FRANCISCO RESTREPO MOLINA

Por: LUIS ALBERTO RESTREPO MESA, Miembro del número del Centro de Historia de Envigado (Fallecido).

“La ley de la vida  exige sinceridad para con Dios. La severidad para consigo mismo, la justicia para con todos, y el socorro a los ancianos: gentileza para con los jóvenes, buen consejo a los amigos, indulgencia para los enemigos, indiferencia hacia los locos y respeto a los sabios”.

Envigado ha tenido y seguirá teniendo hombres que serán representativos a escala nacional y cuyas obras merecen un reconocimiento a sus actividades que son un paradigma de los valores humanos de su querido pueblo envigadeño.

El Centro de Historia de Envigado, terminado el año 2.000, estimulando la participación de sus hombres y mujeres, que por sus virtudes intelectuales han aportado durante el siglo XX ese amor por su ciudad y ha estimulado esa participación valorativa y defendió los hombres de los envigadeños eminentes del siglo y entre ellos se destacó el doctor FRANCISCO RESTREPO MOLINA, cuando todos sus esfuerzos se extendieron a todos los ciudadanos, sin distingos de clases, por que compartió con los pobres y con los humildes. La Institución Histórica dentro de sus deberes y obligaciones estatutarias son las de investigar, corregir y divulgar la historia en general y en particular lo referente a sus hijos preclaros que le hacen honor a su pueblo y a su historia.

El hombre es una fuerza y de él parten los impulsos que transforman los modos de la cultura y la ciencia, la investigación de la naturaleza y lo que corresponde en su tarea social.

El honor encomendado por el Centro de Historia de Envigado, frente al problema de la solidaridad me engrandece espiritualmente y me lleva a pensar que la fuerza y el motor de esta gran virtud la aplicó en Envigado el doctor Francisco Restrepo Molina, lleva a los envigadeños sus enseñanzas  y quien preparó el terreno y los enfrentó por esos pequeños caminos del entendimiento hacia sus semejantes.

En la sesión del Centro de Historia celebrada en su sede central, la señora presidenta en el orden del día, tuvo a bien lanzar el proyecto: “Envigado ciudad educadora de valores ciudadanos” y fue muy bien acogida la idea por los honorables académicos y fuí nombrado para llevar la palabra y elaborar la biografía sobre el medico envigadeño Dr. Francisco Restrepo Molina, enfocado sobre la solidaridad, y no escatimé esfuerzos, ya que me llené de orgullo por que el Dr. Restrepo Molina encarna las mayores virtudes de un profesional de la filantropía y sin lugar a dudas será modelo de sensibilización en la comunidad de Envigado, en donde nos dejó como ejemplo la caridad con un espíritu desprendido y según la frase de Salomón en la sagrada Biblia: “lo que consigue éxito en la bendición de Dios, nuestro sólo afán no logra nada”.

El doctor Restrepo es descendiente del abolengo de los Restrepo asturianos. – Asturia es una región montañosa de España que constituyen las provincias de Oviedo,  formó un reino independiente en el año 718, en que Pelayo y sus montañeses, iniciaron la reconquista de España hasta el año 1.307 en que se unió al reino de castilla.

El apellido Restrepo es importante por el gran número de varones ilustres que han merecido la gloria y el honor en Envigado; descendientes del notable patriota y primogénito que llevaba el apellido, Don Alonso López de Restrepo, natural de San Lucas de Bárrameda, hijo legitimo de Don Juan López de Restrepo y de Inés Méndez de Sotomayor: Vino a esta tierra antioqueña en los galeones de la armada  mandada por Don Carlos de Ibarra, se sabe que estuvo en la Habana en el año de 1.646 en compañía de su primo hermano don Marcos y se vino a las indias cuando poseía los 25 años de edad.

Se radica en el Valle de Aburra, en lo que es el paraíso de las orquídeas, la denominada hoy por hoy, la villa de la Candelaria de Medellín.

En aquel tiempo era un humilde lugar del trópico, un simple caserío que a veces mostraba en la mañana el humo de los fogones, se  denominaba Aná o San Lorenzo de Aburrá.

