correspondientes herederos, linderos y el valor de cada uno de ellos. Seguido del Gráfico 1 en el que se muestra espacialmente la forma de la propiedad, lo cual servirá para ilustrar la forma en que evolucionó la propiedad y para detallar la forma en que la propiedad termina en manos de Castor María y luego de su hija Débora Arango.

Tabla 1.

Lotes No.Área m2 Aprox.Adjudicado aLinderosValor $
1, La Pucha de terreno400-000Rufina Díez8 varas de frente a la carretera MDN- Envigado y recostada al lindero de Baldomero Uribe, 69 metros de fondo aproximado, [los otros lotes varían en el fondo por un metro o unos centímetros menos]5.000
2. Donde está la casa1.887-112Rufina DíezEl tamaño de la casa más dos varas de frente con el carretero que de Medellín conduce a Envigado y por los otros lados con terreno de la misma mortuoria, que se adjudicaron a la misma señora25.000
3. compuesto de 5 derechos y 3 mejoras1.903-307Manuel Salvador y Castor Arango13.9 metros por el frente por la carretera que conduce de MDN a Envigado, por el sur con el lote No.2 y con el terreno de Baldomero Uribe; con el lote No. 9 adjudicado al señor Castor María para cubrir el pasivo de la mortuoria etc; por el Norte con el mismo lote y con el lote No. 4 adjudicado a Castor María.11.110
4.404-036Castor María Arango6 metros por el frente con carretera que conduce de MDN a Envigado, por el sur con el lote No 3, por atrás con el mismo y por el lado norte con el lote No. 52.214,122
5.409-500Zoila Rita Arango6 metros por el frente con la carretera que conduce de Medellín a Envigado, por el lado de abajo con el lote No. 6 y por detrás con el lote No.32.244
6409-500María Rosa Arango de Escobar6 metros por el frente con la carretera MDN-Envigado, Al sur con el lote No. 5, por el lado de abajo con el lote No.7 y por detrás con los señores Manuel Salvador y Castor María Arango2.244
7409-500Elías Arango6 metros por el frente con la Carretera MDN-Envigado, Por el Sur con el lote de María Rosa, por el Norte con el lote No.8 y por atrás con Manuel Salvador y Castor Arango2.244
8394-963Hipólito Arango5,7 metros por el frente con Carretera MDN – Envigado, por el sur con el lote de Elías Arango; por el Norte con terreno del señor Ángel María Arango, y por detrás con terrenos adjudicados a los señores Manuel Salvador y Castor Arango.2.144
97.369-896Castor María Arango, Para cubrir el pasivo y los gastosPor el lado de arriba o sur y por atrás con terrenos de Baldomero Uribe; por el Lado de abajo o Norte con terrenos de Ángel María Arango, lo mismo que por parte de adelante o lado al oriente, y siguiendo por el mismo lado con Manuel Salvador y Castor María Arango.21.092
 13.587-814  73.292,122

Luego de la muerte de Rafael Arango y repartido sus bienes en su juicio de sucesión, su hijo Castor María adquirió en diferentes transacciones, en un lapso de 20 años, los otros lotes para aumentar su propiedad en la otrora finca de su padre. Las transacciones fueron tres, así:

  1. Por compra a su madre Rufina Díez Montoya, por $2.000 pesos del lote de terreno que tienen una pucha de cabida, situado en el área de la población de Envigado.

[Linderos]: Por el frente con la carretera que de Medellín conduce a este distrito (Envigado); por un costado con finca de la sucesión de Teresa Arango de U. y por el centro y el otro costado con propiedades del comprador [Castor Arango] y Ricardo Uribe. [12]

  • Por adjudicación en la partición de bienes comunes que tenía con su hermano Manuel Salvador Arango, los que consistían en la propiedad en Envigado, en la que se incluye la casa comprada a su madre Rufina por $5.000 pesos según un recibo presentado por ellos[13], y otra en Guayaquil (Medellín).[14] Le correspondió a Castor:

Un lote de terreno con casa de tapias y tejas y demás mejoras y anexidades, situado en el paraje “El Camellón” del distrito de Envigado, que linda: Por el frente con la carretera, propiedades de Dolores Díez, Hipólito y Agustín Arango, y el otorgante Castor Arango, por el sur con predios, del mismo Castor Arango y herederos de Baldomero Uribe y por el Occidente y Norte, con propiedades de herederos de Baldomero Uribe

  • Por compra a su hermano Hipólito Arango por $500, quien a su vez había comprado a su hermano Elías[15] y María Rosa Arango[16] su herencia

Un lote de terreno con el agua que ha pertenecido a Hipólito Arango, Elías Arango, María Rosa Arango y con todas sus demás mejoras y anexidades, situada en el distrito de Envigado, y que linda por el frente con la carretera para Medellín, por un costado, con predio de herederos de Ángel M. Arango, por el centro, con finca del comprador [Castor Arango] y por el otro costado con Zoila Rita Arango.[17]

Con estas adquisiciones Castor se hizo a casi la totalidad de la finca de su padre, exceptuado el lote no 5 de propiedad de su hermana Zoila Rita Arango, quien no estuvo de acuerdo en la forma en que el juez había repartido los lotes en la sucesión de padre, sin que su protesta tuviera eco judicial.[18] 

En el año de 1936 Castor Arango y su esposa Elvira Pérez Uribe vendieron a sus hijas Carolina, Raquel, Débora, Lucila, Matilde y Elvira Arango Pérez [todas solteras a esa fecha] la casa y lotes donde ellos vivían, por un valor de $4.000 pesos.[19]

En dicha venta, están trascritas las disposiciones generales y las características del inmueble en los que se incluye la advertencia que entre esta propiedad, todavía figura el lote No. 5 de Zoila Rita Arango. Los linderos no varían de los descritos en la sucesión de 1904 de Rafael Arango, solo cambia nombre del vecino Baldomero Uribe por el de Oscar y Mauricio Botero Mejía quienes eran los propietarios en aquel año de 1936.

Un lote de terreno con casa de habitación y demás mejoras y anexidades, entre éstas una y media paja de agua potable de la llamada de los Boteros y una instalación de agua del distrito de Envigado, sus cañerías de entrada y salidas de aguas, inmueble situado en el distrito de Envigado, que linda por en general así: Por el Frente, con la carretera pública que de Medellín conduce a la población de Envigado y predio de Ángel María Arango y Dolores Díez; por un costado, con propiedad de Oscar y Mauricio Botero Mejía; por el centro, con propiedad de los mismos Oscar y Mauricio Botero Mejía; y, por el otro costado, en parte, con propiedad de Oscar y Mauricio Botero Mejía y propiedad de Ángel María y Dolores Díez, siendo de advertir que dentro de los linderos expresados existe un pequeño lote de terreno perteneciente a Zoila Rita Arango.[20]

El 9 de octubre de 1941, Cástor realiza donación a Débora y Carolina Arango, de un terreno con casa de “tapias, bahareques y tejas”:

[Cástor declara] “… que transmite a título de donación entre vivos e irrevocablemente a las señoritas Carolina y Débora Arango Pérez que son sus hijas legítimas, el dominio sobre un lote de terreno, con sus edificaciones de tapias, bahareques y tejas, con sus mejoras y anexidades, situado en el área urbana del municipio de Envigado que mide quince varas de frente por veinte de centro, que linda: por el frente con la carrera trece, que da salida para Medellín; por un costado con la calle veintitrés; por el centro, que da al occidente, con propiedad  de Lucila Arango; y por el otro costado que da al sur, con propiedad antes de Rubén Uribe, hoy de Inés Uribe de Saldarriaga. Valor del inmueble donado $12.000, registrado en la Oficina del Circuito de Medellín el 17 y 24 de octubre de 1941[21].”

Con la propiedad en manos de las hijas de la familia Arango Pérez, ellas entablaron negociación con su tía Zoila Rita para la compra del lote que hacía falta y así recuperar la forma que tenía la propiedad. Fue así como en octubre de ese mismo año de 1936, Carolina, Lucila, Matilde, Raquel, Débora y Elvira Arango compraron el lote de terreno, con todas sus mejoras y anexidades, que tienen un área de 409 metros cuadrados, 50 cm situada en Envigado. Lote que por esa escritura bautizaron con el nombre de “La Carolina”.

