ESTACION DEL FERROCARRIL “MANUEL URIBE ANGEL”

“,…en términos que se decía que en este ferrocarril sucedía lo que en la construcción del de Panamá: que cada polín representaba la vida de un obrero” [1]

Manuel Uribe Ángel. Archivo Fotográfico Biblioteca Pública Piloto. Código de referencia: BPP – F – 019 – 0618.

Antes de emprenderse las obras de construcción de los ferrocarriles en Colombia, los medios que se tenían para la comunicación entre los diversos entes urbanos, era por las antiguas vías que habían trazado los nativos pobladores de estas tierras, representados en los caminos prehispánicos y los que posteriormente construyó la corona española.

Por lo montañoso del territorio nacional, pero particularmente del departamento de Antioquia, sus comunicaciones fueron difíciles, lo que llevo a que el territorio estuviera aislado en mayor o menor medida, del resto de sus vecinos, ya que el único camino que se conocía era el de Nare, que existía desde la época de la colonia y por el cual se tenía salida al río Magdalena y de allí con la ciudad capital del país, la Costa Atlántica y de aquí hacía el exterior.

Los caminos más comarcanos, en el interior de la provincia, eran aquellos que transitaban los arrieros, con excepción del camino real que unía la Villa de La Candelaria de Medellín y la ciudad capital de Santa Fe de Antioquia, el cual se tienen referencias desde el siglo XVII, que llegaba hasta el Envigado cerca de la villa de la Candelaria, como se dejó escrito en documentos de interés patrimonial para el año de 1776:

“…de la manga del dicho Don Cristóbal y haciendo calle con dicha cerca a dar donde topa con la quebrada que llaman del Higuerón y pasada ésta por derecera cortando por tierras de Don Manuel Correa a dar al río a un paso que está en frente del lindero de las tierras, que posee Don Pablo de Arango y Lucas Quirós, largando cada uno por su parte quince varas que es lo que pertenece a un camino real…” [2]

Los caminos son un elemento cultural que contribuye a las relaciones interpersonales, una vía para el contacto, el vínculo social, y un aspecto del comercio; en definitiva, es un factor fundamental en el proceso de desarrollo vital de los pueblos. El Envigado de entonces hacía parte de la red vital de caminos de la subregión, pues de él partían las vías que cruzaba hacia el oriente con Las Palmas, Rionegro, El Retiro, y el suroeste.

Entonces, con una mirada a partir de fuentes secundarías, podemos hacernos una idea de las vías de comunicación que existían en la localidad, hasta que llegó el ferrocarril y una obra de ingeniería que dinamizó las relaciones socio- económicas, y culturales de los habitantes envigadeños.

La construcción de la estación se puede sintetizar a partir de algunos datos generales que se han consultado, y que dará cuenta de sus aspectos relevantes.

Inicios del ferrocarril

El ingeniero cubano Francisco Javier Cisneros es el pionero del diseño e inicio de la construcción del ferrocarril de Antioquia, desde las orillas del río Magdalena, en el sitio Remolinos, en el actual municipio de Puerto Berrío. Él hizo alusión en 1879, del fortalecimiento futuro de las comunicaciones de Antioquia con otras regiones.

“…hizo notar la importancia que tendría para la agricultura y el comercio interior de los antiguos estados de Antioquia y del Cauca, la construcción de una vía férrea que pusiera en comunicación entre sí los valles de los ríos Porce y Cauca;…” [3]

Se trataba de unir y comunicar los Valles del Porce y Cauca, importantes arterias fluviales de la región y valles interandinos en la vida económica, social y cultural de Antioquia, para luego enlazarlos con la línea del Pacifico que se construiría desde el valle del Cauca, procurando que los océanos Pacifico y Atlántico estuviesen unidos por medio de  la línea férrea.

Croquis que señalan las principales estaciones ferroviarias entre Medellín y la vecina población de Caldas. En: Archivo Histórico de Antioquia,  Fondo: Mapoteca. Signatura: 830.

Sobre un aspecto general sobre la línea que uniría la Ciudad capital Medellín y el río Cauca, dice un estudioso del tema:

“La ruta férrea Medellín – río Cauca había sido una preocupación temprana en Antioquia. los primeros estudios los había realizado Francisco J. Cisneros y Franklin White hacia finales de la década de 1870, pero sólo hasta 1890 se realizó el primer intento, aunque infructuoso, de llevar a cabo la obra. Las negociaciones se realizaron con la casa O”Brian &Wright para construir un ferrocarril en el Valle de Aburrá hasta el nacimiento del río Medellín en el municipio de Caldas con la autorización para continuarlo hasta el departamento del Cauca” [4]

El ferrocarril de Antioquia, cuya estación terminal era Medellín, años después realizó el trazado hasta el río cauca, ampliando su recorrido a unas zonas ricas en minas de carbón y de hierro y próxima a algunas explotaciones de oro y plata. Fue una forma de expandir las comunicaciones hacía el sur-occidente buscando su dirección al océano Pacífico. En la administración se le llamó la Sección del Cauca, que iba desde la estación Medellín hasta la estación “Alejandro López” en el actual municipio de La Pintada, y su importancia era mayor cuando podía tener acceso a una zona de formación carbonífera, en la banda oriental de la hoya del río Cauca, y poder así obtener la fuente energética para las locomotoras e impulsar nuevas empresas ferroviarias.

En el desarrollo de la Sección Cauca y de todo el sistema ferroviario del departamento, al momento de terminar la construcción del túnel de La Quiebra (1929) y unir completamente la vía desde Puerto Berrio hasta Medellín, se suprimieron las divisiones de Nus y Porce (y por tanto las superintendencias) y se crearon dos nuevas divisiones del sistema: la de Puerto Berrio-Medellín y la de Medellín al sur, que incluía el de Amagá (marzo de 1927) y el tramo al Cauca.

El ferrocarril de Amagá

Los estudios técnicos para la construcción de la vía entre Medellín y Amaga, se iniciaron en 1907, y su levantamiento efectivo se realizó en el año mismo de la inauguración de la estación Envigado en 1911:

 “Desde 1875 se inició la ejecución del contrato para el trazado y la construcción del Ferrocarril de Antioquia, entre el río Magdalena y Barbosa,[5] el primer tramo de 47 kilómetros, entre Puerto Berrio y el río Nus se realizó en los primeros diez años; en 1907 se llevó a cabo un convenio entre la nación y una sociedad anónima antioqueña para el trayecto férreo Medellín – Caldas; los trabajos comenzaron en 1911 y en el mismo año se concluyó; desde allí hasta Amagá (13 Km) se terminó en 1914; el 13 de diciembre de 1932, el ferrocarril llegó hasta La Pintada (Km 144), uniendo por vía férrea los ríos Magdalena y Cauca; en 1911 se clavó el primer riel del ferrocarril de Amagá en Medellín; y, el sábado 15 de abril a las cinco de la tarde se dio al servicio el primer trayecto entre el Km 1 al 8 más 616 metros y 50 Cm (k8 + 616,50/100m), comprendidos entre Medellín y Envigado[6]

Cuando se creó la sociedad anónima que prosiguió con la construcción del trayecto de Medellín a Amagá, se dinamizó su ejecución;  mano y capital regional a favor de la magna obra que tanto desarrollo, progreso, inter comunicaciones zonales, otras oportunidades de emprendimientos de obras así industriales como de índole comercial, de infraestructuras para un futuro cierto pero llevadero, con la construcción de las vías.

La inauguración de las estaciones, era un acontecimiento de suma importancia para las autoridades jurídicas, Administrativas,  sociales, el clero.

Página del Periódico del Ferrocarril de Antioquia, que indica el movimiento de pasajeros en la división del Cauca (a que pertenecía la estación de Envigado) en abril de 1929.

En los años siguientes el ferrocarril de Antioquia pasaría a ser propiedad de la nación, mediante decreto legislativo (O DECRETO DEL GOBERNADOR?,)  No. 0201 de 1958,  y luego la ley 159 de 1961. Esta venta fue autorizada por la Asamblea Departamental de Antioquia mediante la Ordenanza No. 15 de 1961.   ¿Motivos?

Con las líneas ferroviarias y sus dinámicas propias, llegó también un aspecto de ingeniería, técnico y del oficio, que se puede evidenciar en los elementos, objetos, herramientas, administración, construcciones, cambios del paisaje:

“Ahora

Para hacer el camino a la locomotora

Las lomas y los riscos disciplinaron:

Las colinas, las abras, se tornaron

Sabios cortes e insignes terraplenes,

Simétricos taludes; y líticos, ciclópeos

Pontones; y rectas y tangentes

Y curvas y espirales

­-Curvas voluptuosas, amplias­-, y desnivel

Dosificado – un dos por mil-

Para fácil marcha de los trenes

Futuros, futuros, y la difícil de los actuales

Peatones”[7] 

Esta descripción del poeta León de Greiff, en especial de la tierra calentana (Bolombolo), “región salida del mapa”, recuerda la acción antrópica del hombre sobre su entorno natural; la línea férrea que se extiende por donde el ingenio y la geografía lo permitan.