Desde su llegada Don Alonso contribuyó a la erección del sitio de Aná y más tarde a la fundación de la Villa de la Candelaria de Medellín, en donde desempeñó hasta su muerte el cargo de alférez real. Era quien representaba al rey, mandaba el ejército como un general. Estos títulos los concedían los Virreyes y confirmado por el monarca y fueron como tantos de la India, se conseguían en virtud de las donaciones pecuniarias pero caían en personas de hidalguía debidamente probadas.

Dice las genealogías de Antioquia, haber contraído matrimonio con Josefa de Guerra Peláez, de cuyo matrimonio hubo nueve hijos, tronco del cual vino a este mundo el descendiente Dr. Francisco Restrepo Molina Fue don Alonso el progenitor de una familia que se extendió por toda la Geografía Colombiana y que le ha dado renombre en el ámbito nacional e internacional, basta mirar esa honrosa lista de hombres ilustres para uno darse cuenta que ha sido una raza de gentes que imponen respeto por su tierra y le dieron culto a lo que hoy es Colombia, son hombres de ciencia, legisladores, médicos, figuras de estado y descendientes ilustres los que hacen honor a su apellido.

Tomo como emblema, el trabajo realizado sobre el doctor Francisco Restrepo Molina, el de la solidaridad que encarna el perfeccionalismo de los pueblos en un discernimiento de civismo y de ayuda mutua como nos lo enseñó el maestro de las ciencias médicas, “Hipócrates”, que consigo lleva la virtud  de actuar en sentido solidario para inculcarle al pueblo que mediante esfuerzos conjuntos y su propia felicidad con los postulados evangélicos de paz y de justicia.

Todos debemos aprender a conocer a plenitud la vida divina, solo hay una diferencia, la vida material y la vida espiritual, existe el conocimiento del mundo y del hombre y están fundidos en lo divino y en lo humano.

El hombre, realidad espiritual y psíquico, es metido por el análisis de los sabios, es estudiado en lo corporal especialmente en el campo de la investigación médica, y lo puso al ordenamiento de las fuerzas biológicas, para la práctica del sentimiento humanitario. La vida del Dr. Francisco Restrepo Molina, es alabada y recordada, se parece al diáfano cobre de la historia, a un cielo estrellado donde es imposible contar el brillo esplendoroso de sus estrellas, para pasar a la historia es necesario la muerte, es una congregación, y nos lo dice Balzac, por que pasó al templo de la inmortalidad y de la gloria, su nombre solamente bastará como un ejemplo en la faz de Envigado para iluminar como una antorcha radiante en la historia y de la vida de todos los envigadeños, por siempre y para siempre, y eso es precisamente su historia.

Los grandes hombres siempre perseveran a toda prueba y no se cansan de exigirse en sus estudios y para llegar al éxito se dice: ”la constancia vence lo que la dicha no alcanza” y la experiencia ha demostrado que tenía razón en la perseverancia para llegar al triunfo, Dios no le regala a nadie premios fácilmente todo requiere luchas, por eso siente un gran deseo espiritual en darle a la persona el gozo para conseguir su profesión.

La figura del Dr. Francisco Restrepo Molina, es reconocida por todos los envigadeños, y el Centro de Historia de Envigado lo nombró como uno de los más representativos hijos de la intelectualidad y de la filantropía en la historia de Envigado durante el siglo XX, dispuso que uno de sus miembros de número se encargara de hacer su biografía para cumplir con los preceptos de difundir sus virtudes ciudadanas de uno de sus hijos preclaros para que todos sus ciudadanos lo conozcan y sirva de ejemplo a las juventudes en todos los tiempos. Son los designios de Dios que todo hombre esté llamado a desarrollarse por que la vida es una vocación, “dotándolo de inteligencia y libertad, el hombre es responsable de su crecimiento, lo mismo que de su salvación.”

El doctor Restrepo Molina afrontó los problemas con dignidad, puso su corazón para emplear sus energías en las luchas de los enfermos, y el Maestro de la Vida y de la Muerte, le prometió como le promete a los hombres dóciles, de hacerles participes del triunfo definitivo de la vida, por eso la moral del Médico no está en las cosas, está en sus acciones, por ello supone una cuestión de conciencia personal.