[Linderos] por el frente, en una extensión aproximada de 7 varas, con la carretera publica que de Medellín conduce a la población de Envigado: por el costado de arriba, con propiedad que fue del señor Castor M. Arango; por el costado de abajo con propiedad que fue de María Rosa Arango de Escobar, después de Cástor M. Arango, y por detrás con propiedad que fue de Cástor María y Manuel Salvador Arango.[22]

De esta manera, la propiedad quedó en manos de Débora Arango, y sus hermanas. Años después, Débora empezó a adquirir poco a poco los derechos de sus hermanas en esta propiedad, de la misma forma que hizo su padre Castor con sus hermanos.

En 1937 Raquel, hermana de Débora vendió sus derechos en la propiedad o hijuela a Julio Córdoba por 500 pesos.[23] Luego, el mismo derecho y en el mismo día, fue vendido en otra notaría de Medellín, por Julio Córdoba a Débora Arango por valor de 550 pesos.[24] Alguna enemistad debió ocurrir entre las dos hermanas, para no realizar la venta de forma directa, como se había hecho con las demás.

Para el año de 1947, Débora, compró los derechos de la propiedad a sus hermanas Matilde y Elvira por un valor de 10.000 pesos.[25] De los derechos de sus hermanas Carolina y Lucila, y si estos pasaron fueron adquiridos por Débora, no se tiene documento notarial de la compra-venta; solo se tiene noticia de los derechos de ellas en el año de 1948, cuando las tres hermanas Arango Pérez: Carolina, Lucila y Débora protocolizan una escritura notarial para hacer una permuta de una faja del terreno que tenía forma triangular y colindante de propiedad de Angelina Cardona de Puerta para dar una mejor forma a las dos propiedades.[26]

Las señoritas Arango transfieren a la señorita Angelina Cardona de Puerta, el dominio de una faja de terreno de forma triangular, situada en el distrito de Envigado,

Linderos “Partiendo del punto en donde la propiedad de las Arango Pérez principia en su lindero con la carretera de Medellín a Envigado, se sigue en línea recta y horizontal en una extensión de 8 metros en dirección occidente y lindando con propiedad de los señora Cardona Puerta, del punto donde termina la anterior distancia se voltea hacía el sur, en línea recta y horizontal que hace ángulo recto con la otra línea y se mide 28 centímetros, lindando el terreno a lo largo de esta línea con propiedad de las Arango Pérez; del punto en donde terminan los 28 centímetros se trata una línea recta y oblicua en dirección a la carretera, hasta cerrar el triángulo en el punto de partida, y lindando con propiedad de las señoritas Arango Pérez a lo largo de toda esta línea.

Cambio, la señora Cardona Puerta, le trasfiere una faja de terreno situada en Envigado,

Linderos: Por el oriente, en una extensión de 40 metros, con propiedad de la tradente Cardona de Puerta, por sur, en 80 centímetros, con propiedad de las Arango Pérez, por el occidente en 40 metros, con propiedad de las mismas, y por el norte, en extensión de 80 centímetros, con propiedad que es o fue de unos señores Saldarriaga.[27]

Por último, en 1950 Castor Arango elevó a escritura pública una aclaración con respecto a la venta que les había hecho a sus hijas en 1936. Según Castor la venta de la propiedad incluyó los muebles que se encuentra en la casa, donde vive con sus hijas, y hace la aclaración que sus muebles son muy pocos y para más claridad da un listado de los mismos.[28]

A la muerte de Castor Arango y Elvira Pérez, estos dejaron principalmente, a sus hijos en herencia, un local de comercio en el centro de Medellín (Maturín), algunos derechos de mina, y derechos sobre lotes de terreno con cementeras y yucales y un lugar en el cementerio de Envigado.[29]