Las informaciones de la ejecución de la obra, de la vida que se vivió, lo cantaron y recordaron los juglares de la época, los intelectuales, los escritores a partir de la literatura representada en coplas, trovas, poesías, cantos, recuerdos.

En otro de sus escritos De Greiff dice:

“Dañaron el paisaje

– que a mí no asaz me peta-

Como un pintor y un lienzo y la paleta;

Dañaron el paisaje

Con técnicas absurdas y fórmulas tediosas,

Los sabios (infatuados

Como cualquier poeta),

Los sabios infactuados

 De ciencia ingenieril”  [8]

Lamento del poeta, quien por varios años trabajo como contador en la línea de Amagá, y desde donde escribió algunas composiciones poéticas que hacen relación a las vicisitudes y todo el complejo mundo ferroviario.

(DESCRIBIR LA ESTACIÓN SIN HABLAR PRIMERO DE CÓMO SE CONSTRUYÓ O DE SU INAUGURACIÓN, NO ESTA BIEN) Una descripción del trayecto entre las estaciones Medellín y Envigado la realiza el profesor Rufino Gutiérrez describiendo el entorno geográfico y cultural, con narraciones que detallan aspecto de varios cuadros culturales; los lugares que unía con descripciones arquitectónicas, etc……

“La estación en Medellín está a una cuadra de distancia de la de Antioquia y hace contraste con lo elegante e imponente de ésta, pues es un modesto edificio de un piso, con dos cobertizos, también muy modestos, para depósito y reparación de locomotoras y carros.

La línea sale en dirección sur por entre el camellón de Guayaquil y el que conocíamos con el nombre del Medio, y al llegar al río sigue por la ribera de la derecha de este.

En el kilómetro 9 está la estación de Envigado, a unas cuatro cuadras de la población de este nombre. El edificio es mejor que los anteriores. Los campos muy cultivados y bellos. Aquí empieza a verse, y continúa por largo espacio y a trechos, la cerca o adorno que ha puesto la Empresa del Ferrocarril a su zona, de lado a lado, de naranjas, mandarinas, mangos, pomarrosas y otros árboles frutales y de rosales de muchas variedades, llenos de flores.

Pasado el río Medellín, que más abajo se llama Porce, se llega en el kilómetro 14 a la estación de Itagüí, cuyo poblado está a unos 2 kilómetros de distancia hacía el norte.

Caldas, en el kilómetro 24, es una estación de mucho movimiento, la de mayor después de la de Medellín, con edificio grande, para cuyas bodegas no alcanzan a alojar los centenares de cargas de café que diariamente llegan de los campos vecinos y de las poblaciones del suroeste del departamento. Para las recuas que traen esta carga hay un amplio patio. Está edificada donde principian las calles de la población.” [9]

Amena descripción que realiza el autor sobre el panorama que observa a sus alrededores, en aquellos años. Campos cultivados, soporte innegable de la vocación agrícola que tuvo la localidad en años idos, los diversos cultivos que engalanaban un paisaje ajeno a los ojos de las generaciones actuales.

La estación “Manuel Uribe Ángel”:

Estación “Uribe Ángel”, municipio de Envigado, inaugurada en 1911. Autor: Fotografía Melitón Rodríguez, 1889 – 1995. Código de referencia: BPP – f – 009 – 0038. Archivo Fotográfico, Biblioteca Pública Piloto. Medellín, Colombia.

Uno de los elementos de mayor importancia arquitectónica de los ferrocarriles, sin lugar a dudas, son las estaciones, estructuras materiales que complementan en gran medida todo el complejo de construcción de las vías férreas y referentes cultural de mayor importancia cuando se quiere hacer una relación general de la historia de los ferrocarriles.

En ellas se han realizado un sinnúmero de actividades comerciales, sociales, culturales en general, siendo un componente arquitectónico urbano nuevo, pues es una estructura que reúne algunas características propias en las construcciones férreas.

Cada estación tenía una serie de elementos constitutivos:

“La composición espacial y usos de una estación ferroviaria se pueden dividir, por una parte, en interiores donde son comunes el vestíbulo zaguán, taquilla, sala de espera, oficina del jefe de estación, oficina del operador del telégrafo, salón de reuniones, oficina de la administración, alcobas de estadía, baños, oficinas de remesas o correos, bodega de equipajes, aforo y entrega de equipajes, bodega de mercancía, bodega de herramientas, oficina de auxilios médicos, etc. Por otra parte, los espacios exteriores se encuentra el andén, pérgola – andén, apeadero, cargadero, etc. Como elementos complementarios y de mobiliario se pueden enumerar los cambia vías, punto rojo, tope de vías, letrero de la estación, letreros de información y nomencladores, placa conmemorativa, pasamanos, bancas, iluminación ornamental, la virgen del Carmen (patrona de los transportadores), telégrafo, poste del telégrafo, tornamesa, lavadero (poseta, pila o aljibe) campana, pasamanos, reloj, locomotoras, vagones, rejas, carro – motores, góndolas, plataformas, carro – tanques, furgones, coches, neveras, restaurantes, auto ferros, entre otros”.[10]

La estación tenía en general tres categorías de transporte: la de pasajeros de primera clase, para personas más pudientes o de clase alta con mejores servicios de atención; la de segunda, para clases medias, obreros y población popular; y las de uso específico de carga.

Posteriormente, todas las estaciones fueron declaradas bienes de interés patrimonial de la nación ( a partir de la ley general de cultura?), con el fin de preservar las pocas que existían o se mantenían en pie, algunas se ubican aún en su sitio original, otras son ocupadas por invasores habitantes para vivienda y algunas no se conoce con exactitud el lugar donde se ubicaron, como podríamos decir ocurre con la estación Manuel Uribe Ángel del municipio de Envigado.

Por ejemplo, vemos que la infraestructura de las construcciones era de la misma característica para todas las estaciones, salvo que algunas eran más reducidas, más pequeñas, para usos diversos, con algunas dependencias, diferentes a otras, según su impacto en el transporte de carga y de pasajeros, etc. Por ello a medida que se construían los ferrocarriles, se iban creando nuevas estaciones, nuevos hitos urbanos que entrarían a ser parte de la cotidianidad urbana regional.

Las estaciones que había en la División del Cauca para el año de 1927, desde Medellín, eran, así en este orden:

Poblado, Aguacatala, Envigado, Sabaneta, Itagüí, Ancón, Tablaza, Caldas, Primavera, Santa Bárbara, Salina, Amagá, Angelópolis, Las Minas, Piedecuesta, Camilo C. Restrepo, Jonás, Fredonia.

En la “Monografía de Envigado” presenta algunos comentarios sobre las estaciones del ferrocarril que existían en ese entonces en su territorio, en que recuerda la importante estación José Félix de Restrepo, en el actual municipio de Sabaneta.

“El Ferrocarril Nacional tiene dos estaciones en territorio envigadeño: La Uribe Ángel, inaugurada el 15 de Abril de 1911 y la de José Félix de Restrepo en Sabaneta inaugurada el 20 de Julio del mismo año”[11]

La estación del antiguo corregimiento de Sabaneta, recordaba a otro importante hijo ilustre de la región, que junto con Manuel Uribe Ángel, dejan sus nombres en estas arquitecturas ferroviarias, que han desaparecido.

Estación “Uribe Ángel” Municipio de Envigado, 1911. Código de referencia: BPP – F – 009 – 0034. Biblioteca Pública de Medellín, Archivo Fotográfico, Medellín Colombia.

Las líneas férreas, las vivencias y dinámicas culturales que se entretejía en ellas, la importancia para el desarrollo de las industrias textiles del país, en esta sección geográfica del Valle de Aburrá,  como un ejemplo; en el beneficio que para las industrias representaba estar cerca de las minas de carbón pudiéndolo beneficiar en las producción de electricidad, y demás aspectos der beneficio; se dinamiza la economía, pues ya se disponía de un transporte más favorable para poder trasladarlos a los centros de consumo; se estuvo cercas también a otros espacios geográficos regionales, se tuvo la posibilidad de aprovecharse del medio de transporte para emprender diferentes actividades socio culturales que dinamizaría regional y nacionalmente el departamento de Antioquia.

Por ejemplo, de la sección de la vía férrea del municipio, se comentaba sobre las muertes accidentales en el ferrocarril, con nombres y fechas del suceso.

“Triturados por el tren. Las siguientes personas fueron trituradas por el tren: Andrea Correa; esposa de Félix Correa, el 6 de Diciembre de 1911; Alfredo González, casado con dolores Arango el 27 de Diciembre de 1935; Jesús María Vélez González el 4 de Diciembre de 1954. Es curioso que estos accidentes ferroviarios hubieran ocurrido todos en el mismo mes”[12]

Tres muertes accidentales en cincuenta años, aunque bajo el número, refleja el riesgo que implicaba transitar por la vía férrea o sus cercanías. El ferrocarril constituía todo un mundo de cosas, humanas y materiales, cargas, fletes, conductor, parafrenero, peones, viaductos, puentes, paso niveles, lugares, productos, valores, cosas variopintas, calles, cuadras, medidas, un mundo de cosas; empresas por crear, fundar, nombres de estaciones, rutas, etc.