Vivía en una casa sin ostentaciones, como cualquier ciudadano humilde en su digno hogar, de tapias altas y tejas a la salida de su puerta principal. ¿Qué lástima haberla derribado?…… porqué podría haber sido parte del patrimonio cultural de la ciudad que lo amó y lo vió nacer, sería muy digno el que hoy estuviera en pie, para hacerle honor a la ciudad que lo vió crecer; era de ventanas grises y arrodilladas, dos puertas, la del hogar y la  montada en un estribo, que daba al consultorio, éste era una esfera pequeña con taburetes en fila y una lámpara en el techo que emitía una luz callada y el gabinete con la camilla para atender a sus pacientes, y una vitrina de libros, y en la pared el juramento de Hipócrates, y el diploma enmarcado con las respectivas firmas de la facultad de medicina de la Universidad de Antioquia, el recetario blanco, su estilógrafo parker y su tintero. Escribía sus fórmulas elegantemente herméticas, cuyos dibujos descifraba el boticario sin mayor esfuerzo. Su consultorio comunicaba con el patio que dejaba ver las azaleas y bifloras de varios colores que adornaban su casa solariega y un pedazo de corredor con jaulas de turpiales y sinsontes, y de sillas tapizadas de mayas, en donde recibía a sus amigos para conversar de tertulias filosóficas y algunos dicen en el parque principal que el Dr. Restrepo se murió de todo, y eso mismo afirman los que visitan el Parque, que era amigo de los gatos, de los perros, y de los loros, y que  su casa que era un perfecto zoológico.

Estaba actualizado en cuestiones clínica, todos los diplomas y menciones honoríficas reposan en el liceo que lleva su nombre, por expresa voluntad de su familia; acataba con veneración y respeto sus diagnósticos, era un hombre de “ojo clínico”. Lo apodaban el “micrófono de Dios”, cuando hablaba, acostumbraba llevarse la mano a la boca, a manera de micrófono, era un gesto muy común y de allí le viene el apodo.

El techo de su casa era de madera rojiza invadida de comején y en el año de 1.935 le tocó el cambio de madera y les tocó a los armadores: Moisés Ochoa y don Enrique Uribe, su casa estaba diagonal a Comfama.

Los estudios del doctor Restrepo Molina, no fueron fáciles, era de gran pobreza, la primaria la cursó en la escuela urbana de Varones de Envigado bajo la tutela de don Pedro Pablo González Arango, sus tres profesores fueron, don Quico Calle, don Manuel Ramírez Uribe y don Francisco Mejía, cargó en su billetera siempre el retrato de don Quico Calle, quien le enseñó la ortografía de Marroquín, y la sabía de memoria, y tenía caligrafía de letra inglesa con perfil grueso, la enseñanza de la urbanidad de Carreño y la doctrina del padre Astete. Parte del bachillerato lo cursó en el colegio Manuel Uribe Ángel de Envigado, hasta segundo año, este colegio quedaba en lo que es ahora plaza de mercado, fue a Medellín donde terminó su bachillerato en la Universidad de Antioquia. La carrera de médico la curso en la facultad de medicina de la Universidad de Antioquia y la misma universidad le confirió el título de médico.

El profesor Miguel María Calle, fue su médico que le prestó una labor meritoria y científica, erudito científico de la higiene terapéutica y un caballero del ejercicio profesional.

La universidad de Antioquia por intermedio de la facultad de medicina le confirió el título de Medico Cirujano, el 23 de noviembre de 1.927. Con la presentación de su tesis de grado “Arpegiolosis bronco pulmonar”. El presidente de tesis fue el doctor Miguel María Calle quien como profesor le enseñó trato y amabilidad restaurada para la psiquis moral del enfermo y la erudición en la clínica, la terapéutica, competencia y responsabilidad en todas las gestiones como Médico al servicio de la humanidad.

Francisco Quevedo decía: “Retirado de la paz de estos desiertos, con pocos, pero doctos libres juntos y escuchó con los ojos a los muertos”.