Los padres de Débora habían dado en vida a sus hijos el dominio de los terrenos en Envigado. En los que se incluye también un segundo lote distante unos pocos metros de la propiedad que hoy tiene el nombre de Casablanca. Desde principios del siglo XX, Castor, al parecer con la idea de acrecentar la antigua propiedad de su padre, compró la propiedad esquinera de la carretera de Medellín a Envigado, llamada por aquel entonces de “Duque Uribe” con la Calle al norte de su cuadra llamada de “Pérez Colmero”, No obstante, entre los dos propiedades existían un par de predios, entre ellos el terreno de Rubén Uribe, a los cuales no pudo acceder el señor Castor Arango por medio de compra, por lo que su propiedades no pudieron estar juntas.[30]

La propiedad esquinera entre “Duque Uribe” y “Pérez Colmero” la compró a Dionisio Díez[31], quien a su vez había adquirido por varias compras a unos los herederos de Pedro y Avelino Mejía; Juan Crisóstomo Ángel y Vicente Mejía quienes habían partido una casa quintera en tres casas. Esta propiedad la donó Castor a sus hijas, en las que se incluye a Débora Arango, en partes, por medio de diferentes escrituras notariales, que no se desarrollan en esta investigación al no ser parte integral de Casablanca [32]


[1] MDN, Notaría 3, 1904.07.23 escr. 1571

[2] Una búsqueda de estos documentos en los archivos parroquiales de la primera mitad del siglo XIX ayudaría a dar más claridad al respecto

[3] MDN, Notaría 3, 1904.07.23 escr. 1571

[4] MDN, Notaría 3, 1904.07.23 escr. 1571

[5] MDN, Notaría 3ª. 1904.07.23 escr. 1571

[6] MDN, Notaría 3ª. 1904.07.23 escr. 1571

[7] MDN, Notaría 3ª. 1904.07.23 escr. 1571

[8] MDN Notaría 1ª. 1903.01.09 escr. 45

[9] MDN, Notaría 1ª. 1903.01.13 escr. 73

[10] MDN, Notaría 1ª. 1903.02.21 escr. 322

[11] MDN, Notaria 1ª. 1903.01.16 escr. 95

[12] Notaria segunda de Medellín, 1907.04.21 escritura 390

[13] Universidad EAFIT, Biblioteca, Sala Patrimonial, Archivo personal DAP – 55- folio 35

[14] Notaria tercera de Medellín, 1911.10.07 escritura. 1556

[15] Notaria primera de Medellín,1903.01.02 escritura. 4

[16] Notaria segunda de Medellín 1905.05.09 escritura. 758

[17] Notaria tercera de Medellín 1924.10.20 escritura 2510

[18] Notaría tercera de Medellín, 1904.07.23 escritura. 1571

[19] Notaría segunda de Medellín, 1936.05.08 escritura. 1117

[20] Universidad EAFIT, Biblioteca, Sala Patrimonial, Archivo personal DAP, carpeta 56, folio 39

[21] Universidad EAFIT, Biblioteca, Sala Patrimonial, Archivo personal DAP, -carpeta 56, folio 27.

[22] Notaria tercera de Medellín, 1936.10.14, escritura. 2286

[23] Notaria segunda de Medellín, 1937. 09.16, escritura 2282

[24] Notaría tercera de Medellín, 1937.09.16, escritura 1974

[25] Notaría primera de Medellín,1947.12.16, escritura 5852

[26] Notaría cuarta de Medellín, 1948.08.08, escritura 6734

[27]Notaría cuarta de Medellín. 1948.08.08 escritura 6734

[28]Notaría 3ª de Medellín. 1950.06.12, escritura: s.d,; copia en: Universidad EAFIT, Biblioteca, Sala Patrimonial, Archivo personal DAP –carpeta 59 – folio 34

[29] Universidad EAFIT, Biblioteca, Sala Patrimonial, Archivo personal DAP –carpeta 59

[30] Universidad EAFIT, Biblioteca, Sala Patrimonial, Archivo personal DAP –carpeta 56 y 56

[31] Notaria tercera de Medellín. 1912.03.18 escritura 504

[32] Universidad EAFIT, Biblioteca, Sala Patrimonial, Archivo personal DAP –carpeta 56 y 56

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