Hasta los élite pagan por correr

Periodico El Colombiano. por julio César Acosta V. 21 de mayo de 2016

Bicicletas por todos lados, deportistas que suben la rampa hacia el partidor y otros, intentando llegar más rápido, que utilizan las escaleras.

Todos se mezclan en una sola masa humana. La mayoría son de Colombia y unos pocos de otros países. La pista de bicicrós del polideportivo Sur de Envigado y alrededores es un hervidero.

Con el sudor todavía recorriendo su frente, Bastian Martínez, de Chile, ha terminado su turno de dos horas de entrenamiento y ve como primera opción sentarse en la manga a descansar.

“Es una pista muy buena con curvas muy cerradas y muy técnica”, responde cuando se le pregunta cómo se sintió en el recorrido y qué tal el escenario.

Su historia no cambia mucho con respecto a los que practican esta disciplina. A Colombia llegó por su propia cuenta y con ayuda familiar. “Pero me daré el gusto de estar en un Mundial después de 15 años practicando el bicicrós”, manifiesta. Él también es entrenador en Santiago y competirá en la categoría de 25 a 29 años en el Mundial de Medellín.

A un lado y con ropa sport, Cristopher Mireles, deportista élite de México, narra su gran ilusión, desde la semana venidera. “Poder estar en unos Juegos Olímpicos”. Por eso, con recursos propios, de su familia y una ayuda del estado Jalisco, se vino con semana y media de antelación para tener una óptima preparación.

“Lo mejor aquí es ese ambiente de Mundial que se vive y la posibilidad de entrenar en una pista con tan buenas especificaciones técnicas como la de Envigado”.

Mireles, quien tiene 23 años y desde los seis anda metido en el BMX, no pudo estar en los Olímpicos de Pekín-2008 por la edad y para Londres no clasificó, según él, por la falta de experiencia y roce internacional.

Como ese sueño es que México logre por primera vez una histórica participación olímpica, ha cumplido toda la preparación durante cuatro años. “En esta ocasión he realizado un gran ciclo olímpico. Me gané la medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos del 2014 y estuve en dos panamericanos. Estoy muy bien preparado para lograr uno de los tres cupos para Río y quiero una de esas plazas para mi país”.

A ambos les toca pagar desplazamientos, alojamiento, alimentación e inscripción, costos que salen de sus bolsillos. Todo por amor al deporte .