Este hijo ilustre de Envigado nació el 9 de junio de 1.898, Su partida de bautismo reposa en la Parroquia de Santa Gertrudis de Envigado, en el libro 23, al folio 398 y bajo el número 1616.
El bautismo fue el 12 de junio y el bautizante el Padre Francisco Montoya. Padrinos fueron Manuel Molina y Mercedes González era hijo de un exalcalde de Envigado, estaba casado con Graciela gonzalez Ochoa, hermana del doctor Fernando González. Fueron sus hijos: María Graciela, Francisco Daniel, Beatriz del Socorro, Luis Javier, Alberto de la Cruz, Inés Gertrudis, Marta Lía y José Ignacio. se casaron in facie Ecclesiæ en el templo de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, en Medellín, el 2 de febrero de 1929.

Don Francisco fue una persona que se ganó el cariño de los ciudadanos y se dedicó al alivio y las dolencias de todos los envigadeños y está ligado a la historia de la ciudad en el ámbito del civismo y de la solidaridad.

Desde el año de 1.950 fue profesor de medicina de la Universidad de Antioquia sobre “clínica tropical” para honrar su memoria un importante colegio lleva su nombre, con su muerte se le entrega a la madre tierra los despojos mortales del ciudadano que más amó a su pueblo ya que vivió en función de amor y de servicio, fue uno de los tesoros más sagrados que tuvo esta patria chica, gloria de la medicina ejemplo de filantropía y de solidaridad efímera, honra y pres de un alma que habitaba en los contornos de los corazones de sus conciudadanos y que los acogió en su alma inmortal para colmarlo de ternura y de amor fraternal.

Un negro regalo nos trajo la parca de sus ojos insoldables la insólita desesperación de este insigne envigadeño como lo fue el del doctor Francisco Restrepo Molina, una pérdida para lo sociedad y para todos los que tuvimos el honor de conocerlo. Sabio, recto, bondadoso, viajó a las razones del espíritu y a los predios del más allá y como dice el poeta:

“En los zarzales del camino deja alguna cosa cada cual, la oveja su blanca lana, y el hombre su virtud”.

                            (Dicho popular)

DISTINCIONES CONCEDIDAS:

EL INSTITUTO URIBE ÁNGEL DE ENVIGADO le concedió un DIPLOMA DE HONOR, el 31 de mayo de 1916.
LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA le confirió el título de BACHILLER EN LETRAS Y FILOSOFÍA en Medellín, a 6 de
febrero de 1919. tor de Instrucción Pública, Juan B. Londoño.
LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA, le otorgó el título de MÉDICO CIRUJANO, el 23 de noviembre de 1927.
LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA Y LA FACULTAD DE MEDICINA le confirieron el título de PROFESOR DE MEDICINA
INTERNA, el 7 de junio de 1949.
LA CIUDADANÍA ENVIGADEÑA le hizo entrega de UN PERGAMINO al cumplirse el 25º aniversario de su apostolado
profesional. Esto fue el 23 de noviembre de 1952.
EL CENTRO DE HISTORIA DE ENVIGADO lo nombró SOCIO HONORARIO de dicho Centro, Envigado 22 de noviembre
de 1952.

OTRAS DISTINCIONES
LA ALCALDÍA MUNICIPAL DE ENVIGADO se asoció a un HOMENAJE EN SU HONOR, con motivo de sus bodas de plata profesionales. Ello, mediante la resolución # 50 del 23 de noviembre
de 1952.
LA JUNTA CONSULTIVA MUNICIPAL DE ENVIGADO, el 23 de noviembre de 1952, con la Resolución # 2, SE ASOCIÓ A LAS MISMAS EFEMÉRIDES. 1952.
LA JUNTA DE VALORIZACIÓN DE ENVIGADO, en noviembre de 1952, SE ASOCIÓ A LAS MISMAS EFEMÉRIDES.
EL COMITÉ MUNICIPAL CONSERVADOR DE ENVIGADO en 1952, SE ASOCIÓ A LAS MISMAS EFEMÉRIDES.
EL DIRECTORIO CONSERVADOR DE ANTIOQUIA el 5 de Diciembre de 1952, SE ASOCIÓ A LAS MISMAS EFEMÉRIDES.
LA SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAÚL, el 23 de noviembre de 1952, SE ASOCIÓ A LAS MISMAS EFEMÉRIDES.
EL CENTRO DE HISTORIA DE ENVIGADO, por resolución #21, del 25 de marzo de 1952, SE ASOCIÓ A LAS MISMAS
EFEMÉRIDES.