Construcción del edificio de la estación “Manuel Uribe Ángel”

En una descripción pormenorizada de las diferentes estaciones con su infraestructura, en la división Cauca (1936), se encuentran enumerados los diferentes elementos que la conformaban: “Estación Envigado: Tiquetera, telefonía y bodega: Construcción de tapia y teja de barro, piso de ladrillo. Área: 120M2.  Kiosco para baño y excusado. Construcción de madera y teja galvanizada [13] inclusive casa para el jefe de estación, dentro del mismo cuerpo del edificio. Tanque de hierro, columnas de adobe” [14]

“Estación Uribe Ángel del Ferrocarril de Amagá, localizada en el municipio de Envigado, a la izquierda las instalaciones de la estación donde se ven campesinos y bultos en arrume. A la derecha el vagón del tren donde posan personas vestidas con atuendos  propias de la élite”. Código de referencia: BPP – F – 001 – 0606. Biblioteca Pública Piloto, Medellín, Colombia.

La descripción de la estación de Envigado, demuestra su sencillez, la funcionalidad del edificio y su orden práctico, así como los materiales comunes de construcción de la época, como la tapia para los muros, teja de barro, madera para el armazón de techos, piso de ladrillo.

También se incluía dentro del conjunto, la casa donde moraba el jefe de la estación.

Para esa época, la división Cauca operaban las siguientes estaciones: Medellín, Poblado, Aguacatala, Envigado (estación Manuel Uribe Ángel), Sabaneta (estación José Félix de Restrepo), Itagüí, Ancón, Tablaza, Caldas, Primavera, Salina, Amagá y Angelópolis.

En el último estudio de patrimonio del 2005, la dirección de cultura consideraba que el sitio conocido como la “La Última estación”, correspondía a los restos arquitectónicos de la primera. Es un local ubicado en la carrera 48, No. 38 A sur 20, sobre la avenida Las Vegas. El Centro de Historia esta completamente seguro que era una bodega o casa del jefe de estación, no la propiamente lugar de abordaje de la carga y los pasajeros en la vía ferroviaria. Sin embargo, se transcribe la descripción arquitectónica que asimila a las características en materiales utilizados en la construcción de la auténtica, aunque ha sufrido transformaciones en su originalidad:

… se distingue por su planta ortogonal y simétrica, con techo a cuatro aguas, muros de adobe empañetado, cubierta con teja de barro, soportado por una estructura de madera compuesta por alfardas, largueros y cerchas. Hoy, dicha construcción, a diferencia de otras estaciones ferroviarias, no muestra en sus techos remates de madera. Por registros fotográficos se comprobó que, en algún momento, sus techos tuvieron tal decorado. La construcción presenta diseño de estaciones ferroviarias, pero el tiempo y las reformas a la que ha sido sometida han transfigurado su apariencia, quedando poco de lo que este edificio fue en su época.

En la fachada occidental hay un corredor porticado con columnas de madera de sentido funcional; hoy, delimitado con un pasamanos, detalle decorativo que no pertenece al diseño original. Presenta, además, una puerta y dos ventanas con rejas de madera tornada, elementos que tampoco pertenecen a dicho diseño. En su interior, la altura entre piso y techo es grande, lo que deja ver la funcionalidad del diseño. El inmueble fue construido para albergar público y almacenar mercancías, según dejan ver los respiraderos o áreas de ventilación abarrotadas con hierro, ubicadas en la parte superior de las ventanas” [15]

“Damas en vía férrea envigadeña, al fondo la estación del ferrocarril Manuel Uribe Ángel 1950” En: “Imágenes de Envigado”, 1860 – 2000. Página: 68.

El actual espacio mencionado fue bodega y casa del jefe de estación, que sufrió transformaciones en su estructura, debido al olvido de que fue objeto por la nación, quien debía velar por su conservación y debido cuidado. Al parecer, algunos de estos bienes de la nación, por manejos administrativos anteriores, pasaron a manos de particulares que los han ido paulatinamente transformando y adoptándolos a sus propósitos, especialmente para el comercio, como se lee en el párrafo siguiente:
“En la fachada norte no aparece corredor, pero se crea un patio con el cerramiento que da continuidad a la fachada principal, sobre la avenida Las Vegas; con un árbol de mango en el centro de éste; también, se anexó un área cubierta hacía el costado oriental con el mismo fin de área social, dando un aire campestre a este espacio” [16]

Esta enumeración de cambios, demuestran la tergiversación del bien inmueble en su función original, y que fue modificado para su fin comercial. Los envigadeños lo tienen hoy como un lugar de remembranza del antiguo ferrocarril, desconociendo las modificaciones realizadas y el real uso del mismo en el contexto de la antigua estación, solo tiene un valor de uso como lugar de esparcimiento y ocio.

En la construcción de la avenida Las Vegas, el referido inmueble, comenta el estudio que:

El trabajo de carpintería de las fachadas no guarda ninguna relación con las originales, es factible que sólo se mantenga la ubicación de los vanos, pero las puertas y ventanas fueron sustituidas. El edificio, como tal, fue opacado con la construcción del intercambio vial “Los Fundadores”, en la Avenida Las Vegas, y por la barra guardachoques ubicada sobre el andén de la fachada principal” [17]

Inauguración de la estación

El jueves 20 de Julio de 1911 a las ocho de la mañana (BRAVO BETANCUR, MENCIONA QUE FUE EL 15 DE ABRIL, p. 134), la estación de Envigado fue inaugurada con la apertura del segundo trayecto del Ferrocarril de Amagá, Km 8 más 616 metros y 50 cm al Km 12 más 10 metros y 70 cm comprendido entre Envigado y Sabaneta.

En la elección del nombre para la estación, el concejo municipal sugirió a la Sociedad Ferrocarril de Amaga, la aprobación en su sesión del 19 de febrero de 1911, el nombre de Manuel Uribe Ángel: Se leyó el acta de la sesión anterior y se le hizo esta observación: Hágase constar que la Sociedad del Ferrocarril de Amagá  aceptó lo solicitado por esta corporación por conducto del señor gerente de bautizar la estación de este municipio con el nombre de “estación Uribe Ángel”. Con esta modificación fue aprobada y se firmó[18] “Se acordó lo que sigue a moción del señor presidente: Facúltese al señor personero municipal para que previéndose de acuerdo con el gerente del ferrocarril de Amagá escogiesen la manera de inscribir en la “estación Uribe Ángel” este nombre con que ha sido bautizada a fin de hacerlo generalmente conocido y perpetuado  [19] 

Otra de las acciones del Concejo estuvo las honras al doctor Uribe ángel por medio de una lápida de marmol. A bueno saber de ella, si desapareció por causa de deterioro o fue a parar a un cuarto de San Alejo, como se dice.

“7…se aprobó por unanimidad y como acuerdo en primer debate lo siguiente: Decrétese la colocación en la “estación Uribe Ángel” del Ferrocarril e Amagá, de una lápida de mármol y letras doradas, para perpetuar la memoria del sabio filántropo doctor Manuel Uribe Ángel, preclaro hijo y orgullo de Envigado[20]

A la inauguración se hicieron presentes autoridades sociales, políticas y religiosas, así Monseñor Manuel José Caicedo, bendijo trenes, vagones y vías férreas, junto con el representante de la junta directiva del Ferrocarril de Amagá, su gerente Camilo C.  Restrepo; El gobernador y general Pedro Justo Berrío; el alcalde del distrito de Envigado Agapito Betancur; y el comisionado del gobierno nacional Jorge Pérez, además de un nutrido público, curioso de ver el inicio de tan gran empresa y sistema de transporte.

Sin embargo, y en vista de que los términos de la ley 26 de 1907, creadora de la sociedad anónima para adelantar la construcción del ferrocarril, comentaba que “Se entenderá que un trayecto de Ferrocarril está construido y que se da al servicio público, si la vía, el material rodante y demás anexidades reúnen todas las condiciones técnicas que se estipulan en este contrato, y si una locomotora arrastrando un tren ordinario cargado recorre la carrilera con la velocidad usual, sin tropiezo”[21].

Por ello, el inicio de operaciones en la estación Uribe Ángel, tuvo retrasos de algunos meses toda por la solicitud de propuesta de tarifas enviadas al ministerio de obras públicas, en que se conceptualizó de pagar unas tarifas en primera y segunda clase y peso permitido llevar, así como descuentos en el transporte de ganado mayor y menor (si la ley establecía las tarifas, porque se habla de negociación y que es la causa de la demora en la inauguración?, cual es la fuente para afirmar eso?) . Las demoras de tipo burocráticas existen desde vieja data en nuestra república y por eso se insistía en que se avance en su promulgación ya que “debido a la urgencia que existe actualmente para poder inaugurar y dar al servicio el trayecto de Medellín a la ciudad de Envigado, trayecto que estaba perfectamente concluido y que ambas poblaciones piden se les dé en servicio” (fuente?).

La inauguración de la estación implicaba para la compañía del Ferrocarril de Amagá, en los términos siguientes:

Se construye la estación Uribe ángel, el hito urbano ferroviario, y su nombre que recuerda a uno de los más queridos y respetados hombres nacidos en la localidad; se cimienta el naciente referente urbano arquitectónico y continúa la vida cultural citadina con elementos nuevos que impactan y dinamizan las relaciones socio cultural en general del municipio.

