En Envigado se hace la mejor pizza, según las redes sociales

Una pequeña pizzería del barrio El Dorado sorprendió a los comensales al ganar el primer concurso de pizzas en el país promovido por redes sociales. Esta es la historia de Burro, su cocinero y su receta ganadora.

POR JULIANA VÁSQUEZ POSADA

Una pequeña pizzería del barrio El Dorado sorprendió a los comensales al ganar el primer concurso de pizzas en el país promovido por redes sociales. Esta es la historia de Burro, su cocinero y su receta ganadora.

POR JULIANA VÁSQUEZ POSADA

“Preparar una pizza es la satisfacción de mi alma”. Así define Gabriel Jaime Gómez Quintero, un envigadeño de 32 años, el papel de la pizza en su vida. Él, que respira amor por la cocina, es la cabeza, el corazón y las manos que están detrás de BURRO, la pizzería que conquistó el paladar de los paisas y que se llevó el primer puesto en el popular concurso de Tulio Recomienda: el Pizza Master Medellín.

Tener una pizzería era un sueño que compartía con doña Ofelia, su mamá, de quien heredó la pasión por la cocina, y que juntos materializaron hace un poco menos de dos años. Pero el corto tiempo en el mercado no afectó su participación en la competencia: “Estudiamos la dinámica del Burger Master, compramos hornos y con todo el equipo planeamos una logística que nos permitiera mantener nuestra capacidad de entregar diez pizzas cada seis minutos. Calculamos que podíamos vender unas tres mil pizzas y al final nos superamos en 426”.

Hoy, después de la experiencia de este concurso, los planes son más ambiciosos: innovar pero sin dejar atrás los sabores tradicionales. Y expandir su marca para competir con grandes y reconocidas pizzerías de la ciudad y sobre todo, para mantenerse en el “top mind” de los clientes.

La receta del éxito

BBQ Sailor Jerry es el nombre de la pizza a la que BURRO le apostó todo. La receta, o experiencia como la califica, creada por Gabriel para el concurso, se midió frente 39 propuestas más y logró más de 3.400 pizzas vendidas en solo una semana. ¡Una locura!

El ingrediente principal es un ron de sabor dulce, especiado y con toque picante, proveniente de las Islas Vírgenes y cuyo nombre –Sailor Jerry- le hace homenaje al legendario tatuador y padre del “old school tattoo”, Jerry Collins. Mozarella, tocineta, queso crema, salsa BBQ y mezclum de lechugas son los otros ingredientes que le dan vida a esta pizza ganadora.

“Elegimos ingredientes que todos disfrutamos y una vez que definimos cuál era la pizza para el concurso, tuvimos la convicción de que íbamos a ganar, porque no es solo una pizza, la clave es toda la experiencia que se construye alrededor del producto”.

La Sailor se quedará como el producto estrella de esta pizzería no solo porque miles de consumidores la eligieron, sino también porque generó controversia, “muchos clientes dicen que es ‘brutal’, mientras otros pocos dicen que no es descrestaste. Es una pizza que da de qué hablar y que mucha gente quiere probar”.

Gabriel quiso, como muchos de sus amigos, ser futbolista, pero luego decidió concentrarse en su formación académica como administrador de empresas y, ocho semestres más tarde, sorprendió a su mamá con la idea de ser cocinero; “ella me advirtió que iba a ser muy duro, pero a mí no importó”. De eso hace ya 12 años, tiempo en el que ha podido viajar por países como Estados Unidos y Perú, para estudiar y para ganar la experiencia laboral y culinaria con la que siempre soñó.

Con la apertura de BURRO en el barrio que lo vio crecer, no solo quiso revivir esos momentos de felicidad que tuvo durante su infancia y adolescencia, sino también homenajear a las abuelas, los pizzeros y los panaderos como verdaderos artesanos de la cocina: “elementos como las cucharas de palo, las vajillas de las abuelas y las canastas de mimbre están en el local porque nos recuerdan cómo lo hacían en antaño. Y BURRO es eso, es el placer de las cosas bien hechas”.