EL CENTRO LITERARIO MIGUEL URIBE RESTREPO, en 1952, SE ASOCIÓ A LAS MISMAS EFEMÉRIDES.
LA SOCIEDAD ANTIOQUEÑA DE MEDICINA INTERNA en septiembre de 1960, lo hizo MIEMBRO DE NÚMERO DE DICHA SOCIEDAD, LA FEDERACIÓN MÉDICA COLOMBIANA le otorgó en Bogotá, el 3 de diciembre de 1968, un DIPLOMA DE BODAS PROFESIONALES DE RUBÍ.
LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA lo nombró PROFESOR HONORARIO. Se firma el documento en Medellín, el 9 de octubre de 1972.

EL CENTRO DE HISTORIA DE ENVIGADO lo felicitó por haber sido nombrado PROFESOR HONORARIO DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA, Envigado 10 de octubre de 1972.
LA ACADEMIA DE MEDICINA DE MEDELLÍN lo nombró MIEMBRO HONORARIO de dicha institución, en junio 5 de 1974.
LA GOBERNACIÓN DE ANTIOQUIA le concedió la ESTRELLA DE ANTIOQUIA EN CATEGORÍA DE ORO, otorgada
por el Gobernador de Antioquia el 28 de noviembre de 1975.
EL CONCEJO DE ENVIGADO, le otorgó el ESCUDO DE ENVIGADO mediante la Resolución # 20 del 1º de noviembre de
1975.
EL LICEO FRANCISCO RESTREPO MOLINA descubrió UN ÓLEO SUYO y le otorgó UNA MEDALLA. Fue ello en 1975.

Después de su muerte se produjeron varios decretos por parte de las diversas entidades.
EL ALCALDE MUNICIPAL DE ENVIGADO, con el Decreto # 0045 de junio 13 de 1976, SE ASOCIÓ AL PÉSAME POR SU MUERTE.
LA COMISIÓN DE LA MESA DEL CONCEJO MUNICIPAL DE ENVIGADO, con la Resolución 030, de junio 25 de 1976, SE
ASOCIÓ AL PÉSAME POR SU MUERTE.
EL DIRECTORIO CONSERVADOR DE ENVIGADO, mediante la Resolución # 9 de junio 14 de 1976, SE ASOCIÓ AL
PÉSAME POR SU MUERTE.
LA PERSONERÍA MUNICIPAL DE ENVIGADO, con la Resolución 003, de junio 14 de 1976 SE ASOCIÓ AL PÉSAME
POR SU MUERTE.

EL DIRECTORIO CONSERVADOR DE ANTIOQUIA, mediante la Resolución 0740 de julio 2 de 1976, SE ASOCIÓ AL PÉSAME POR SU MUERTE.
FUE MIEMBRO MI PADRE DE MUCHAS JUNTAS:
Junta del Hospital Manuel Uribe Ángel.
Junta del Colegio Jesús María Mejía.
Junta del Asilo de Ancianos.
Junta de la Parroquia de Santa Gertrudis.
Junta del Concejo Municipal de Envigado.
Junta del Directorio Conservador de Antioquia.
Junta del Fondo Obrero Municipal.
Junta de Valorización.
Junta de Caminos Vecinales (hoy Catastro Municipal).
Junta de la Conferencia de San Vicente de Paúl.
Junta de Jesús de la Buena Esperanza.
Junta pro Construcción del templo de San José.
Junta de las Festividades pro centenario del Padre Mejía.
Muchas veces fue Presidente o Jurado de Tesis de Grado
en la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia.

ver tambien: FranciscoRestrepoMolina

Total Page Visits: 9 - Today Page Visits: 1