Con la estación se instauraba un nuevo punto de referencia urbano, una nueva centralidad en complemento al tradicional del parque o plaza de la ciudad. Adicionalmente ingresaba un acelerador del desarrollo urbano a su alrededor, con el levantamiento de viviendas y el barrio Alcalá, en las tierras de la margen del río, que durante mucho tiempo estuvieron sin uso. En los años siguientes, el sector alrededor de la nueva centralidad verá surgir las vías carreteables hacia la población (como veremos) y la conectividad con la Fabrica Peldar en los años 60.

La vida cotidiana que se tejió alrededor de las estaciones. El personaje, el habitante común; la distancia hasta donde se encontraba; parecería que no hiciese parte de la trama local. Llega la estación a dar un nuevo aire urbano a la localidad.

Para el tendido de la vía se utilizaron rieles de acero, de un sistema conocido como Vignole,[22] de 20 kilos de peso por metro longitudinal, cortados en trozos de 5.19 cm, según un informe técnico de 1913.  Se instalaban “empotrados sobre la vía balaustrada con cascajo de río sin lavar y con un alto contenido de arena menuda. Cada kilómetro de carrilera tenía 1700 polines aproximadamente; así, entre Medellín y Envigado existieron cerca de 14648 polines”  (fuente?)

Los materiales que se utilizaron en la construcción de las carrileras eran comunes y de comino, que se encontraban en regiones vecinas de la ciudad de Medellín, que hizo que se presentará un comercio activo por la necesidad constante de usarlas para este fin.

En el archivo Histórico de Antioquia, en el fondo ferrocarril de Antioquia se ha encontrado información de interés para la presente pesquisa, que se citará en que nos enteramos de aspectos diversos sobre la estación en tiempo y espacio, documentos en que hay un contacto de interés mutuo entre la empresa del ferrocarril y la administración municipal.

Portada en uno de los números del “Ferrocarril de Antioquia” Boletín Oficial, de Francisco Javier Cisneros, uno de los forjadores del Ferrocarril de Antioquia. Archivo Histórico de Antioquia. Fondo: Ferrocarril de Antioquia.

Beneficios del ferrocarril para Envigado

Con la puesta del primer riel en enero de 1911, dando inicio a la construcción de la vía hacia Amaga y Caldas, el concejo de Envigado en voz de uno de sus miembros, comentó de las expectativas frente a la obra:  “…además del aumento de la población, su progreso industrial y material que marcha en progresión creciente, el Ferrocarril de Amagá  pronto tocará en la estación de este municipio, y otras circunstancias más que no pueden resaltarse, el amor por esa comunicación es de necesidad y utilidad pública…” [23]

Se encontraban a la expectativa con respecto al porvenir general de la población y particularmente con la llegada del ferrocarril, obra de infraestructura nunca vista en la localidad y de la cual esperaban sacar especiales réditos para el bien de la administración pública en general y para un mejor estar de la sociedad local.

Apertura de calles

Unir la estación y el ferrocarril con el movimiento de personas y tráfico comercial e industrial de Envigado fue una de las iniciativas en cabeza del gerente del Ferrocarril de Amagá, Camilo C. Restrepo, que envió la idea por medio de cartas al concejo municipal, quien mediante acuerdo No. 43 del 23 de febrero de 1911, declaraba de necesidad y utilidad pública la apertura de dos calles”:

“considerando:

  1. Que por circunstancias debidas a la conformación y nivel del terreno en las cercanías de esta población, la Compañía del Ferrocarril de Amagá tuvo que construir el edificio para la “Estación Uribe Ángel” en un punto un poco distante del centro de dicha población;
  2. Que la citada Compañía, por conducto de su gerente, ha solicitado de la corporación de este distrito, el que se decrete la apertura de una calle nueva de corto trayecto, para unir la estación mencionada con la carretera que de esta plaza gira para Itagüí;
  3. Que el concejo ha considerado de necesidad y conveniencia pública, no solo la calle que se indica, sino también otra que, partiendo de la estación Uribe Ángel, en dirección oriente, venga a empalmar con la denominada “José Manuel Restrepo” en la esquina de la casa del sr. Rafael Escobar Isaza crucero de dicha calle con la de “Alejandro Vélez”; y
  4. Que de una de las atribuciones más importante del Concejo Municipal es la de acordar lo conveniente a la mejora y prosperidad del distrito, acatando las disposiciones legislativas y ejecutivas,

ACUERDA:

Artículo 1º. El Concejo Municipal considera que hay grave motivo de utilidad, necesidad y conveniencia pública, en unir esta ciudad con la vía férrea de Amagá,

Artículo 2º. Declárase en consecuencia de indispensable necesidad y de suma utilidad pública, la apertura de las siguientes calles en esta población:

Artículo 3º.  Una que partiendo de la “Estación Uribe Ángel”, empalme con la carretera que de esta plaza gira para Itagüí ; y otra que, partiendo de la misma estación, en dirección oriente, venga a empalmar con la denominada “José Manuel Restrepo”, en la esquina de la casa del sr Rafael Escobar Isaza, crucero de dicha calle con la de “Alejandro Vélez”.

Artículo 4º. Delégase en el señor gerente de la compañía del Ferrocarril de Amagá, la facultad necesaria para la apertura de las mencionadas calles, la dirección de los trabajos y para entenderse  con los dueños de las fajas de terreno que deben ocupar aquellas.

Artículo 5º. Para dar principio a la importante obra que se decreta, presupónese una suma hasta de mil pesos oro ($1.000), la cual se considerará incluida en el departamento de Obras Públicas, capítulo único, artículo 8º  del Acuerdo No. 38, “Sobre Presupuesto de Rentas y Gastos para el año en curso”, quedando aumentado con ella la presupuestada allí”[24]

Sin embargo, las finanzas del municipio no se encontraban en situación de solventar la apertura y enmallado de las calles, la compra de los predios, la construcción del alcantarillado; por lo tanto, la corporación le solicitó al gerente que mandara un ingeniero para su trazado y ayudara al distrito con un préstamo a plazo para realizarla. Para ello se comisionó al vicepresidente  Baltazar Ruiz y al vocal Alejandro Ramírez .  Y se logró acceder a un empréstito de $1000 pesos oro planteados en el acuerdo 43 [25] .

Las relaciones con las compañías del Ferrocarril, tanto de la de Antioquia como la de Amagá, permitieron diferentes beneficios para la población, como fue por ejemplo la rebaja de los fletes para el traslado de la fuente de agua en material de bronce que el concejo pondría en el centro de la plaza y para el uso público. Dice la misiva:

“El señor presidente del H. Concejo Municipal de Envigado, en nota de fecha 7 del presente, solicita rebaja de fletes férreos para la fuente de bronce y verja que introduce aquel distrito para el servicio público. Fue aprobada la proposición siguiente del señor Superintendente General: La fuente de bronce y verja que para el uso público del distrito de Envigado introduce su concejo municipal, se clasificaran en las clases quintas del Nus y segunda del Porce, y a los fletes así computados se les hará una rebaja del 50%. Esta concesión se hará siempre que tales efectos no hayan sido transportados antes del día de ayer, fecha de la solicitud, y de que se presente la factura para la identificación de la carga” [26] 

Del sector de la estación se ha desarrollado una trama urbana que aún está latente en el territorio, representado en sus calles; esas que están desde que se construyó la estación, que de pronto fueron mejoradas, ampliadas, como lo podemos ejemplarizar con la actual calle que sube desde las vegas, la 38 Sur, la que se conoce con el nombre de “Grulla” subiendo por el actual museo Débora Arango, la que va para Peldar, esa  que es muy concurrida y conocida por los habitantes.

Fotografía del acta número 44 de 1911 del Archivo Histórico del Concejo de Envigado.

La carretera entre Envigado  – Itagüí, es otro de los referentes de importancia en este sector occidental del casco urbano del municipio y el puente que los unía, un hito arquitectónico y cultural, lugar de comunicación entre las dos orillas del río a la altura de estas dos localidades, en que ser presentaban variadas interrelaciones humanas, comerciales, de comunicación, encuentros, etc. y más adelante la línea del ferrocarril, que alteraría el paisaje y modificaría en algo el entorno cultural. Ya la terminología ferroviaria ingresa a la cotidianidad de los ciudadanos locales.

