alejandro vasquez uribe

Por: José Fernando Flórez, Vicepresidente del Centro de Historia de Envigado

Este ilustre gramático, dramaturgo y pedagogo nació en Envigado, según partida de bautismo registrada en el libro 13, folio 189, No. 746 de la Parroquia Santa Gertrudis, el 26 de febrero de 1852. Fue bautizado con el nombre de JOAQUÍN MARÍA ALEJANDRO.

Era hijo de don Federico Vásquez Escobar y doña Clotilde Uribe Toro. Contrajo matrimonio con doña Claudina Barreneche Escobar (1860), sobrina del General y prócer de la Independencia Mariano Barreneche. Padre de 13 hijos (8 hombres y 5 mujeres), entre los cuales sobrevivieron: Francisco de Paula, Alejandro, Otilia, Eliseo y Lisinio, a los cuales formó en valores y virtudes cristianas. Dentro de su prole se destacó el Doctor Alejandro, médico polifacético, poeta, investigador, dramaturgo y orador. 

Siendo la Ciudad Señorial cuna de personajes extraordinarios que brillaron con luz propia para el bien de la Patria, Don Alejandro conoció las primeras letras en la escuela privada de Don Bartolomé Restrepo, donde actuó como monitor y luego como maestro. En 1866, cuando su maestro fundó el Colegio de Santa Gertrudis la Magna, se desempeña como alumno aventajado y catedrático. A la vez, dictaba clases de geografía en el Colegio de señoritas dirigido por Doña Clara Ruiz de Botero.

Así lo reconoce el periódico El Colombiano en crónica del 28 de enero de 1916 en estos términos:

“Desde la edad de 4 años recibió de su tío las primeras letras. Fue tanta su aplicación al estudio, inteligencia y capacidad asimilada que, a la edad de 12 años en tiempo del gobierno de Mosquera, fue nombrado monitor general de varias materias para clases inferiores. Fue sucesivamente profesor y alumno hasta graduarse como maestro y doctorarse en filosofía y letras”.

Terminó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Nacional de Bogotá y atendiendo recomendaciones de don José Recaredo de Villa, Presidente del Estado Soberano de Antioquia, ingresó a la Escuela Normal a fin de prepararse en Pedagogía moderna para realizar una reforma educativa trascendente.

Se graduó de maestro en 1874 y hasta su muerte, fue ejemplo de dedicación a la enseñanza, donde brilló por sus capacidades, don de gentes y por sus virtudes ciudadanas. Su obra educadora fue muy productiva.

Ejerció el magisterio en Abejorral, Aguadas, Manizales, Salamina, Envigado y Medellín. Fue el segundo director del Liceo Antioqueño, durante 7 años. Como profesor autorizado de Castellano dejó escrita y publicada su obra “Gramática Castellana”, en la cual prevalecen su método para la enseñanza y sus profundos conocimientos del idioma.

En la edición aludida anteriormente del matutino El Colombiano de Medellín, se hace la siguiente descripción del notable educador Vásquez Uribe: en crónica del 28 de enero de 1916 en

 “Era hombre de talla erguida y recia contextura; de rostro agradable y varonil, adornada la perilla y los grandes mostachos del antiguo castellano; de boca regular, nariz aguileña y ojos alegres, que dejaban traslucir las altas cualidades de su alma, que vibraba tras una frente de románicas proporciones. Su fuerte voz resonaba incansable, era cuando enseñaba, era en la tribuna, en conversaciones familiares, salpicado de anécdotas y sazonadas con esa risa especial que revela conciencias limpias.

Lo innoble jamás encontró asilo en su espíritu, porque los reales caballeros de la educación cristiana son siempre refractarios a las ruindades de que suele henchirse el corazón de los mortales”

Fue Don Alejandro un hombre de figura noble, mirada penetrante, voz persuasiva y elocuente, de modales aristocráticos. Toda su personalidad era atrayente para sus discípulos que sentían en él como maestro, el afán de estudiar y de anhelar estudios superiores. Siempre tuvo especial afecto por sus hijos espirituales, nacidos en el aula de clase. Celebraba sus triunfos y se deleitaba con sus éxitos. 

Con lujo de saber fue el autor de la famosa obra “CASTELLANO”, un compendio de su cátedra, en la que bebieron muchas generaciones de ilustres hombres del país y del exterior. Fueron sus discípulos: abogados, médicos, literatos, ingenieros, educadores, magistrados y comerciantes, entre otros. Como hombre sabio, transmitía con habilidad sorprendente y método adecuado sus conocimientos de gramática.

Su “Gramática Castellana” fue publicada en 1916 en su tercera edición, con prólogo del Doctor Pedro Pablo Betancur. Esta obra fue reconocida como texto oficial en Paraguay.

Igualmente, Vásquez Uribe sobresale como dramaturgo y nos ofrece en Zoila Rosa, una obra teatral de expresión cómica en 15 escenas, publicada en Letras Nacionales de Medellín por Tipografía Externado, en 1926, doce años después de su muerte.

Pero, es Felipe Restrepo David, quien en Dramaturgia antioqueña, 1879-1963 –Antología–, nos lleva a recuperar esta pieza del teatro regional cuando nos dice:

“Zoila Rosa es, digamos, una de las obras menores más memorables de la dramaturgia antioqueña. Es sencilla sin ser ingenua, y es verosímil sin esforzarse mucho en serlo. El tiempo escénico son unas pocas horas: el transcurrir de una tormenta; y el enredo es elemental: un patrón quiere “alzarse” a la novia de un campesino. Si bien es cierto que hay lugares comunes, como correspondía a la moda de la época (líos pasionales entre empleados y patrones), hay dos personajes femeninos que se convierten en el centro de la pieza, “Zoila Rosa” y “Pura”, dos muchachas encantadoras con toda la gracia y la cadencia en su hablar y en sus maneras. Alejandro Vásquez Uribe concibió una pieza para el entretenimiento del público de Medellín, y por esa sola pretensión, la de simplemente contar una historia, es que conserva su frescura…”

Alejandro Vásquez Uribe murió el 17 de diciembre de 1914 en Medellín, siendo objeto de importantes reconocimientos por su fecunda labor al servicio de la educación nacional.

Con ocasión del centenario de su nacimiento en 1952, el Centro de Historia de Envigado propuso que la Escuela de Varones de Sabaneta, hoy Centro de Estudios y sede de la Secretaría de Educación, llevara el nombre de tan importante personaje de la educación en Antioquia, Colombia y América. Este reconocimiento llegó en el año de 1959 por Ordenanza Departamental y feneció en 1999 con la fusión institucional que llevó la escuela a ser la I.E. José Félix de Restrepo Vélez, como un homenaje a quien es considerado el padre de la Instrucción Pública en Colombia.

BIBLIOGRAFÍA

  • Garcés Escobar, Sacramento. Monografía de Envigado. 1964
  • www.genealogíasdecolombia.co
  • Periódico El Colombiano. Crónica, 28 de enero de 1916.
  • Dramaturgia antioqueña, 1879-1963 –Antología–, Felipe Restrepo David –Compilación, prólogo y notas–, Colección Bicentenario, 1ª. Ed. Fondo Editorial Universidad EAFIT. 2014
  • Archivo, Escuela Alejandro Vásquez Uribe, 1998.
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