Las relaciones entre la compañía ferroviaria y el municipio hacen que se tejan comunicaciones sobre las aperturas de las calles, préstamos, convenios para sacar adelante las obras de las calles, como lo expresan en otra de sus actas, se formen comisiones para organizar las obras:

“…entendiéndose con el gerente del citado ferrocarril señor don Camilo C. Restrepo, le signifique: que esta corporación acepta el empréstito de los $1000 oro para invertirlos exclusivamente en la apertura de la calle que sale a la esquina de la casa de señor Rafael Escobar J; que la empresa del ferrocarril abra la otra…”[27]

 “A continuar …a la demarcación del área de la población, que se extiende a consecuencia de la vía férrea de Amagá y su estación “Uribe Ángel”…a la apertura de una calle que comunique fácil y cómodamente a dicha estación con esta población” [28]

Dentro todo el tejemaneje ferroviario, de elementos, cosas, aspectos humanos involucrados en ésta tarea, aparece además ingenieros civiles recordados en nuestros días, que fueron pioneros y que con su trabajo y experiencia hicieron de la línea del ferrocarril una obra magna para su época, como Alejandro López, ingeniero nacido en Medellín en 1876 y fallecido en Fusagasugá, Cundinamarca en 1940, quien fue recordado y homenajeado por el cabildo municipal en 1911. Decretaron:

“el H. señor presidente sentó esta proposición: Estando prestando el señor doctor Alejandro López gratuitamente importantísimos servicios al municipio, en su carácter de ingeniero civil, tanto en la apertura de la nueva calle, como en la empresa de la planta eléctrica, debe el concejo, en nombre del Distrito que representa, manifestarle agradecimiento por medio de alguna ovación, y para determinar cuál debe ser ésta…nómbrese una comisión… “ [29]

Proposición justa para un benefactor, asesor, compinche de la localidad, como lo fue tan ilustre ingeniero. Sobre este aspecto de ayuda a la localidad en lo concerniente a tener su propia planta eléctrica, se comentó en uno de los boletines del ferrocarril sobre el traslado de una maquinaría para la instalación de electricidad. Escribieron:

“Maquinaría para la compañía de luz eléctrica en Envigado. El doctor Alejandro López, I. C; puso de presente que la maquinaría de que trató en la sesión pasada para la compañía de luz eléctrica de Envigado, viene consignada a él, por haber ofrecido gratuitamente a esa compañía su crédito en el tránsito” [30]

El ingeniero Alejandro López fue una figura importante en la modernización eléctrica de la región, al contribuir con sus conocimientos y experiencia en el montaje de las plantas eléctricas. Por ello, el concejo municipal expresaba al ingeniero López, los debidos agradecimientos y consagrar su nombre en los anales de la municipalidad como uno de los benefactores de este pueblo:

 “se leyó un memorial elevado por el señor Juan Baltazar Berrio por el cual solicita del Honorable Concejo que disponga se le dé la línea divisoria de un predio de su propiedad en la calle que gira para la estación “Uribe Ángel” avenida “Víctor Escobar”. Concluida la lectura y discutido se resolvió: Pase esta solicitud al estudio de la comisión permanente de obras públicas para que informe por el escrito en la próxima sesión” [31]

Se nota en el acta anterior, un interés de un ciudadano envigadeño por tener en orden su propiedad teniendo presente y como referente arquitectónico y cultural la estación Uribe Ángel y la avenida que lleva el nombre de un personaje reconocido en el municipio, Víctor Escobar Lalinde,  un sacerdote envigadeño quien nació el 22 de diciembre de 1860 y murió en Medellín el 25 de marzo de 1907. De este eclesiástico dejaron escrito en una monografía de la localidad que:

“…tenía una memoria excepcional. Para él fue simple juego aprender idiomas, literatura, matemáticas, ciencias filosóficas y teológicas. Sus virtudes corrieron parejas con su inteligencia. Fue ordenado por el excelentísimo señor Bernardo Herrera Restrepo (nieto del historiador José Manuel Restrepo) el 1º de noviembre de 1887. Fue cura de la parroquia de La Candelaria de 1893 a 1903….trajo a Medellín en 1906 la benemérita comunidad de las RR. HH. Salesianas que tanto bien hacen en la educación y la beneficencia” [32] 

Se destaca la obra del sacerdote, recordándolo como ejemplo para sus coterráneos, con una calle, que precisamente llevaba a la estación de la municipalidad.

Detalle de la Avenida Víctor Escobar que comunicaba la estación del ferrocarril y la plaza principal del municipio. En: Archivo Histórico de Medellín.

Años siguientes en el desarrollo de la estación

En otra acta, emanada del Concejo Municipal, se pide una ayuda en la rebaja de los pasajes que ayude a los estudiantes que se tienen que trasladar a la ciudad de Medellín, a estudiar en la Universidad de Antioquia. El acta se refiere en éstos términos:

“Acta No. 28 sesión del día 30 de Junio de 1916, presidida por el señor presidente doctor Luís Eduardo Uribe E.

  1. El señor Fernández sentó otra proposición.

Envíese una nota al señor Gerente del ferrocarril de Amagá, significándole que el honorable Concejo suplica encarecidamente a la gerencia se digne conceder alguna rebaja en el tiquete de ida y regreso para algunos jóvenes que de esta población viajan a Medellín con el objeto de continuar estudiando en la universidad de Antioquia. Puesta en discusión fue aprobada por unanimidad”[33]

El Cabildo Municipal buscaba por medio de peticiones formales a las directivas del ferrocarril de Amagá, ayuda para los que realizaban estudios universitarios, en una época en que los estudios superiores estaban en desarrollo. Pero como sucede en estos llamamientos en aras del interés público, las cosas no salieron a su favor como se entrevé en la siguiente acta de respuesta.

Acta No. 29 del 17 de Julio de 1916…

  1. Acto continuo se leyó una nota del 12 del presente de los señores presidente y secretario del Concejo Administrativo del Ferrocarril de Amagá, por la cual trascriben la siguiente resolución de dicho concejo: El Concejo siente positivamente no poder acceder a lo pedido…” [34]

En vista del uso y de la falta de mantenimiento el concejo solicitaba el arreglo de la vía “Víctor Escobar”, que conducía a la estación, debido al incremento de la actividad comercial y de personas que la transitaban con sus mercancías y el traslado a otros lugares del Valle de Aburrá:
“Acta Numero 29 sesión del día 17 de Julio de 1916. Preside el presidente Luís Eduardo Uribe E.

  1. 1 Incontinenti el honorable vicepresidente Posada sentó esta moción:

Diríjase una nota a los señores alcalde municipal y personero del distrito para que atiendan el mejoramiento de la calle que conduce a la estación del ferrocarril. Puesto en discusión el honorable señor presidente doctor Uribe, lo sustituyó por éste: Autorizase al señor tesorero de rentas para que de acuerdo con los señores alcalde y personero municipales suministre la cantidad necesaria para la reconstrucción o reparación de la avenida “Víctor Escobar” que de esta plaza conduce a la estación “Uribe Ángel” del Ferrocarril de Amagá, según las circunstancias actuales del tesoro municipal” [35]

Se nota un connotado interés por parte de la corporación municipal para que se arregle la calle a la estación, que suponemos debía de en sus trabajos o quehaceres cotidianos.

De igual forma, la vía se enlazaba con la vía que llevaba al municipio de Itagüí, pues el actual puente del pan de queso es una estructura antigua y por ende el medio por el cual se cruzaba el río Medellín y llegar a la vecina población, que quizá es el conglomerado urbano que más relación ha tenido con el actual municipio de Envigado.

El mantenimiento implicaba arreglos de cercos, esplanada y alcantarilladas:

“…la composición con cascajo de varios hoyos o desperfectos que existen en la vía…”[36] 

“10. Enseguida se dio cuenta en el contrato Número 15 confeccionado con el señor Pedro Pablo Ochoa concretado a practicar en la avenida “Víctor Escobar” que conduce a la estación “Uribe Ángel” del Ferrocarril de Amagá, varias obras tales como: reforma de cercos, construcción de una alcantarilla, por 87.60 pesos oro, y se resolvió: Apruébese el presente contrato. Désele el curso legal” [37]

Panorámica de Envigado, con” la Avenida Víctor Escobar” que cruza hacía la Plaza principal. En: “Imágenes de Envigado 1860 – 2000” , página 19.

A través de contratos administrativos con diferentes trabajadores y albañiles se impulsaba su reparación y se suministraba el material de construcción para las vías, como en el contrato número 21 celebrado con el señor Germán de Jesús Mesa para intervenir la calle, que decía:

“…para suministrar 40 carros de cascajo para cubrir los hoyos que existen en la calle que conduce a la estación “Uribe Ángel”, abrir los desagües, suministrar 360 tejas para unas tapias… se resolvió…” [38]

“(Se aprueba) Otro pagaré por 43.36 pesos oro favor del señor Ramón Mesa, por valor de varios carrados de cascajo para emplearlo en la avenida “Víctor Escobar” que conduce a la estación del ferrocarril…”[39]

“3. Se consideró igualmente el contrato No. 12 por 155 – 15 pesos oro,…por trabajos ejecutados en la reparación de un cerco en la calle que conduce a la estación del ferrocarril de Amagá…” [40]

A seis años de la inauguración de la estación Uribe Ángel, sus autoridades municipales expresaban la importancia que había alcanzado para la población y el progreso de la ciudad.  Por ejemplo, diferentes ciudadanos presentaban solicitudes para la rebaja de los pasajes:

“5. Se dio lectura a las solicitudes que los jóvenes Domingo A. Álvarez, Antonio Jaramillo E; Ángel P. García, Antonio J. Calle y Rogelio Arango, en su propio nombre; la señora Gertrudis Arango en el de su hijo Julio Ángel, Isaac Ángel y otros caballeros, en el del joven  Pedro Nel Santamaría han presentado para que  se les conceda el pago del pasaje de 3ª clase en el Ferrocarril de Amagá para trasladarse a Medellín y algunos de ellos algunos auxilios más para favorecerse…” [41]

“6. Se dio lectura a un memorial del señor Juan Esteban Vásquez M. por el cual solicita para su sobrino el joven Pedro Luís Arango, el auxilio de 0.16 oro diarios para el pasaje de tren de 3ª clase en el ferrocarril de Amagá, con el fin de seguir estudios en la Universidad de Antioquia” [42]

La comunidad envigadeña veía en el ferrocarril, una forma algo más cómoda y eficaz para trasladarse a la ciudad capital a realizar sus gestiones de diversa índole, entre ellos, el de adelantar estudios, especialmente en la universidad de Antioquia y como se pide en la misiva, el de la rebaja en los tiquetes, buscando unas tarifas diferenciales en el servicio.

Los tiquetes tenían varias categorías, primera, segunda y tercera, siendo ésta última la más barata y que ellos pedían en su nota. Los estudiantes tenían que viajar todos los días, y tomaban el tren por la mañana y regresaban en el último. Eran viajeros constantes con que se pedía tarifas favorables. Se convirtió en un transporte vital para la comunidad y dinamizó la vida socioeconómica y cultural de los habitantes de Envigado durante las primeras décadas hasta el funcionamiento del tranvía en 1928 y los primeros automóviles de pasajeros en los años 40.

Las calles llevaron los nombres de próceres o personajes destacados de la localidad, como de protagonistas locales, gente común a los que se les reconocía por su sobrenombre, apodo o remoquete, una costumbre generalizado y propio de Envigado, y en general de Antioquia: “Dio cuenta el señor personero de que los Restrepos (Pichonas), le dan el local que queda en la calle que conduce a la estación Uribe Ángel…” [43] 

La “Avenida Víctor Escobar” impulso el movimiento de tierras y cesión de lotes en sus alrededores como puede deducirse de varios hechos:

“6. Hace saber el señor personero que le ha manifestado el señor don Rafael Escobar, que la faja de terreno cedida por él al Distrito para la apertura de una calle en la estación “Uribe Ángel” prolongación de la denominada Borrado va a ser rematada por embargo que se le ha hecho a sus bienes, y que como el Distrito la posee por escritura pública debe reclamarla oportunamente”  [44]  

“7. El señor personero puso en conocimiento de la honorable corporación que cuando se abrió la calle que conduce a la estación “Uribe Ángel” quedó de propiedad del municipio una pequeña faja de terreno, la que fue cedida por éste a la sucesión del señor don Bernardo Ochoa…” [45]

Subrayamos en la primera cita  la calle de nombre “Borrado”, nombre que se escabulle en la memoria colectiva  y posibilita la reconstrucción de la trama urbana del crecimiento del pueblo en ciudad.

El crecimiento de la actividad comercial e industrial con el asentamiento de varias empresas en los años 20, impulsó al concejo municipal en cabeza de su personero, a solicitar al municipio de Medellín a obtener la construcción de una línea del tranvía, que desde 1887 se desarrollaba en la capital. La propuesta era de extender el tranvía hasta la estación Uribe Ángel. Explican la propuesta así:

“2. Sentó enseguida el señor personero la siguiente proposición: Nómbrese una comisión plural, para que estudie, si es posible, una transacción con el municipio de Medellín, a fin de prolongar una de las líneas de tranvía, de manera que venga a esta plaza y termine en la estación del ferrocarril. Como la causa que podría ser obstáculo a este proyecto sería lo de las condiciones sobre que versa el contrato del Ferrocarril de Amagá, debe ser éste el primer punto que se estudie, y si no hubiere inconveniente, ponerse al habla con el representante del municipio de Medellín, para entrar en la transacción de que habla esta proposición” [46]

“5. Preposiciones: El Concejal González presentó la siguiente verbales que fueron aprobadas: Autorícese a los señores personero municipal y abogado del municipio para que inicien con el Ferrocarril de Antioquia las negociaciones tendientes a desviar de la línea del Ferrocarril un ramal que permita el servicio de Auto – Ferro hasta la plaza de la ciudad”[47]

En igual sentido, la corporación había solicitado a la Junta Departamental de Caminos, la construcción de un puente sobre el río Medellín, que comunicara a la otra orilla con el municipio de Itagüí. En la petición escriben en 1919 que:

“3. La presidencia informó que ha tenido conocimiento por el doctor Luís E. Uribe E; de que el puente pedido por el concejo a la Junta Departamental de Caminos, le fue concedido y que se le dijo igualmente que algunos vecinos de Itagüí han ofrecido ayudar para la construcción de los estribos sobre que debe descansar dicho puente en el río, que como la Empresa del Ferrocarril de Amagá es la que más ganará con su colocación, deba solicitar del señor gerente una ayuda con tal fin” [48]

Los vecinos y la administración de Itagüí veían los beneficios del acceso al ferrocarril, aunque para ello debían contar con el apoyo del gerente Camilo C. Restrepo. De esta manera, el ferrocarril estaba catalizando el desarrollo de la zona sur del Valle de Aburrá y su conexión con el suroeste del departamento.

El doctor Luis E. Uribe, quien alertó sobre la noticia de la aprobación del puente, fue una destacada figura regional, pues era médico de varias instituciones públicas, Médico Escolar del Departamento de Antioquia y del municipio por espacio de 20 años consecutivos, además de médico jefe de la fábrica de Textiles Rosellón. El doctor Uribe fue destacado en la vida social y cultural de la ciudad, así como protagonista del concejo y traemos a esta memoria histórica como uno de los más interesados pobladores de Envigado por su progreso y las obras de ingeniería que se realizaban en él.

Era primordial para la corporación y la administración municipal, el de tener unas calles expeditas, cómodas, transitables, síntoma de una emprendedora actividad continúa con su estación ferroviaria.

El Ferrocarril de Amagá es vendido al Departamento de Antioquia

EN ESTA PRIMERA PARTE MENCIONA LOS MOTIVOS DE LA VENTA Y COSAS RELEVANTES.

En otro de los documentos consultados sobre el Ferrocarril de Antioquia y su inventario, a raíz de la venta de éste a la nación, se localizó un escrito donde se describe la estación Manuel Uribe Ángel de Envigado, con algunos datos adicionales, con respecto al anterior documento citado. Con respecto a esto, dejaron escrito que:

“Edificios para estaciones y oficinas. Segunda División. Envigado. Tiquetera, telefonía y bodega. Muros de tapia, techos de teja, piso de ladrillo y baldosa, área 316 M2. Patios y andenes. Kiosco para baño y W.C. Pieza de herramientas, muros de ladrillo, techos de teja de barro, área 34 M2. Casa jefe de estación, muros de ladrillo, techos de madera y teja de barro, piso de baldosa, área 114 M2”  [49]  

Estas medidas suman un área total 464 metros de las instalaciones para el servicio del ferrocarril en la estación Manuel Uribe Ángel en el  municipio de Envigado, según los datos anteriores, que se encontrarían ubicadas a ambas márgenes del ferrocarril en un sector de la actual empresa de Peldar, como se localizan en algunas fotografías aéreas y cartografía del lugar.

Sobre la descripción de las obras de que dispone la estación de Envigado, se trascribirá una cuadro sobre el espacio que ocupan las propiedades, según el inventario de los bienes del ferrocarril  de Antioquia, para la venta a la nación. En el documento se describe el espacio físico en que se halla la estación de la siguiente manera:

“No. 4 Zona entre K 4+ 849.05 al K 9 + 395. Situada entre los municipios de Medellín y Envigado cuyos linderos son: Por el norte, con zona No. 3, con camino que conduce al Poblado; por el sur con terrenos de la estación Envigado y por los lados oriental y occidental con terrenos que fueron de Manuel J. Escobar, José Pabón, Ezequiel Londoño, Juan E. Mesa, Paulina Londoño, Trinidad y Raimundo Londoño, herederos de Alejandro Mejía, María del C Pajón, Leonidas Londoño, Manuel Ruíz, Manuel y Luís Betancurt, Miguel Jaramillo, Waldino Tamayo, Juan Jaramillo, Apolinar Jaramillo y Julio Saldarriaga y Mercedes Botero. Estas zonas equivalen a las zonas relacionadas en la escritura de adjudicación No. 7049 de 17 diciembre de 1957 de la Notaria Tercera de Medellín ya citada con los números 1 a 25.

(ESTA INFORMACIÓN TIENE SENTIDO SI SE RELACIONA CON UN MAPA, DONDE ESTEN LAS LETRAS SEÑALADAS) Zona 5 y 6. Terrenos de la estación Envigado. Situados en este municipio, entre los K 9+395 hoy 9+ 317.25 y K 9 + 703 hoy 9+661, cuyos linderos son: De un punto marcado en el plano con la letra A sobre el costado noreste de la carretera y a 5 metros del eje de la vía férrea, frente al K 9+317.25 una distancia de 19 metros hacia el sur, atravesando la carretera a dar al punto A a 12.50 metros del eje de la línea; de aquí hacia el suroeste, una distancia de 146 metros atravesando una calle a dar al punto B que queda a una distancia de 19.60 metros del eje de la línea férrea y en la esquina de una calle en proyecto frente a la abscisa[50] K 9+477; de aquí hacia el suroeste una paralela a la línea férrea de 16 metros a dar al punto C; de aquí hacia el suroeste formando con la anterior un ángulo recto, una distancia de 14.20 metros a dar al punto D; de aquí hacia el suroeste y formando con la anterior un ángulo recto una distancia de 22 metros a dar al punto E; de aquí hacia el noroeste y formando con la anterior un ángulo recto a dar al punto F a 5.20 metros del eje de la línea; de aquí hacia el suroeste una línea paralela al eje de la vía de 148 metros de longitud a 5.20 metros del eje de la línea a dar al punto G. sobre la margen izquierda de la quebrada; de este punto G. una distancia de 10.20 metros atravesando la zona de la vía férrea hasta el punto H. sobre la misma margen; de aquí hacia el noroeste una distancia de 13.50 metros a dar al punto I; de aquí hacia el norte una distancia de 40 metros a dar al punto J que dista 13 metros del eje de la línea; de este punto una línea quebrada de 171 metros que llega a la esquina suroeste del muro del edificio de Peldar y sigue por todo el paramento hacia el noroeste hasta el punto K; de aquí hacia el este una recta de 15 metros a dar al punto L; de aquí vuelve hacia el noroeste una recta de 39.50 metros a dar al punto M; de este punto hacia el noroeste una recta de 12 metros donde existe la puerta de entrada a la fábrica de Peldar y cruza la línea férrea del apartadero[51] hasta dar al punto N; de aquí hacia el este, una línea de 14 metros a dar al punto O; de aquí hacia el este, una línea de 33 metros a dar al punto P. que dista 12.50 metros del eje de la línea férrea y que está sobre la carretera Envigado – Itagüí; de aquí, cruzando dicha carretera en longitud de 21 metros a dar al punto P. que queda a 5 metros del eje de la línea férrea y de aquí cruzando la zona del ferrocarril una recta de 10 metros a dar al punto de partida A. Estos terrenos fueron adquiridos por el departamento para el ferrocarril de Antioquia, por medio de la escritura No. 7049 de diciembre 17 de 1957 de la notaria tercera de Medellín en mayor extensión y según los numerales 27 y 28 de la citada escritura” [52]

Área de PELDAR. Se nota algunos vagones de ferrocarril y la extensión de la vía férrea hacía el sur. Archivo Fotográfico de la Biblioteca Pública Piloto, Medellín, Colombia. Código de referencia: BPP – F – 018 – 0383.

En el mismo documento, se realiza una relación de las personas con que la empresa tuvo que hacer negocios para la adquisición de predios, con el número y fechas de la inscripción en las notarías. Descripción importante de los bienes  que constituirían después el área que el ferrocarril de Antioquia poseía en el municipio de Envigado.

En las escrituras se presenta el área de la faja o terreno con sus medidas, su ubicación con respecto al trazado general y especialmente los linderos, recordando nombres de propietarios hacía este sector rural de la localidad, hacía el río Aburrá o Medellín y en límites con el actual municipio de Itagüí.

Un ejemplo de las notas sobre las escrituras es como la siguiente:

“Una faja de terreno aproximadamente de 288 metros de longitud, por 10 metros de latitud, con área de 2880 M2 situada parte en el kilómetro siete  (7) y parte en el kilómetro ocho (8) del trazado definitivo del ferrocarril de Amagá, en jurisdicción del municipio de Envigado y comprendida por estos linderos: Por sus costados oriental y occidental con propiedad del vendedor; por el norte con propiedad de la sociedad conyugal constituida por Manuel Ignacio Ruiz y Elena Mesa de R; adquirida posteriormente por el ferrocarril de Amagá… y por el sur con propiedad de herederos del señor Constantino Tamayo y la señora Teodora Arango. Esta faja fue adquirida por compra al señor Miguel A. Jaramillo según escritura No 1111 del 24 de agosto de 1910 de la notaria segunda, registrada el 2 de septiembre siguiente bajo el número 1273, de 2 de septiembre, en el tomo 2 del libro 1”[53]

Se consultó la escritura número mil ciento once consultada en el A.H. A. de la Notaría Segunda de la ciudad de Medellín sobre la historia del terreno del que se habla en la estación de la localidad, que nos remite a otras escrituras años atrás, y que contiene datos históricos y culturales; por ejemplo:

“En el distrito de Medellín, departamento de Antioquia, república de Colombia a veintiocho de agosto de mil novecientos diez ante mí, Estanislao Zuleta notario segundo del Circuito de Medellín… compareció el señor Miguel A. Jaramillo… vecino del municipio de Envigado y dijo: Que da en venta y enajenación perpetúa a la compañía de Ferrocarril de Amagá, sociedad anónima domiciliada en esta ciudad, una faja de terreno que mide de longitud 288 metros, proximalmente por diez metros de latitud, la cual contiene un área de 2880 metros cuadrados y está situada dentro de la finca que el otorgante posee ubicada en jurisdicción de Envigado. La expresada faja está destinada para pasar la vía del Ferrocarril de Amagá, está situada en el kilómetro número siete (7), una parte, y la otra en el kilómetro número ocho(8) del trazado definitivo de dicho ferrocarril y está comprendida dentro de los siguientes linderos: Por el oriente con terrenos del vendedor; por el sur con propiedad de herederos de Constantino Tamayo y finca de Teodora Arango; por el occidente, con terrenos del vendedor y por el norte, con propiedad del señor Manuel Ignacio Ruíz, quebrada “Ayurá” de por medio…    octavo: que el otorgante adquirió la finca…por compra que hizo a los señores Beatriz y  María del Carmen Tamayo…según escritura pública número 2377, ante el Notario Primero del Circuito el 19 de noviembre de 1896…” [54]

Realizar el seguimiento a los diferentes propietarios en la secuencia de las escrituras, ha permitido la reconstrucción de los diferentes poseedores a través de los años, y obtener las características y cambios de las propiedades en el sector estudiado, además de recuperar los topónimos, nombres de fincas, de accidentes naturales, todo siendo modificado por los desarrollos del ferrocarril y la estación Uribe Ángel, hito antrópico que se convirtió en un referente  cultural para la localidad.

En el inventario que se realizó para la venta del Ferrocarril de Antioquia en este año, 1962 y la nación se encuentran las escrituras sobre las transacciones que hizo el ferrocarril con los propietarios de las áreas adquirida por la empresa. Estas son:

Escritura No. 7049 de 17 de diciembre de 1957 d la Notaria Tercera de Medellín, registrada en Medellín el 20 de enero de 1958, así: en el libro primero, impares, serie A, Tomo Primero, Folio 444 No. 246 en enero de 1958, día 11; matricula No. 1 a 16 Folio 1 a 16. Tomo 141 de fracciones abiertas el 15 de enero de 1958. Matricula No. 253 a 298 Folio 253 a 298. Tomo 35 de Envigado. Abierto el 17 de enero de 1958, matrícula 134, folio 179, tomo 9 de Envigado, abierto el 15 de enero de 1942, matrícula No. 19 a 26. Tomo 36 de Envigado, abierta el 17 de enero de 1958, matrícula 272 a 292, Folio 272 a 292.

Escritura 970 del 19 de febrero de 1958 de la Notaria Tercera de Medellín. Libro de matrículas de Envigado, Tomo 30, folios 98 y 99” [55]  

Fabrica PELDAR. Entrada a las instalaciones, con línea férrea en primer plano. En: Archivo Fotográfico B.P.P. de Medellín. Código de referencia: BPP- F – 004 – 0260.

Mapa que señala la vía férrea y la estación “Manuel Uribe Ángel” en el municipio de Envigado. Archivo Histórico de Antioquia, Fondo: Mapoteca. Signatura: 830.

Son tareas para auscultar con detenimiento las escrituras y remontarse hacía los propietarios originales de estas propiedades; nombres, fincas, escrituras, descripciones, la Envigado un poco más atrás a partir de la estación Uribe Ángel y las posesiones, terrenos, vocación, la geografía del lugar.

Con la anterior pesquisa investigativa se ha pretendido documentar aspectos varios sobre la historia de la estación del ferrocarril del municipio de Envigado, baluarte urbano fundamental y construcción con una inmensa carga cultural, histórica, humana, donde se conjugan aspectos relevantes sobre un hito urbano el cual se pierde en los recuerdos de sus pobladores, y que con la investigación presente, tratamos de recrear recuperando a través de los documentos diversos, algo de su pasado histórico y humano, quedando por auscultar documentos que se encuentran en otros patrimoniales documentales, como los que se conservan en el Archivo General de la nación, donde según informes de fuentes secundarias, se encuentran un gran fondo sobre los ferrocarriles de la nación. En otra oportunidad tendremos la oportunidad de ahondar en el tema, tan interesante y necesario para una historia de las comunicaciones en la localidad.

Aspecto de del viaducto de la vía férrea que cruza el río Medellín a la altura de la fábrica de PELDAR. En: Archivo Fotográfico BPP DE Medellín. Código de referencia: BPP – F – 015 – 0584.

DOCUMENTOS, CROQUIS, CARTOGRAFÍA, SOBRE ESTUDIO ESTACIÓN

[1] Gutiérrez, Rufino: “Monografías” Página 267. Medio Electrónico…….

[2]Archivo Histórico de Medellín; Fondo: Concejo de Medellín; Sección: Colonia; Título: Informe sobre caminos; Año: 1776; Tomo: 22; Folios: 75 Recto – 77 Recto.

[3] Bravo Betancur, José María Profesor Universidad Nacional  “Monografía Sobre el ferrocarril de Antioquia” Ediciones Autores Antioqueños. Secretaría de Educación y Cultura. Dirección de Extensión Cultural. Volumen 82, Medellín, 1993. Página: 130.

[4]Correa R; Juan Santiago “Del Magdalena al Cauca: El Ferrocarril de Antioquia y el Control Regional” Página 13. En internet.

[5] Gallego Henao, Andrés Uriel.  “Anotaciones sobre la infraestructura en Antioquia. Bogotá, Grupo Argos, Sociedad Antioqueña de Ingenieros, 2003. Páginas: 22 – 24” Citado en el texto que se consulta. Pié de página 7.

[6] Archivo General de la Nación (en adelante AGN). Fondo Archivo Histórico Ferrocarriles Nacionales, Ferrocarril de Amagá 1881 – 1911, Caja 20, legajo 1957. Citado en el texto. Pié de página 8.

[7] Gómez Gómez, Samuel Antonio. “Amagá, es su tierra, conózcala”, Memoria Cultural de Amagá. 2009. Página: 220.

[8] Gómez Gómez, Obra Citada. Página: 221.

[9] Gutiérrez, Rufino. “Monografías”. Tomo: P. 298, 299. FALTAN DATOS Y REFERENCIA COMPLETA. En Biblioteca Luis Ángel Arango, Virtual……

[10]“Red Cultural del Banco de La República en Colombia. Credencial Historia Número 343. “Estaciones del ferrocarril en Colombia, 1850 – 1920”. Sin Foliación.

[11] Garcés Escobar, Sacramento. “Monografía de Envigado” (Segunda Edición) Segunda Edición corregida y aumentada, cuya publicación es auspiciada por el H. Concejo como homenaje a la ciudad en el sesquicentenario de su erección en municipio. Editorial Carpel – Antorcha. 25 de Mayo de 1964.Página: 62.

[12] Garcés Escobar, Sacramento. “Monografía de Envigado” (Segunda Edición). Obra Citada. Página: 124.

[13] “Se denomina galvanizado o galvanización el acto y resultado de galvanizar. Se trata de la aplicación de una capa metálica sobre otro metal diferente haciendo uso de una corriente eléctrica”. En: Wikipedia, la Enciclopedia Libre.

[14] Archivo Histórico de Antioquia. Fondo: Ferrocarril de Antioquia. Oficina Productora: Superintendencia General, Departamento de Materiales, Inventarios y Equipos. Serie: Inventarios de los edificios propiedad del Ferrocarril de Antioquia. Diciembre 31 de 1936. Signatura: 2390. Página: 42.

[15] Castaño González, Mauricio; Restrepo Vélez, Santiago; Santa Álvarez, Jazmín. Investigadores: “Inmuebles Patrimoniales Municipio de Envigado”. Coordinadora Grupo de Investigación Archivo Histórico. Muñoz Mejía Yadira. Arquitecto: Tobón Tamayo, Alejandrino. Envigado, Diciembre de 2005. Página: 81.

[16] “Inmuebles Patrimoniales Municipio de Envigado” Obra Citada. Página 81.

[17] “Inmuebles Patrimoniales Municipio de Envigado” Obra citada. Página: 81.

[18] AHCE. Actas de 1911. Acta número 44, sesión del día 19 de febrero de 1911, bajo la presidencia del concejal Misael Osorio. Folio: 11 Vuelto

[19] AHCE. Actas de 1911. Acta número 63, sesión del día 8 de julio de 1911, bajo la presidencia del concejal Misael Osorio. Folio: 52 Vuelto.

[20] AHCE. Actas de 1911. Acta número 69, sesión del día 21 de agosto de 1911, bajo la presidencia del concejal Misael Osorio. Folio: 67 Vuelto.

[21] Artículo 5 de la Ley 26 de 1907.

[22] “El riel que en Europa se conoce por el nombre de Vignole, porque el inglés Carlos Vignoles lo introdujo en elviejo continente, fue ideado por el Americano Stevens, uno de los grandes ferroviarios de tiempos pasados. Este tipo de riel tiene tres partes, que son: Cabeza,alma y pie. Al pie solemos llamarlo Patín” En: apuntesingenierocivil.blogspot. com/2010/riel.html.

[23] A.H.C.E.(en adelante Archivo Histórico del Concejo de Envigado) Actas de 1911. Acta número 40, sesión del día 16 de enero de 1911, bajo la presidencia del honorable Misael Osorio. Folio: 5 Recto.

[24] AHCE. Acuerdos de 1911, folios 100-104. Actas de 1911. Acta número 43. Folio: 10 Recto.

[25] AHCE. Actas de 1911. Acta número  44, sesión del día 19 de febrero de 1911. Presidente concejal Misael Osorio: Folios: 12 Recto – 12 Vuelto.

[26] Archivo Histórico de Antioquia (AHA). Fondo: Ferrocarril de Antioquia; “El Ferrocarril de Antioquia” Publicación Oficial. Medellín, Junio 30 de 1915. Número: 458. Página: 3636.

[27] AHCE. Actas de 1911. Acta número 48, sesión del día 9 de marzo de 1911, bajo la presidencia de don Misael Osorio. Folio: 19 Vuelto.

[28] AHCE. Actas de 1911. Acta número 51, sesión del día 24 de abril de 1911. Presidente Misael Osorio. Folio: 25 Vuelto.

[29] AHCE. Actas de 1911. Acta número 74, sesión del día 26 de septiembre de 1911. Presidente Misael Osorio Folio: 77 Recto.

[30] Archivo Histórico de Antioquia: Fondo: Ferrocarril de Antioquia. “Ferrocarril de Antioquia” Publicación oficial. Medellín, Marzo 14 de 1912. Número: 296. Página: 2330.

[31] AHCE. Actas de 1916;  Acta No. 21 del 3 de abril de 1916. Folios: 67 Vuelto – 68 Recto.

[32] Garcés Escobar, Sacramento. “Monografía de Envigado” Segunda Edición. Obra Citada. Página: 160.

[33] AHCE. Actas de 1916. Acta No. 28 del 30 de Junio de 1916. Folios: 86 Vuelto – 87 Recto.

[34] AHCE. Actas de 1916. Acta Número 29 del 17 de Julio de 1916. Folios: 88 Verso – 89 Recto.

[35] AHCE. Actas de 1916. Acta Número 29 del 17 de Julio de 1916. Folios: 90 Recto – 91 Vuelto.

[36] AHCE. Actas de 1917. Sesión del día 4 de Junio de 1917. Presidida por el vicepresidente Eulogio Díaz. Folio: 162 Vuelto.

[37] AHCE. Actas de 1916. Acta número 47, sesión del día 18 de diciembre de 1916. Folio: 132 Recto.

[38] AHCE. Actas de 1917. Acta Número 62, sesión del día 18 de junio de 1917. Presidida por el señor presidente Luís E. Uribe. Folio: 163 Recto.

[39] AHCE. Actas de 1917. Acta Número 70, sesión del día 5 de Octubre de 1917. Presidida por el vicepresidente don Eulogio Díaz. Folio: 178 Vuelto.

[40] AHCE. Actas de 1919. Acta número 87, del 22 de septiembre de 1919. Presidente Ricardo Escobar. Folios: 175 Vuelto.

[41] AHCE. Actas de 1919. Acta Número 64, sesión del 21 de enero de 1919. Presidido por el señor presidente Ricardo Escobar P. Folios: 114 Vuelto – 115 Recto.

[42] AHCE. Actas de 1919. Acta número 66, sesión del 29 de enero de 1919. Folio: 125 Vuelto.

[43] AHCE. Actas de 1919. Acta anterior. Folio: 19 Vuelto.

[44] AHCE. Actas de 1919. Acta número 80, sesión del día 10 de Julio de 1919. Presidida por el presidente Don Ricardo Escobar. Folio: 160 Recto.

[45] AHCE. Actas de 1919. Acta número 82, sesión del 4 de agosto de 1919. Presidente: Ricardo Escobar. Folio: 168 Recto.

[46] AHCE. Actas de 1919. Acta número 84, sesión del 21 de Agosto de 1919. Folio: 169 Vuelto.

[47] AHCE. Actas de 1934. Acta número 27, sesión ordinaria del día 13 de Marzo de 1934. Presidente Francisco Restrepo. Folios: 126 Vuelto.

[48] AHCE. Actas de 1919. Acta número 84, sesión del 21 de agosto de 1919. Ricardo Escobar, Presidente. Folio: 171Recto.

[49] Archivo Histórico de Antioquia. Fondo: Ferrocarril de Antioquia. Contratos, 1962. Caja 11.

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